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La privatización de la inteligencia: el fin del monopolio estatal y el ascenso de las empresas privadas

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Gerardo José Machado Juárez explica que las empresas privadas han asumido funciones de inteligencia que antes eran exclusivas del Estado. Según su análisis, el Estado recurre a ellas por sus ventajas frente a amenazas cambiantes, lo que también diluye su responsabilidad política.

El Estado ha dejado de ser el único gestor de la información estratégica. Ante los cambios del sistema internacional, las empresas privadas han asumido funciones de inteligencia, estableciendo una relación simbiótica que redefine el manejo del poder, la reducción de la incertidumbre y la toma de decisiones políticas.

De la privatización a la simbiosis internacional

A lo largo de la historia, el Estado se ha valido de múltiples herramientas para el logro de sus objetivos, siendo la información el elemento fundamental para la toma de decisiones. Sin embargo, la evolución del sistema internacional ha provocado un interés particular por integrar al sector privado en áreas de competencia netamente gubernamentales.

Más que un indicio de privatización institucional o de funciones, se observa una relación complementaria o simbiótica necesaria y conveniente como consecuencia del aumento progresivo de una interdependencia de los elementos que integran las relaciones internacionales, donde el Estado ejerce un papel de gestor de la información.

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En la actualidad, empresas militares y de seguridad privadas, tecnológicas y, entre otras, especializadas en la explotación de recursos naturales y otros recursos, realizan actividades de inteligencia de forma directa o indirecta. Al poseer los medios y el personal adecuado, logran una mayor certeza, menores costos y menor tiempo en el procesamiento de la información requerida por los decisores, lo que les otorga la capacidad de influir en la opinión pública y en las decisiones políticas.

Condiciones que impulsan la externalización

La operatividad de estas empresas bajo funciones de inteligencia responde a condiciones políticas, económicas y sociales que el Estado percibe como oportunidades.

  • Condiciones políticas: en un ambiente dominado por la rivalidad, la desconfianza y la incertidumbre, la información procesada es la única vía para identificar patrones y acciones que afectan los intereses nacionales, donde la variación de las amenazas propicia la participación de estos nuevos actores en la estrategia de seguridad.
  • Condiciones económicas: el sector privado ofrece alta experiencia en nichos específicos, facilitando la obtención y preservación de recursos energéticos y áreas de influencia. De esta manera, junto al sector privado, el Estado mantiene un sistema mixto de generación de riqueza y poder. 
  • Condiciones sociales: factores como la globalización, el avance tecnológico y conflictos políticos han moldeado las dinámicas sociales, haciendo que la sociedad reaccione y se adapte al ejercicio del poder que, en parte, también fluye a través de empresas privadas.

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Tendencias y el nuevo ecosistema de la información

El crecimiento tecnológico y comunicacional ha diluido el flujo y difusión del monopolio de información gubernamental, un ámbito donde la empresa privada ha sido pionera. A esto se añade la tensión permanente de los conflictos internacionales, la migración de personal especializado en inteligencia atraído por el lucro y la ausencia de normativas internacionales que regulen estas actividades en un contexto de anarquía.

Así, el Estado recurre a estas organizaciones no por una incapacidad intrínseca, sino por las ventajas relativas que ofrecen frente a la diversidad de amenazas cambiantes en el sistema internacional, pues, permiten disminuir la incertidumbre en áreas específicas, optimizar el tiempo de respuesta y, de forma crucial, diluir la responsabilidad política ante las posibles consecuencias de su uso.

Impacto en el poder y la toma de decisiones

Si bien el lucro es el estímulo principal de estas empresas, no se puede descartar su participación motivada por la alineación ideológica de sus líderes con tendencias políticas particulares, buscando siempre garantizar la continuidad de sus intereses.

El grado de importancia e influencia que obtienen las empresas privadas en inteligencia está determinado por la valoración de éstas como fuente de información confiable para quienes toman las decisiones en la política internacional.

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Finalmente, aunque existan dificultades para medir su grado de influencia, las empresas privadas pueden acondicionar el resultado del procesamiento de información vital para el Estado de acuerdo a sus propios intereses. De esta manera, su participación se consolida como un factor de cambio en la distribución y manejo del poder, lo cual pone en evidencia la influencia relativa innegable sobre la política internacional y la toma de decisiones a nivel global. 

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Masterclass | Técnicas y métodos de inteligencia estratégica: cómo analizar riesgos, anticipar escenarios y tomar mejores decisiones

Técnicas y métodos de inteligencia estratégica: cómo analizar riesgos, anticipar escenarios y tomar mejores decisiones

Masterclass organizada por LISA Institute

🗓️ El martes 10 de noviembre de 2026 – 18:15h (CET)

👉Inscríbete aquí y recibirás el enlace a Zoom al instante

💸 100% online y gratis. Plazas limitadas a las primeras 500 personas que se conecten a la Masterclass.

Quién participa

👤 Hugo Zunzarren (@hugozunzarren), COO, CISO y DPO de Falco Insights.

A nivel profesional, es experto en materia de inteligencia corporativa, inteligencia competitiva e inteligencia económica. Profesor del Máster Profesional de Analista de Inteligencia de LISA Institute, del Máster Profesional en Ciberseguridad, Ciberinteligencia y Ciberdefensay del Curso de Técnicas y Métodos de Análisis de Inteligencia, disponibles en LISA Institute.

A nivel académico, es Máster en Gestión Estratégica de la Información e Inteligencia Económica en la Escuela de Guerra Económica, Máster en Evidencias Digitales y Lucha contra el Cibercrimen (UAM), Dirección de Seguridad (URJC), Máster en Gestión Comercial y Marketing (ESIC), Diplomado en Traducción Económica y RRII (Ministerio de Defensa Francia y CFIAR Estrasburgo).

👤Daniel Villegas (@DanielVillegas), Director general de LISA Institute.

En el ámbito profesional, es fundador y director general de LISA Institute. Es asesor en materia de seguridad, inteligencia y ciberseguridad para diversas empresas e instituciones públicas, tanto en Europa como en América. A su vez, es consultor en proyectos para la OTAN, ONU y Unión Europea. Anteriormente, fue responsable de seguridad y análisis en la Unidad de Seguridad y Protección Civil de Metro de Barcelona.

Académicamente, es licenciado en Criminología (UIC), graduado en Prevención y Seguridad Integral y posgrado superior en Gestión y Derecho de la Seguridad (EPSI), máster en Mundo Árabe e Islámico (UB), máster oficial en Terrorismo (UNIR), máster en Análisis de Inteligencia (UAB), máster en Cybersecurity Management (UPC), CISA y CSX (ISACA).

Qué aprenderás en esta masterclass

Según el Global Risks Report 2026 del Foro Económico Mundial, la confrontación geoeconómica constituye el principal riesgo global para los próximos dos años, mientras que la desinformación ocupa la segunda posición. Este escenario pone de manifiesto la creciente necesidad de disponer de capacidades profesionales que permitan identificar amenazas, interpretar información compleja y anticipar acontecimientos que pueden afectar a los intereses estratégicos de organizaciones, empresas y Estados.

En un entorno caracterizado por la incertidumbre geopolítica, la aceleración tecnológica, la competencia económica y la sobreabundancia de información, la inteligencia estratégica se ha convertido en una capacidad esencial para anticipar riesgos, detectar oportunidades y fundamentar la toma de decisiones.

Sin embargo, disponer de grandes cantidades de información no garantiza comprender adecuadamente la realidad. El verdadero valor de la inteligencia reside en la capacidad de transformar datos dispersos en conocimiento contrastado, identificar patrones relevantes, reducir la incertidumbre y elaborar conclusiones útiles para quienes deben tomar decisiones.

Para conseguirlo, los profesionales de inteligencia necesitan dominar técnicas y métodos de análisis que les permitan formular hipótesis, evaluar fuentes, detectar sesgos cognitivos, construir escenarios y anticipar posibles evoluciones de su entorno.

¿Cómo podemos distinguir las señales estratégicamente relevantes del ruido informativo? ¿Qué técnicas permiten analizar situaciones complejas sin dejarnos condicionar por nuestros propios sesgos? ¿Cómo podemos anticipar riesgos y oportunidades antes de que se materialicen?

En la masterclass «Técnicas y métodos de inteligencia estratégica: cómo analizar riesgos, anticipar escenarios y tomar mejores decisiones», exploraremos las principales técnicas y métodos de inteligencia estratégica y su aplicación práctica en entornos corporativos, económicos, geopolíticos y de seguridad.

De la mano de Hugo Zunzarren, COO, CISO y DPO de Falco Insights, conoceremos cómo los profesionales de inteligencia pueden abordar problemas complejos mediante metodologías estructuradas de análisis, evaluación de información, elaboración de hipótesis y construcción de escenarios.

Durante la sesión profundizaremos en cuestiones como la identificación de necesidades de inteligencia, la valoración de fuentes, la aplicación de técnicas de análisis estructurado, la anticipación de escenarios y la elaboración de productos de inteligencia útiles para la toma de decisiones.

Esta masterclass se organiza en el contexto del Máster Profesional de Analista de Inteligencia y del Máster Profesional de Analista Estratégico y Prospectivo de LISA Institute, programas orientados al desarrollo de competencias profesionales en análisis de inteligencia, estrategia y prospectiva.

Objetivos de aprendizaje

  1. Aprenderás a diferenciar la inteligencia estratégica de la recopilación de información y del análisis operativo, comprendiendo su utilidad para la toma de decisiones.
  2. Identificarás necesidades prioritarias de inteligencia y aprenderás a transformarlas en preguntas analíticas concretas que orienten correctamente un proceso de investigación.
  3. Aplicarás criterios para evaluar la fiabilidad de las fuentes, contrastar información y determinar su relevancia para un análisis estratégico.
  4. Conocerás las principales técnicas de análisis estructurado de inteligencia, comprendiendo cómo utilizarlas para contrastar hipótesis, reducir sesgos cognitivos y mejorar la calidad de las conclusiones.
  5. Desarrollarás enfoques analíticos para identificar tendencias, detectar señales tempranas y reconocer riesgos y oportunidades que puedan afectar a organizaciones y sectores estratégicos.
  6. Explorarás métodos de construcción y comparación de escenarios que permitan anticipar posibles evoluciones del entorno y prepararse ante diferentes futuros.
  7. Practicarás cómo expresar incertidumbre, valorar niveles de confianza e identificar indicadores que permitan revisar y actualizar las conclusiones de inteligencia.
  8. Comprenderás cómo transformar los resultados de un análisis en productos de inteligencia claros, rigurosos y orientados a facilitar la toma de decisiones estratégicas.

Audiencia objetivo

Esta masterclass ha sido confeccionada para aquellos que trabajan o aspiran a trabajar como:

  • Analistas de inteligencia estratégica, interesados en perfeccionar sus técnicas de análisis y anticipación de riesgos.
  • Analistas de inteligencia corporativa, responsables de identificar amenazas y oportunidades que puedan afectar a las organizaciones.
  • Analistas de inteligencia competitiva, que estudian mercados, competidores y entornos empresariales para apoyar decisiones estratégicas.
  • Analistas de inteligencia económica, especializados en la evaluación de riesgos económicos, tendencias y dinámicas de competencia.
  • Analistas de riesgos geopolíticos, que necesitan interpretar acontecimientos internacionales y valorar sus implicaciones estratégicas.
  • Profesionales de prospectiva y planificación estratégica, interesados en explorar futuros alternativos y elaborar escenarios.
  • Responsables de seguridad corporativa, que buscan anticipar amenazas y reforzar la resiliencia de sus organizaciones.
  • Consultores de estrategia y gestión de riesgos, que asesoran a empresas e instituciones en la toma de decisiones bajo incertidumbre.

Además…

La masterclass «Técnicas y métodos de inteligencia estratégica: cómo analizar riesgos, anticipar escenarios y tomar mejores decisiones» forma parte de la serie de los más de 35 webinars en directo que LISA Institute y LISA News han organizado este año en el contexto del Máster Profesional de Analista de Inteligencia de LISA Institute.

Si no quieres perderte otros eventos y actividades relacionados con la Inteligencia, Internacional, DD HH y Ciberseguridad que van a ocurrir próximamente, pincha aquí.

Masterclass | Top 10 amenazas geopolíticas para 2027: conflictos, riesgos globales y escenarios de futuro

Top 10 amenazas geopolíticas para 2027: conflictos, riesgos globales y escenarios de futuro

Masterclass organizada por LISA Institute

🗓️ El miércoles 4 de noviembre de 2026 – 17:00h (CET)

👉Inscríbete aquí y recibirás el enlace a Zoom al instante

💸 100% online y gratis. Plazas limitadas a las primeras 500 personas que se conecten a la Masterclass.

Quién participa

👤 Daniel Iriarte, periodista, corresponsal y analista internacional especializado en geopolítica, seguridad global, desinformación y amenazas híbridas

A nivel profesional, es periodista, corresponsal y analista internacional especializado en geopolítica, seguridad global, desinformación y amenazas híbridas. Ha sido reportero y enviado especial en más de 50 países de África, Oriente Medio, Europa del Este y Asia, cubriendo acontecimientos como la Primavera Árabe, los conflictos del Cáucaso y las guerras de Libia y Siria. Su experiencia profesional le ha permitido analizar sobre el terreno conflictos armados, crisis internacionales y dinámicas de seguridad global. Es profesor del Máster Profesional de Analista Internacional y Geopolítico y del Curso de Prevención y Seguridad para Zonas Hostiles o de Guerra de LISA Institute.

A nivel académico, es licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y posee un Máster en Estudios sobre Terrorismo por la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR).

👤 Rubén Asenjo, coordinador de actualidad en LISA News y cofundador del medio de comunicación El Disidente

A nivel profesional, es periodista y analista especializado en Geopolítica internacional e Inteligencia.

A nivel académico, es graduado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y posee un máster en Análisis de Inteligencia de LISA Institute.

Qué aprenderás en esta masterclass

¿Cuáles serán las principales amenazas geopolíticas de 2027 y cómo pueden afectar a la seguridad internacional, la estabilidad económica y las decisiones estratégicas de gobiernos, empresas y organizaciones?

Según el Global Risks Report 2026 del Foro Económico Mundial, el 50 % de los expertos y líderes consultados prevé un panorama global turbulento o tormentoso durante los próximos dos años. Además, la confrontación geoeconómica se posiciona como el principal riesgo global a corto plazo, seguida de amenazas como los conflictos armados entre Estados, la desinformación y la polarización social.

El mundo atraviesa una transformación profunda del orden internacional. La rivalidad entre las grandes potencias, la persistencia de conflictos armados, el debilitamiento de los mecanismos de cooperación multilateral y la creciente utilización de herramientas económicas, tecnológicas e informativas como instrumentos de presión están configurando un escenario geopolítico cada vez más complejo e incierto.

En este contexto, anticipar las amenazas geopolíticas de 2027 resulta fundamental para comprender hacia dónde evoluciona el sistema internacional, identificar posibles escenarios de crisis y tomar decisiones estratégicas fundamentadas.

Durante la masterclass «Top 10 amenazas geopolíticas para 2027: conflictos, riesgos globales y escenarios de futuro«, analizaremos diez grandes amenazas que podrían condicionar la seguridad y la estabilidad internacional durante 2027, prestando especial atención a sus causas, posibles escenarios de evolución y repercusiones políticas, económicas, militares y sociales.

Entre las cuestiones que abordaremos destacan:

  • La rivalidad estratégica entre Estados Unidos y China: el futuro de Taiwán, la competencia tecnológica y la disputa por la influencia económica y militar global.
  • La guerra de Rusia contra Ucrania y la seguridad europea: posibles escenarios de evolución del conflicto, riesgos de escalada y consecuencias para la arquitectura de seguridad del continente.
  • La inestabilidad en Oriente Medio: tensiones regionales, conflictos armados, rivalidades estratégicas y riesgos de extensión de las crisis.
  • La confrontación geoeconómica: guerras comerciales, sanciones, dependencia de recursos estratégicos y fragmentación de las cadenas de suministro.
  • Las amenazas híbridas y la desinformación: campañas de influencia, operaciones psicológicas, ciberataques y estrategias de desestabilización.
  • La proliferación nuclear y el riesgo de escalada militar: modernización de arsenales, disuasión estratégica y posibles crisis entre potencias.
  • La competencia por los recursos críticos: energía, materias primas, semiconductores, minerales estratégicos y control de infraestructuras.
  • La creciente inestabilidad en África: conflictos regionales, fragilidad estatal, movimientos insurgentes y competencia entre actores internacionales.
  • La militarización de nuevas tecnologías: inteligencia artificial, drones, capacidades espaciales y sistemas autónomos aplicados a la seguridad y la defensa.
  • La crisis del multilateralismo y la fragmentación del orden internacional: debilitamiento de instituciones, reconfiguración de alianzas y aparición de nuevas dinámicas de poder.

Estas diez amenazas constituyen los ejes propuestos para el análisis de la Masterclass, no un ranking definitivo de riesgos para 2027. Su priorización y posibles escenarios serán objeto de debate con el ponente.

Para analizar estas cuestiones contaremos con Daniel Iriarte, periodista, corresponsal y analista internacional que ha desarrollado su trayectoria profesional sobre el terreno en más de 50 países de África, Oriente Medio, Europa del Este y Asia.

Su experiencia cubriendo acontecimientos como la Primavera Árabe, los conflictos del Cáucaso y las guerras de Libia y Siria le permite aportar una perspectiva especialmente valiosa sobre la evolución de los conflictos internacionales, las dinámicas de poder y la distancia que en ocasiones existe entre los análisis estratégicos y la realidad sobre el terreno.

Esta sesión se organiza en el contexto del Máster Profesional de Analista Internacional y Geopolítico y del Máster Profesional de Analista Estratégico y Prospectivo de LISA Institute, dos programas formativos orientados a desarrollar competencias para interpretar el entorno internacional, analizar riesgos, elaborar escenarios y anticipar desafíos estratégicos.

El objetivo no será simplemente conocer qué amenazas podrían protagonizar 2027, sino aprender a interpretarlas, relacionarlas y anticipar sus posibles consecuencias para la toma de decisiones profesionales.

Objetivos de aprendizaje

  1. Identificarás las diez principales amenazas geopolíticas que podrían marcar la agenda internacional durante 2027, comprendiendo sus causas, los actores implicados y sus posibles consecuencias.
  2. Analizarás las principales rivalidades entre grandes potencias, especialmente Estados Unidos, China y Rusia, y su influencia sobre la seguridad internacional, el comercio mundial y el equilibrio estratégico.
  3. Comprenderás los posibles escenarios de evolución de los principales conflictos armados y focos de tensión internacional, prestando especial atención a Europa del Este, Oriente Medio y Asia-Pacífico.
  4. Aprenderás a reconocer indicadores de alerta temprana que permitan detectar cambios relevantes en el entorno geopolítico y anticipar posibles crisis internacionales.
  5. Evaluarás el impacto de amenazas híbridas, campañas de desinformación, ciberataques y nuevas tecnologías sobre la estabilidad política, económica y social de los Estados.
  6. Desarrollarás una visión estratégica de las interdependencias entre geopolítica, seguridad, energía, economía y tecnología, identificando cómo una crisis regional puede desencadenar consecuencias globales.
  7. Explorarás metodologías básicas de análisis geopolítico y prospectiva estratégica para construir escenarios de futuro, diferenciar riesgos de incertidumbres y valorar posibles trayectorias de evolución durante 2027.
  8. Aplicarás los principales aprendizajes de la Masterclass a la identificación, evaluación y comunicación de riesgos geopolíticos relevantes para administraciones públicas, empresas, organizaciones internacionales y profesionales de la seguridad y la inteligencia.

Audiencia objetivo

Esta masterclass ha sido confeccionada para aquellos que trabajan o aspiran a trabajar como:

  • Analistas internacionales y geopolíticos, interesados en comprender las relaciones de poder, los conflictos y las principales amenazas que condicionan el sistema internacional.
  • Analistas de inteligencia, que necesitan identificar indicadores de alerta temprana, interpretar acontecimientos internacionales y elaborar análisis estratégicos para apoyar la toma de decisiones.
  • Analistas estratégicos y expertos en prospectiva, interesados en anticipar tendencias, diseñar escenarios futuros y evaluar amenazas emergentes en entornos complejos e inciertos.
  • Profesionales de la seguridad y la defensa, tanto del sector público como del privado, que deben comprender los riesgos internacionales y sus posibles implicaciones operativas y estratégicas.
  • Diplomáticos y profesionales de las relaciones internacionales, que participan en el análisis, diseño o implementación de políticas exteriores y estrategias de cooperación internacional.
  • Consultores de riesgos geopolíticos y riesgo país, que asesoran a empresas, instituciones e inversores sobre escenarios internacionales, estabilidad política y amenazas a sus operaciones.
  • Responsables de seguridad corporativa y continuidad de negocio, que necesitan anticipar crisis internacionales capaces de afectar a sus operaciones, cadenas de suministro, inversiones o personal desplegado en el extranjero.
  • Periodistas internacionales, corresponsales y profesionales de la comunicación, interesados en interpretar conflictos, contrastar información geopolítica y comprender las dinámicas de desinformación y guerra informativa.
  • Investigadores, docentes y académicos especializados en política internacional, seguridad, estudios estratégicos, resolución de conflictos y transformación del orden mundial.
  • Estudiantes y profesionales interesados en desarrollar una carrera en geopolítica, inteligencia, relaciones internacionales o análisis estratégico, que buscan adquirir una visión rigurosa y aplicada de los desafíos globales.

Además…

La masterclass «Top 10 amenazas geopolíticas para 2027: conflictos, riesgos globales y escenarios de futuro« forma parte de la serie de los más de 35 webinars en directo que LISA Institute y LISA News han organizado este año en el contexto del Máster Profesional de Analista Internacional y Geopolítico de LISA Institute.

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Detenido un ingeniero saudí de OpenAI por esconder un micrófono en una sala de reuniones ejecutiva

El FBI sostiene que Abdulrahman Alfozan quería captar comunicaciones confidenciales sobre superinteligencia. La compañía lo ha despedido y no ve indicios de robo de código ni de datos.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció este martes 13 de octubre la detención de Abdulrahman Alfozan, ciudadano saudí de 35 años, sospechoso de ocultar un dispositivo de escucha en una oficina de OpenAI en San Francisco. La compañía ya ha despedido al ingeniero. Alfozan fue arrestado el viernes 9 de octubre y compareció ese mismo martes por primera vez ante un tribunal federal, acusado de «utilizar o intentar utilizar un dispositivo electrónico, mecánico o de otro tipo para interceptar comunicaciones orales», según un comunicado del organismo.

El director del FBI, Kash Patel, afirmó que el detenido «ocultó un dispositivo de grabación encubierto en la sala de reuniones ejecutiva de su empresa para captar en secreto comunicaciones confidenciales sobre la tecnología de superinteligencia». Patel precisó que así llama el presidente Donald Trump a la inteligencia artificial. Si es declarado culpable, Alfozan se enfrenta a hasta cinco años de cárcel, seguidos de tres de libertad vigilada, y a una multa de 250.000 dólares (más de 220.000 euros).

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El personal de OpenAI descubrió a finales de septiembre un dispositivo de grabación de audio oculto en un puerto USB, en la parte trasera de un televisor de una sala de reuniones de la sede californiana. El aparato, cuyo contenido estaba cifrado, había sido escondido entre papel higiénico e instalado ese mismo mes. Alfozan trabajaba como ingeniero en la empresa desde julio de 2025.

OpenAI informó de que, por ahora, no tiene «indicios de que esta persona haya accedido indebidamente o haya sustraído los pesos de los modelos, el código fuente o los datos de los clientes». Además, confirmó en sus redes sociales la rescisión del contrato, mientras el FBI continúa la investigación. La compañía agradeció a «los agentes y fiscales que actuaron con rapidez» tras remitirle el caso, después de identificar al sospechoso gracias a sus propios «modelos». Asimismo, defendió que su programa de seguridad protege frente a actores maliciosos, «desde riesgos internos hasta ciberdelincuentes o Estados-nación», y aseguró que se toma «muy en serio la protección de (su) tecnología, datos y personal».

Drones terrestres: la robotización del campo de batalla

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En este artículo, Andrés Saura Pérez explica que los vehículos terrestres no tripulados se están convirtiendo en una herramienta clave para proteger a los soldados en el frente, y repasa tres de los modelos más destacados: el THeMIS, el Mission Master y el MUTT.

Durante los últimos años, los drones aéreos han ocupado gran parte del debate sobre la transformación de la guerra moderna. Su empleo en misiones de vigilancia, reconocimiento, ataque de precisión y munición merodeadora ha demostrado que los sistemas no tripulados ya no son una capacidad secundaria, sino una herramienta central en los conflictos actuales. Sin embargo, esta revolución tecnológica no se limita al aire. En tierra, los vehículos terrestres no tripulados, conocidos como UGV por sus siglas en inglés, están comenzando a ganar un papel cada vez más importante.

Los drones terrestres son plataformas robóticas diseñadas para operar sin tripulación a bordo. Pueden ser controlados de forma remota o incorporar ciertos niveles de autonomía, y su utilidad depende de la misión para la que estén configurados. Algunos se emplean para transportar munición, agua o equipo hasta posiciones avanzadas, otros sirven para evacuar heridos, reconocer zonas peligrosas, detectar explosivos o apoyar a las tropas en entornos de alto riesgo. Su principal valor no está únicamente en aumentar la capacidad ofensiva, sino en reducir la exposición directa del soldado.

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La guerra en Ucrania ha acelerado el interés por este tipo de sistemas. En un campo de batalla marcado por la artillería, las minas, la vigilancia constante y los drones FPV, tareas aparentemente simples como mover suministros o evacuar a un herido pueden convertirse en operaciones extremadamente peligrosas. Por ello, los UGV se están consolidando como una herramienta útil para proteger vidas. Sostener unidades en primera línea y asumir misiones repetitivas de alto riesgo.

THeMIS, el dron terrestre estonio probado en Ucrania

Uno de los drones terrestres más conocidos actualmente es el THeMIS, desarrollado por la empresa estonia Milrem Robotics. Se trata de una plataforma terrestre no tripulada sobre orugas, diseñada con un enfoque modular. Esto significa que puede adaptarse a diferentes misiones según el equipo que se le instale: transporte logístico, evacuación de bajas, reconocimiento, apoyo al combate o integración de sensores.

La propia empresa define el THeMIS como una plataforma de defensa multirrol, modular y versátil, pensada para tareas que van desde operaciones de combate hasta inteligencia y apoyo logístico, con el objetivo de reducir riesgos para la vida humana.

Una de las razones por las que el THeMIS destaca es su empleo en Ucrania. Milrem Robotics anunció en 2022 la entrega de vehículos THeMIS configurados para evacuación de bajas y transporte de suministros, y posteriormente firmó, junto con Krauss-Maffei Wegmann, un contrato para entregar 14 unidades a Ucrania. Esto lo convierte en un ejemplo especialmente interesante, porque no se trata solo de un prototipo de feria militar, sino de un sistema probado en un conflicto de alta intensidad.

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Su importancia reside en que representa muy bien la evolución de los UGV modernos: plataformas relativamente compactas, adaptables y pensadas para acompañar a unidades terrestres en misiones donde enviar a un soldado puede suponer un riesgo elevado. En lugar de entenderlo únicamente como un «robot armado», el THeMIS debe verse como una herramienta de apoyo táctico que puede transportar, observar, evacuar o proteger según la configuración elegida.

Mission Master: el dron terrestre modular de Rheinmetall

Otro sistema destacado es el Mission Master, desarrollado por Rheinmetall. A diferencia de otros vehículos terrestres no tripulados centrados en una única función, Mission Master se presenta como una familia de plataformas autónomas no tripuladas destinadas a apoyar a las tropas en misiones peligrosas. Rheinmetall lo describe como una familia de vehículos terrestres autónomos diseñada para asistir a unidades militares en entornos de riesgo, terreno difícil y condiciones hostiles.

El interés del Mission Master está en su modularidad. Puede configurarse para transporte de carga, evacuación médica, vigilancia, reconocimiento, protección de convoyes o apoyo al combate. Esta flexibilidad es clave porque los ejércitos actuales no buscan únicamente robots especializados, sino plataformas capaces de adaptarse rápidamente a diferentes necesidades operativas.

Dentro de esta familia, Rheinmetall ha desarrollado distintas variantes, como versiones orientadas a carga, vigilancia o apoyo armado. Esta lógica modular encaja con una tendencia cada vez más clara en los ejércitos occidentales: integrar sistemas no tripulados dentro de unidades convencionales para reducir la carga física del soldado, aumentar la persistencia en el terreno y limitar la exposición humana en las misiones más peligrosas.

El Mission Master también es relevante porque refleja el interés de la industria europea de defensa por la robotización terrestre. No se trata solo de crear vehículos autónomos aislados, sino de avanzar hacia equipos mixtos de soldados, vehículos tripulados y plataformas no tripuladas capaces de compartir información, transportar equipo o ejecutar misiones de apoyo.

MUTT, la mula robótica del Ejército de EE. UU.

El tercer ejemplo interesante es el MUTT, siglas de Multi-Utility Tactical Transport, desarrollado por General Dynamics Land Systems. Este vehículo fue seleccionado por el ejército de Estados Unidos para el programa S-MET, Small Multipurpose Equipment Transport, cuyo objetivo principal es proporcionar a las unidades de infantería una plataforma robótica capaz de transportar equipo y reducir la carga física de los soldados.

El Ejército estadounidense ha descrito el S-MET como una plataforma de ocho ruedas, controlada por radio, capaz de transportar carga, generar energía para sistemas electrónicos y moverse junto a unidades de infantería. En su primera versión, puede cargar hasta 1.000 libras de equipo, es decir, aproximadamente 450 kg. Además, el propio ejército señaló que este tipo de “mula robótica” busca reducir la carga individual de los soldados y aumentar la capacidad de las unidades en operaciones prolongadas.

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A diferencia de otros UGV más asociados al combate directo, el MUTT destaca por una función aparentemente menos llamativa, pero esencial: la logística táctica. En operaciones terrestres, especialmente en unidades ligeras, el peso que transporta cada soldado puede afectar directamente a su movilidad, resistencia y eficacia. Un sistema como MUTT permite trasladar munición, agua, baterías, equipos de comunicación o material médico sin depender exclusivamente de vehículos tripulados o de la capacidad física del personal.

Su importancia radica en que muestra una dimensión distinta de los drones terrestres. No todos los UGV están pensados para combatir o portar armas. Algunos están diseñados para algo igual de importante: sostener a la fuerza, mantenerla abastecida y permitir que los soldados lleguen más lejos, durante más tiempo y con menor desgaste físico.

Drones terrestres: menos riesgo para el soldado, más capacidad operativa

Los drones terrestres todavía no tienen la misma visibilidad que los drones aéreos, pero su evolución apunta a un cambio importante en la forma de combatir en tierra. Sistemas como THeMIS, Mission Master o MUTT muestran que los UGV pueden cumplir funciones muy distintas, desde evacuar heridos y transportar suministros hasta realizar tareas de reconocimiento o apoyar unidades en zonas peligrosas.

Su principal aportación no es sustituir al soldado, sino reducir su exposición y aumentar su capacidad operativa. En conflictos donde el frente está saturado de sensores, minas, artillería y drones aéreos, cualquier tecnología que permita alejar al personal de las zonas más peligrosas puede tener un impacto decisivo. Por ello, los drones terrestres no deben entenderse como una curiosidad tecnológica, sino como una pieza cada vez más importante de la guerra moderna.

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¿Qué une a la extrema derecha alemana con el Kremlin? Las claves de la relación entre AfD y Rusia

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En este artículo se analizan los vínculos entre Alternativa para Alemania (AfD) y Rusia, y se diferencia entre lo que ya se sabe, lo que se sospecha y lo que todavía no se ha podido probar sobre la relación del partido con el Kremlin.

El partido de extrema derecha alemán Alternativa por Alemania (o Alternative für Deutschland, AfD) hizo eco el pasado 6 de septiembre de 2026 cuando consiguió la victoria en las elecciones estatales oficiales para renovar el parlamento del estado de Sajonia-Anhalt.

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El partido alemán es de ideología nacional-conservadora, aunque es considerado como de extrema derecha y euroescéptico. Fue fundado en 2013 por Bernd Lucke y Alexander Gauland y se conoce que tiene lazos y relaciones con la Federación de Rusia. Hay muchas cosas que se saben, que se sospechan y que aún no se han probado, las cuales se examinan de forma general en este artículo.

Lo que se sabe de la relación entre AfD y Rusia

  • Coincidencia ideológica: a día de hoy, se sabe que AfD es eminentemente prorrusa. De hecho, el partido reclama un mayor acercamiento con Rusia y el fin de las sanciones actualmente vigentes contra ese país, a fin de no inmiscuirse en la guerra de Ucrania, ya que consideran que no es asunto de Alemania. En cuanto a refugiados procedentes de Ucrania, el partido plantea un retorno de los ucranianos a su país. También se evidencia un gran desprecio por Ucrania en el boicot al presidente ucraniano Volodímir Zelenski en junio de 2024, cuando pronunció un discurso en el Bundestag.
  • Apoyo digital del Kremlin: existen bots y cuentas falsas gestionadas por Rusia que operan en redes sociales para aumentar la popularidad de la AfD y atacar las políticas del gobierno federal, replicando estrategias de interferencia observadas en procesos electorales de Occidente.
  • Priorización a educación rusa: entre los planes que plantea el partido se encuentra una mayor presencia de la enseñanza del idioma ruso en los centros educativos, para lo que proponen la contratación de profesores rusoparlantes nativos.

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Lo que se sospecha sobre AfD y el Kremlin

  • Espionaje político: se sospecha que la AfD actúa como una «célula durmiente» del Kremlin dentro del aparato democrático alemán. El partido ha presentado decenas de solicitudes de información sobre temas de seguridad, defensa, ciberseguridad y ubicación de centros de datos. Este inusual interés buscaría conocer las vulnerabilidades de la infraestructura crítica de Alemania para provecho ruso.
  • Fuga de secretos de Defensa: debido a la fuerte influencia de la AfD en estados federados del este, el Ministerio de Defensa alemán y el gobierno del canciller Friedrich Merz sopesan restringir de forma extraordinaria el acceso del partido a planes de contingencia militares secretos de la Bundeswehr, ante la fuerte sospecha de que la información sensible acabe filtrada a Moscú.

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Lo que aún no se ha probado

  • Financiación ilegal directa del partido: aunque la fiscalía alemana ha realizado registros en las oficinas de diputados de la AfD como Petr Bystron, investigando presuntos cobros clandestinos procedentes de Rusia, la justicia aún no ha encontrado pruebas de que la cúpula del partido esté comprada o financiada por el Kremlin.
  • Subordinación o control directo de Moscú: como ha recordado la inteligencia del país, una cosa es la coincidencia de intereses (ambos se benefician de debilitar a la OTAN o de polarizar la política alemana) y otra muy distinta probar que la AfD esté recibiendo órdenes directas del Kremlin. La formación derechista califica de forma sistemática estas acusaciones como una «campaña de difamación política» para frenar su ascenso electoral.

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La UE abre con Ucrania y Moldavia los dos bloques de negociación sobre mercado interior y competitividad

Los países candidatos ya suman cuatro de los seis bloques previstos, con 17 capítulos sobre mercado único, fiscalidad, empleo y transformación digital.

La UE abrió este martes 13 de octubre con Ucrania y Moldavia dos nuevos bloques de negociación de adhesión, centrados en el mercado interior y la competitividad económica. Con ellos, los dos países candidatos suman cuatro de los seis bloques previstos. La apertura se acordó en sendas conferencias intergubernamentales celebradas en Luxemburgo. Un día antes, los Veintisiete habían aprobado el arranque de estos bloques y fijado las condiciones que Kiev y Chisinau deberán cumplir para cerrar provisionalmente los capítulos correspondientes.

Los dos bloques engloban 17 capítulos. Regulan el funcionamiento del mercado único, la libre circulación de bienes, servicios, trabajadores y capitales, la política industrial, la fiscalidad, la transformación digital, la educación, el empleo y la investigación. Ambos países ya habían abierto en julio el bloque de relaciones exteriores y aspiran a abrir los dos restantes antes de que acabe 2026.

La comisaria europea de Ampliación, Marta Kos, destacó los avances de Kiev pese a más de cuatro años de guerra. «Rusia no nos impedirá incorporar a Ucrania a la Unión Europea», afirmó en rueda de prensa. De igual modo, añadió que «el siguiente paso es abrir los dos bloques de negociación restantes lo antes posible» y que las reformas traerán «beneficios reales para los ucranianos», al facilitar la actividad empresarial, atraer inversiones y generar empleo.

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El viceprimer ministro ucraniano para la Integración Europea y Euroatlántica, Vsevolod Chentsov, calificó la apertura de paso decisivo y describió los 17 capítulos como «el núcleo económico del proceso de adhesión de Ucrania». «Esto demuestra lo que se puede conseguir cuando Ucrania cumple sus compromisos y la Unión Europea está unida y preparada para avanzar», declaró. Asimismo, agradeció a la Presidencia irlandesa del Consejo de la UE su labor para lograr el consenso, y aseguró que Kiev aplicará las reformas «lo más rápidamente posible». Según Chentsov, la integración debe servir para reconstruir las infraestructuras destruidas y para transformar el modelo económico del país.

En Moldavia, la viceprimera ministra para la Integración Europea, Cristina Gherasimov, confió en que las reformas mejoren las oportunidades laborales y animen a regresar a los emigrados. «Estos cambios pueden dar a la gente más razones para quedarse, regresar e invertir en Moldavia», dijo. Los nuevos capítulos reforzarán los derechos laborales, mejorarán la protección de los consumidores y facilitarán el acceso de las empresas moldavas al mercado europeo. Kos precisó que Bruselas desembolsó la semana anterior a este anuncio 157 millones de euros del Plan de Crecimiento para Moldavia, y que nuevas reformas podrían movilizar hasta 500 millones antes de fin de año. Además, señaló que los dos bloques pendientes están «técnicamente preparados» y reiteró: «no nos detendremos aquí».

Cambio climático: una mirada desde dentro

En este artículo, Santiago Torres Kuri explica cómo los satélites capaces de detectar emisiones invisibles, como el metano, están transformando la acción climática, y por qué conservar la atmósfera y los océanos ya no es solo una cuestión ambiental, sino también de financiamiento, comercio, competitividad y responsabilidad ciudadana.

Durante décadas, entender qué ocurría en los océanos, los ecosistemas y la atmósfera dependía de mediciones en tierra, expediciones, reportes y estimaciones. Hoy, los satélites están cambiando esa forma de observar el planeta: permiten seguir desde el espacio la contaminación, las emisiones, la pérdida de ecosistemas y los cambios en los océanos con una precisión cada vez mayor.

Esta tecnología se ha convertido en una herramienta clave para la conservación ambiental, porque ayuda a detectar problemas antes, medir mejor su alcance y comprobar si las políticas de gobiernos y empresas realmente están funcionando.

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El metano es un buen ejemplo. MethaneSAT, un satélite diseñado y creado por el Environmental Defense Fund (EDF) para detectar y medir este gas, encontró que las operaciones de petróleo y gas de la cuenca de San Joaquín, en California, emitían alrededor de 18 toneladas por hora: 20% más de lo calculado por la autoridad federal y el doble de lo estimado por el propio estado.

La diferencia importa porque el metano es un gas de efecto invernadero muy potente. Aunque permanece menos tiempo en la atmósfera que el CO2, durante sus primeros 20 años puede generar más de 80 veces su efecto de calentamiento.

MethaneSAT perdió contacto con su centro de operaciones comunicación en 2025, sin embargo, gracias a este tipo de tecnologías hoy podemos detectar desde el espacio problemas ambientales que antes eran difíciles de medir y usar esa información para proteger mejor la atmósfera y los ecosistemas.

De calcular las emisiones a poder verlas

MethaneSAT fue precisamente diseñado para detectar y medir desde el espacio las emisiones de metano, especialmente las provenientes de instalaciones de petróleo y gas. Su objetivo era generar imágenes que permitieran fortalecer y facilitar la toma de decisiones.

Hace unas semanas, tuve la oportunidad de platicar con Juan Manuel Calderón, Director de Políticas Públicas de EDF en México, quien lo explicó de manera sencilla: estos satélites permiten “visibilizar lo que no es visible”. Esa capacidad cambia la forma de enfrentar el problema porque permite identificar las principales fuentes de emisión y diseñar políticas mucho más precisas, eficientes y eficaces.

“De otra forma, estaríamos como a ciegas tratando de resolver un problema que no es visible”, explicó. Para Juan Manuel, contar con mejores datos permite “tomar mejores decisiones” y concentrar los esfuerzos justamente donde pueden tener mayor impacto.

Calderón explica que las observaciones de MethaneSAT también confirmaron algo que EDF ya sospechaba: existían diferencias importantes entre algunas emisiones medidas directamente y las que aparecían en bases de datos y reportes previos. “Lo que vimos es una diferencia notable entre las mediciones que hizo nuestro satélite con respecto a lo que está reportado”, señaló.

Esa diferencia también apunta a un problema importante: las emisiones reales pueden ser mayores de lo que muestran los registros oficiales. A veces ocurre porque los métodos de cálculo subestiman fugas o emisiones imprevistas; en otros casos, porque lo reportado por empresas o países queda por debajo de lo que después detectan las mediciones directas.

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Y aquí aparece uno de los datos más relevantes de toda esta historia. La Agencia Internacional de la Energía calcula que cerca de 70% de las emisiones de metano provenientes de combustibles fósiles podría reducirse con tecnologías que ya existen. Más de 35 millones de toneladas anuales podrían evitarse incluso sin costo neto, porque en muchos casos el gas que deja de escaparse puede recuperarse y venderse.

La tecnología, por tanto, permite resolver una parte importante del problema. El siguiente reto consiste en llevar esas soluciones a la práctica.

Saber qué hacer es distinto a poder hacerlo

Detectar una fuga es apenas el primer paso. Después hay que repararla, sustituir equipos, modernizar instalaciones, capacitar personal y mantener sistemas de vigilancia capaces de encontrar nuevas emisiones.

Juan Manuel Calderón identifica tres obstáculos especialmente importantes: capacidad técnica de las instituciones, incentivos adecuados y acceso al financiamiento. Este último se vuelve particularmente complejo en empresas estatales y/o públicas que suelen competir por recursos con muchas otras necesidades públicas.

Aquí el problema ambiental se conecta directamente con la economía. Una fuga de metano significa contaminación, pero para una petrolera también representa gas producido que nunca llegó al mercado. Por eso, EDF y otras organizaciones participan en el Methane Finance Working Group, una iniciativa que busca facilitar el acceso a instrumentos y mecanismos de financiamiento destinados específicamente a reducir estas emisiones y construir un modelo financiero que beneficie tanto a empresas como al medio ambiente.

La discusión climática entra así en un terreno muy familiar para cualquier empresa: costos, inversión, deuda y rentabilidad.

Cuando la regulación cambia el comercio

La reducción de emisiones de metano ya empieza a influir también en las reglas del comercio internacional.

La Unión Europea está llevando sus exigencias más allá de sus propias fronteras. A partir de 2028, los importadores tendrán que reportar la intensidad de metano asociada al petróleo, gas y carbón que compren bajo determinados contratos. Desde 2030 deberán demostrar que esas importaciones cumplen con los límites establecidos por la Comisión Europea.

Esto significa que la forma en que un país produce petróleo o gas puede terminar influyendo en sus posibilidades de venderlo en uno de los mayores mercados del mundo.

Calderón considera que este tipo de regulación puede convertirse en un incentivo especialmente poderoso. Europa, explica, empieza a exigir que quienes quieran venderle hidrocarburos puedan demostrar que cuentan con medidas para reducir sus emisiones. La regulación ambiental comienza así a influir directamente en las condiciones de acceso a un mercado.

Para los países productores, reducir metano adquiere entonces una dimensión adicional. Ya no se trata únicamente de una cuestión ambiental. También entra en juego la competitividad, el acceso a mercados y a financiamiento.

El océano: conservar también significa producir mejor

Una lógica similar aparece en los océanos. Su conservación suele presentarse como un asunto ambiental, aunque detrás existen alimentos, empleos y economías enteras.

La FAO calcula que los alimentos acuáticos aportan al menos una quinta parte de la proteína animal consumida por 3,100 millones de personas y que la pesca y la acuicultura sostienen más de 600 millones de medios de vida.

Calderón, quien durante años también ha trabajado en la agenda de conservación de océanos de EDF, considera que uno de los avances más importantes ha sido precisamente entender esa relación. “Hoy es muy difícil encontrar personas que desconozcan la relevancia de los océanos”, señala. Detrás del mar existen fuentes de empleo, alimentos y actividades económicas completas que dependen de su conservación.

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En México, el sistema lagunar Altata-Ensenada del Pabellón, en Sinaloa, muestra esa relación con claridad. Entre 2006 y 2014, la población de almeja chocolata cayó 92%. La respuesta reunió a pescadores, autoridades, científicos y organizaciones como EDF y Pronatura para desarrollar refugios pesqueros, vedas y un plan de manejo orientado a recuperar el recurso y mantener la actividad económica de las comunidades.

Juan Manuel Calderón destacó este caso porque permite explicar la conservación de una manera sencilla. Después de años de sobreexplotación, las poblaciones comenzaron a recuperarse gracias a una combinación de mejor regulación, manejo del recurso y participación de las comunidades.

El reto adquiere todavía mayor importancia conforme cambia el océano. La Organización Meteorológica Mundial informó que su contenido de calor alcanzó un nuevo récord en 2025 y que, durante las últimas dos décadas, los mares han absorbido cada año una cantidad de energía equivalente a unas 18 veces todo el consumo energético anual de la humanidad.

Aun con los retos pendientes, Calderón considera que la situación actual ofrece una perspectiva más favorable que hace dos o tres décadas. Hoy existen más regulación, mejores prácticas, mayor coordinación internacional y una conciencia mucho más extendida sobre el valor económico y ambiental del océano.

Del satélite a nuestra casa

Todo esto deja una imagen más completa de la acción climática. Existen satélites capaces de encontrar emisiones invisibles, tecnologías que pueden reducirlas, nuevos mecanismos para financiarlas, reglas comerciales que empiezan a favorecer una producción más limpia y modelos de manejo que buscan recuperar recursos marinos.

También existe una escala mucho más cercana. En 2022, el mundo desperdició 1,050 millones de toneladas de alimentos. El desperdicio alimentario, junto con las pérdidas en la cadena, genera hasta el 10% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.

En conclusión, la ciencia nos permite entender mejor el problema. La tecnología nos ayuda a saber dónde actuar. El financiamiento y las políticas hacen posible escalar las soluciones. Pero el cambio también depende de: la forma en que producimos, consumimos y aprovechamos los recursos cada día. Al hablar del cuidado y conservación del medio ambiente, lo más sencillo es culpar a gobiernos, empresas y dejar las soluciones para los expertos. Sin embargo, la acción ciudadana es un pilar fundamental y crítico para la consecución de metas y objetivos. El cambio inicia con nosotros. 

No olvidemos ni desestimemos las palabras de Eduardo Galeano: 

«Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo».


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Rusia detiene en Sajalín a un periodista japonés acusado de espiar para Tokio

El corresponsal del Hokkaido Shimbun permanecerá en prisión preventiva en Moscú hasta el 12 de diciembre, según el FSB.

Las autoridades rusas han anunciado la detención de un periodista japonés en la región de Sajalín, que comprende la isla homónima y el archipiélago de las Kuriles, acusado de espiar para la inteligencia japonesa. El Servicio Federal de Seguridad (FSB) informó de que el sospechoso, corresponsal del diario Hokkaido Shimbun, está en prisión preventiva en Moscú, adonde fue trasladado desde esa región del este del país.

El Tribunal del Distrito de Lefortovo ordenó que permanezca recluido al menos dos meses, hasta el 12 de diciembre. La agencia Interfax identificó al detenido como Imai Yuki. Según el FSB, el arresto «ha frustrado la actividad ilícita de un corresponsal acreditado ante el Ministerio de Exteriores de Rusia», sospechoso de espionaje en beneficio de un servicio secreto japonés. El organismo añadió que el hombre fue detenido en la «víspera de su salida» de Rusia y que «recogía y almacenaba información relacionada con la capacidad de defensa del país». Además, según el FSB, pretendía transmitirla por encargo de los servicios de inteligencia nipones.

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Por su parte, la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, Maria Zajarova, confirmó la identidad y el cargo del detenido. Asimismo, acusó a «Tokio de utilizar a sus corresponsales en Rusia» para recabar información destinada a socavar la seguridad del país, algo que calificó de «lamentable». Zajarova aseguró que «el incidente de hoy no es un caso aislado» y que «ensombrecerá aún más el ambiente de las relaciones ruso-japonesas». Se refirió a las «políticas antirrusas» de Japón, incluida la «remilitarización» bajo la primera ministra Sanae Takaichi, y reiteró el llamamiento de Moscú para que Tokio «recapacite y cambie su enfoque». Mientras tanto, un funcionario de la Embajada de Japón en Moscú declaró a la agencia Kyodo que las autoridades niponas tratan de verificar la detención. El Hokkaido Shimbun, que tiene una oficina en Yuzhno-Sajalín, también intenta confirmar el estado de su corresponsal.

Las relaciones bilaterales se han deteriorado desde que Vladimir Putin visitó las islas Kuriles en agosto. Administrativamente, este archipiélago pertenece a Sajalín y está en disputa con Tokio, que lo denomina Territorios del Norte. Japón ha retrasado durante décadas la firma de un acuerdo de paz con Rusia a la espera de recuperar la soberanía sobre las islas. Tokio se apoya en el Tratado Bilateral de Comercio y Fronteras firmado con Moscú el 7 de febrero de 1855, mientras que el Kremlin invoca los tratados internacionales suscritos al terminar la Segunda Guerra Mundial.

Arabia Saudita frente a los hutíes: por qué la superioridad militar no garantiza la victoria

Yemen vuelve a demostrar los límites del poder convencional frente a una fuerza asimétrica, disciplinada y fuertemente arraigada en el territorio.

La contienda en la península arábiga se ha convertido en el caso de estudio más dramático del siglo XXI sobre los límites del poder militar convencional. En este artículo, Franco Alfonso explica las claves de un enfrentamiento profundamente desigual. De un lado se encuentra Arabia Saudí, una potencia que destina más de 80 000 millones de dólares anuales a su defensa y cuenta con sistemas de armas sofisticados, aviación moderna y recursos económicos abrumadores. Del otro lado se sitúa la milicia de los hutíes (Ansar Alá), un actor no estatal que opera bajo un régimen severo de sanciones y en una de las zonas más empobrecidas de la Tierra.

A pesar de esta desproporción abismal, más de una década después de su entrada en la guerra, Riad sigue sin conseguir una victoria decisiva. La reciente ofensiva hutí ha demostrado que la superioridad tecnológica y económica no garantiza el control del territorio ni la derrota de un enemigo capaz de emplear métodos asimétricos con extrema disciplina. El resultado estratégico reciente es demoledor: la pérdida del control de toda la fachada costera del mar Rojo en Yemen, incluyendo el estratégico puerto de Moca y el acceso a Bab el-Mandeb.

Limitaciones estructurales y fallas de inteligencia saudíes

El problema saudí no reside únicamente en la capacidad del adversario, sino en su propia incapacidad para convertir la ventaja convencional en resultados estratégicos. El volumen de armamento de última generación no equivale a capacidad operativa real. Las Fuerzas Armadas saudíes carecen de experiencia sólida en la conducción autónoma de operaciones de combate y dependen históricamente de contratistas, instructores y personal extranjero. Además, existe una limitación de diseño político interno: la monarquía saudí ha mantenido su ejército deliberadamente pequeño y fragmentado para minimizar el riesgo de golpes de Estado, una estructura que protege al régimen en tiempos de paz, pero resulta ineficaz en una guerra prolongada.

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Esta fragilidad estructural se ha visto agravada por fallas catastróficas de inteligencia. Durante la ofensiva de septiembre y octubre de 2026, los mandos saudíes subestimaron sistemáticamente los preparativos hutíes. Riad fue incapaz de anticipar la magnitud de la operación, lo que permitió que Ansar Alá concentrara de forma discreta a unos 100.000  combatientes. Esta sorpresa estratégica rompió las líneas defensivas oficialistas de manera irremediable.

Más que una guerrilla: herencia militar y asimetría de vanguardia

Un aspecto clave que explica la parálisis militar del reino reside en las propias debilidades estructurales de sus fuerzas armadas. Históricamente, el diseño estratégico del estamento militar saudí ha estado condicionado por la seguridad interna del régimen monárquico.

Para mitigar el riesgo constante de posibles golpes de Estado o alzamientos internos en sus propias filas, las fuerzas armadas del reino han mantenido tradicionalmente una escala reducida y una fragmentación deliberada de su cadena de mando. Como resultado, el ejército carece de la experiencia táctica autónoma, la flexibilidad operativa a gran escala y la doctrina de combate terrestre idónea para sostener una guerra de desgaste prolongada más allá de sus fronteras.

Presentar a Ansar Alá exclusivamente como una guerrilla insurgente simplifica su estructura real y explica los errores de cálculo de la coalición. Durante el inicio de la guerra civil en 2014, los hutíes lograron que 46 de las 88 brigadas del antiguo Ejército yemení se alinearan con ellos. Esta absorción les proporcionó no solo armamento moderno, sino también conocimientos tácticos y estructuras operativas heredadas del Estado, lo que les ha permitido consolidar instituciones de gobierno en las zonas que controlan.

Sobre esta base militar, han desarrollado una guerra asimétrica y tecnológicamente  avanzada. Los hutíes aprovechan su conocimiento del terreno, la alta movilidad y la dispersión de fuerzas para anular los ataques aéreos saudíes, demostrando que destruir posiciones concretas no desmantela una estructura político-militar arraigada. Han integrado el uso de drones, misiles balísticos multietapa e incluso herramientas de inteligencia artificial para clonar voces de mandos rivales, desatando el caos psicológico en las filas enemigas y forzando repliegues masivos.

El factor geográfico y la autodestrucción de la coalición

La geografía de Yemen —un complejo entramado de zonas montañosas y áreas desérticas— favorece abiertamente la defensa asimétrica. El dominio militar en este país pertenece a quien controla las cumbres estratégicas, como las de Kabbob. Para que Arabia Saudí transformara su innegable superioridad aérea en control territorial efectivo, necesitaría desplegar y mantener fuerzas terrestres capaces de ocupar y administrar el terreno montañoso del noroeste, punto donde su estrategia encuentra un límite infranqueable.

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Ante la imposibilidad de desplegar sus propias fuerzas terrestres a gran escala, Riad depende de formaciones yemeníes locales que sostienen al Gobierno reconocido internacionalmente. Sin embargo, estas fuerzas están profundamente divididas por intereses territoriales, personales y políticos incompatibles, exacerbados por la rivalidad entre Arabia Saudí (que busca un Yemen unificado) y los Emiratos Árabes Unidos (que respaldan la independencia del sur).

Las consecuencias de esta fragmentación quedaron expuestas de forma dramática en la ofensiva de 2026: la caída de Hays provocó el colapso inmediato de las tropas respaldadas por Riad en la costa occidental. En su retirada caótica, las fuerzas gubernamentales abandonaron abundante armamento avanzado de origen estadounidense y saudí, que cayó directamente en manos rebeldes y les permitió tomar Moca.

El dilema de la escalada: la pinza energética y el aislamiento de Riad

La captura del litoral costero y el avance sobre el estrecho de Bab el-Mandeb han proporcionado a los hutíes una herramienta de presión geopolítica de alcance global. Al posicionarse sobre la arteria que conecta el océano Índico con el mar Rojo, Ansar Alá amenaza directamente el transporte petrolero saudí y el comercio mundial, sumando una dimensión económica devastadora a la guerra.

Este control consolida una temida «pinza energética» en coordinación con Irán: mientras Teherán tiene capacidad de presión sobre el estrecho de Ormuz, su aliado hutí controla Bab el-Mandeb. Aunque Ansar Alá conserva su autonomía política local, esta alianza regional eleva exponencialmente el coste del conflicto para Arabia Saudí.

Riad se encuentra aislado en su encrucijada táctica. Washington y sus aliados europeos, conscientes del riesgo, han evitado comprometer tropas de combate terrestre y no están dispuestos a respaldar una contraofensiva directa. Así, la monarquía saudí enfrenta un dilema sin solución aparente: intensificar la guerra implica arriesgarse a una escalada militar regional catastrófica con Irán, mientras que buscar una salida negociada supone aceptar su derrota fáctica y reconocer la capacidad de Ansar Alá para dictar las condiciones.

Yemen ha demostrado definitivamente que, en la guerra asimétrica del siglo XXI, la superioridad tecnológica y financiera es inútil si el adversario controla el territorio, mantiene una férrea cohesión institucional y tiene la paciencia para prolongar el conflicto hasta convertir la ventaja del enemigo en una carga estratégica insostenible.

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Arabia Saudí encabeza uno de los presupuestos de defensa más cuantiosos del mundo, cuenta con el respaldo directo de Estados Unidos y despliega armamento altamente sofisticado (como los cazas F-35). No obstante, tras más de una década de intervención en Yemen, uno de los Estados más empobrecidos de la región, Riad sigue sin poder doblegar a los rebeldes hutíes. Este aparente contrasentido militar obedece a un entramado profundo de factores estratégicos, geopolíticos, humanos e institucionales que desbordan la simple superioridad numérica o presupuestaria.

La anatomía de la resistencia: orígenes y profesionalización hutí

Para comprender la fortaleza actual del movimiento (que se autodenomina Ansar Alá y es originario de una tribu del norte de Yemen) es necesario remontarse a su evolución durante las últimas dos décadas. Tras capturar la capital, Saná, en 2014 en el marco de una brutal guerra civil, el grupo consolidó una estructura militar sumamente,

Los hutíes acumularon una amplia preparación y entrenamiento a lo largo de casi veinte años. Su transformación técnica y táctica se nutrió directamente del soporte de la Guardia Revolucionaria de Irán (IRGC) y de Hezbolá. Además, en los últimos años impulsaron masivas campañas de reclutamiento en aldeas y comunidades de diversas gobernaciones, concentrando sus fuerzas hacia el oeste del país. En septiembre de 2026, los insurgentes lograron conquistar gran parte de la costa yemení sobre el mar Rojo, adquiriendo una capacidad potencial para bloquear rutas comerciales globales.

La trampa de la guerra asimétrica frente al músculo saudí

Sobre el papel, las métricas tradicionales sugieren un equilibrio demográfico, pero un desequilibrio militar abismal: ambos bandos cuentan con una población aproximada de 35 millones de habitantes, y las fuerzas activas de Arabia Saudí ascienden a unos 250 000 efectivos frente a los 350 000 que estimativamente movilizan los hutíes. Sin embargo,  en los conflictos modernos importan menos los soldados que la estrategia, el gasto y la capacidad operativa real.

Riad se encuentra entre los diez países con mayor gasto militar del mundo, superando los 80 000 millones de dólares anuales, y recientemente gestionó la adquisición de una flota de cazas F-35 por 25 000 millones. En contraste, los hutíes operan bajo los principios de la guerra asimétrica: no pretenden replicar las capacidades saudíes tanque por tanque o avión por avión, ya que su objetivo no es derrotar frontalmente al reino, sino frustrar sus metas estratégicas e imponer costos insostenibles. Factores intangibles como la disciplina, la cultura de combate, la estrategia y la cohesión decisoria juegan a favor de los insurgentes.

Fragmentación interna y debilidad en la coalición antihutí

La debilidad de Riad también responde a fracturas profundas en su propio bando. La coalición que combate a los hutíes carece de un mando unificado; está integrada por el gobierno reconocido internacionalmente, facciones tribales y diversos grupos armados con prioridades e intereses profundamente divergentes. Los hutíes han demostrado una gran habilidad táctica para explotar estas grietas internas.

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A nivel internacional, el frente diplomático y militar tampoco muestra una línea monolítica. Mientras Arabia Saudí reclama apoyo exterior, los reportes diplomáticos reflejan vacilaciones en Washington (con señales de contención en acciones militares directas por parte de la administración estadounidense), al tiempo que los hutíes buscan canales de diálogo directo con EE. UU. a cambio de prometer no atacar embarcaciones norteamericanas en el mar Rojo. Aunque potencias europeas como el Reino Unido y Francia, así como la nueva alianza de seguridad de Pakistán y Turquía, respaldan a Riad, la falta de una estrategia internacional unificada debilita la posición saudí.

El dilema existencial de Riad y el drama humanitario

Los hutíes continuarán utilizando su control territorial y su posición de fuerza para extraer mayores concesiones económicas, militares y políticas de cara a cualquier negociación futura. Para Arabia Saudí, las opciones son cada vez más estrechas y complejas: o asumen el costo de una escalada militar frontal asumiendo las represalias hutíes, o ceden y negocian desde una posición de debilidad, lo que sentaría un precedente peligroso frente a otros grupos respaldados por Irán en la región.

Mientras la disputa geopolítica continúa estancada, el precio más devastador lo experimenta la población civil de Yemen. Con una economía colapsada, escasez crítica de alimentos y medicinas, y más de 130 000 desplazados internos recientes a causa de la última escalada bélica, los yemeníes sufren la pérdida de sus hogares y medios de subsistencia en una crisis humanitaria que no termina.

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