El incidente del 2 de noviembre afectó a tres centros a través de un proveedor externo, pero la detección rápida evitó la pérdida de productos sanguíneos.
El Servicio Francés de Sangre (EFS) informó de un ciberataque contra una solución instalada en sus cámaras refrigeradoras que alteró la temperatura, pero no afectó a los productos sanguíneos. El incidente se produjo el lunes 2 de noviembre y dañó los sistemas de monitorización y control de las cámaras frigoríficas de tres de sus centros. El responsable del servicio afectado es un proveedor externo.
Los sistemas de monitorización y alarma del EFS detectaron «anomalías» nada más iniciarse el ataque. Los umbrales de temperatura y descongelación se elevaron «a niveles muy altos», lo que ponía en riesgo la viabilidad de las muestras de sangre y de otros productos almacenados, según el comunicado de la entidad.
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La rapidez en la detección permitió trasladar los productos a otros centros sanitarios y evitar así su pérdida. Además, el EFS pudo controlar los equipos afectados. La entidad negó ser el objetivo directo del ataque y señaló al servicio de su proveedor. Ahora investiga lo ocurrido junto con la Agencia Nacional de Ciberseguridad de Francia y ha reforzado la monitorización del funcionamiento y la temperatura de las cámaras.
El suceso coincide con otro ataque del mismo lunes contra varias cadenas de supermercados de Bélgica, Suecia y Luxemburgo. Sus refrigeradores y congeladores sufrieron un aumento repentino de temperatura que echó a perder parte de los alimentos. A mediados de octubre, otro ataque similar inutilizó durante la noche las cámaras frigoríficas de cientos de supermercados franceses. En aquella ocasión se identificó como objetivo el sistema Danfoss, que todos ellos usaban para gestionar la refrigeración.




