En este análisis, Artiom Vnebraci Popa, alumno del Máster Profesional de Analista Estratégico y Prospectivo de LISA Institute explica el origen histórico de las agencias más populares. Aborda la CIA, el FBI, la NSA y la DIA, así como sus operaciones más sonadas. También analiza las implicaciones de sus estrategias en la arena global actual.
El ecosistema de inteligencia estadounidense se considera uno de los mejores aparatos de seguridad del globo terráqueo (y en muchos casos: el más peligroso). Su genealogía va desde la Guerra de Secesión hasta la actual coordinación del Director de Inteligencia Nacional que incluye dieciocho agencias diferenciadas.
La CIA: de la Guerra de Secesión a la actualidad
El primer aparato de seguridad estadounidense (aunque rudimentario) fue formulado durante la Guerra de Secesión (1861-1865). En ese entonces, al no haberse desarrollado una agencia formal de inteligencia centralizada, el país dependía de detectives privados como los Pinkerton. Tal ausencia de coordinación internacional con relación a la información estratégica se mantuvo hasta el ataque a Pearl Harbor en 1941.
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Esto marcó un antes y un después en la necesidad crítica estadounidense de un servicio de inteligencia profesionalizado. Así, William «Wild Bill» Donovan creó la Office of Strategic Services(OSS), considerándose la primera agencia centralizada en la historia del país. La OSS operó vía sabotaje, guerra de guerrilla y recopilación de información en Europa y Asia durante los eventos de la Segunda Guerra Mundial. Con la victoria de los aliados, la agencia fue disuelta por Truman, pero el nuevo terreno geopolítico de la Guerra Fría exigía nuevas capacidades de inteligencia.
De esta forma, en 1947 (vía National Security Act) se creó la CIA (Central Intelligence Agency). Bajo la dirección de Allen Dulles, la CIA promovió las acciones encubiertas. Por ejemplo, la Operación Ajax (en Irán, 1953) derrocó a Mossaddegh; o la PBSUCCESS (en Guatemala, 1954) usó fases de la guerra psicológica y unidades paramilitares para derrocar a Árbenz. Estos éxitos cosecharon una excesiva confianza psicológica que devino en desastre estratégico de la Bahía de Cochinos (1961).
A posteriori, en Vietnam, la Operación Phoenix (1967-72) dio de baja y neutralizó a más de 30.000 miembros del Viet Cong mediante detenciones arbitrarias y asesinatos (lo que acabó generando acusaciones de tortura y matanza de civiles). De forma paralela, la CIA dirigía unidades militares secretas de la población hmong en Laos (1961-73), y Air America proporcionaba operaciones y rutas logísticas encubiertas.
Por otro lado, en los años setenta, la Operación Condor coordinó la estrategia exterior estadounidense con las dictaduras sudamericanas. Esto promovió la persecución transnacional de disidentes y nuevas acusaciones de asesinatos de civiles. También, la Operación Ciclón en los ochenta canalizó recursos a Mujahidines afganos contra los soviéticos como forma de desestabilización en verse a la guerra asimétrica.
Después de la tragedia del 11-S, la CIA estableció centros clandestinos de detención en países como Polonia, Rumania, Macedonia, Afganistán y muchos otros (aplicando variadas técnicas de tortura sistemáticamente estudiadas).
Por último, la operación coordinada entre múltiples agencias de inteligencia tanto nacionales como internacionales contra Osama bin Laden (2011) representó años de trabajo integrando inteligencia de señales, inteligencia humana e inteligencia de sistemas, gracias a lo que la CIA pudo dar con su paradero exacto.
En la actualidad, esta agencia de inteligencia opera en ochenta estaciones globales con más de 20.000 empleados (conocidos y formales). Su enfoque es el contraterrorismo, contra-proliferación y la competencia con regímenes como el de China, Rusia, Irán o Corea del Norte. Actualmente enfrenta múltiples acusaciones históricas (completamente fundadas) de violaciones de derechos humanos.
La NSA: vigilancia y espionaje electrónico
La NSA o la National Security Agency se estableció de forma secreta en 1952 para desarrollar la inteligencia SIGINT. Se la conoció históricamente como la «No Such Agency«, por su existencia clasificada.
En la época de la Guerra Fría, la Operación Ivy Bells (1971-81) procuró de instalar dispositivos de escucha y registro electrónico en el Mar de Ojotsk (en cables submarinos soviéticos).
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Por otro parte, el sistema ECHELON en coordinación con los Five Eyes materializó estaciones coordinadas de interceptación de comunicaciones satelitales.
Las revelaciones de Snowden (2013) expusieron infiltraciones masivas en la privacidad ciudadana. Programas informáticos como PRISM accedían a sistemas cloud y servidores de Google, Microsoft, Apple, Yahoo, etc. Se extrajeron datos privados de fotos, archivos, chats y e-mails. El caso de los metadatos de comunicación telefónica fue especialmente relevante, ya que la recopilación de estos provenía de casi todas las llamadas estadounidenses.
Pero tal vigilancia masiva no solo era de corte nacional, ya que MYSTIC registraba gran parte de llamadas telefónicas en países como México, Kenia y Filipinas. La NSA, a su vez, hizo vulnerables los sistemas de ciberseguridad globales. Insertando puertas traseras en criptografías comerciales y nacionales de países objetivo (tanto aliados como neutrales u hostiles), la agencia llegó a espiar incluso a Angela Merkel (y otros 35 líderes mundiales).
En la actualidad, la NSA emplea unas 35.000 personas y su presupuesto es de corte clasificado.
FBI: desde Hoover hasta el contraterrorismo contemporáneo
El FBI (Federal Bureau of Investigation) se creó en 1908 con solo 34 agentes. Su nombre inicial era el de Bureau of Investigation (renombrado FBI en 1935). John Edgar Hoover asumió la dirección de la agencia durante 48 años. De esta forma, durante décadas modernizó el sistema de laboratorio de crímenes forenses, huellas dactilares y la Academia del FBI.
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Con todo ello, a Hoover le dio tiempo constituir un sistema de vigilancia nacional conocido como COINTELPRO (1956-1971). Este sistema estratégico infiltró y desestabilizó múltiples movimientos de derechos civiles, derechos humanos, antiguerra, hippies, Panteras Negras y otras organizaciones consideradas disidentes vía agentes provocadores, fabricaciones de falsas evidencias y acosos.
Después de la «era» Hoover, el FBI se centró en crimen organizado italoamericano (desmantelando gran parte de las Cinco Familias de Nueva York). También enfrentó tesituras y crisis operativas como los casos de Ruby Ridge (1992) y Waco (1993), que más tarde alimentó el movimiento de milicias motivando el atentado de Oklahoma City (1995).
Antes del 11-S, esta agencia federal omitió grandes oportunidades para prevenir los futuros atentados, ignorando información sobre sospechosos en escuelas de aviación o negando la revisión del portátil de Zacarias Moussaoui. Post-11-S, la Directorate of Intelligence (2005) transformó la agencia desde postulados preventivos reaccionarias hacia un modelo de contraterrorismo e inteligencia interna activa.
De esta forma, años después el FBI logró capturar a espías como Robert Hanssen y Aldrich Ames de la CIA, quienes espiaron para Rusia durante décadas. Otros capturados sonados fueron Anna Chapman y María Butina (esta última se había infiltrado en la National Rifle Association).
En la actualidad, esta agencia opera 56 oficinas en Estados Unidos y 63 agregadurías internacionales. Se cuenta un total de casi 50.000 empleados.
DIA: inteligencia militar estadounidense
La DIA o la Defense Intelligence Agency fue creada en 1961 de la mano de Robert McNamara. Esto fue así como reacción a la necesidad de centralización de departamentos militares de inteligencia fragmentados. Así, en Vietnam proporcionó análisis de las capacidades de Mando del Viet Cong. También, durante la Guerra Fría, su misión fue el de seguimiento de arsenales y materiales nucleares soviéticos.
Después del 11-s, el Defense Clandestine Service formuló redes de agentes que llegaron a rivalizaron con las operaciones de la CIA. Durante los conflictos de Irak y Afganistán, la DIA gestionó múltiples interrogatorios y destiló inteligencia de calidad para cuerpos de operaciones de fuerzas especiales (localizando así, a Abu Musab al-Zarqawi).
En la actualidad cuenta con 16.000 empleados y fusiona inteligencia STRATINT, IMINT, SIGINIT y HUMINT.
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