IA: ¿Código Abierto o Cerrado?

Análisis

Juan Carlos Pérez Guitián
A nivel académico, es Ingeniero de Telecomunicaciones por la Universidad de Alcalá de Henares y en la actualidad es alumno del Máster Profesional en Ciberseguridad, Ciberinteligencia y Ciberdefensa en LISA Institute. A nivel profesional realiza tareas de Ciberseguridad e implementación de ISO27001 en Nokia Spain, a la vez que es un entusiasta de la adopción de la IA para ayudarnos a protegernos. También dedica su tiempo libre a la concienciación y educación en Ciberseguridad con escolares y menores.

Un tuit de Jensen Huang ha reabierto el debate sobre si los grandes modelos de IA deben ser de código abierto o cerrado, y las respuestas de Elon Musk y Sundar Pichai han elevado la discusión a otro nivel. Mientras OpenAI y Anthropic defienden el código cerrado, China domina el terreno abierto con DeepSeek y KimiK3. En este artículo, Juan Carlos Pérez Guitián explica cómo, detrás de la disputa técnica, se esconde algo más amplio: una nueva batalla geopolítica entre Estados Unidos y China por el control de la inteligencia artificial.

De un tiempo a esta parte estamos viendo un debate, que se torna muy interesante, sobre si la IA debería tener código abierto o cerrado. Para ser más exactos, si los grandes modelos de lenguaje o LLMs, como ChatGPT, Claude, Grok, etc. deberían liberar su código o seguir los ejemplos de DeepSeek y KimiK3 publicando y permitiendo acceder al código y su personalización.

El debate se inicia con un tuit de Jensen Huang, en el que se compartía una carta dirigida a los responsables políticos de Estados Unidos donde se pide que no se tomen medidas contra los modelos de código abierto. Aunque SpaceXAI no figura como firmante, Elon Musk respondió a ese tuit que apoya la iniciativa. En el mismo sentido se manifestó más tarde el CEO de Google, Sundar Pichai.

➡️ Te puede interesar: Doxing automatizado: cuando la inteligencia artificial se convierte en el mayor enemigo de la privacidad

En una primera lectura, la carta parecía más una iniciativa de los suministradores de servidores, chips y actores menos relevantes en la IA. Sin embargo, ese escenario cambia radicalmente al firmar OpenAI y Anthropic y contar con el apoyo de Google y SpaceXAI (Grok).

En la otra parte, la de los modelos abiertos, nos encontramos con dos actores principales: DeepSeek y KimiK3. Es decir, que China está dominando ese ecosistema de código abierto en la IA frente a Estados Unidos que es quién domina el código cerrado en la IA. ¿Europa?, de momento no está.

Lo que no debemos olvidar y, sobre todo, aprender del pasado, es que cuando algo es gratis (Google) es porque el producto eres tú. Más allá de dónde se guarden los datos, si los modelos de código abierto nos crean dudas sobre la gestión y que se hace con los datos (al igual que los de código cerrado), es lógico preguntarse si al final no estaremos ante otra batalla geopolítica entre China y Estados Unidos. Y eso que en Estados Unidos hay iniciativas de código abierto en marcha como Nemotron de Nvidia y Meta ha anunciado que desarrollará una variante abierta de Muse Spark, uno de sus modelos. Antiguos investigadores de Google DeepMind fundaron una startup llamada Reflection AI que también está apostando por el modelo de código abierto.

Mención aparte serían los problemas de capacidad que está teniendo MoonShot AI (la empresa de KimiK3) para atender todos los requerimientos de capacidad, por lo que ha tenido que limitar su crecimiento y la incorporación de nuevos clientes. Pero tarde o temprano los subsanarán, sobre todo si consigue salir a bolsa y hacer efectiva en capital las actuales valoraciones que se manejan.

Tampoco se pueden ignorar las acusaciones de uso de tecnología no autorizada por Estados Unidos en estos modelos de código abierto de empresas chinas. Parece ser que han usado servidores GB300 (de la serie Blackwell de Nvidia) cuya exportación y uso está prohibida a empresas chinas, pero que estas han conseguido (bien por compra, bien por uso de su capacidad) en países como Tailandia e Indonesia.

Ideas clave como conclusión

  • Estamos ante una (nueva) batalla geopolítica entre China y Estados Unidos, esta vez a cuenta de los modelos de IA abiertos y cerrados, además de una batalla tecnológica.
  • La dependencia que tiene China de los chips de IA americanos se está reduciendo a pasos agigantados, gracias a los desarrollos de Huawei y a alguno más en camino que está realizando la propia MoonShot AI para lograr su autosuficiencia.
  • Cuando algo es gratis el producto serán los datos, no olvidemos lo que ha sucedido con el modelo Google. Esta vez, incluso esa preocupación se puede extender al uso gratuito de modelos de IA cerrados.
  • Aunque otras iniciativas de código abierto en el pasado, como fueron y son Mozilla y Linux hayan sido un éxito (no olvidemos que buena parte del ecosistema de Android es Linux) aquí estamos hablando de la base de los agentes de IA que están llamados a cambiar y gestionar nuestras vidas de manera muy diferente.

➡️ Te puede interesar: La inteligencia artificial en el Informe de Seguridad Nacional 2025: amenazas y respuestas

Por último, el mercado. Según GenAI Works, el 84% de los 6.800 personas que componen la humanidad jamás ha usado la IA. Es decir, un horizonte de crecimiento y de negocio muy prometedor para las empresas y para la geopolítica, eso sí, con nuestros datos.

➡️​ Si quieres adentrarte en el mundo de la Inteligencia, te recomendamos los siguientes programas formativos:

Formación relacionada

Dejar respuesta:

Por favor, introduce tu comentario!
Introduce tu nombre aquí