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Se aprueba el Informe anual de Estrategia Nacional de Ciberseguridad en España

Esta semana se ha reunido el Consejo Nacional de Ciberseguridad de España. En el encuentro se ha aprobado el Informe anual de evaluación de la Estrategia Nacional de Ciberseguridad.

Este 11 de julio de 2022, el Consejo Nacional de Ciberseguridad ha reunido a los vocales de dicho órgano colegiado, la mayoría en formato presencial en la sede del Departamento de Seguridad (DSN), y el resto a través de videoconferencia segura.

Este Consejo está presidido por Esperanza Casteleiro, secretaria de Estado-Directora del Centro Nacional de Inteligencia (CNI)—, mientras que la vicepresidencia recae en el director del DSN de la Presidencia del Gobierno, Miguel Ángel Ballesteros Martín.

En esta reunión, el Consejo ha aprobado el Informe anual de evaluación de la Estrategia Nacional de Ciberseguridad, que ha sido elaborado por el Departamento de Seguridad Nacional en su condición de Secretaría Técnica y Órgano de Trabajo Permanente del Consejo de Seguridad Nacional y del Consejo Nacional de Ciberseguridad, con la participación de los órganos y organismos competentes en la materia.  

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En este informe se recogen las actuaciones llevadas a término en el periodo de enero de 2021 a junio de 2022, así como una evaluación del grado de ejecución y cumplimiento de las medidas para alcanzar los objetivos de dicha Estrategia.

Además, se han abordado otros asuntos, como las actuaciones del Grupo de Trabajo de Ciberseguridad, constituido en el seno del Comité de Situación tras la invasión rusa de Ucrania, así como el estado actual de la Directiva NIS 2, que está pendiente de los últimos trámites antes de su aprobación —previsiblemente en los últimos meses de 2022— y su posterior transposición al ordenamiento jurídico nacional. 

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Asimismo, se han presentado las actuaciones llevadas a cabo para mejorar la resiliencia en Ciberseguridad a nivel nacional, como la Red Nacional de Centros de Operaciones de Ciberseguridad, la Plataforma Nacional de Notificación y Seguimiento de Ciberincidentes y el Centro de Operaciones de Seguridad de la AGE.

Por otro lado, se ha analizado el estado actual de los Trabajos del Foro Nacional de Ciberseguridad y su futura publicación, así como la situación de los trabajos del grupo liderado por España de cooperación público-privada, que se enmarca en la iniciativa contra el ransonware de Estados Unidos.

También se abordó el ejercicio CyberEurope que —organizado por la Agencia Europea para la Ciberseguridad (ENISA)— se realizó los días 8 y 9 de junio, contó con una amplia participación española y estuvo vinculado —como escenario principal— al sector sanitario.

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Por último, el Consejo acordó la constitución de un Grupo de Trabajo para abordar los asuntos ciber durante la próxima Presidencia española del Consejo de la UE, que se desarrollará en el segundo semestre del 2023.

El Consejo Nacional de Ciberseguridad es un órgano colegiado de apoyo al Consejo de Seguridad Nacional en su condición de Comisión Delegada del Gobierno para la Seguridad Nacional, en el marco de la Ley 50/1997, de 27 de noviembre, del Gobierno.

Este Consejo se creó por Acuerdo del Consejo de Seguridad Nacional del 5 de diciembre de 2013, y su principal objetivo es reforzar las relaciones de coordinación, colaboración y cooperación entre las distintas Administraciones Públicas con competencias en materia de Ciberseguridad, así como entre los sectores públicos y privados, y facilitará la toma de decisiones del propio Consejo mediante el análisis, estudio y propuesta de iniciativas tanto en el ámbito nacional como en el internacional.

Entre sus principales cometidos, el Consejo Nacional de Ciberseguridad apoya la toma de decisiones del Consejo de Seguridad Nacional en su ámbito competencial mediante el análisis, estudio y propuesta de iniciativas tanto en el ámbito nacional como en el internacional, además de contribuir a la elaboración de propuestas normativas en el ámbito de la ciberseguridad para su consideración por el Consejo de Seguridad Nacional.

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Por otro lado, realiza la valoración de los riesgos y amenazas, analiza los posibles escenarios de crisis y su evolución, elabora y mantiene actualizados los planes de respuesta y formula directrices para la realización de ejercicios de gestión de crisis en el ámbito de la ciberseguridad, todo ello en coordinación con los órganos y autoridades directamente competentes.

Asimismo, contribuye a la disponibilidad de los recursos existentes y realizar los estudios y análisis sobre los medios y capacidades de las distintas Administraciones Públicas y Agencias implicadas con la finalidad de catalogar las medidas de respuesta eficaz en consonancia con los medios disponibles y las misiones a realizar, todo ello en coordinación con los órganos y autoridades directamente competentes y de acuerdo con las competencias de las diferentes Administraciones Públicas implicadas en el ámbito de la ciberseguridad.

Las amenazas en el ciberespacio en la ESN21

Por último, el Consejo Nacional de Ciberseguridad se encarga de verificar el grado de cumplimiento de la Estrategia de Ciberseguridad Nacional e informar al Consejo de Seguridad Nacional, al tiempo que presta apoyo al Consejo de Seguridad Nacional en su función de verificar el grado de cumplimiento de la Estrategia de Seguridad Nacional en lo relacionado con la ciberseguridad.

Fuente: Departamento de Seguridad Nacional de España.

A este respecto, la Estrategia de Seguridad Nacional (ESN) 2021 destaca—dentro del mapa de los riesgos y amenazas a la Seguridad Nacional— la vulnerabilidad del ciberespacio, «donde se distinguen dos tipologías generales de amenazas en el ciberespacio.

Por un lado, los ciberataques, entendidos como acciones disruptivas que actúan contra sistemas y elementos tecnológicos. Y, por otro lado, el uso del ciberespacio para realizar actividades ilícitas, como el cibercrimen, el ciberespionaje, la financiación del terrorismo o el fomento de la radicalización».

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Para evitar las consecuencias de estas amenazas, la ESN 21 —en su capítulo 4 Un Planeamiento Estratégico Integrado — refiere que es necesario «garantizar el uso seguro y fiable del  ciberespacio, para proteger los derechos y las libertades de los ciudadanos y promover el progreso socio económico. Para ello es importante incrementar las capacidades (tecnológicas, humanas y económicas) de la ciberseguridad nacional dirigidas a la prevención, detección, respuesta, recuperación, investigación y defensa activa».

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Estados Unidos anuncia una nueva Estrategia en el Pacífico para contrarrestar a China

Estados Unidos ha anunciado una nueva estrategia para priorizar las relaciones exteriores con los países del Pacífico con el objetivo de contrarrestar la influencia de China en la región.

«En un momento en el que vemos a malos actores que buscan socavar el orden basado en reglas, debemos mantenernos unidos», ha asegurado al vicepresidenta estadounidense, Kamala Harris, en el Foro de las Islas del Pacífico.

Aunque no se ha referido en ningún momento directamente a China, esta edición de la reunión de líderes del Foro de las Islas del Pacífico (PIF), que concluye este jueves, recupera un interés geopolítico debido a la firma del pasado de abril del pacto de seguridad entre China y las Islas Salomón (y los intentos del gigante asiático de llegar a un acuerdo similar conjunto con otras diez naciones de la zona).

Además, se recuerda cómo en el Concepto Estratégico de Madrid y durante la Cumbre de la OTAN celebrada a finales del junio pasado se señaló al Indo-pacífico como una región de interés estratégico para la OTAN y se invitó por primera vez a la Cumbre a Australia, Japón, Nueva Zelanda y Corea del Sur como socios prioritarios de la Alianza.

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Stoltenberg también anunció durante la Cumbre que la OTAN intensificará la cooperación con los socios del Indo-pacífico en materias relacionadas con la Ciberdefensa, las nuevas tecnologías, la seguridad marítima, el cambio climático y la lucha contra la desinformación. “Los desafíos globales exigen soluciones globales”, destacó. 

También el Indo-pacífico se ha señalado como área geográfica prioritaria para la Unión Europea según anunció la República Checa al asumir la Presidencia del Consejo de la Unión Europea.

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En un comunicado, la Casa Blanca ha detallado cómo la Administración Biden fortalecerá su cooperación con las islas del Pacífico. «Reconocemos que, en los últimos años, es posible que las islas del Pacífico no hayan recibido la atención y el apoyo diplomáticos que usted merece. Así que hoy estoy aquí para decirte directamente: vamos a cambiar eso», aseguró Harris antes de profundizar en el nuevo compromiso de Estados Unidos con la región.

Para empezar, los Estados Unidos pondrá en marcha el proceso para establecer dos nuevas embajadas en la región: una en Tonga y otra en Kiribati. También han anunciado que nombrarán al primer Enviado de los Estados Unidos al Foro de las Islas del Pacífico y que devolverán a los voluntarios del Cuerpo de Paz a la región. También desde USAID está tomando medidas para ampliar su huella para incluir el restablecimiento de una misión regional en Suva, Fiyi.

La vicepresidenta estadounidense también anunció que se triplicará la financiación de los Estados Unidos para el desarrollo económico y la resiliencia oceánica de las islas del Pacífico.

«Solicitaremos al Congreso de los Estados Unidos un aumento de 21 millones de dólares al año a 60 millones de dólares al año durante los próximos 10 años. Sesenta millones de dólares al año durante los próximos 10 años», dijo.

El objetivo de estos fondos serían la resiliencia climática; invertir en planificación y conservación marina; y combatir la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada; y mejorar la seguridad marítima.

Con respecto a la crisis climática, por ejemplo, Harris destacó que está en la «primera línea» de una «crisis existencial» para todo el planeta debido a cómo las emisiones del mundo tienen un impacto enorme en la región.

«La evidencia, por supuesto, es que el nivel del mar está subiendo. Los arrecifes de coral que protegen sus islas y fomentan la pesca se están blanqueando. Y el calentamiento del océano se está acelerando. Es por eso que, a medida que trabajamos con el mundo para reducir las emisiones, continuaremos asociándonos con usted para crear resiliencia, apoyar la adaptación, movilizar financiación para el clima y garantizar la sostenibilidad de la pesca y los recursos marinos», declaró.

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Una de las grandes «polémicas» del Foro de las Islas del Pacífico ha sido la decisión de Kiribati de retirarse del encuentro. Algunos expertos se preguntan el papel que juega China en esta decisión.

Según la periodista Hilary Whiteman asegura en CNN, para China y Estados Unidos toda la región del Pacífico ofrece «seguridad y oportunidades». Pero la ubicación de Kiribati ofrece algo especial: un potencial puerto militar, como lo ha hecho en el pasado.

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¿Qué piensan los europeos sobre la desinformación en la UE?

Según un reciente Eurobarómetro más de una cuarta parte de los encuestados consideran que han estado expuestos a desinformación o bulos «a menudo» o «muy a menudo». Este Eurobarómetro analiza en profundidad los hábitos relacionados con los medios de comunicación, la confianza en los diferentes formatos informativos y las actitudes ante el riesgo de desinformación.

Según un Eurobarómetro publicado este 12 de julio, más de una cuarta parte de los encuestados (28%) consideran que han estado expuestos a desinformación o bulos «a menudo» o «muy a menudo» a lo largo de los últimos siete días.

La mayoría de los encuestados se sienten seguros de poder reconocer la desinformación: el 12% se siente «muy seguro» y el 52% «algo seguro». En todos los Estados miembros, al menos una ligera mayoría de los encuestados se siente seguro de poder reconocer la desinformación y las noticias falsas. En Finlandia, Malta e Irlanda, aproximadamente ocho de cada diez encuestados expresan su confianza en su capacidad para distinguir entre noticias reales y noticias falsas.

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La confianza a la hora de diferenciar entre noticias reales y noticias falsas disminuye con la edad y aumenta con el nivel educativo. También hay diferencias entre grupos sociodemográficos.

Siete de cada diez hombres encuestados se sienten seguros de poder reconocer la desinformación y las noticias falsas; entre las mujeres encuestadas, menos de seis de cada diez se sienten seguras (un 9% de respuestas «muy seguras» y un 49% «algo seguras»).

Como ya hemos mencionado, la confianza para distinguir entre noticias reales y falsas disminuye con la edad y aumenta con el nivel de estudios. Entre los encuestados que aún están estudiando, el 16% responde sentirse «muy seguro» y el 55% «algo seguro» para reconocer la desinformación y las noticias falsas. Del mismo modo, entre los jóvenes de 15 a 24 años, el 68% se siente seguro de poder reconocer la desinformación, frente al 59% de los mayores de 55 años.

El 10% de los encuestados cree que, en los últimos siete días, ha estado expuesto «muy a menudo» a la desinformación y a las noticias falsas; el 18% responde que esto ha ocurrido «a menudo» en los últimos siete días y el 33% responde que esto ha ocurrido «a veces». En el otro extremo, el 8% responde que no ha estado expuesto a la desinformación en los últimos siete días. El 13% «no sabe» con qué frecuencia estuvo expuesto a la desinformación o a las noticias falsas.

Los encuestados de Bulgaria son, en general, los más propensos a responder que han estado expuestos a la desinformación y a las noticias falsas con frecuencia en los últimos siete días (29% de respuestas «muy a menudo» y 26% «a menudo»), mientras que los encuestados de los Países Bajos son los menos propensos a decirlo (3% de respuestas «muy a menudo» y 9% «a menudo»).

Fuente: Eurobarómetro.

¿Qué medios de comunicación tienen mayores índices de confianza entre los europeos?

Los ciudadanos confían más en los medios de comunicación tradicionales (televisión, radio y prensa), incluidas sus versiones electrónicas, que en las plataformas de noticias en internet y los canales de las redes sociales. Independientemente de si se trata del formato tradicional o la versión electrónica, el 49 % de los encuestados confía en que las televisiones y las radios públicas ofrezcan información veraz. La prensa escrita ocupa el segundo puesto de la clasificación con un 39 %.

Las emisoras de radio y los canales de televisión privados alcanzan un índice de confianza del 27 %. Polonia es el único Estado miembro donde las cadenas de televisión y radio privadas encabezan la clasificación. Hungría es, por su parte, el país de la UE en el que los ciudadanos confían en primer lugar en las personas, los grupos o los amigos que siguen en las redes sociales como fuente de información.

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La importancia de la confianza también queda patente en las respuestas de los encuestados a la pregunta de qué les incita a abrir un artículo de noticias en internet. Mientras que el 54 % cita como motivo que el titular encaje con sus intereses, el 37 % destaca como importante su confianza en el medio informativo que publica la noticia.

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Snapchat contrata al director de los Servicios Secretos de Estados Unidos

Después de 30 años de servicio en los Servicios Secretos de Estados Unidos, James M. Murray, es fichado por Snap para trabajar como Director de Seguridad.

El director de los Servicios Secretos de Estados Unidos, James M. Murray, se incorporará a Snap, la empresa de redes sociales conocida por su aplicación de mensajería instantánea, Snapchat, como Director de Seguridad. Desde Snap han confirmado esta semana este nuevo puesto y le han dado la bienvenida a través de redes sociales. 

El Servicio Secreto de Estados Unidos también han publicado un comunicado anunciando su jubilación después de 32 años de servicio, 27 de los cuales en el Servicio Secreto. 

Según el comunicado de los Servicios Secretos de Estados Unidos, como Director del Servicio Secreto Murray contribuyó “significativamente” a la “continúa profesionalización y crecimiento” de la agencia y ayudó a navegar por los desafíos únicos presentados por la pandemia de COVID-19 ejecutando su misión de proporcionar protección a los líderes electos de alto nivel e investigar delitos dirigidos a la infraestructura financiera. 

Desde la primavera de 2019 Murray guió con éxito a la agencia a través de ocho eventos especiales relacionados con la Seguridad Nacional y casi 20.000 operaciones de protección internacional y nacional. Durante este tiempo la agencia asegura también haber recuperado aproximadamente 4.200 millones de dólares en pérdidas por fraude y haber evitado un estimado de 8.100 millones de dólares en pérdidas a manos de empresas criminales. 

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En una declaración conjunta, el presidente Biden y la primera dama, Jill Biden, expresaron también su agradecimiento al ex director de los Servicios Secretos de Estados Unidos. «Estamos increíblemente agradecidos por su servicio a nuestro país y a nuestra familia», dijeron.

El Servicio Secreto de Estados Unidos trabaja para proteger la seguridad de los presidentes, sus familias y otros oficiales estadounidenses al más alto nivel. También tienen un papel destacado en prevenir y actuar durante situaciones de relevancia. El director del servicio Secreto es nombrado por el presidente sin requerir una confirmación del Senado. Murray había sido nombrado por el expresidente Donald Trump en 2019. 

El Servicio Secreto de Estados Unidos ha vuelto a ser estas últimas semanas después de que surgieran más detallas sobre las acciones de Donald Trump el pasado 6 de enero de 2021. Según The New York Times, el nuevo fichaje de Snap estuvo con Trump durante ese día y, en un testimonio ante el Comité de la Cámara de Representantes (que está actualmente investigando lo ocurrido), una ex ayudante de La Casa Blanca declaró que Trump intentó sujetar el volante del vehículo presidencial ese día en contra de las advertencias realizadas por su agente principal del Servicio Secreto después de que este le dijera que no podía ir al Capitolio. 

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Murray, nativo de Point Pleasant (Nueva Jersey) comenzó su servicio federal en 1990 como investigador en el Departamento de Transporte de los Estados Unidos, mientras que al mismo tiempo se desempeñaba como oficial en la Reserva del Ejército de los Estados Unidos.

En 1995, se unió al Servicio Secreto de los Estados Unidos como agente especial en la Oficina de Campo de Nueva York, donde investigó delitos financieros habilitados para la cibernética y sirvió como enlace de la agencia con la Fuerza de Tarea Conjunta de Terrorismo FBI-NYPD.

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Sus asignaciones profesionales posteriores incluyen asistente del agente especial a cargo de la División Presidencial de Protección; agente residente a cargo de Atlantic City, Oficina Residente de Nueva Jersey; agente especial a cargo de James J. Centro de Formación Rowley; y agente especial a cargo de la Oficina de Campo de Washington.

De 2016 a 2018, se desempeñó como subdirector adjunto de Operaciones de Protección, donde coordinó los esfuerzos de la agencia para las campañas presidenciales antes de las elecciones presidenciales de los Estados Unidos de 2016 y la transición presidencial.

En abril de 2018, Murray se convirtió en el subdirector de la Oficina de Operaciones de Protección y fue responsable de la planificación, coordinación y administración de la misión de protección global de la agencia. El 8 de abril de 2019, fue nombrado 26o director del Servicio Secreto de los Estados Unidos.

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Masterclass | La geopolítica de la energía | con EOM

La geopolítica de la energía: la electricidad

Masterclass gratuita organizada por LISA Institute

👥 LISA Institute y EOM

✍️ Si no quieres perderte nuestras próximas Masterclass, puedes inscribirte a la newsletter de LISA Institute aquí.

 

Quién participa

  • Eduardo Saldaña (@Eduardosaldania). Co-director y Analista en EOM. Grado en Relaciones Internacionales (URJC). Máster en Estudios Africanos (UAM). Ponente, conferenciante y colaborador en multitud de medios de comunicación. Profesor del Máster Profesional de Analista Internacional y Geopolítico de LISA Institute.
  • Daniel Villegas (@DanielVillegas). Director general de LISA Institute. Licenciado en Criminología (UIC). Graduado en Prevención y Seguridad Integral y Posgrado Superior en Gestión y Derecho de la Seguridad (EPSI), Máster en Mundo Árabe e Islámico (UB), Máster en Terrorismo (UNIR), Máster en Análisis de Inteligencia (UAB), Máster en Cybersecurity Management (UPC) y CISA (ISACA).

Qué aprenderás en esta Masterclass

En la Masterclass «La geopolítica de la energía: la electricidad» se abordarán los problemas y retos energéticos actuales y cómo la electricidad se está posicionando como el mejor sustituto a los hidrocarburos. Esta situación ha abierto una carrera por dominar su producción y su distribución, desde la sustitución de los motores de combustión por motores eléctricos a las formas de conseguirla (nuclear, renovables… etc.). Todo ello orientado a reducir el peso del petróleo, el carbón y el gas. La apuesta de países como China por las renovables se orienta, precisamente, a convertirse en un electroestado: una potencia productora de energía que suministre a sus países vecinos.

  1. Problemas y retos energéticos actuales.
  2. La electricidad se posiciona como sustituto a los hidrocarburos.
  3. La importancia de la energía en la Geopolítica.
  4. La carrera por su producción y distribución.
  5. Petróleo, carbón, gas y su impacto en la política internacional.
  6. China y la transición a las renovables.

Si te perdiste la Masterclass… puedes volver a verla aquí:

Además…

Eduardo Saldaña es Profesor del Máster Profesional de Analista Internacional y Geopolítico de LISA Institute, siendo esta una de las Masterclass relacionadas con el mismo. Si estás interesad@ en la próxima edición de este Máster que empezará en unos meses, ya puedes reservar tu plaza aquí

La Masterclass «La geopolítica de la energía: la electricidad» forma parte de la serie de webinars en directo que LISA Institute y LISA News organizarán este 2022 en el contexto del Máster Profesional de Analista Internacional y Geopolítico de LISA Institute.

Si quieres formarte y certificarte con un 15% de descuento por haberte inscrito a esta Masterclass, aquí te facilitamos el código temporal mediante el que inscribirte: LISANEWS200722.

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De Westfalia a Ucrania: entendiendo los últimos 400 años de guerra

La guerra es una amenaza tradicional que ha evolucionado a lo largo de la historia de acuerdo al nivel de desarrollo económico y tecnológico. En la actualidad han cambiado los actores, las tácticas y los escenarios. Repasamos la trayectoria de uno de los fenómenos más antiguos de la historia.

“La guerra no es más que la continuación de la política por otros medios.”

– KARL VON CLAUSEWITZ 

La guerra no es más que la continuación de la política por otros medios. Esta era la forma en la que el historiador y precursor teórico de la ciencia militar moderna, Karl Von Clausewitz, concebía el fenómeno a principios del siglo XIX. Sin embargo, al concepto de guerra se le han atribuido múltiples y diversas definiciones que se van ajustando a la realidad a lo largo de la historia. 

Según el Diccionario Webster, la guerra es definida como «el estado de conflicto hostil, armado, generalmente abierto y declarado entre Estados o naciones». Por otra parte, atendiendo a la definición que nos proporciona el teórico de las relaciones internacionales Hedley Bull, la guerra sería «la violencia organizada entre unidades políticas». Para el politólogo Quincy Wright, la guerra es un «conflicto entre grupos políticos, en particular Estados soberanos, desarrollado mediante fuerzas armadas de considerable magnitud y por un periodo de tiempo considerable». 

Todas estas definiciones, aunque distintas, suponen acepciones válidas para referirnos a la amenaza tradicional por excelencia. Sin embargo, se puede observar como la guerra no se trata de un fenómeno estático, ausente de cambios a lo largo del tiempo. 

La evolución del concepto de la guerra

Las guerras han evolucionado de acuerdo con el nivel de desarrollo económico y tecnológico en cada etapa de la historia y poco tienen que ver las herramientas que se observan en las guerras actuales con los medios empleados en las guerras tradicionales. 

El autor estadounidense William S. Lind, en su ensayo «Entendiendo la guerra de cuarta generación», distinguía 4 períodos clave donde considera que existen cambios cualitativos suficientes en la forma de librar las guerras, que permiten establecer diferenciaciones marcadas. Estos períodos abarcan desde 1648 con la Paz de Westfalia y la consolidación del modelo político de Estado, hasta una aproximación sobre cómo serán en la actualidad. 

Lind sitúa el punto de partida de esta clasificación en 1648, alegando que desde la Paz de Westfalia hasta 1860, las guerras están caracterizadas por una jerarquía fuertemente establecida y por elementos claramente diferenciadores entre los militares y la población civil, con la intención de reforzar la cultura del orden que representaba esta forma de librar las guerras de la primera generación. En esta primera etapa encontramos que las formaciones eran lineales y el enfrentamiento entre masas de hombres era la esencia de esta fase cuya máxima expresión suponen las guerras napoleónicas. 

La segunda generación a la que se hace referencia viene de la mano de la Revolución Industrial, con el aumento de la potencia de las armas de fuego a partir de la segunda mitad del siglo XIX. El máximo exponente y mejor ejemplo de esta etapa sería la Primera Guerra Mundial, donde se hace evidente que, debido a la potencia de las armas como fusiles o ametralladoras, el enfrentamiento no puede ser tan abierto como el de los ejércitos tradicionales.

Esta segunda etapa está caracterizada por la creación masiva de trincheras y basada en capacidad industrial y de transportes. Se trata de una forma de guerra de desgaste, con armamento muy potente, en la que, no obstante, seguirá primando la obediencia sobre la iniciativa en el campo de batalla. 

La tercera generación, según el autor, se entiende con la guerra relámpago que lleva a cabo el ejército alemán contra las tropas británicas y francesas durante la Segunda Guerra Mundial. La introducción de mejoras tecnológicas como la radio o los vehículos de motor permite una amplia coordinación de fuerzas, que se trata de aprovechar buscando la rapidez y el factor sorpresa para atacar las vulnerabilidades del contrario. 

En esta clase de operaciones se buscaba atacar la retaguardia y colapsar al enemigo, rompiendo su formación y sus defensas, más que su destrucción en una batalla lineal. Por ejemplo, atacando su sistema de comunicaciones para aislar sus fuerzas e incapacitar su posibilidad de reorganización.

Los cambios tecnológicos suponen una ventaja determinante y, por primera vez, priman los objetivos sobre las órdenes, es decir, no será tan importante obedecer el plan inicial y la estrategia prevista, como lograr los objetivos fijados, sean cuales sean los medios. En otras palabras, se acaba con el orden que imperaba en el campo de batalla.

Entendiendo la guerra de cuarta generación

En las consideradas guerras de cuarta generación, Lind se aventura a establecer cuáles van a ser las transformaciones que marquen las guerras en el siglo XXI, tomando como punto de referencia los atentados del 11-S en 2001 y las guerras de Afganistán (2001) e Irak (2003). Para el autor, es a partir de ese momento cuando tendrá lugar el cambio más drástico desde que comenzó esta clasificación: el Estado perderá el monopolio de la guerra como se conocía. 

A partir de este punto, se observará como el enfrentamiento convencional entre Estados va a perder popularidad frente a prácticas no convencionales y asimétricas, así como la proliferación de grupos insurgentes no estatales, como grupos terroristas o guerrillas militares. En esta nueva generación, el éxito ya no se va a encontrar exclusivamente en el campo de batalla tradicional. Las esferas donde se libran las guerras se van a ampliar hasta trasladarse al conjunto total de la sociedad, tratando de influir en la población civil y usando a la misma como punto vulnerable de las sociedades occidentales. 

La etapa en la que nos encontramos se caracterizará también por la difuminación de los límites entre la guerra y la paz como se conocían y porque la distinción entre militares y no militares se vuelve muy tenue. Por último, debido a los avances tecnológicos, a través de los medios de comunicación va a ser mucho más fácil, ya sea para los actores estatales o no estatales, lograr la misión de erosionar y penetrar en la opinión pública, tanto a nivel nacional como internacional, por lo que la propaganda cobrará un poder estratégico.

En este punto, una observación interesante aportada por Lind y en contraposición de la famosa cita de Clausewitz, es que los nuevos actores no estatales involucrados en la guerra pasarán a hacerla por razones de carácter diverso, y no únicamente entendiéndola como «la política por otros medios», lo que de nuevo confirma de nuevo la naturaleza cambiante de los conflictos. 

Aunque la aproximación del autor se puede considerar bastante cercana a como en la actualidad se han transformado los conflictos, por supuesto la «cuarta generación» descrita por Lind en 2005, si bien es cierto que ha sido de utilidad para aportar un pequeño repaso histórico con el objetivo de entender la evolución de las guerras y el complejo escenario que nos presentan hoy en día, no es la única aproximación teórica que ha surgido desde el fin de la Guerra Fría, con el fin de definir las denominadas «nuevas guerras» del siglo XXI. 

En los últimos años, favorecidas por la complejidad que presentan los conflictos actuales, han surgido multitud de expresiones para bautizar este nuevo periodo de transformaciones en las formas de librar la guerra. En diferentes intentos de denominación por parte de los expertos han surgido términos como: conflictos compuestos, por Thomas Huber; sin restricciones e ilimitados, por los coroneles chinos Qiao Liang y Wang Xiangsui; complejo-irregulares, de Frank Hoffman; o no lineales, concepto impulsado por Sean Lawson. 

Todos ellos son acepciones que, aunque con matices, destacan la gran importancia del empleo de los medios no convencionales en las guerras actuales. Y, de hecho, aunque algunos teóricos son reacios a incluir una expresión más al espectro teórico, debido a que el panorama terminológico actual puede llegar a ser confuso, un concepto muy estudiado en el marco de los estudios de Relaciones Internacionales y dotado de gran popularidad entre los expertos hoy en día es el de la Guerra Híbrida.

La importancia de la Guerra Híbrida en la cuarta generación

El punto de partida de este término es el año 2005, con la publicación del artículo «La guerra del futuro: la llegada del conflicto híbrido» en la revista estadounidense Proceedings, redactado por el teniente coronel, y teórico consagrado de las guerras híbridas, Frank Hoffman, y por el general, James Mattis.

En 2007, Hoffman a partir de la guerra del Líbano en el verano de 2006, sigue desarrollando el concepto de guerra híbrida, haciendo hincapié y tomando como ejemplo la capacidad de los agentes no estatales actuales para estudiar y deconstruir las vulnerabilidades de los ejércitos convencionales, tomando como referencia la guerrilla de Hezbolláh en la guerra contra Israel. A raíz de este ensayo, el término se extiende entre la comunidad de defensa anglosajona, convirtiéndose en uno de los pilares que hoy en día articulan los debates académicos y militares sobre la transformación de los conflictos. 

En su definición de conflictos híbridos, Hoffman decía que éstos «incorporan una amplia gama de diferentes modos de guerra, incluyendo capacidades convencionales, tácticas y formaciones irregulares, actos terroristas como: violencia, coacción indiscriminada y desórdenes delictivos».

En definitiva, la tendencia presentada en los conflictos de los últimos años por parte de: diferentes actores, como grupos guerrilleros, contratistas militares privados o terroristas; medios, como sistemas de armas sofisticados o armamento fácilmente asequible para actores no estatales; tácticas, como insurgencia, crímenes transnacionales u operaciones de información; y nuevos escenarios, desde el campo de batalla convencional, hasta las áreas de población civil en zona de conflicto, pasando por la influencia en la comunidad internacional, son los factores que diferencian las guerras híbridas de los conflictos representativos de la época moderna y contemporánea.

¿Son las amenazas híbridas la guerra de la actualidad?

Las amenazas híbridas son las acciones coordinadas y sincronizadas que atacan deliberadamente vulnerabilidades sistémicas de los Estados y sus instituciones, a través de una amplia gama de medios y en distintos ámbitos, ya sean políticos, económicos, militares, sociales, informativos, infraestructuras o legales, precisando el uso del ciberespacio como la herramienta más idónea en la actualidad para alcanzar dichos propósitos. 

Estas amenazas pueden ser llevadas a cabo tanto por Estados como por grupos no estatales indistintamente, y engloban, tanto formas de enfrentamiento violentas, como no violentas. Sin embargo, según el Consejo de Europa, el término guerra híbrida solo debería tener lugar si, dentro de dichas amenazas, existe también confrontación armada, sea o no encubierta, haciendo gala de la frase «toda guerra implica violencia, pero no todas las formas de violencia son guerra». De lo contrario, sería más correcto utilizar los términos amenaza o conflicto híbrido. 

El Servicio de Estudios del Parlamento Europeo considera que las amenazas híbridas engloban diversas situaciones a lo largo del planeta, poniendo como ejemplo desde las acciones terroristas por parte de grupos como Boko Haram o Al-Qaeda, hasta acciones de grupos delictivos armados —como los cárteles de la droga en México— pasando por acciones restrictivas al uso del espacio y actos económicos hostiles como el bloqueo de exportaciones japonesas por parte de China en 2010; sin olvidar las operaciones militares encubiertas, como el despliegue de los little green men por parte de Rusia en la República de Crimea.

El Consejo de Europa también destaca que este tipo de tácticas híbridas además se caracterizan por una «asimetría legal», dado que los actores que emplean estas prácticas, por norma general, niegan su responsabilidad en las operaciones híbridas y tratan de escapar de las consecuencias legales de sus acciones, actuando a través de los límites legales, aprovechándose de que no existe una legislación reguladora de las amenazas híbridas como tal y generando confusión y ambigüedad para encubrir sus acciones.

La desinformación como herramienta de guerra

Cualquier elemento resulta válido para convertirse en un arma con la que poder influir, desorientar o coaccionar a otros Estados y, en la actualidad, el uso —o mal uso— de la información no iba a ser una excepción. 

Si bien es cierto que prácticas tales como la manipulación política o el engaño no son algo novedoso en los conflictos, la llegada de Internet y el uso del ciberespacio sí que suponen un elemento diferenciador y revolucionario en el empleo de ofensivas irregulares. 

Todo ello viene de la mano de la digitalización de la sociedad, la llegada y uso masivo de las redes sociales y la aparición de nuevos difusores de información, en los que tanto la velocidad como el alcance de la misma se disparan sin precedentes. Por un lado, a través del espacio cibernético se han llevado a cabo operaciones de influencia y ciberataques mediante los que se ha pretendido manipular procesos electorales o influir en asuntos internos de Estados y por otro ha sido el caldo de cultivo de la «guerra de la información». 

Es en este contexto es donde va a florecer el concepto de «desinformación», es decir, la posibilidad por parte de cualquier actor internacional de difundir deliberadamente información falsa, manipulada o sesgada con propósitos hostiles. Esta práctica supone un reto muy difícil de abordar, especialmente para las democracias liberales desde el momento en el que tratar de combatir la difusión de información falsa, puede suponer poner en riesgo y erosionar la libertad de expresión y de información, valores que fundamentan dicho sistema político predominante en la actualidad.

Las campañas masivas de desinformación y propaganda diseñadas para controlar la narrativa son un elemento clave de una campaña híbrida. Éstas van dirigidas a poblaciones enteras o a minorías nacionales concretas y se llevan a cabo con el objetivo de conseguir influencia política, incluso dominio sobre un país o territorio en apoyo de una estrategia
general.

En el caso de Rusia, los instrumentos principales a través de los cuales se llevan a cabo estas prácticas son medios de comunicación convencionales; como la agencia estatal de
noticias Sputnik, cadenas de televisión rusas con un alcance más internacional; como es el caso de RT, ataques cibernéticos diversos y los llamados Internet trolls, que son personas o bots que se encargan de difundir noticias falsas u ofensivas a través de las redes sociales.

Algunas de las características más comunes que se pueden observar en estas campañas desinformativas son: la dificultad de averiguar la exactitud de los hechos que tratan, la falta de equilibrio en la presentación de la información, resaltando las debilidades del oponente por encima de la veracidad de los hechos y la ausencia de credibilidad de fuentes elegidas.

Cabe destacar que este tipo de campañas son más exitosas si se sitúan en regiones que ya presentan alguna inestabilidad o vulnerabilidad que aprovechar, como ocurría en el caso de la Federación Rusa en Crimea en 2014, cuya población —de mayoría rusófona— ya estaba predispuesta a aceptar la perspectiva rusa de los hechos.

Otros factores que contribuyen a que las narrativas desinformativas rusas tengan éxito pueden ser los vínculos económicos, el grado de influencia del Kremlin entre los actores locales o la proximidad geográfica y cultural.

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China – EEUU: espionaje comercial, terrorismo tecnológico y ciberataques masivos

Esta primera semana del mes de julio el FBI y el MI5 han acusado a China de espionaje comercial en Occidente y Pekín a acusado a Washington de «terrorismo terrorismo tecnológico». Además, el gigante asiático ha sufrido también esta semana un presunto ciberataque masivo que habría podido afectar a más de mil millones de ciudadanos chinos. Profundizamos en todas estas cuestiones en este artículo.

A comienzos de julio el director general del FBI, Christopher Wray y su homólogo del M15, Ken McCallum, han advertido en un discurso conjunto en la sede de los servicios de Inteligencia británicos que China ha aumentado el espionaje comercial en Occidente. En sus declaraciones, Wray ha calificado a China como «la mayor amenaza a largo plazo para nuestra seguridad económica y nacional». También aseguró que Pekin había «interferido» en la política estadounidense», incluidas las recientes elecciones.

Según McCallum, los servicios de Inteligencia del Reino Unido han duplicado sus operaciones relacionadas con China en los últimos tres años. «Hoy estamos realizando siete veces más investigaciones que en 2018», ha señalado. «Planeamos expandirnos nuevamente en la misma cantidad, mientras mantenemos un gran esfuerzo contra las amenazas encubiertas de Rusia e Irán», declaraba.

Además, McCallum ha asegurado que la Inteligencia china tiene un enfoque «lento y paciente para desarrollar fuentes y acceder a la información». «Actividades hostiles se están llevando a cabo actualmente en suelo británico», ha declarado. Por su parte, Wray ha afirmado que la actividad china es un «peligro complejo, duradero y generalizado» para Estados Unidos y el Reino Unido, así como para el resto de los aliados. 

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China está «decidida a robar tecnología y usarla para socavar negocios y dominar el mercado», ha dicho el Jefe del FBI. Ambos líderes también han advertido que una invasión china de Taiwán interrumpiría el comercio y la industria mundiales. «El Partido Comunista Chino está interesado en nuestros sistemas democráticos, mediáticos y legales. Desafortunadamente, no para imitarlos, sino para emplearlos en su propio beneficio».

Por su parte, China considera que estas acusaciones son «infundadas». La portavoz de la embajada de China en Londres, ha declarado que «los llamados casos que han planteado son solo cortinas de humo» a través de un comunicado emitido por el Ministerio de Relaciones Exteriores Chino. «Están difundiendo todo tipo de mentiras sobre China para difamar el sistema político chino, para impulsar el sentimiento anti-China y la exclusión, y para desviar la atención pública para encubrir sus propias acciones nefastas», señala el documento. 

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China acusa a Estados Unidos de cometer «terrorismo tecnológico»

Por otro lado, esta semana China también ha acusado a Washington de incurrir en actos de «terrorismo tecnológico» al tratar de impedir la fabricación de chips por compañías chinas. Las acusaciones responde a la publicación de una serie de informes de la agencia Bloomberg, que señalan que Estados Unidos está utilizando su poder estatal para presionar a Holanda y Japón, para que prohíban la exportación de sistemas de litografía ultravioleta profunda (UVP o DUV, por sus siglas en inglés), utilizados para la producción de chips.

Según el informe, Estados Unidos estaría presionando a las empresas, ASML Holding NV y Nikon Corporation para que dejaran de exportar tecnología clave para la fabricación de chips. Con relación a la información proporcionada por Bloomberg, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Zhao Lijiang, ha declarado lo siguiente en una conferencia de prensa: «Este es otro ejemplo de la diplomacia coercitiva llevada a cabo por Estados Unidos abusando de la fuerza estatal y apoyándose en su hegemonía tecnológica. Este es también un caso típico del «terrorismo tecnológico».

«Esperamos que las partes implicadas adopten una posición objetiva e imparcial y tomen decisiones de manera independiente, teniendo en cuenta sus propios intereses a largo plazo y los principios de equidad y justicia del mercado», declaraba el portavoz. Las restricciones propuestas por Estados Unidos ampliarían una moratoria existente sobre la venta de los sistemas más avanzados a China en un intento por frustrar los planes del gigante asiático de convertirse en líder mundial en la producción de chips.

Un presunto ciberataque masivo con mil millones de ciudadanos chinos como posibles víctimas

En mitad de esta crisis diplomática que ha tenido lugar esta semana, un usuario anónimo de Internet anunció haber robado a la policía de Shanghái los datos de mil millones de ciudadanos chinos. El usuario, identificado como «ChinaDan», publicó la semana pasada en el foro de hackers Breach Forums una oferta de venta de los más de 23 terabytes (TB) de datos robados por 10 bitcoins, lo que equivale unos 200.000 dólares americanos.

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Según la agencia de información Reuters, la publicación manifestaba lo siguiente: «En 2022, se filtró la base de datos de la Policía Nacional de Shanghái (SHGA). Esta base de datos contiene muchos terabytes de datos e información sobre miles de millones de ciudadanos chinos». «Las bases de datos contienen información sobre 1.000 millones de residentes nacionales chinos y varios miles de millones de registros de casos, incluyendo: nombre, dirección, lugar de nacimiento, número de identificación nacional, número de móvil, todos los detalles de delitos y de casos».

Cabe señalar que aún no se ha podido verificar la veracidad de la publicación, pero los expertos aseguran que si el robo fuera cierto, sería una de las mayores violaciones de datos de la historia. Hasta el momento, el gobierno de Shanghái y las autoridades del departamento de policía no se han pronunciado al respecto.

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Reuters asegura que no ha podido ponerse en contacto con ChinaDan, pero que la publicación del foro había sido debatida por las redes sociales chinas Weibo y WeChat, a través de las cuales los usuarios mostraron su preocupación por si el robo fuera real. Cabe destacar que el hashtag data leak (violación de datos) ha sido bloqueado en Weibo.

Kendra Schaefer, directora de investigación de políticas tecnológicas de la consultora Trivium China, ha advertido que se debe «seguir investigando sobre el tema para comprobar si realmente es verdad o se trata de una invención».

También se rumorea que los datos podrían provenir del Ministerio de Salud Pública de Shanghái, lo que sería considerado como un caso de «alta traición» dentro de la ley del país. Si el material que el hacker decía tener procedía del Ministerio de Seguridad Pública, sería malo por «una serie de razones», dijo Schaefer. «Lo más evidente es que sería una de las mayores y peores violaciones de la historia», declaraba.

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Mujeres, conflictos armados y OTAN

Históricamente, las mujeres han asumido el papel de sujetos pasivos en los conflictos armados. Sin embargo, su participación activa en las fuerzas armadas así como su presencia en los cargos directivos de organizaciones internacionales son fundamentales para alcanzar la igualdad y acabar con la instrumentalización de la mujer en los escenarios de guerra.

En la actualidad, las víctimas mayoritarias de los conflictos armados son los civiles no combatientes, y en particular, las mujeres. Según los expertos el conflicto causa mayor nivel de violencia contra las mujeres al provocar que se amplifiquen las conductas ya existentes sufriendo éstas tanto los efectos directos como los indirectos de las guerras.

Las mujeres en los conflictos son víctimas de abusos y, en particular, de violencia sexual. En este sentido se utiliza este tipo de violencia tanto para destruir física y psíquicamente a las víctimas como para humillar a la comunidad enemiga. Además, la violencia de género en las guerras -tanto a mujeres como a hombres- a penas se denuncia por motivos culturales y sociales, lo que dificulta determinar su alcance real. Por este motivo la impunidad de los abusadores está ampliamente extendida. 

Así lo reconoció el pasado viernes la ministra de Defensa de España, Margarita Robles, en una rueda de prensa conjunta con la ministra de Exteriores alemana, Annalena Baerbock y la representante especial del secretario general de la OTAN para Mujeres, Paz y Seguridad, Irene Fellin. Las tres mujeres hicieron referencia a cómo las mujeres y las niñas son «doblemente víctimas» en los conflictos, tanto por la violencia del conflicto como para las agresiones sexuales.

En la rueda de prensa destacaron específicamente la situación en Ucrania: «Las escenas que estamos viviendo en este momento en Ucrania, con las mujeres y las niñas absolutamente violadas y ultrajadas, es algo ante lo que ni la OTAN, ni la comunidad internacional puede permanecer indiferente, y España va a estar siempre denunciando estas situaciones de violencia y agresión», señalaba la ministra de Defensa española.

La violencia sexual como crimen de guerra

Desde finales de la década de los noventa, con el genocidio de Ruanda y el conflicto de Bosnia, donde se perpetuaron violaciones sistemáticas de mujeres, la violencia contra las mismas en los conflictos armados empeoró. La violencia sexual contra a la mujer se convirtió en una práctica común y ampliamente extendida. Por este motivo, la comunidad internacional determinó la necesidad de incorporar la perspectiva de género en el ordenamiento jurídico relativo a los conflictos armados. 

Para incorporar la perspectiva de género en el análisis de los conflictos armados, era importante constatar tanto la protección de las mujeres, como su papel político. El liderazgo y la presencia de las mujeres en los conflictos armados es fundamental, porque garantiza que el género se considere como una cuestión prioritaria y se redefinan las funciones tradicionalmente asignadas a las mujeres en los conflictos.

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Cabe señalar que, hasta el momento, la violencia sexual no había sido considerada como un crimen de guerra. En el año 2000, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas adoptó la Resolución 1325 sobre Mujeres, Paz y Seguridad, con dos objetivos principales. En primer lugar, luchar contra la violencia de género en los conflictos armados y en segundo lugar, aumentar la presencia de la mujer en los procesos de pacificación. 

A partir de este momento, la violencia sexual se consideró un arma de guerra y un problema de seguridad internacional. Con esta declaración se asumía que los ataques a las mujeres por parte de las fuerzas armadas responden a un fin militar, ya fuera provocar el terror, alentar el desplazamiento, recompensar a las tropas, etc. Por otro lado, la resolución reconocía la participación de la mujer como sujeto activo en los conflictos y en los procesos de paz. También preveía una mayor representación de las mujeres en las instituciones nacionales e internacionales. 

A lo largo de la historia, la participación directa de la mujer en el combate no ha estado generalizada. Su presencia en los escenarios de conflicto, comenzó en la Primera Guerra Mundial, cuando las mujeres se incorporaron a trabajar en las fábricas de armamento. Desde el final de la Segunda Guerra Mundial, la mujer asumió una participación mayor en los conflictos armados. De este modo, aumentó el número de mujeres combatientes, así como su presencia en los conflictos armados.

En la actualidad, se calcula que las mujeres conforman un 3% del total de militares profesionales en el mundo. Cabe señalar que la participación de las anteriores en las fuerzas armadas es más notoria en los países occidentales. En el caso de España, el ingreso de mujeres en el Ejército se reguló en 1988 y en la actualidad integran más del 13% del personal militar nacional.

De hecho, en la actual guerra en Ucrania, se han alistado voluntariamente en el Ejército de Ucrania desde el inicio de la invasión rusa unas 1000 mujeres, según declaró este julio la viceministra ucraniana de Defensa, Hanna Maliar.

Maliar también adelantó la posibilidad de imponer el registro militar obligatorio para las mujeres que se está planteando imponer el registro militar obligatorio en la nueva legislación prevista para octubre de 2022. Sin embargo, muchas veces se refleja a la mujer únicamente como víctima del conflicto sufriendo violencia sexual o cayendo en las manos de las redes de trata de personas o cubriendo roles de «cuidadora».

Incorporación de la perspectiva de género en la OTAN

Las cuestiones de género se incorporaron a la agenda de la OTAN después de la Segunda Guerra Mundial y en 1945 la OTAN determinó en el Comité Anual de Examen del Servicio Militar las funciones que debían desempeñar las mujeres en la organización. La primera Conferencia de la OTAN de Mujeres Oficiales tuvo lugar en Copoenhague en 1961. En ella, las delegadas y las autoridades nacionales consideraron la integración de un mayor número de mujeres a las fuerzas armadas.

Más tarde, en 1973, durante la Conferencia de la OTAN de Mujeres Oficiales celebrada en Bruselas, se creó el Comité de Mujeres en las Fuerzas de la OTAN (CWINF, por sus siglas en inglés), que no fue reconocido oficialmente hasta julio de 1976. En esta conferencia se adoptó una resolución que acordaba que las mujeres podían servir en todo tipo de empleos, exceptuando aquellos relacionados con el combate.

En 1985, la presidenta del CWINF defendió crear un puesto en el Estado Mayor Militar destinado a los asuntos de género. Este puesto se creó finalmente en enero de 1988. Cabe señalar que desde mayo de 2009, el CWINF se convirtió en el actual NATO Committee on Gender Perspectives (NCGP).

La aprobación de la Resolución 1325 de Naciones Unidas tuvo gran impacto en las estructuras instituiconales y operativas de la OTAN. Desde el año 2000, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó tres resoluciones adicionales a la Resolución 1325. La Resolución 1820 de 2008, que se centra en la prevención de la violencia sexual en los conflictos; la Resolución 1888 de 2009, que refuerza la anterior, y la Resolución 1889, que subraya la importancia de la participación de las mujeres en las organizaciones internacionales como la OTAN o la Unión Europea.  

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La incorporación de la perspectiva de género en la OTAN sucede con la aprobación de la Resolución 1325. Tras su promulgación, se celebró en Berlin una de las reuniones más importantes del Comité de Mujeres Oficiales y se aprobó el informe Comité de Mujeres en las Fuerzas de la OTAN, guía para la Perspectiva de Género en la OTAN. Este fue el primer documento de la Alianza que contenía una perspectiva de género en las operaciones militares.

Más tarde, en septiembre de 2009, la OTAN aprobó la Directiva Bi-SC 40-1, donde reconoce la importancia de la participación de la mujer en las operaciones. También prevé ampliar la representación de la mujer en los puestos dirigentes y se implementan medidas para la protección de la mujer contra la violencia de género en los conflictos armados. En la Cumbre de Lisboa de 2011, la perspectiva de género también estuvo presente en la Agenda.

Por otro lado, en 2007, la OTAN diseñó un Plan de Acción sobre Mujeres, Paz y Seguridad de la OTAN para incorporar las disposiciones de la Resolución 1325. Con este Plan de Acción se creó también la figura de los asesores de género o Gender Advisors. Estos se destinan a los Cuarteles Generales de la OTAN y a las zonas de operaciones con el propósito de que velen por el cumplimiento de la Resolución 1325. Sin embargo, el número de los especialistas no es suficiente para abordar las operaciones actuales. Desde entonces se han implementado varios Planes de Acción. El último ha sido el de octubre de 2021

De acuerdo con los datos proporcionados por la OTAN en 2020, la participación total de las mujeres en la organización habría incrementado en un 37% con respecto al año de su fundación, 1949. La representación media de las mujeres en las fuerzas armadas de los Estados miembros de la OTAN fue del 12% en 2019.

Sin embargo, la realidad es que la representación de las mujeres en los cargos directivos de la organización -tanto en el plano civil como en el militar- es mucho menor que la de los hombres. En la actualidad, solamente cuatro de los treinta países que integran la OTAN, están dirigidos por mujeres. En la última Cumbre celebrada en Madrid de los 30 líderes 4 eran mujeres. 

Lucía Mantecón, profesora en la Cátedra de Seguridad y Defensa «Francisco Villamartín»,  asegura que tradicionalmente la OTAN ha concebido a la mujer como sujeto pasivo en los conflictos armados, aunque el último Plan de Acción de 2021 incorpora el «un papel de la mujer como sujeto de participación». 

Por último, no debemos olvidar que a pesar de que existe un creciente reconocimiento sobre la importancia del liderazgo de la mujer en la OTAN, algunos países miembros, como Pekín y Moscú, son contrarios a la participación activa de la mujer en la organización ni la implementación de la Resolución 1325. Ambos Estados defienden mantener a la mujer en su papel tradicional como sujeto pasivo. Mientras tanto, otros como España, Francia y Luxemburgo abogan por la incorporación de la mujer a los cargos de responsabilidad.

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Finalmente, con relación al nuevo Concepto Estratégico, la ministra de exteriores alemana, Annalena Baerbock, aseguraba en la rueda de prensa conjunta de la Cumbre de Madrid, que se había estado trabajando para «fortalecer la agenda en materia de paz y seguridad para las mujeres». También señalaba que en el nuevo Concepto Estratégico la perspectiva de género aparece en los «cinco primeros capítulos». Baerbock también solicitaba la participación significativa de las mujeres en todos los niveles y en todas las fases de la gestión y la prevención de conflictos.

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Prioridades de la República Checa para la Unión Europea

La República Checa asume la Presidencia del Consejo de la Unión Europea. En este artículo te contamos cuáles serán sus prioridades de trabajo para los próximos seis meses entre las que destacamos la seguridad energética, el refuerzo de las capacidades de defensa en Europa y la seguridad en el ciberespacio y el aumento de la cooperación con la OTAN y Estados Unidos.

La República Checa ha asumido a comienzos de julio el testigo de Francia en la Presidencia del Consejo de la Unión Europea. Durante los próximos seis meses Praga orientará a los 27 en un contexto geopolítico marcado por la guerra en Ucrania, la crisis energética y tras haberse aprobado el Concepto Estratégico de Madrid en el que se destacó la importancia de la cooperación entre la OTAN y la Unión Europea. Esta será la segunda vez que el país preside el órgano desde su ingreso en la UE en el año 2004.

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El Consejo de la Unión Europea, también conocido como el Consejo de Ministros de la UE -no confundir con el Consejo Europeo- es una institución comunitaria en el marco de la Unión en la que están representados los 27 Estados miembros a través de representantes con rango ministerial. La función principal de este órgano es hacerse cargo de las funciones legislativas y presupuestarias de la UE, junto con el Parlamento.

La Presidencia del Consejo de la UE se asume por turnos de seis meses y, durante un semestre, el Estado de turno preside las sesiones en todos los niveles del Consejo, contribuyendo a garantizar la continuidad del trabajo de la UE en esa institución. Los cometidos de la Presidencia son impulsar los trabajos del Consejo referentes a la legislación de la UE, garantizando la continuidad del programa de la UE, el orden de los procesos legislativos y la cooperación entre los Estados miembros. Para ello, tiene que actuar como un intermediario «recto e imparcial».

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Tal y como se estableció en el Tratado de Lisboa de 2009, los Estados miembros que ejercen la Presidencia colaboran en grupos de tres denominados «Tríos». Este «Trío» fija los objetivos a largo plazo y elabora un programa común con los temas y principales asuntos que abordará el Consejo en un periodo de dieciocho meses. Con arreglo a este programa, cada uno de los tres países elabora su programa semestral con mayor detalle.

El «Trío» actual está integrado por las Presidencias francesa, checa y sueca. Del 1 de julio al 31 de diciembre de 2022 será el turno de la República Checa que, durante este periodo, desempeñará por segunda vez la Presidencia del Consejo de la UE y se centrará en los siguientes ámbitos prioritarios bajo el lema «Europa como misión»:

  • Gestión de la crisis de los refugiados y recuperación de Ucrania tras la guerra.
  • Seguridad energética: se seguirá trabajando para romper la dependencia energética de Rusia y seguir diversificando las fuentes de energía de la UE.
  • Refuerzo de las capacidades de defensa de Europa y la seguridad del ciberespacio:  la relación Unión Europea-OTAN cobrará más protagonismo, así como la seguridad cibernética y la lucha contra el terrorismo.
  • Resiliencia estratégica de la economía europea: se priorizarán los acuerdos de libre comercio y reforzará la cooperación entre la UE y Estados Unidos. 
  • Resiliencia de las instituciones democráticas: con el foco en la sociedad civil y la protección internacional de los derechos humanos.

Además, la presidencia ha establecido diferentes áreas geográficas prioritarias: Europa del este, los Balcanes occidentales, el Indo-pacífico y el Sahel.

En el preámbulo del comunicado en el que la República Checa anuncia sus prioridades de trabajo, se señala a la invasión de Ucrania por parte de Rusia como una situación que ha «trastocado por completo» la situación geopolítica del continente europea y que ha demostrado, al mismo tiempo, cómo la UE es capaz de «actuar con gran rapidez, eficacia y unidad» ante una crisis «desencadena por una amenaza externa».

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«La brutal agresión bélica más allá de las fronteras orientales de nuestra comunidad también nos ha mostrado claramente que tendremos que encontrar el valor para reevaluar muchos de nuestros enfoques y premisas actuales», aseguran en el comunicado antes de anunciar que, por ello, «Europa como tarea», ha sido el lema elegido por la República Checa de su Presidencia del Consejo de la UE en 2022.

Los cinco ámbitos prioritarios de la Presidencia de la República checa

Gestionar la crisis de los refugiados y la recuperación tras la guerra

Tras la agresión militar de Rusia contra Ucrania, la Presidencia checa apoyará los esfuerzos de la UE para defender la soberanía y la integridad territorial de Ucrania utilizando todos los instrumentos y programas que ofrece la UE, incluido el refuerzo de las sanciones. El apoyo político y militar de la UE y sus Estados miembros a Ucrania es de vital interés para garantizar la seguridad en Europa. La Presidencia checa trabajará a favor de alcanzar un consenso sobre la concesión del estatus de candidato a Ucrania.

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La agresión rusa ha provocado la crisis de refugiados más masiva desde la Segunda Guerra Mundial. Según la Presidencia checa, la UE debe tomar todas las medidas necesarias para ayudar a afrontar de la mejor manera posible la ola de refugiados sin precedentes, en particular de mujeres y niños procedentes de la Ucrania afectada por la guerra. Esto requerirá la movilización de todos los recursos y conocimientos disponibles, así como su uso coordinado.

La Presidencia checa prestará atención a la cooperación y solidaridad europeas efectivas para que la integración a largo plazo de los refugiados en las sociedades de los Estados miembros sea un éxito. Otra tarea importante de la Presidencia checa será la reconstrucción de Ucrania tras la guerra, centrándose en la restauración de las infraestructuras críticas, la garantía de los servicios básicos, el refuerzo de la resistencia y la recuperación económica y la estabilidad en Ucrania.

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Seguridad energética

Según la Presidencia checa, la UE no puede ser vitalmente dependiente de países que amenazan directamente su seguridad y, por tanto, debe romper su dependencia del gas, el petróleo y el carbón rusos. Por este motivo, la Presidencia checa hará hincapié en las cuestiones de seguridad energética de la UE, que actualmente son más acuciantes que la transición energética, y en la aplicación acelerada de REPowerEU, una parte importante de que es la diversificación de las fuentes, incluida la logística, el ahorro de energía y la aceleración de la transición hacia fuentes de energía renovables y de bajas emisiones. 

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La Presidencia checa también asegura que está dispuesta a trabajar en la aplicación de la regulación de las reservas de gas; es decir, en el llenado de los almacenes de cara al invierno, y en el fomento de las compras conjuntas voluntarias, para que la UE utilice su peso de forma similar a la compra de vacunas.

La descarbonización de la industria de la UE y la transición del gas natural al hidrógeno representan un importante objetivo que requiere la aplicación de un ambicioso plan de desarrollo de infraestructuras, almacenamiento y terminales de hidrógeno. Sin embargo, la Presidencia checa se centrará especialmente en la aplicación exhaustiva del principal objetivo a corto plazo, es decir, eliminar la dependencia de los combustibles fósiles rusos.

La Presidencia checa también se ocupará de la eficiencia energética (EED) y del uso de energías renovables. Al mismo tiempo, el desarrollo de las infraestructuras energéticas es crucial, ya que reforzará la resistencia energética de la UE en su conjunto. Por último, la Presidencia checa se ocupará del papel de la energía nuclear para garantizar la seguridad energética de la UE y cumplir los objetivos climáticos de la UE.

Reforzar las capacidades de defensa de Europa y la seguridad del ciberespacio

Dada la creciente inestabilidad mundial, la Presidencia checa se centrará en reforzar las capacidades de seguridad y defensa, en particular en asociación con la OTAN. Trabajará específicamente en el apoyo a la implementación de temas clave dentro de la Brújula Estratégica.

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El desarrollo de la cooperación a largo plazo en materia de sistemas militares estratégicos es «esencial» para la Presidencia checa. Además de garantizar las capacidades necesarias, incluidas las capacidades de apoyo basadas en las tecnologías existentes, la Presidencia checa prestará atención a la cooperación y a la inversión para reducir la dependencia tecnológica, en particular con respecto a las tecnologías nuevas y disruptivas, y para garantizar la resistencia de las cadenas de valor críticas necesarias para estas tecnologías. También es clave reforzar las capacidades industriales relacionadas en la UE.

Al mismo tiempo, la Presidencia checa abordará las amenazas cibernéticas y el contexto geopolítico de las nuevas tecnologías (y el espacio). También se centrará en el rápido desarrollo de la llamada caja de herramientas híbrida, la lucha contra la desinformación y la seguridad del ciberespacio.

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La Presidencia checa prestará especial atención a la ciberseguridad de las instituciones, organismos y y al sistema de comunicación segura basado en el espacio de la UE. Destacaremos que la UE, junto con los socios democráticos, configura activamente el debate internacional en las organizaciones internacionales para mejorar la seguridad y la estabilidad del ciberespacio.

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Resiliencia estratégica de la economía europea

Según la Presidencia Checa, la pandemia del COVID-19 y la agresión rusa a Ucrania han provocado un shock de inflación, han aumentado la incertidumbre del mercado y han puesto de manifiesto la fragilidad de las cadenas de suministro mundiales. Además, la invasión rusa ha provocado la mayor perturbación de los mercados de materias primas del último medio siglo.

De esta forma se considera que la UE debe reducir drásticamente su dependencia de regímenes hostiles o inestables y que la búsqueda de la plena autosuficiencia no parece ser una opción «inmediatamente «viable para la UE. Así, para reforzar la resistencia estratégica, es esencial el apoyo específico a la competitividad tecnológica basada en las capacidades de producción propias, junto con la profundización del libre comercio con las naciones democráticas del mundo.

Desde los alimentos y los medicamentos hasta los chips semiconductores, es necesario conocer en detalle las cadenas de suministro y su vulnerabilidad y, en consecuencia, reforzar su resistencia. Hay que asegurar la disponibilidad de materias primas y componentes estratégicos para las empresas europeas. Se hará especial hincapié en la seguridad de las cadenas de suministro de TI.

La Presidencia checa trabajará en la aceleración del proceso de conclusión de acuerdos comerciales con los Estados democráticos y en la profundización de la cooperación transatlántica en el marco del Consejo de Comercio y Tecnología UE-EEUU, centrándose en la cooperación estratégica, incluidas las medidas conjuntas para la resistencia de la cadena de suministro.

También es esencial acelerar la digitalización y la automatización de la industria europea, permitiendo la expansión de la producción competitiva en la UE, con especial énfasis en los sectores estratégicos. Una economía circular más eficiente contribuirá a reducir la necesidad de importar materias primas. Las transiciones verde y digital deben aplicarse de manera que se promueva la convergencia hacia las regiones más avanzadas. Al mismo tiempo, es necesario apoyar el desarrollo de las capacidades de los europeos para adaptarse a las circunstancias cambiantes, lo que constituye un requisito previo para la competitividad global de la UE. 

Resistencia de las instituciones democráticas

Según la UE, la agresión rusa también ha recordado, una vez más, que la prosperidad y la estabilidad a largo plazo de Europa se basan en el funcionamiento de los mecanismos democráticos. Por ello, la Presidencia checa se centrará en reforzar la resistencia de las instituciones que tienen una gran influencia en el mantenimiento y desarrollo de los valores de la democracia y el Estado de Derecho en la UE. Entre ellos se encuentran, por ejemplo, la financiación transparente de los partidos políticos, la independencia de los medios de comunicación y un diálogo abierto con los ciudadanos.

La Conferencia sobre el Futuro de Europa ha creado un espacio único para que los ciudadanos, y especialmente los jóvenes, debatan sobre el futuro de Europa y aporten su contribución a las futuras políticas de la UE. La Presidencia checa trabajará en el aprovechamiento de estas ideas y en la creación de un espacio para la continuación del debate. Durante la aplicación del Año Europeo de la Juventud 2022, la Presidencia hará hincapié en la mejora del diálogo con los jóvenes y en la promoción de su participación en los procesos políticos.

Además, la Presidencia checa también se centrará en el respeto y el refuerzo de las libertades y los valores europeos tanto en los entornos offline como online. La equiparación de las condiciones para las empresas europeas y no europeas, en particular en el ámbito del impacto medioambiental y climático y del respeto de los derechos humanos, creará las condiciones para un mayor desarrollo del comercio en los mercados abiertos.

En una serie de ámbitos relacionados con las nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial, la UE tiene la oportunidad de aprovechar la ventaja de ser la «primera en mover ficha», que tiene la posibilidad de establecer las reglas del juego mundial. La Presidencia checa también quiere contribuir a reforzar la transparencia de las criptodivisas y a reducir el riesgo de su uso indebido.

En el contexto internacional, aplicará el Plan de Acción Europeo sobre Derechos Humanos y Democracia, utilizando los instrumentos pertinentes, incluidos los posibles mecanismos de sanción. Reforzará las capacidades de apoyo a la sociedad civil y a los medios de comunicación independientes, así como apoyará la resistencia de los países socios frente a las amenazas cibernéticas e híbridas.

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La legitimidad de la CPI «corre peligro» en su 20 aniversario, según AI

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En la conmemoración del 20 aniversario de la Corte Penal Internacional (CPI), Amnistía Internacional advierte de que la legitimidad de la Corte «corre peligro» y teme que sus decisiones respondan a los intereses de los Estados. Por este motivo, la organización solicita que la Corte investigue sin distinción todos los crímenes de guerra cometidos.

Amnistía Internacional denuncia que el enfoque de justicia de la Corte Penal Internacional (CPI) es cada vez más «selectivo». Las últimas decisiones y prácticas de la CPI ponen de manifiesto «la existencia de dobles raseros y la aceptación de la influencia de Estados poderosos».

Ejemplo de ello fue la decisión tomada por la Fiscalía en 2020 para no investigar los crímenes de guerra cometidos por las fuerzas británicas en Irak. Esta medida fue implementada, a pesar de que se hubiera concluido que los crímenes se habían perpetrado.

Amnistía Internacional también subraya la iniciativa de la Fiscalía del año 2021 para rebajar la prioridad de una investigación sobre crímenes de guerra cometidos por Estados Unidos y las fuerzas nacionales afganas en Afganistán. El fiscal Karim Khan alegó que la medida había sido implementada por cuestiones de «viabilidad y restricciones presupuestarias».

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La organización internacional contrasta la inacción de la Fiscalía en los casos mencionados, con su voluntad para abrir la «mayor investigación en Ucrania». Sobre esta última, la organización destaca que la Corte había solicitado a los Estados miembros ayuda económica «voluntaria», «gran parte de la cual fue asignada por ellos específicamente para este fin».

Con relación a las «excusas presupuestarias de la Corte», que alegó la CPI para no iniciar una investigación en Afganistán, Nigeria y en otras situaciones, Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional, ha declarado lo siguiente:

«Hace 20 años comenzaba su andadura la CPI, tras la decisión histórica de crear un tribunal penal internacional permanente con jurisdicción, respecto de los crímenes más graves de trascendencia internacional. Para las víctimas y supervivientes a quienes se les había negado justicia, la CPI supuso un atisbo de esperanza de que se haría rendir cuentas a los perpetradores».

«Sin embargo, en los últimos años la Corte parece haber perdido el rumbo, y las recientes decisiones de la Fiscalía hacen temer que esté yendo hacia un sistema jerárquico de justicia internacional. La investigación en Ucrania es urgente y vital, de eso no cabe duda, pero muestra que las excusas presupuestarias de la CPI para no actuar respecto a Afganistán, Nigeria y otros países ya no se sostienen».

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«La respuesta a la situación en Ucrania ha demostrado de lo que la CPI es capaz. Ahora pedimos a la Fiscalía y los Estados Parte que se aseguren de que todas las investigaciones reciben el mismo tratamiento, para que todas las víctimas de crímenes internacionales tengan acceso equitativo a la justicia.»

Los Estados Parte podrían priorizar sus intereses

Amnistía Internacional destaca que «la comunidad internacional ha mostrado un apoyo sin precedentes a la CPI desde la invasión rusa de Ucrania». Para la organización, esta iniciativa es imprevista, pues son los mismos Gobiernos que se habían opuesto a las investigaciones de la Corte que implicaban a sus ciudadanos o aliados políticos, los que en la actualidad han promovido la investigación de la Fiscalía por los crímenes cometidos en Ucrania.

Más allá del planteamiento expuesto, Amnistía Internacional subraya que recientemente la CPI ha comenzado a aceptar financiación voluntaria y personal «en comisión de servicio asignados específicamente para la situación de Ucrania».

Según la organización, si la financiación voluntaria no se aplica con una «excepcional precaución y suficiente transparencia», los Estados Parte podrían priorizar sus intereses frente a los de la justicia. De este modo, podría darse el caso de que los Estados apoyaran solamente las investigaciones de las que obtuvieran beneficio. Amnistía Internacional advierte de que esto agrava el riesgo de llevar a cabo una justicia selectiva y deja a la Corte vulnerable a la manipulación de los Estados poderosos.

Amnistía Internacional se cuestiona también el «silencio» de la Corte y sus autoridades en el conflicto de Palestina y en otras investigaciones. «Este silencio puede haber debilitado el efecto disuasorio de la Corte y ha propiciado los ataques políticos sobre su trabajo, además de ataques a los defensores y defensoras de los derechos humanos. Para la credibilidad de la Corte es fundamental que sus mensajes no parezcan politizados», asegura la organización.

De hecho, la inacción de la Fiscalía en estos casos sorprende, «frente a la publicidad que han dado las autoridades de la Corte a la situación de Ucrania». Amnistía Internacional subraya la importancia de que las decisiones de la Corte no parezcan politizadas, pues si esto sucede, la CPI «perdería credibilidad». A pesar de ello, la organización confía en que la Corte puede desempeñar «una función imprescindible para hacer realidad los derechos universales».

En líneas generales, la organización insiste en que la CPI debe asegurarse de que «la financiación se asigna de forma no discriminatoria y en interés de la justicia». También de que «todas las víctimas de crímenes internacionales tienen acceso equitativo a los derechos a interponer recursos y obtener reparaciones». En particular, «la Fiscalía debería volver a dar prioridad a sus investigaciones sobre los crímenes cometidos por todas las partes en el conflicto de Afganistán».

También insta a la Fiscalía a solicitar una autorización judicial para que se reabran las investigaciones en Nigeria. Por último, y motivada por el reciente aumento de fondos de la CPI, la organización insta a que se vuelvan a iniciar las investigaciones paralizadas por la falta de presupuesto.

«Los Estados Partes de la CPI deben garantizar la plena financiación de todas las investigaciones y actividades de la Corte, no utilizar sus recursos y su cooperación como herramienta para influir sobre qué situaciones y Estados se investigan. Paralelamente, todos los Estados que no lo hayan hecho, incluida Ucrania, deben ratificar el Estatuto de Roma de la Corte», expone el documento.

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Agnès Cllamard asegura que «en su 20 aniversario, seguimos creyendo que la CPI puede desempeñar una función imprescindible para hacer realidad los derechos universales a interponer recursos y obtener reparaciones»

«Para cumplir esta función, la Fiscalía debe seguir con todas las investigaciones sin distinción, lo cual implica investigar a todos los autores de atrocidades, sin temores ni privilegios y sin importar la potencia política o económica de ciertos actores.»

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