ActualidadSesgos cognitivos: cómo no dejar que tu cerebro te engañe

Sesgos cognitivos: cómo no dejar que tu cerebro te engañe

Análisis

Redacción de LISA News
Redacción de LISA News
Contenido creado por el Equipo de Redacción de LISA News con el apoyo del equipo docente de LISA Institute.

¿Qué son los sesgos cognitivos? Para desarrollar nuestro cerebro no solo es importante aprender nociones básicas y familiarizarnos con nuestro entorno, comprender la forma en la que nuestro cerebro concibe el entorno y por qué lo hace de esa manera es lo que nos hace poder sortear sesgos cognitivos.

Los sesgos cognitivos son “errores mentales” causados por las estrategias que nuestro cerebro usa para simplificar el procesado de información. Ni siquiera los analistas de inteligencia se ven exentos de estas “trampas” que impiden comprender el entorno. Pero es importante saber que, controlar los prejuicios y estereotipos nos permitirá ser más objetivos y, por tanto, mejorar nuestras opiniones y análisis, así como la toma de decisiones. 

El conocimiento sobre sesgos cognitivos quizá es algo poco conocido entre la sociedad, pero esta semana Elon Musk ha querido concienciar a través de sus redes sociales sobre esta problemática llegando a viralizarse su publicación.

Hace tiempo que vemos a Elon Musk compartiendo en Twitter su visión del mundo y en esta ocasión no podía ser menos. A través de una imagen, el CEO recoge los que para él son los sesgos cognitivos más importantes y cómo ser conscientes de cómo el cerebro humano procesa la información del exterior ayudaría de manera crucial al desarrollo de un niño pequeño de cara al futuro.

En la lista se recogen 50 sesgos que tendemos a cometer haciendo un repaso entre distintos ámbitos como algunos implantados por aprendizaje social, otros relacionados con la memoria, o con cómo concebimos el dinero o la política.

Estos errores cognitivos muchas veces acaban transformándose en prejuicios, estereotipos o asociaciones y son utilizados por aquellas personas, organizaciones o partidos políticos que pretenden convencernos, persuadirnos o manipularnos.

Por ello es interesante tomar consciencia sobre ellos y, sobre todo, tratar de no replicarlos de cara a la crianza de los más jóvenes. Entre ellos se encuentran algunos como:

  • Error fundamental de atribución: Se tiende a juzgar la personalidad y el carácter de otros sin juzgarnos a nosotros mismos en la misma situación. Por ejemplo: “Sally llega tarde a clase porque es vaga. Pero, si tú llegas tarde a clase es porque simplemente has tenido una mala mañana”
  • Efecto Halo: Cuando se ve a alguien que tiene un rasgo positivo en cualquier ámbito, eso se extrapola a otros ámbitos. Y con los rasgos negativos pasa de la misma forma. Por ejemplo: “Taylor nunca podría hacer nada con malicia, ella es muy mona”
  • Falso Consenso: Se tiende a creer que más gente está de acuerdo con uno mismo de la que realmente lo está. De ahí la famosa frase “No soy el único, ¡todo el mundo lo piensa!”
  • Curso del aprendizaje: Cuando se aprende algo por primera vez, también es común pensar acto seguido que todos los demás ya tenían ese conocimiento.
  • El realista ingenuo: Se tiende a creer que la realidad de uno mismo es la verdaderamente objetiva y que la de los demás simplemente es irracional, desinformada o sesgada. “Yo veo la realidad como realmente es, es resto de la gente simplemente es idiota”
  • Anclarnos: También es común confiar de más en la primera información que nos llega sobre algo y no mirar más allá. “¿Un 50% de descuento? ¡Debe ser una ganga!”
  • Sesgo del Statu Quo: Se suele preferir que las cosas no cambien y se queden como están, aunque el cambio pueda ser positivo. Por ejemplo, “Aunque la aplicación que usa Sally en su móvil viola los términos de privacidad, prefiere quedarse con esa a cambiar a una nueva aplicación”
  • Efecto Google: Se tiende a olvidar la información que podríamos mirar fácilmente en cualquier momento desde nuestros smartphones. También conocido como amnesia digital.
  • Falacia del jugador: Cuando se piensa que sus probabilidades futuras están alteradas por eventos pasados. Por ejemplo: “Alice ya ha perdido 9 partidas seguidas, así que está segura de que ganará la próxima”
  • Sesgo de autoridad: Esto es confiar más y estar influenciados por lo que las figuras de autoridad puedan decir. “Mi profesora me dijo que estaba bien”
  • Efecto espectador: Cuanta más gente haya alrededor, menos probable es que ayuden a una víctima.

Una vez detallados varios de ellos, es cierto que hay algunos más evitables que otros, sin embargo la moraleja es que no debemos dejar de revisar nuestras creencias ya establecidas si queremos mejorar nuestras opiniones y capacidad de análisis así como la eficiencia de nuestras decisiones.

Si quieres leer más sobre sesgos cognitivos te recomendamos este artículo o el curso “Sesgos Cognitivos y Esquemas mentales” y el curso “Analista de Inteligencia (Especialización Sesgos Cognitivos y Esquemas mentales)”.

Redacción de LISA News

Contenido creado por el Equipo de Redacción de LISA News con el apoyo del equipo docente de LISA Institute.

spot_img

Actualidad

Dejar respuesta:

Por favor, introduce tu comentario!
Introduce tu nombre aquí

spot_img