Inicio Internacional Estado del Noreste de Somalia: SSC Khatumo y su consolidación como sexto...

Estado del Noreste de Somalia: SSC Khatumo y su consolidación como sexto estado federal

0

La consolidación del Estado del Noreste de Somalia, anteriormente conocido como SSC Khatumo, marca uno de los cambios políticos más significativos del país en la última década. Surgido de una larga resistencia del clan dhulbahante frente a proyectos rivales como Somalilandia y Puntlandia, este nuevo estado federal redefine el equilibrio territorial y de poder en el Cuerno de África. En este artículo, el alumni del Máster Profesional de Analista Internacional y Geopolítico de LISA Institute, Andrés Fuentealba explica cómo su reconocimiento formal no solo reconfigura el mapa político somalí, sino que pone a prueba la viabilidad del modelo federal, la estabilidad regional y las tensiones entre legitimidad, control territorial y gobernanza en un Estado históricamente fragmentado.

Somalia es un complejo tablero de ajedrez donde cada movimiento redefine el futuro de su incierto destino. En medio de una situación política fragmentada, con diversas regiones autónomas que persiguen intereses propios, uno de los acontecimientos más relevantes de 2025 fue la creación de un nuevo Estado Federal: el Estado del Noreste de Somalia, anteriormente conocido como SSC Khatumo. La consolidación de esta nueva administración representa un cambio trascendental que influye directamente en las dinámicas políticas del país.

Este estado federal representa mucho más que una reorganización administrativa. Para el clan dhulbahante, que habita esta región, simboliza el logro de aspiraciones autonomistas postergadas durante décadas. Para Somalilandia, representa una crisis territorial que complica el reciente reconocimiento israelí. Para el Gobierno Federal de Mogadiscio, constituye una expansión estratégica que contrarresta las pretensiones políticas de Somalilandia y Puntlandia. En este artículo, se analizará la historia del SSC Khatumo, su proclamación como estado federal y sus consecuencias. 

  ➡️ Te puede interesar: Los intereses geopolíticos de Trump en Puntlandia y la amenaza del ISIS en Somalia

SSC Khatumo: De la resistencia histórica a la insurrección moderna.

El Colapso del Estado y la Reconfiguración Social (1991)

El colapso del régimen de Siad Barre en enero de 1991 no constituyó simplemente la caída de un gobierno autoritario, sino la desintegración completa del tejido estatal somalí que había existido desde la independencia en 1960. Esta transformación radical redefinió por completo las relaciones sociales, territoriales y políticas del país, marcando el inicio de un proceso de fragmentación que perdura hasta nuestros días.

Para las comunidades dhulbahante del noreste de Somalia, este momento representó una ruptura civilizacional. La desaparición del gobierno central convirtió al clan en la única institución viable para la movilización militar y el restablecimiento del orden político. Esta transformación fue particularmente traumática para quienes habían crecido en centros urbanos como Mogadiscio, Hargeysa o Las Anood, donde la identidad clánica no dominaba las interacciones cotidianas durante el período socialista.

En las regiones de Sool, Sanaag y Cayn—territorios habitados por dhulbahante y warsangeli—la ausencia de fronteras estatales efectivas durante la década de 1990 creó una peculiar «zona gris» fronteriza. Esta condición periférica, si bien los protegió de la violencia que consumió casi la totalidad del país, también los condenó a una marginación sistemática cuando comenzaron a consolidarse nuevos proyectos políticos, como el surgimiento de Somalilandia en 1991.

Conferencia de Boorama de 1993: construcción institucional de Somalilandia y exclusión de los no Isaaq

La declaración de independencia de Somalilandia en mayo de 1991 emergió más del caos que de la planificación estratégica. Durante sus primeros años, esta región enfrentó una crisis existencial: infraestructura devastada, milicias fragmentadas y violentos enfrentamientos entre clanes Isaaq en Berbera y Burco que paralizaron cualquier construcción institucional hasta 1993. En este contexto de supervivencia, Hargeysa tomó una decisión fatídica: concentrar todos sus recursos en estabilizar únicamente las regiones Isaaq centrales, abandonando deliberadamente las periferias dhulbahante y warsangeli.

La conferencia de Boorama de 1993 forjó el ADN político de Somalilandia: un experimento que fusionaba democracia occidental con gobernanza tradicional. Sin embargo, este diseño institucional ocultaba una exclusión fundamental. Las comunidades dhulbahante y warsangeli no fueron consultadas ni integradas en el proceso constituyente, quedando relegadas a observadores de un proyecto que reclamaba sus territorios sin su consentimiento. La respuesta fue inmediata: los dhulbahante convocaron su propia conferencia en Boocame ese mismo año, buscando autonomía frente a la autoridad de Hargeysa

 ➡️ Te puede interesar: Transición de paz en Somalia: Un momento decisivo para la estabilidad en la región

Boocame I: El primer intento de autonomía de los Dhulbahante (1993)

Mientras Boorama diseñaba el futuro de Somalilandia, los dhulbahante articulaban su propia respuesta política. En Boocame, al sureste de Sool, convocaron una asamblea paralela que marcó la primera resistencia organizada al proyecto de Somalilandia. La conferencia reunió una coalición inusual: intelectuales de la diáspora formados en universidades occidentales, líderes tradicionales locales y profesionales que veían en la unidad somalí—no en la fragmentación—el futuro de sus territorios.

«Boocame I» reveló tanto las fortalezas como las fisuras fatales del movimiento dhulbahante. Por un lado, demostró capacidad de movilización y visión política alternativa, articulando su rechazo a lo que percibían como dominación Isaaq sobre territorios históricamente compartidos. Por otro, expuso la fractura crónica que definiría décadas de fracaso político: mientras algunos líderes proclamaban resistencia en conferencias públicas, otros negociaban discretamente con Hargeysa a cambio de beneficios personales.

El presidente de Somalilandia, Mohamed Haji Ibrahim Egal explotó estas divisiones mediante la estrategia de «negligencia calculada»: compraba la pasividad de ciertos líderes dhulbahante con pagos selectivos mientras negaba cualquier inversión en desarrollo real. Fue así como las comunidades dhulbahante quedaron suspendidas en un limbo político permanente, demasiado fragmentadas para rebelarse, demasiado abandonadas para integrarse. Esta marginación sistemática encontraría una luz de esperanza en 1998 con la insurrección de un actor inesperado: Puntlandia.

Creación de Puntlandia y militarización del conflicto (1998)

El 1 de agosto de 1998, Puntlandia emergió como nueva administración bajo el principio de solidaridad Harti—la confederación que teóricamente unía a los majeerteen, dhulbahante y warsangeli dentro de la familia Darood. Sin embargo, la realidad política era más cruda: Puntlandia representaba fundamentalmente un proyecto majeerteen, con el coronel Abdullahi Yusuf consolidando el poder de su subclan bajo la retórica inclusiva Harti. Para los dhulbahante, marginados por Somalilandia durante años, incluso esta representación periférica parecía preferible al abandono total. Su apoyo a Yusuf no nacía del entusiasmo sino del pragmatismo—cualquier alternativa superaba la «negligencia calculada» de Hargeysa.

La jugada maestra de Puntlandia fue el artículo 1.2 de su constitución, que incorporaba formalmente Sool, este de Sanaag y sur de Togdheer—precisamente los territorios dhulbahante que Somalilandia reclamaba pero había abandonado. Esta declaración legal, aunque más simbólica que efectiva dado el limitado control majeerteen sobre estas regiones, transformó instantáneamente la dinámica geopolítica. Hargeysa, que durante años había ignorado estos territorios, súbitamente los consideró vitales para su integridad territorial

La militarización fue inevitable. El 29 de octubre de 2004, los ejércitos de Somalilandia y Puntlandia chocaron por primera vez en Las Anood—decenas de soldados cayeron en combates con armamento pesado. Las regiones dhulbahante, que habían permanecido en relativa paz durante años de abandono, se transformaron abruptamente en el epicentro de una disputa territorial que definiría las siguientes décadas. 

 ➡️ Te puede interesar: La geopolítica de Yibuti: un enclave estratégico en el cuerno de África

La Ocupación de Las Anood (2007)

La toma de Las Anood en octubre de 2007 marcó el punto de inflexión definitivo en la disputa territorial del norte de Somalia. La operación reveló una confluencia perfecta de traición política, oportunismo estratégico y debilidad institucional que transformaría permanentemente el destino de la región dhulbahante.

El arquitecto de esta transformación fue Ahmed Abdi ‘Xaabsade’, ministro del Interior de Puntlandia y él mismo de origen dhulbahante. Su intento de establecer una administración autónoma en Buuhoodle—rechazando tanto a Somalilandia como a Puntlandia—reflejaba el creciente descontento dhulbahante con el dominio majeerteen en Garoowe. Cuando el presidente de Puntlandia, Adde Muse lo destituyó por insubordinación, Xaabsade ejecutó una maniobra que cambiaría la historia: negoció secretamente con Hargeysa, ofreciendo Las Anood a cambio de garantías políticas para él y su subclan Baharasame. La traición estaba consumada.

El 15 de octubre de 2007,las fuerzas de Somalilandia avanzaron hacia Las Anood mientras el ejército de Puntlandia se retiraba hacia Tukaraq sin disparar un solo tiro. Esta retirada sin resistencia no era cobardía sino cálculo político: Puntlandia enfrentaba múltiples crisis internas, incluida la insurgencia warsangeli que había proclamado el efímero «Estado de Maakhir». Garoowe simplemente carecía de capacidad para mantener un frente occidental mientras su frente oriental estaba en crisis.

Las consecuencias fueron inmediatas y brutales. Durante semanas, Las Anood se convirtió en un campo de batalla urbano donde milicias dhulbahante pro y anti-Somalilandia se masacraron mutuamente en las calles. Miles de familias huyeron hacia territorios rurales o hacia Garoowe y Bosaso. Prácticamente todos los líderes tradicionales dhulbahante abandonaron la ciudad en un éxodo masivo que descabezó la estructura social local. Cuando la violencia interclánica se volvió incontrolable, Somalilandia desplegó tropas Isaaq, rompiendo su promesa inicial de mantener solo fuerzas dhulbahante.

Esta ocupación no fue un simple cambio de bandera: inició dieciséis años de control militar sobre una población que nunca aceptó la autoridad de Hargeysa, una herida que explotaría finalmente en la insurrección de 2023.

El Conflicto de Las Anood: El punto de inflexión (2023)

Dieciséis años de ocupación terminaron como habían comenzado: con sangre en las calles de Las Anood. Peroesta vez, la historia tomaría un rumbo diferente. El 26 de diciembre de 2022, el asesinato del político opositor Abdifatah Abdullahi Abdi encendió la mecha de una insurrección que había estado gestándose durante casi dos décadas. No era simplemente otro incidente de violencia política, era el catalizador de un conflicto que cambiaría todo.

Lo que comenzó como luto se transformó rápidamente en furia colectiva. Las protestas civiles de enero de 2023 inicialmente demandaban justicia por el asesinato, pero cuando las fuerzas de Somalilandia respondieron con fuego real, se cruzó una linea roja para las comunidades de Las Anood y la resistencia armada del SSC Khatumo. Los líderes tradicionales del clan dhulbahante convocaron un gran shir (asamblea) que reunió a todos los subclanes, proporcionando la unidad que había faltado en intentos anteriores.El 6 de febrero de 2023, las fuerzas del SSC Khatumo expulsaron a las tropas de Somalilandia de Las Anood tras intensos combates.

La guerra expuso las limitaciones del proyecto de Somalilandia. A pesar de su superioridad en armamento y recursos, no logró sostener operaciones prolongadas contra una resistencia armada que conocía el terreno. Los bombardeos posteriores con artillería pesada devastaron sectores residenciales, desplazando a más de 200,000 personas, pero no quebraron la resistencia.

Para agosto de 2023, Somalilandia se vio forzada a aceptar tácitamente la pérdida de control sobre Las Anood y gran parte de las regiones de Sool y Cayn.

 ➡️ Te puede interesar: Etiopía y Somalilandia: un nuevo capítulo en la geopolítica del Cuerno de África

Reconocimiento Federal y Consolidación Institucional

La victoria militar de 2023 creó las condiciones para una transformación política que había marginado a los dhulbahante durante décadas. Sin embargo, convertir el control de facto sobre Las Anood en un estado federal reconocido, requería navegar el complejo entramado institucional de la política somalí. 

El gobierno federal de Hassan Sheikh Mohamud vio en Khaatumo una oportunidad estratégica: debilitar a Somalilandia y Puntlandía, además de expandir la influencia de Mogadiscio hacia el norte. El 19 de octubre de 2023, otorgó reconocimiento oficial a SSC-Khaatumo como «Administración Provisional», acompañado de asistencia militar y financiera discreta.

Tras dicho reconocimiento, la administración del SSC Khatumo trabajó sistemáticamente para cumplir los requisitos constitucionales necesarios. El proceso incluyó la formación de instituciones gubernamentales funcionales, organizando asambleas representativas y sentando las bases para una gobernanza formal. Este proceso culminó con la histórica conferencia de formación estatal del 30 de julio de 2025 en Las Anood. 

Esta asamblea reunió a 417 delegados representando a las regiones de Sool, Sanaag, Haylaan y Cayn. Los delegados aprobaron decisiones fundamentales para la nueva entidad política: adoptaron oficialmente el nombre de «Estado del Noreste de Somalia», diseñaron una nueva bandera como símbolo de identidad del movimiento derviche, y establecieron a Las Anood como capital principal con Lasqoray como capital secundaria.

Las elecciones presidenciales del 30 de agosto de 2025 marcaron otro punto de inflexión en la consolidación del nuevo estado y su alineación con Mogadiscio. Abdikadir Ahmed Aw-Ali «Firdhiye«, líder de las fuerzas del SSC-Khaatumo que habían expulsado a las tropas de Somalilandia, obtuvo una victoria contundente con 66 votos frente a los 18 de su rival más cercano,Abdirizak Khalif— un ex presidente del parlamento de Somalilandia, y por consecuencia un intermediario con dicha región.

La competencia entre cinco candidatos culminó en una segunda vuelta que no sólo legitimó el liderazgo de Firdhiye, sino que confirmó la orientación pro-federal del nuevo estado. Como miembro del recién creado Partido de la Justicia y la Prosperidad (JSP) del presidente Hassan Sheikh Mohamud, Firdhiye representaba la garantía de una integración fluida con el sistema federal.

La agenda política de Firdhiye reveló tanto ambiciones como potenciales puntos de conflicto. Durante su campaña, enfatizó su compromiso de fortalecer los lazos con Mogadiscio mediante una «cooperación más dinámica», pero también prometió recuperar Erigavo, la capital de Sanaag—una declaración que inmediatamente reactivó las alarmas en Somalilandia y Puntlandia, dado que dicha localidad es una zona de disputas entre todas las administraciones.

 ➡️ Te puede interesar: ¿Qué es Somalilandia y dónde se ubica?

Consecuencias

El reconocimiento formal del Estado del Noreste de Somalia simboliza el triunfo histórico de la resistencia dhulbahante tras décadas de marginación política que había perpetuado por proyectos políticos rivales. Esta nueva entidad no solo representa la creación de una nueva administración federal, sino una reconfiguración profunda y definitiva del mapa político en Somalia.

Para Somalilandia, la pérdida de Las Anood ya constituía una crisis territorial grave desde 2023. Ahora, con el reconocimiento israelí de diciembre de 2025, enfrenta una paradoja diplomática: Israel ha legitimado un estado que incluye Sool, Sanaag y Cayn—territorios que Hargeysa no controla de facto y cuyas poblaciones dhulbahante rechazaron su autoridad mediante insurrección armada. Estas mismas regiones operan actualmente bajo el reconocimiento oficial del Gobierno Federal de Mogadiscio como el sexto estado federal, exponiendo la brecha entre las aspiraciones de jure de Somalilandia y su control territorial efectivo.

Puntlandia, por su parte, se enfrenta a una paradoja política y estratégica que evidencia las limitaciones estructurales de su modelo regional. Su parlamento, con 66 miembros y un sistema proporcional de representación clanica, asigna casi el doble de escaños a los Dhulbahante en comparación con los Warsangeli. Al desbalancear las cuotas de poder entre los clanes Dhulbahante y Warsangeli, que junto con los Majeerteen conforman la base histórica de la identidad y legitimidad política harti-darod de Puntlandia, el territorio corre el riesgo de transformarse en una administración dominada únicamente por el subclan Majeerteen, lo cual deslegitima su construcción existencial como estado desde su formación. 

En cuanto al Gobierno Federal de Somalia, se puede considerar como un ganador de esta coyuntura, no obstante, esta apuesta enfrenta un enorme desafío: el nuevo estado federal nace profundamente fracturado, con divisiones internas entre los garaads dhulbahante y la comunidad warsangeli, además de estar rodeado por vecinos que mantienen posturas hostiles y tensiones territoriales.

Un enfrentamiento a gran escala en esta región, podría exponer las capacidades que el Gobierno Federal ha venido mostrando en el último tiempo, tanto por el avance de Al Shabaab desde marzo de 2025, cómo las continuas derrotas contras las Fuerzas de Jubalandia desde el año pasado.

El futuro del NES (Estado del Noreste de Somalia) determinará si el federalismo somalí, implantado desde la constitución provisional de 2012, puede expandirse mediante la incorporación de comunidades marginadas o si permanecerá como otro experimento fallido en la convulsa historia política de Somalia.

  ➡️ Si quieres adentrarte en las Relaciones Internacionales y adquirir habilidades profesionales, te recomendamos los siguientes programas formativos:

SÉ EL PRIMERO EN COMENTAR

Dejar respuesta:

Por favor, introduce tu comentario!
Introduce tu nombre aquí

Salir de la versión móvil