spot_img

Geoeconomía de China en el Ártico

Análisis

Pablo Creus
Pablo Creus
Especializándose en Geopolítica y Geoeconomía. Formación en Economía Internacional. Escritor y editor web.

China refuerza su presencia en el Ártico con nuevas rutas comerciales y proyectos energéticos junto a Rusia. En este artículo, Pablo Creus analiza cómo la Ruta Polar de la Seda gana peso mientras crecen las restricciones occidentales a su inversión minera.

La llamada Ruta Polar de la Seda, presentada por China en 2018 dentro de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, marcó elinicio de su nueva estrategia en el Ártico. Desde entonces, el gobierno chino ha trabajado en la apertura de nuevas rutas marítimas y ha aumentado sus inversiones en proyectos de extracción de recursos en colaboración con Rusia.

China lanza la ruta exprés China-Europa por el Ártico

El buque portacontenedores Istanbul Bridge zarpó el 22 de septiembre de 2025 desde la terminal de contenedores Beiyi, en el puerto de Ningbo-Zhoushan (provincia de Zhejiang, China). Navegó a través de la Ruta Marítima del Norte (ruta ártica que bordea la costa de Rusia) hasta el puerto británico de Felixstowe, donde atracó el 13 de octubre.

Este acontecimiento marcó el inicio de un nuevo servicio que fue presentado como la primera ruta exprés de contenedores entre China y Europa a través de la región del Ártico. Transportó 1.000 TEU (contenedores de veinte pies) y completó el trayecto en 21 días, lo que supone una disminución del tiempo de tránsito frente a otras rutas como la del Canal de Suez.

➡️ Te puede interesar: Novedades en la disputa entre la República Popular China y la República de Filipinas en el mar de China Meridional

La diferencia entre este viaje y los 15 tránsitos de portacontenedores registrados en 2025 por esta ruta es que el primero puede derivar en la consolidación de una línea comercial directa, regular y exprés entre China y Europa a través del Ártico. En cambio, los demás no son estables ni homogéneos, sino que responden a operaciones puntuales.

China-Rusia en el Ártico

China participa en el proyecto Arctic LNG-2 desde 2023 con alrededor del 20% del capital a través de sus empresas estatales CNPC y CNOOC, y posee cerca del 30% del proyecto Yamal LNG mediante CNPC y el Fondo de la Ruta de la Seda.

También cabe destacar inversiones chinas en infraestructuras de suministro rusas como el oleoducto ESPO y el gaseoducto Power of Siberia, y negociaciones en torno al Power of Siberia II, mucho más cercano al Ártico. 

A ello se suman otros proyectos que estarían todavía en fase de propuesta o desarrollo, como el del carbón en Murmansk y el del puerto de Arkhangelsk.

Aunque las relaciones entre ambos gobiernos son buenas, surgen ocasionalmente reticencias a la cooperación por cuestiones de proyección regional.

En 2021, el Ministerio de Industria y Comercio de Rusia habría bloqueado la participación de astilleros chinos en la construcción de un nuevo rompehielos, lo que según medios rusos respondería a preocupaciones sobre la transferencia de diseños.

➡️ Te puede interesar: China 2035: poder, ejército y los escenarios que pueden surgir tras Xi Jinping

Y en 2025, The New York Times publicó un artículo sobre un documento del FSB en el que se recogía la preocupación del gobierno ruso por la posible presencia de agentes de inteligencia chinos en el Ártico, operando bajo la cobertura de empresas mineras y centros de investigación.

Participación de China en la minería del Ártico

En el paper «Does China control Arctic mineral raw materials. How much, what, how and why?« del Danish Institute for International Studies, publicado en 2022, los autores analizaron la participación de empresas chinas en la minería del Ártico. Identificaron, entre 2007 y 2022, su implicación en 43 proyectos y cerca de 2.000 licencias en Canadá, Groenlandia, Suecia, Noruega, Finlandia y Alaska.

De estos proyectos, 34 se encuentran en Canadá, cuatro en Groenlandia, tres en Alaska, uno en Noruega y otro en Finlandia. Destacan la extracción de materias primas para baterías, como el litio, el cobalto, el grafito, el níquel y el manganeso; los metales para aleaciones de acero, como el hierro y el tungsteno; los metales básicos, como el cobre, el plomo y el zinc; los metales preciosos, como el oro y la plata; y otros como las tierras raras. 

En algunos de estos países, las empresas chinas se han visto obligadas a vender sus participaciones. Por ejemplo, el gobierno canadiense adoptó medidas para supervisar más estrechamente la inversión extranjera en el sector minero mediante la modificación en 2024 de la ley de inversiones y la publicación de una nueva lista de tecnologías sensibles.

➡️ Te puede interesar: ¿Qué es el xiísmo? La ideología que sostiene el poder de China en el siglo XXI

En Groenlandia, la actividad de las empresas chinas es hoy en día muy limitada. Destaca la participación de Shenghe Resources en el proyecto de tierras raras de Kvanefjeld, que finalmente quedó paralizado debido a la prohibición de la minería de uranio impuesta por el gobierno groenlandés hace unos pocos años.

En el artículo «Chinese involvement in mining in the Arctic: increasing or declining« del Oxford Institute For Energy Studies, el autor señala que solo 19 proyectos con participación china en países del Ártico parecen estar activos a finales de 2025: 13 en Canadá, uno en Alaska y cinco en Rusia. 

Esto indica una disminución clara de la participación de empresas chinas en los países de la región. En cambio, los proyectos en Rusia han aumentado en los últimos años.

➡️ Si quieres adquirir conocimientos sobre Geopolítica y análisis internacional, te recomendamos los siguientes cursos formativos:

Artículos relacionados

Masterclass y eventos relacionados

Formación relacionada

spot_img

Actualidad

Dejar respuesta:

Por favor, introduce tu comentario!
Introduce tu nombre aquí

spot_img