¿Qué es una frontera?

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La palabra frontera aparece constantemente en política, en los libros de historia, en los medios de comunicación o en redes sociales, pero pocas veces se explica con precisión qué significa en realidad. Comprender este concepto ayuda a entender fenómenos tan distintos como las migraciones o los conflictos territoriales. A continuación se explica qué es una frontera y cómo se clasifica.

Qué es una frontera según la RAE y el derecho internacional

La Real Academia Española recoge, en su acepción más extendida, que la frontera equivale al límite exterior de un Estado. Además, el Diccionario panhispánico del español jurídico, elaborado también por la RAE, ofrece una definición más técnica. Según esta fuente, una frontera es la línea que marca el límite exterior del territorio de un Estado, entendido como el espacio terrestre, marítimo y aéreo sobre el que ejerce su soberanía. Esta perspectiva jurídica distingue entre fronteras terrestres, marítimas y aéreas según el tipo de espacio delimitado.

Qué diferencia hay entre frontera y límite

Aunque en el lenguaje cotidiano ambos términos se usan como sinónimos, algunos especialistas en derecho internacional distinguen entre frontera y límite. Según el planteamiento del jurista Caflisch, recogido por el Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, la frontera separaría los territorios terrestres donde un Estado ejerce una soberanía plena, mientras que el término límite se reservaría para espacios, como ciertas zonas marítimas, donde esa soberanía no es completa. Esta distinción, por tanto, resulta clave para los tribunales internacionales que resuelven disputas territoriales.

Tipos de frontera: naturales, artificiales y marítimas

Las fronteras se clasifican habitualmente según su origen y su función. Entre las categorías más citadas destacan las siguientes:

  • Frontera natural. Se apoya en un accidente geográfico, como un océano o una formación del terreno, que históricamente ha dificultado la comunicación entre dos territorios.
  • Frontera artificial. Se traza mediante acuerdos políticos o coordenadas geográficas, sin depender necesariamente de un accidente natural del terreno.
  • Frontera marítima. Delimita las aguas territoriales y las zonas económicas exclusivas de un Estado costero, un régimen reconocido por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.

Cómo se fija una frontera, delimitación y demarcación

Determinar una frontera, en cualquier caso, no resulta un proceso instantáneo. La fijación de los límites entre Estados constituye una necesidad que surge del propio desarrollo de la sociedad internacional y comporta siempre dos etapas diferenciadas, la delimitación y la demarcación. La primera fase establece, mediante tratados o acuerdos, por dónde debe pasar la línea divisoria. La segunda la materializa sobre el terreno con hitos, mapas o coordenadas verificables.

El respeto a estas líneas divisorias, además, forma parte de los principios básicos de la convivencia entre naciones. La Carta de las Naciones Unidas establece que sus miembros deben evitar el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, lo que convierte a la frontera en algo más que una línea en el mapa. Comprender qué es una frontera, en definitiva, resulta clave para analizar la existencia de un territorio y una soberanía reconocidos.

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