Las tropas israelíes se despliegan por los barrios residenciales de Jamla y disparan contra viviendas de Maariya, en el marco de una escalada de incursiones en el suroeste sirio desde diciembre de 2024.
El Ejército de Israel ha entrado este martes 1 de septiembre en la localidad siria de Jamla, en la zona rural de la gobernación de Daraa, suroeste del país. La incursión ha movilizado diez vehículos militares que se han desplegado por los barrios residenciales de la localidad. Según ha informado la cadena de televisión siria Al Ijbariya, tropas israelíes apostadas en el cuartel de Al Yazira han disparado además con ametralladoras pesadas contra viviendas de la vecina localidad de Maariya.
Sin embargo, esta no es la primera operación de este tipo en los últimos días. Apenas unas jornadas antes, las autoridades sirias ya habían denunciado el avance de unidades terrestres israelíes en la campiña sur del país, con movimientos hacia dos localidades de la provincia de Quneitra. La agencia oficial SANA confirmó entonces la presencia de vehículos militares en Saida al Hanut y en las afueras de Al Muallaqa, en una secuencia de incursiones que no se ha detenido.
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De hecho, el jueves anterior a esta incursión, según la misma agencia, un joven sirio fue retenido temporalmente por soldados israelíes durante una operación llevada a cabo precisamente en Saida al Hanut. Este episodio se enmarca en un patrón de incursiones que Israel inició tras invadir parte del suroeste de Siria en diciembre de 2024, coincidiendo con la caída del presidente Bashar al Assad a manos de la ofensiva liderada por el grupo yihadista Hayat Tahrir al Sham, cuyo líder, Ahmed al Shara, gobierna hoy el país.
Frente a ello, Israel sostiene que su objetivo es crear una «zona de seguridad adicional» ante la inestabilidad generada tras la caída del régimen sirio. Las nuevas autoridades de Damasco, en cambio, reclaman la retirada israelí a las líneas de 1974 y rechazan de plano la legitimidad de estas operaciones, al considerar que todas las medidas adoptadas por el Gobierno israelí y su Ejército en la zona «son nulas y carecen de validez legal según el Derecho Internacional».
