Inicio Blog Página 61

Los conflictos mundiales aumentan a niveles no vistos desde la Segunda Guerra Mundial

El informe de PRIO revela un récord histórico de conflictos activos en 2024, con graves focos en Ucrania y Gaza, aunque África lidera en número de conflictos.

El año 2024 terminó con 61 conflictos activos en 36 países y territorios, una cifra sin precedentes desde la posguerra, según el Instituto de Investigación para la Paz de Oslo (PRIO). El informe, basado en datos de la universidad de Uppsala, destaca como principales focos la invasión rusa en Ucrania, con 76.000 fallecidos, y la guerra en la Franja de Gaza, que en 2024 sumó 26.000 muertes, aunque el total desde el inicio de la ofensiva israelí ya supera las 55.000. Estos dos escenarios concentran la mayoría de las 129.000 víctimas mortales en el mundo, convirtiendo a 2024 en el cuarto año más letal desde 1989.

➡️ Te puede interesar: Máster Profesional de Analista Internacional y Geopolítico

Por regiones, África encabeza la lista con 28 conflictos, casi el doble que hace diez años, seguida de Asia con 17 y Oriente Próximo con diez. El PRIO alerta sobre la proliferación de múltiples focos de violencia dentro de un mismo Estado, ya que más de la mitad de los países afectados enfrentan dos o más conflictos simultáneos. Los investigadores aseguran además que el auge de grupos armados, como Estado Islámico (activo en al menos doce países) y la filial de Al Qaeda en el Sahel, JNIM, que opera en cinco naciones africanas, es un factor clave en la persistencia de la violencia.

Siri Aas Rustad, directora de investigaciones del PRIO, afirmó que «los conflictos ya no están aislados», pues a menudo se solapan y cruzan fronteras, lo que dificulta su resolución. Rustad advirtió que «el mundo de hoy es mucho más violento y fragmentado que hace una década» y criticó que países como Estados Unidos «miren hacia otro lado» y renuncien a la «solidaridad global», ya que la estabilidad internacional está en riesgo.

➡️ Si quieres adquirir más conocimientos, te recomendamos los siguientes cursos formativos de LISA Institute:

¿Por qué ha sido condenada e inhabilitada la expresidenta argentina Cristina Kirchner?

Te explicamos el caso Vialidad, sus pruebas, el veredicto y las consecuencias políticas para Argentina.

El 10 de junio de 2025 la Corte Suprema de Justicia de Argentina ratificó la condena a seis años de prisión y la inhabilitación perpetua para ocupar cargos públicos contra la expresidenta y exvicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner. La decisión fue adoptada de forma unánime por los tres jueces que integran el alto tribunal y devolvió el expediente al Tribunal Oral Federal 2 para que ejecute la pena a partir del 19 de junio.

Origen de la causa

La sentencia se inscribe en la llamada Causa Vialidad, que investigó la presunta planificación de 51 obras viales en la provincia de Santa Cruz a favor del empresario Lázaro Báez, cercano a la familia Kirchner. Según los peritajes, aquel esquema ocasionó un perjuicio estimado en 84.000 millones de pesos a las arcas públicas. Los jueces hallaron a Kirchner culpable del delito de administración fraudulenta y la absolvieron por asociación ilícita, cargo más grave que había pedido la fiscalía.

Principales pruebas

  • El Decreto 54/2009, que flexibilizó el uso de fondos viales y fue calificado como pieza clave de la maniobra.
  • La rápida transformación de Lázaro Báez en gran contratista estatal, pese a no tener experiencia previa, y la altísima proporción de contratos que obtuvo.
  • Mensajes de WhatsApp extraídos del teléfono del ex secretario de Obras Públicas, José López, donde se coordinaba el cobro urgente de pagos y el «plan limpiar todo» tras la derrota electoral de 2015.
  • Rutas inconclusas, sobreprecios y licitaciones sin competencia real, que los jueces consideraron prueba de un esquema de fraude sostenido.

Cronología judicial

  • 2008: la oposición presenta la denuncia inicial.
  • 2016: auditoría de Vialidad Nacional reactiva el caso y el juez Julián Ercolini procesa a Kirchner por administración fraudulenta y asociación ilícita.
  • 2019: arranca el juicio oral.
  • 6 de diciembre de 2022: el Tribunal Oral Federal 2 impone seis años de prisión e inhabilitación perpetua.
  • 13 de noviembre de 2024: la Cámara Federal de Casación Penal confirma el fallo y homologa el decomiso de bienes.
  • 10 de junio de 2025: la Corte Suprema desestima todos los recursos y deja firme la condena.

El fallo de la Corte Suprema

El máximo tribunal concluyó que la defensa no refutó de manera específica los fundamentos de las sentencias anteriores y declaró inadmisibles sus solicitudes. También rechazó la solicitud fiscal de agravar la pena a doce años e incluir la asociación ilícita.

➡️ Te puede interesar: Máster Profesional de Analista Internacional y Geopolítico

«Por considerarla autor penalmente responsable del delito de administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública, se procede a condenar a Cristina Elisabet Fernández de Kirchner a la pena de seis años de prisión, inhabilitación especial perpetua para ejercer cargos públicos, accesorias legales y las costas del proceso», sentencia el fallo del Supremo del que no cabe recurso alguno.

Consecuencias penales y políticas

  • Por tener 72 años, Kirchner puede solicitar prisión domiciliaria, beneficio previsto para mayores de 70 años.
  • Fin inmediato de sus postulaciones: la inhabilitación perpetua le impide competir como diputada en las elecciones bonaerenses del 7 de septiembre, candidatura que había anunciado días antes.
  • La exclusión se extiende a cualquier cargo electivo o de designación pública futura, cerrando su vía de regreso institucional de forma permanente.
  • Pérdida de prerrogativas asociadas al cargo: tras la confirmación del fallo, el Gobierno retiró la pensión vitalicia que percibía como expresidenta, alegando la existencia de una condena firme por corrupción.
  • Impacto en el peronismo: la decisión cierra cualquier posibilidad de un regreso institucional de su figura y obliga al peronismo a redefinir liderazgos. Para la oposición libertaria de Javier Milei, el fallo refuerza el discurso «anticasta» y puede reconfigurar el mapa político nacional.
  • Capacidad de seguir influyendo: no obstante, aunque la inhabilitación cubre funciones públicas, Fernández de Kirchner puede continuar como referente simbólica del peronismo, aunque sin firma legal ni acceso como candidata electoral de ninguna de las maneras.

Inhabilitación perpetua

  • Es una pena prevista en los arts. 19, 20 y 20 bis del Código Penal argentino que priva de modo definitivo al condenado del «empleo, cargo o profesión» públicos y le impide obtener otro semejante en el futuro.
  • Se aplica como sanción principal o accesoria en delitos contra la administración pública, entre ellos la defraudación por la que fue condenada Cristina Fernández de Kirchner.
  • Prohíbe ocupar cualquier función electiva o de designación (Presidencia, Congreso, gobernaciones, intendencias, cargos en empresas estatales, etc.).
  • Suspende los derechos políticos: la persona no puede presentarse como candidata ni asumir un mandato mientras la inhabilitación esté vigente, y si es perpetua la prohibición rige de por vida.
  • Se efectúa solo cuando la condena queda firme en la Corte Suprema, como ocurrió en este caso el 10 de junio de 2025.

Reacciones

Kirchner preside el Partido Justicialista, principal oposición al presidente Javier Milei, y su condena ha agravado la polarización política argentina. Mientras el oficialismo celebró el fallo como un triunfo anticorrupción, sectores del peronismo hablan de lawfare y se movilizaron en Buenos Aires para denunciar persecución judicial. Por su parte, el presidente argentino celebró la decisión y aseguró que se ha hecho justicia en un post compartido en X.

La confirmación de la condena convierte a Cristina Fernández de Kirchner en la primera ex jefa de Estado argentina con una pena firme de cárcel por corrupción. Aunque probablemente la cumpla en su domicilio, el fallo cierra casi dos décadas de disputa judicial y obliga al peronismo a redefinir su liderazgo sin su figura más emblemática.

➡️ Si quieres adquirir más conocimientos, te recomendamos los siguientes cursos formativos de LISA Institute:

Masterclass | Cómo analizar huellas digitales a través del SOCMINT

Cómo analizar huellas digitales a través del SOCMINT

Masterclass organizada por LISA Institute

Quién participa

👤 Manuel Travezaño, analista táctico en la unidad de Ciberinteligencia de la Policía y Profesor del Curso Avanzado de Analista SOCMINT: Inteligencia de Redes Sociales.

  • A nivel profesional, es analista Táctico en Unidad de Ciberinteligencia en División de Inteligencia de la Policía. Cuenta con formación especializada en Ciberinteligencia, Ethical Hacking, Forensic Lab, Network Security Specialist, etc., además de un Diplomado en Métodos Estadísticos en Análisis de Inteligencia realizado en LISA Institute. Es Profesor del Curso Avanzado de Analista SOCMINT: Inteligencia de Redes Sociales (Nivel 1) y del Curso Experto en OSINT.
  • A nivel académico, diplomado en métodos estadísticos en análisis de Inteligencia por LISA Institute, entre otras formaciones especializadas en seguridad digital y redes.

👤 Marc Vendrell, profesor y director académico del área de Análisis de Inteligencia y Estrategia de LISA Institute y profesor del Curso de Analista Político Internacional.

A nivel profesional, anteriormente fue asesor político sobre proyectos europeos y Agenda 2030 en la Administración pública; profesor de Ciencias Políticas en INISEG; Reviewer en el área de Conflictos Geopolíticos en el I Congreso de CCPP de CIPARI. Consultor estratégico en INVES y analista en À Punt sobre Estados Unidos. Actualmente, es Profesor y Director académico del área de Análisis de Inteligencia y Estrategia de LISA Institute y profesor del Curso de Analista Político Internacional.

A nivel académico, es graduado en Ciencias Políticas por la UNED. Máster en Análisis de Inteligencia por la Universidad Pegaso (Italia). Máster en Estudios Estratégicos por la UGR. Postgraduate in International Relations and Geopolitics por la Universitat Oberta de Catalunya. Técnico avanzado en Inteligencia y operaciones psicológicas por CISDE. Autor del libro La teoría de juegos y el conflicto comercial chino-estadounidense.

Qué aprenderás en esta masterclass

¿Sabías que más del 70% de los indicios de alerta temprana en operaciones de inteligencia se obtienen hoy en entornos digitales, especialmente en redes sociales? La masterclass «Cómo analizar las huellas digitales a través del SOCMINT» ofrece una experiencia práctica en SOCMINT (Social Media Intelligence), combinando metodologías de inteligencia con escenarios reales en entornos online.

Contaremos con Manuel Travezaño, profesional en activo y docente de LISA Institute, especializado en ciberinteligencia y SOCMINT. Su experiencia en unidades operativas y su formación técnica y estadística hacen de esta sesión una oportunidad única para adquirir competencias aplicables de forma inmediata.

Objetivos de aprendizaje

  • Experimentar una dinámica real de trabajo en entorno SOCMINT.
  • Aplicar técnicas de recolección de inteligencia en redes sociales.
  • Desarrollar habilidades de análisis táctico con información abierta.
  • Identificar patrones e indicadores clave en redes sociales.
  • Utilizar herramientas de investigación digital en tiempo real.
  • Integrar metodologías de inteligencia OSINT y SOCMINT.
  • Comprender los retos operativos del analista SOCMINT.
  • Evaluar la validez de fuentes digitales en escenarios complejos.

Audiencia objetivo

  • Analistas de inteligencia
  • Miembros de fuerzas y cuerpos de seguridad
  • Profesionales de ciberinteligencia
  • Investigadores OSINT/SOCMINT
  • Consultores de seguridad digital
  • Analistas geopolíticos
  • Expertos en contraterrorismo
  • Técnicos de ciberseguridad
  • Periodistas de investigación
  • Personal de emergencias o protección civil

Además…

La masterclass «Cómo analizar las huellas digitales a través del SOCMINT» forma parte de la serie de los más de 35 webinars en directo que LISA Institute y LISA News han organizado este año en el contexto del Máster Profesional de Analista de Inteligencia de LISA Institute.

Si no quieres perderte otros eventos y actividades relacionados con la InteligenciaInternacionalDD HH y Ciberseguridad que van a ocurrir próximamente, pincha aquí.

¿Qué es la Ley de Insurrección de EEUU? Así es la norma que Trump podría aplicar en California

Una ley bicentenaria que permite al presidente de Estados Unidos desplegar al Ejército dentro del país hoy abre un intenso debate sobre la militarización nacional y los límites del poder presidencial. Si quieres aprender más sobre este país, te recomendamos el Curso de Experto en Estados Unidos de LISA Institute.

En medio de las protestas de California en 2025, la Ley de Insurrección (conocida en inglés como Insurrection Act) ha vuelto al centro del debate político estadounidense por la amenaza de Trump a implementarla en más de una ocasión. A continuación encontrarás una guía que explica su origen, contenido, usos históricos y la polémica que despierta su posible aplicación en la actualidad.

Origen e historia de la Ley de Insurrección

Antecedentes en 1807 y sucesivas reformas

La Ley de Insurrección se firmó por Thomas Jefferson el 3 de marzo de 1807 para otorgar al presidente la facultad de emplear fuerzas terrestres y navales cuando la aplicación de la ley ordinaria resultara imposible. Su redacción se inspiró en los Militia Acts de 1792 y 1795, que ya permitían llamar a la milicia estatal ante posibles amenazas internas.

➡️ Te puede interesar: Los mapas para entender las elecciones presidenciales de Estados Unidos

A lo largo del siglo XIX y principios del XX, el Congreso incorporó ajustes que ampliaron la posibilidad de intervenir sin el consentimiento de los estados cuando se violaban derechos constitucionales, especialmente durante la era de la Reconstrucción. La ley se codifica hoy en el Título 10, Secciones 251 a 255 del Código de Estados Unidos. Si bien se la cita como un solo texto, en realidad aglutina varios estatutos promulgados entre 1792 y 1871.

Relación con el Posse Comitatus Act de 1878

En 1878, el Congreso aprobó el Posse Comitatus Act. Esta ley federal prohíbe a las Fuerzas Armadas participar en las tareas policiales dentro del país, salvo autorización legal específica. Sin embargo, la Ley de Insurrección es la principal excepción a esa prohibición, ya que suspende temporalmente el efecto del Posse Comitatus cuando se invoca. Por eso, cada vez que la Casa Blanca plantea recurrir a la Insurrection Act surge el temor de una militarización doméstica que choque con el principio de autoridad civil.

Contenido y secciones clave

  • Sección 251: asistencia a los estados con petición formal. Según la Sección 251, el presidente puede desplegar tropas federales o federalizar a la Guardia Nacional cuando la legislatura estatal (o el gobernador, si el parlamento no está reunido) solicita auxilio para sofocar una insurrección que rebase las capacidades locales.
  • Secciones 252–253: despliegue sin consentimiento estatal. La Sección 252 autoriza al presidente a intervenir por cuenta propia si «obstrucciones, conspiraciones o reuniones ilegales» impiden la ejecución de las leyes federales. Por su parte, la Sección 253 va un paso más allá. Esto se debe a que permite usar fuerzas militares cuando se vulneran derechos constitucionales y el estado afectado no puede (o no quiere) protegerlos, aun sin la aprobación del gobierno local. Esta ambigüedad es una de las mayores fuentes de polémica, pues otorga un amplio margen de discrecionalidad al Ejecutivo federal.

¿Qué permite y cuándo se puede aplicar?

  • Supresión de insurrecciones y violencia masiva. El propósito original es «suprimir insurrecciones, sublevaciones o rebeliones» que pongan en jaque el orden público. Esto abarca motines, disturbios y cualquier alzamiento considerado amenaza para la estabilidad gubernamental.
  • Aplicación de la ley federal impedida. Si grupos organizados bloquean la ejecución de leyes federales (por ejemplo, impiden a tribunales u oficiales cumplir su labor), la Sección 252 permite que el presidente envíe tropas para restablecer el funcionamiento normal de la justicia.
  • Defensa de derechos constitucionales cuando falla la autoridad local. Durante la Reconstrucción y el movimiento por los derechos civiles, la Sección 253 se usó para proteger a ciudadanos afroamericanos frente a la violencia de supremacistas blancos cuando los estados sureños no actuaban. El mismo fundamento jurídico permitiría hoy intervenir ante graves violaciones de derechos si las autoridades locales se muestran incapaces de frenarlas.

Casos históricos de uso

  • Guerra Civil y Reconstrucción (1861-1877). Aunque Abraham Lincoln nunca invocó formalmente la Insurrection Act, la empleó como base legal para enviar tropas a los estados confederados y librar la Guerra Civil. Después, Ulysses S. Grant la usó en al menos tres ocasiones para combatir al Ku Klux Klan y hacer cumplir las enmiendas constitucionales que garantizaban la igualdad de los recién emancipados.
  • Movimiento por los derechos civiles. En 1957, Dwight Eisenhower la invocó para proteger la integración escolar de nueve estudiantes afroamericanos en Little Rock, Arkansas. John F. Kennedy y Lyndon B. Johnson hicieron lo propio en Mississippi y Alabama durante los años sesenta para asegurar el voto y la educación sin segregación.
  • Disturbios de Los Ángeles (Rodney King, 1992). La última vez que se activó fue en 1992, cuando George H. W. Bush respondió a la petición del gobernador de California, Pete Wilson, tras los disturbios que siguieron a la absolución de cuatro policías que golpearon a Rodney King. Más de 9.000 soldados federales y marines colaboraron con la policía local en labores de seguridad.

Históricamente, se ha utilizado unas 30 veces. Sin embargo, su empleo se redujo drásticamente después de los años 60, en gran parte por el rechazo social a la militarización interna.

Críticas y debates actuales

Expertos del Brennan Center for Justice, una organización no partidista y sin fines de lucro que trabaja para fortalecer la democracia, señalan que los términos «obstrucciones» o «combinaciones ilegales» son tan amplios que permitirían actuar incluso contra pequeños grupos de manifestantes. Esto, aseguran, crea el riesgo de decisiones politizadas. Además, la ausencia de un mecanismo externo de autorización (el presidente decide y luego notifica al Congreso) refuerza las suspicacias sobre un posible abuso de poder.

Propuestas de reforma

Organizaciones de derechos civiles proponen enmendar la ley para exigir:

  • Definiciones más claras de «insurrección» y «violencia doméstica».
  • Autorización previa del Congreso o, al menos, una revisión judicial inmediata.
  • Límites temporales al despliegue y protección explícita de libertades civiles.

Protestas de Los Ángeles 2025

En junio de 2025, el presidente Donald Trump afirmó que «invocaría la Ley de Insurrección si hay una auténtica insurrección» para disolver manifestaciones contra redadas migratorias en Los Ángeles. Sin pedir permiso al gobernador, ya desplegó 4.000 miembros de la Guardia Nacional, una decisión que algunos sectores califican de precedente peligroso. Además, el simple anuncio reavivó el miedo a la militarización dentro del país, lo que puede abrir la puerta a futuras batallas legales sobre los límites del poder presidencial.

No obstante, la Ley de Insurrección es una herramienta que habilita al presidente de Estados Unidos a recurrir a las Fuerzas Armadas dentro del territorio nacional cuando la autoridad civil se ve rebasada. Además, su historial demuestra que ha funcionado en determinados momentos para proteger la unión y los derechos civiles. Sin embargo, su redacción amplia y eludir la regla general del Posse Comitatus convierten cada invocación en un momento de alta tensión institucional.

En la actualidad, la posibilidad de aplicarla frente a protestas o problemas migratorios plantea la cuestión entre el equilibrio de mantener el orden público y preservar los derechos constitucionales. El debate sigue abierto, y la reforma de esta ley centenaria podría ser necesaria para evitar abusos sin debilitar la capacidad del Estado de responder a crisis auténticas.

➡️ Si quieres adquirir más conocimientos, te recomendamos los siguientes cursos formativos de LISA Institute:

¿Qué nos enseña Dune sobre geopolítica, poder y el futuro?

Une ciencia ficción y geopolítica, religión y algoritmos, desiertos y litio. Dune no sólo anticipó el futuro: lo diseccionó. Frank Herbert creó una saga que explica el presente mejor que muchos ensayos. En este artículo se analizan las claves políticas, ecológicas y culturales que convierten Dune en una obra imprescindible para entender el mundo actual.

Cuando Frank Herbert investigaba sobre las dunas de Oregón para un artículo de divulgación, creó sin querer el material precedente de una de las mejores sagas. Se trata de una de las mejores sagas de ciencia ficción blanda.

En el año 10191, la humanidad se ha expandido por la galaxia bajo un feudalismo donde el poder se concentra en torno a la especia melange. Esta especia se produce exclusivamente en el planeta Arrakis. Este se define por ser mayoritariamente desértico y es habitado por los Fremen

Herbert no redactó una historia de escapismo contemporáneo, sino diseñó un laboratorio de ficción política donde cada elemento funcionaba como espejo de nuestro presente. La especia es nuestro petróleo (o cualquier otro recurso estratégico) y su extracción convierte territorios supuestamente marginales en centros neurálgicos del poder global. 

➡️ Te puede interesar: Tensión sanitaria entre Asia y Occidente: el medicamento como herramienta geopolítica

Los Fremen (moldeados por las condiciones extremas del desierto) demuestran cómo los ambientes hostiles forjan sociedades flexibles y resilientes. Esto se traduce en una lección importante para nuestra era de crisis climática.

La manipulación religioso-cultural de las Bene Gesserit consiste en insertar mitos mesiánicos durante milenios para personalizar líderes populares que sirvan a sus propósitos. Este proceso anticipa la ingeniería social moderna. También revela cómo las élites moldean creencias populares para facilitar sus propias agendas políticas.

La transformación de Paul Atreides de refugiado a líder-mesías define tanto la construcción de líderes carismáticos como los peligros del mesianismo político. Su ascensión desencadena una yihad galáctica que se salda en billones de vidas. Advierte cómo las bases fundamentalistas pueden transformarse en fuerzas incontrolables.

La temática de la ecología en Arrakis no es superficial. La relación simbiótica entre los gusanos de arena (la fauna dominante del planeta), la especia melange, las Casas Nobles, los Fremen y el ecosistema desértico ilustra un pensamiento ecologista. Ese pensamiento, basado en teorías de sistemas complejos, fue popularizado por Herbert décadas antes de la consciencia ecológica contemporánea.

Así, demostró (vía ciencia ficción) cómo los cambios geológicos basados únicamente en el valor económico pueden tener consecuencias devastadoras. Esto ocurre cuando no se comprende la complejidad de los sistemas sobre los que se pretende incidir.

En última instancia, Dune enseña que la geopolítica no cambia en sus bases. Solo cambian los recursos, los nombres de los imperios y las tecnologías aplicadas. Los desiertos de Arrakis son también los nuestros, donde las lecciones de supervivencia de los Fremen pueden aplicarse para nuestro propio futuro.

Colonialismo en Arrakis: el reflejo imperialista en Dune

Arrakis personifica la lógica colonial clásica: un espacio «vacío» abundante en recursos valiosos, habitado por «indígenas» que deben ser civilizados o eliminados. Las Casas Nobles extraen la especie melange mientras mantienen a los Fremen reprimidos e invisibilizados; replicando el patrón que se reconoce en nuestro mundo desde los imazighen del Sahara, los kurdos del Oriente Próximo, los Imazighen del Atlas, los pueblos indígenas desplazados por las grandes industrias, hasta los iraquíes que viven sobre el petróleo que nutre a Occidente. 

Todos ellos, en algún momento de su existencia, han asumido tácticas asimétricas de supervivencia para contrarrestar potencias con grandes estructuras logísticas.

La especia de Dune es el litio boliviano, el cobalto congoleño y/o las tierras raras ucranianas. Recursos estratégicos extraídos por corporaciones que llegan como portadoras de un supuesto progreso y destruyen territorios enteros mientras las ganancias fluyen hacia las metrópolis globales.

➡️ Te puede interesar: El cine como arma geopolítica: Hollywood, China y la batalla por la influencia global

Frank Herbert anticipó la geopolítica de los espacios vacíos. Arrakis es el Ártico, la Antártida, las profundidades oceánicas, el espacio exterior o el Sahara. Estos territorios son definidos por ser «zonas de sacrificio necesarias» desde postulados neo-coloniales.

De esta forma, Dune revela que todo tipo de imperialismo se justifica como misión civilizatoria, pero siempre termina siendo una transferencia de riqueza desde la periferia hacia el centro.

Escasez de recursos, conflictos ecológicos y crisis climáticas

La melange de Arrakis es el petróleo del siglo XX y el litio del XXI. Desde las guerras del Golfo por el crudo, la competencia por los minerales raros, hasta la nueva carrera espacial; los Estados modernos y las corporaciones explotan la necesidad de nuestro modo de vida digitalizado vía chips de Taiwán, el cobalto del Congo o el litio chileno. Pero sin ir más lejos, los propios desiertos y su componente esencial (la arena) se ha vuelto estratégico.

El crimen organizado transnacional saquea playas para construir rascacielos en Dubai. Marruecos es uno de los países más afectados por el robo y tráfico ilegal de la arena. Singapur compra montañas de arena indonesia para expandir su territorio. 

El cambio climático en el que Dune pone tanto hincapié ya prevé 200 millones de refugiados climáticos para 2050. Frank Herbert define el agua como símbolo de resistencia espiritual igual que los pueblos árticos protegen sus glaciares o los indígenas canadienses defienden sus ríos de las petroleras. 

Las guerras del agua son una realidad. Etiopía y Egipto contienen un conflicto por el Nilo, India y Pakistán pelean por el Indo, y el estado de California legisla proyectos de ley para dilatar el desplome de sus acuíferos.  El plan de re-inversión del daño ecológico y la terraformación con la que sueñan los Fremen responde a nuestros proyectos de geoingeniería, pero modificar un ecosistema complejo siempre responde a futuros impredecibles y a agendas políticas que beneficia a unas élites extractivistas, donde la devastación local alimenta el «progreso» global.

El feudo-capitalismo galáctico y la conquista del espacio

La CHOAM en Dune controla el comercio galáctico como BlackRock controla los mercados financieros. El Gremio Espacial monopoliza el transporte interestelar igual que SpaceX empieza a dominar el acceso orbital vía contratos públicos de la NASA. La privatización del espacio exterior ya ha entrado en fase de preparación. Amazon ha entrado al mercado del turismo espacial con Blue Origin, la República Popular China y la Federación Rusa han desarrollado capacidades antisatélite, proyectos de minado del helio-3 y programas de estaciones nucleares conjuntas en la Luna.

➡️ Te puede interesar: La geopolítica de la religión católica

También, se oyen ecos de reclamación de asteroides espaciales enteros. Las corporaciones espaciales de hoy serán las Casas Nobles del mañana. Los Estados terrestres enfrentarán desafíos en su soberanía. El nuevo poder espacial se articulará por capacidad de lanzamiento de cohetes, su correcto funcionamiento y el control de rutas comerciales de nuestro sistema solar.

Fanatismo, otredad y colapso

Paul Atreides es uno de los mesías más peligrosos de la ciencia ficción contemporánea. Un líder que (indirectamente) destruye lo que promete salvar. El clásico white saviour, cual arquetipo se asemeja a los populistas que llegan a las arcas del poder prometiendo salvación y terminan sembrando el caos. El autor revela un paralelismo de Paul con Thomas Edward Lawrence (Lawrence de Arabia), anticipando la relación feudal y subalterna que Occidente mantenía con el mundo árabe. Tanto desde la época moderna hasta la contemporaneidad, como en las páginas de Dune, se mantiene una estructura culturalmente occidental que exotiza lo oriental.

Los pueblos fuera de la cartografía de Occidente son vistos desde la fascinación por el orientalismo. Los Fremen poseen una espiritualidad mística y una relación íntegra con su entorno: similar a la imagen cliché del «árabe nómada del desierto». En la obra, al igual que en nuestra realidad política, desde la polarización que promovió Trump en los Estados Unidos de América hasta la devastación del Amazonas por parte de Bolsonaro, Frank Herbert entendió que los futuros líderes globales con características carismáticas y demagogas corrompen, y la fe ciega justifica cualquier atrocidad

La Jihad en nombre de Muad’Dib es un espejo de las guerras santas clásicas. Pero también, se asemeja a los conflictos contemporáneos: desde el ISIS queriendo expandir su califato, hasta la invasión de Ucrania en nombre de una supuesta «desnazificación», pasando por los movimientos de la ultra-derecha global que achaca todos los problemas estructurales a la inmigración, hasta los evangelistas que justifican la destrucción ambiental como cumplimiento de profecías bíblicas.

Porque todo fanatismo necesita un enemigo absoluto y una promesa de purificación final. A su vez, en la novela, la jihad del protagonista se convierte en una ola de terror interplanetario, desvinculada de su sentido espiritual real. Esta representación alimenta (probablemente sin voluntad intencional del autor) el estereotipo islamófobo que asocia al creyente musulmán con la tiranía religiosa.

Pero Frank Herbert advierte sobre los ciclos imperiales: el colapso del Imperio Padishah por su corrupción se asemeja a la decadencia de Estados Unidos, igual que Roma cayó por su egolatría, y la URSS por su centralización y clientelismo. Los imperios tienden a creerse eternos hasta el día que les toca no serlo más

Manipulación cultural y control ideológico

La Missionaria Protectiva de las Bene Gesserit en Dune revela la arquitectura del control ideológico: una red de mitos sembrados de forma deliberada que pueden activarse cuando se necesite poder sobre poblaciones específicas.

De la misma forma como Estados Unidos opera a través de Hollywood y sus narrativas soft power de «exportación de la democracia»; la Federación Rusa emplea el poder de la Iglesia Ortodoxa, el sharp power y el mito del Russkiy Mir para justificar intervenciones en Chechenia, Georgia y Ucrania; y la República Popular China utiliza la narrativa de la «civilización de 5,000 años» para afirmar la restauración de su «orden natural histórico». Jessica Atreides activa las profecías Fremen pre-insertadas de la misma forma que se reactivan arquetipos culturales en stand-by.

➡️ Te puede interesar: Raíces ideológicas del trumpismo: de san Agustín al ‘CEO soberano’

Este es el caso de Amazon influenciando decisiones de compra mediante recomendaciones y Netflix moldeando gustos a través de contenidos algorítmicamente seleccionados. TikTok se convierte en campo de batalla narrativo donde China influye en cosmovisiones occidentales de Taiwan y Hong Kong. 

De esta forma, los algoritmos funcionan como nuevas profecías personalizadas que se autocumplen. El reconocimiento de Paul Atreides sobre haberse convertido en prisionero de las fuerzas mitológicas que inicialmente lo empoderaron, nos enseña que el poder más peligroso no radica en la fuerza, sino en la aceptación voluntaria del mismo que parece deseable y natural.

La verdadera insurgencia en la era algorítmica consiste en mantener la capacidad crítica de distinguir entre herramientas genuinamente útiles y sistemas de manipulación de narrativas manufacturadas disfrazados de innovación.

Tecnología y miedos en el mundo de Dune

En los anales de Dune, Frank Herbert formuló un laboratorio especulativo que analiza las tensiones de nuestro presente tecnológico: la Jihad Butleriana. Una guerra devastadora contra las máquinas pensantes que culminó en la prohibición de las Inteligencias Artificiales y la progresiva mejora cognitiva de la condición humana. Tal modelo de especulación catastrofista refleja los miedos contemporáneos sobre la singularidad tecnológica.

Esta dicotomía entre mejorar humanos o perfeccionar máquinas resuena en debates actuales sobre el posthumanismo o transhumanismo. Desde las interfaces de Neuralink hasta los nuevos diseños biotecnológicos, el ser humano contemporáneo se enfrenta a la amnesia digital de externalizar nuestra cognición en algoritmos de recomendación y motores de búsqueda, perdiendo de esta forma, capacidades que podrían desarrollarse bajo condición evolutiva

El programa genético de las Bene Gesserit para crear el Kwisatz Haderach (proyecto de eugenesia planificado a través de matrimonios estratégicos) encuentra sus ecos en las clínicas de fertilidad singapurenses, los debates sobre «bebés de diseño» en Estados Unidos, y las innovaciones sobre la mejora cognitivo con CRISPR. La especia melange (que otorga longevidad y capacidades intuitivas) simboliza nuestra búsqueda de terapias anti-envejecimiento y drogas nootrópicas. 

Memoria y control en el universo de Dune

El acceso a las memorias genéticas ancestrales en el universo de Dune tiene su símil con el dominio de las IA’s generativas sobre nuestro saber colectivo a través de la mediación y acceso al conocimiento histórico vía algoritmos que personalizan, distorsionan y formalizan contextos poco verificados. Esto conlleva a una nueva era de la posverdad marcada por un revisionismo algorítmico.

Los Navegantes de la Cofradía Espacial con su capacidad de percibir múltiples futuros, simbolizan el poder de prescribir el futuro, formulando un paralelismo inquietante en los algoritmos predictivos que moldean nuestro comportamiento. No solo anticipan qué queremos ver, sino configuran nuestros deseos creando burbujas de retroalimentación que estrechan nuestro horizonte de posibilidades. La predicción algorítmica condiciona el comportamiento que pretende anticipar. 

La preservación de historias auténticas como acto de resistencia toma partido de urgencia contra la pérdida de autonomía cognitiva ante sistemas que prometen eficiencia pero solo inyectan control, generando adicción progresiva mientras moldean el futuro de nuestra especie.

Conclusiones

En los espacios donde ciencia ficción y geopolítica convergen, Frank Herbert elaboró Dune como arquitectura narrativa para comprender el poder y sus vertientes, anticipando la necesidad de estudios prospectivos. 

La prescripción fundamental del autor norteamericano radica en su rechazo a los «falsos ídolos» y en su defensa de los estudios del futuro cualitativos. Mientras que los algoritmos reducen la complejidad a datos cuantificables auto-replicables, Frank Herbert nos enseñó que la verdadera presciencia vive a través del análisis cualitativo de las dinámicas humanas que escapan a la matematización.

➡️ Te puede interesar: La influencia del populismo nacionalista en el trumpismo

Esto simboliza una tipología de presciencia multifuturos: la capacidad de mantener simultáneamente múltiples trayectorias posibles sin colapsar por la incertidumbre. Esto anticipa los sistemas adaptativos complejos, la teoría del caos y los tiempos posnormales donde pequeñas variaciones generan transformaciones impredecibles.

La revolución más radical en Dune reside en que las narrativas implantadas en el imaginario colectivo no deben ser fijas. Paul Atreides evoluciona de héroe mesiánico a tirano galáctico, demostrando cómo las narrativas salvíficas se cristalizan en estructuras opresivas. Herbert enseña que lo revolucionario es cuestionarlas, desestructurarlas y cambiarlas, usando una metodología crítica ante algoritmos predictivos que funcionan como profecías autocumplidas.

Así, la presciencia auténtica requiere sostener múltiples futuros simultáneamente, resistiendo tanto las predicciones algorítmicas como las narrativas únicas. La verdadera ciencia ficción expande nuestro repertorio de futuros posibles, convirtiendo cada ejercicio de re-imaginación narrativa en resistencia contra la algoritmización del destino.


➡️ Si quieres adquirir conocimientos sobre Geopolítica te recomendamos los siguientes cursos formativos:

Micronaciones en el derecho internacional: ¿puede tu jardín ser un Estado?

Actualmente, 193 Estados forman parte de la Organización de las Naciones Unidas. Sin embargo, a lo largo y ancho del planeta (tanto de forma física como virtual) ha surgido un fenómeno alternativo a los tradicionales Estados-nación: las micronaciones. En este artículo, Salvador Iborra, alumno del Máster Profesional de Analista Internacional y Geopolítico de LISA Institute, analiza su origen, características y significado.

¿Qué son las micronaciones?

El académico australiano especializado en micronaciones y secesionismo Harry Hobbs nos ofrece una definición en su artículo Micronations: A lacuna in the law: son naciones autodeclaradas que realizan e imitan actos de soberanía y adoptan muchos de los protocolos de las naciones, pero carecen de una base en el derecho nacional e internacional para su existencia, no siendo reconocidas en ningún foro.

Esta definición es útil pues nos permite diferenciar el fenómeno micronacionalista de los movimientos secesionistas o las naciones indígenas. Estos gozan de base histórica para sus afirmaciones de independencia, aunque sus reclamaciones no hayan sido reconocidas formalmente.

También excluye a los micro-Estados, entidades políticas soberanas reconocidas internacionalmente con una población y territorio muy pequeños. Es el caso de los micro-Estados insulares del Océano Pacífico: Vanuatu, Kiribati, Samoa…

Esta definición común no puede llevarnos al pensamiento erróneo de que es un asunto homogéneo. Hobbs, en el estudio de estas, ha encontrado como en la historia multitud de razones han empujado a personas y comunidades a crear estas micronaciones.

Libertarismo

Uno de los factores esenciales del fenómeno fundacional de las micronaciones es la frustración con la autoridad estatal. Kochta-Kalleinen, organizador de la Primera Cumbre de las Micronaciones en 2003, señala que no pueden entenderse las micronaciones sin la filosofía política libertaria. De hecho, la primera obra literaria sobre el micronacionalismo fue escrita por Erwin S. Strauss, un autor libertario.

➡️ Te puede interesar: El futuro geopolítico de los micro-Estados del Pacífico

El libertarismo considera la sociedad ideal como aquella compuesta por individuos autónomos libres relacionados entre sí de manera voluntaria y consensual con una mínima interferencia del Estado. 

Una de las pioneras será la República de Minerva de los años 70, que se asentó en los arrecifes Minerva en el Pacífico. Fue creada por Michael Oliver, un magnate inmobiliario de Nevada, con el fin de establecer un nuevo Estado libre de intervención estatal sin impuestos ni gasto en bienestar social. El experimento fracasó en solo un año: Tonga presentó una reclamación sobre dicho territorio y la misma fue apoyada por otros micro-Estados de la región. La bandera de Tonga se izó en el arrecife en 1972.

Un barco en el mar

Descripción generada automáticamente
El Principado de Sealand, a siete millas de las costas orientales de Inglaterra. Fuente: sealandgov.org

Otro caso popular es el del Principado de Sealand en los 60, una micronación situada en una instalación naval artificial británica de la Segunda Guerra Mundial

Su origen también tiene que ver con la frustración hacia el gobierno, ya que operadores de radio piratas usaron esta plataforma como respuesta al monopolio legal de la transmisión de radio ejercido por la BBC. Al encontrarse fuera de las aguas territoriales del Reino Unido en ese momento, lograban eludir las restricciones.

Tras un intento de golpe de estado en 1978 que acabó con el envío de diplomáticos alemanes a Sealand para negociar la liberación de un ciudadano alemán, Sealand está en manos de la familia Bates. Esta utiliza el principado para la venta de monedas y sellos postales y «títulos nobiliarios».

Actos de resistencia 

Otra de las razones que han empujado al fenómeno micronacionalista es la articulación de naciones como resistencia a la burocracia estatal, convirtiendo agravios personales en políticos con un sentido de injusticia.

Imagen que contiene persona, hombre, mujer, sostener

Descripción generada automáticamente
Leonard Casley, fundador del Principado de Hutt River. Fuente: Oliver Chouchana.

Por ejemplo, el Principado de Hutt River, fundado en Australia por Leonard Casley, respondió a la política agrícola australiana de 1969

Esta impuso un tope máximo de venta de 100 acres a Casley, propietario de una granja de trigo. Este, que se preparaba para cosechar alrededor de 6.000 acres, presentó denuncias por vía administrativa y requirió una indemnización. Como ninguna vía fue atendida, notificó la secesión en 1970.

Otro caso es el Reino de North Dumpling, en el estado de Nueva York. El inventor Dean Kamen (creador del Segway) lo creó como respuesta a la negativa de los funcionarios locales, que le impidieron instalar una turbina eólica en su isla privada.

➡️ Te puede interesar: Maldivas: playas paradisiacas en el tablero geopolítico del Índico

Kamen se refiere a sí mismo como ‘Lord Dumpling’ y estableció una constitución, una bandera, moneda propia y un himno. Construyó la turbina que tanto ansiaba y convirtió a la isla en un territorio con una huella de carbono cero.

Expresión personal y búsqueda de atención

Un caso llamativo, según la clasificación de Hobbs, es el de las micronaciones creadas con fines humorísticos y nacidas desde el sarcasmo.

La República de Whangamomona surgió originalmente como una protesta contra la decisión de las autoridades neozelandesas de trasladar la ciudad a otro distrito regional. Con el tiempo, sus impulsores la reformularon para atraer turismo y reforzar su carácter humorístico.

El Día de la República se conmemora cada dos años, atrayendo a 3.000 turistas a una ciudad de apenas 100. Esta festividad se caracteriza por la ceremonia de elección de su presidente, cargo que ocuparon una cabra y un caniche a principios de este siglo. Actualmente la preside John Herlihy junto a la vicepresidenta Miss Jones (un maniquí).

Un grupo de personas posando delante de una mesa

Descripción generada automáticamente
Oficina del Sultán de Slowjamastán Randy “R Dub!” Williams. Fuente: slowjamastan.org

Trasladándonos a Estados Unidos y en mitad de California podemos encontrar la República de Slowjamastán, un sultanato fundado por el DJ Randy Williams. Afirma haber visitado todos los Estados con representación en las Naciones Unidas y, tras haber conocido la República de Molossia (micronación ubicada en Nevada), tuvo la idea de fundar la suya propia.

Su forma de gobierno oscila entre la dictadura y la democracia ocasional, permitiendo la participación de sus ciudadanos (ya son más de 19.000) a través de un parlamento virtual. Aunque los residentes cercanos consideraron la idea excéntrica, están abiertos a que el proyecto pueda atraer turistas.

Protesta política

La última de las clasificaciones es la de protesta. Determinados grupos han utilizado las micronaciones como mecanismo para protestar contra acciones estatales o gubernamentales. 

Tenemos el caso de la República virtual de Veyshnoria, que se crea en 2017 como respuesta política a los ejercicios militares conjuntos entre Bielorrusia y Rusia. También el Reino Gay y Lésbico de las Islas del Mar de Coral, creado en 2004 como protesta frente a la decisión parlamentaria de Australia de prohibir el matrimonio homosexual. 

➡️ Te puede interesar: Talasocracia: la geoestrategia detrás del control de los mares

Encaje en el Derecho Internacional Público

La Convención de Montevideo de 1933 establece por primera vez la definición de Estado, así como sus derechos y obligaciones. En su artículo 1 establece cuatro criterios característicos de los mismos:

  1. Población permanente
  2. Territorio
  3. Gobierno
  4. Capacidad de entrar en relaciones con otros Estados

No menos importancia tiene el artículo 3, que dispone que la existencia política de un Estado es independiente del reconocimiento de otros Estados. Este principio establece la teoría declarativa del Estado, que dispone que los Estados existen al margen de la voluntad de otros de reconocerlo o no. 

Por otro lado está la teoría constitutiva, que indica que el reconocimiento de otros Estados es un elemento sine qua non para la adquisición de la condición de Estado. En la práctica internacional, difícilmente puede operar un Estado sin el reconocimiento de otros, y más si no son poderosos o gozan de influencia en el tablero internacional.

En este contexto, si bien determinadas micronaciones cumplen los cuatro requisitos del artículo 1 de la Convención de Montevideo, en la realidad internacional carecen de personalidad pues ningún Estado las reconocen e incluso ignoran

La justificación de las micronaciones 

Los movimientos sociales o individuos que impulsan micronaciones suelen utilizar artimañas jurídicas o ampararse en los grises para justificar su estatalidad.

Delegación de Westartica en la MicroCon (evento mundial de micronaciones) de 2023. Fuente: westarctica.wiki

Por ejemplo, el Gran Ducado de Westartica, que reclama como propia la región antártica de Marye Byrd, se ampara en una supuesta laguna jurídica del Tratado Antártico. Este texto dispone que ninguna nación puede reclamar territorios, pero según la interpretación de Travis McHenry, gobernador de la micronación, no se excluye a los individuos.

McHenry escribió una carta a cada uno de los doce signatarios del tratado para presentar su reclamación formal, pero todos ignoraron sus intentos y nunca obtuvo reconocimiento internacional.

Otro caso paradigmático es el de la libertaria República de Liberland, situada en una porción de territorio en la frontera serbocroata que no es reclamada por ninguno de los dos Estados tras la partición de Yugoslavia

Vít Jedlička, su fundador, se ampara en la doctrina de derecho internacional de terra nullius, que permite establecer la soberanía de un Estado sobre un territorio que no es de ningún soberano.

¿Y cómo reaccionan los Estados?

Los Estados responden de diversas maneras al fenómeno micronacionalista: pueden percibir la existencia de estas como una amenaza a su autoridad y jurisdicción o bien pueden ignorarlas al considerarlas inofensivas o poco creíbles.

El primero de los casos pudo comprobarse cuando en 1971 se creó Akzhivland, una micronación ubicada al noroeste de Israel. Creada por Eli Avivi cerca de las ruinas de Achziv como protesta por la demolición de su hogar por el gobierno, se convirtió en un diminuto paraíso hippie que atrajo la atención de artistas, figuras contraculturales y políticos. 

➡️ Te puede interesar: Guía para entender las normas que gobiernan los océanos

Las autoridades israelíes ordenaron la detención de Avivi. No obstante, lo liberaron porque el cargo por el que lo habían detenido, «creación de un país sin permiso», no existía.

El segundo de los casos es el más común. No obstante, y esto se extiende a todas las circunstancias, los Estados niegan la personalidad jurídica internacional de las micronaciones y son contundentes con los intentos de eludir la ley nacional. Por ejemplo, Molossia y Hutt River, aun considerándose Estados, siguieron pagando sus respectivos impuestos.

Por tanto, ¿puede tu jardín ser un Estado?

Volviendo a la pregunta inicial, en teoría, un jardín sólo podría considerarse un Estado si cumple con los criterios establecidos en la Convención de Montevideo: contar con una población permanente, un territorio definido, un gobierno efectivo y la capacidad de entablar relaciones internacionales.

Un jardín con árboles

Descripción generada automáticamente con confianza media
Entrada a la República Jardinera de Sirland. Fuente: gardenrepublicofsirland.jimdofree.com

Sin embargo, la práctica internacional revela que, más allá de estos requisitos formales, el reconocimiento por parte de otros Estados y organismos internacionales es un factor determinante para adquirir legitimidad y actuar internacionalmente.


➡️ Si quieres adquirir conocimientos sobre Geopolítica y análisis internacional, te recomendamos los siguientes cursos formativos:

La ex mano derecha de Bolsonaro confiesa que el expresidente participó en el borrador de golpe de Estado

El coronel Mauro Cid confirma ante el Supremo que Bolsonaro leyó y modificó un borrador golpista en 2022. Además, el exayudante del exmandatario detalla reuniones y cambios en el plan para revertir el resultado electoral.

El coronel Mauro Cid, exasesor de Jair Bolsonaro, declaró ante el Tribunal Supremo de Brasil que el expresidente recibió, leyó y modificó un borrador de golpe de Estado en 2022, cuyo objetivo era mantenerlo en el poder tras las elecciones de octubre de ese año. Según Cid, hubo al menos dos reuniones en las que el exasesor Filipe Martins presentó a Bolsonaro el documento con la propuesta golpista. Durante una de estas reuniones, Bolsonaro revisó el texto y sugirió cambios, confirmando así su implicación directa en la elaboración del plan.

➡️ Te puede interesar: Policía Federal de Brasil confirma que Bolsonaro ideó el intento de golpe de Estado

Cid detalló que, al recibir el borrador, Bolsonaro «diluyó el texto», el cual contemplaba la detención de magistrados del Tribunal Supremo y otras autoridades judiciales y legislativas. «Diluyó el documento, básicamente, al expulsar a las autoridades de las prisiones, solo quedarías tú preso», relató Cid, dirigiéndose al juez Alexandre de Moraes, llevador del caso. Además, el coronel explicó que no estuvo presente en la sala cuando Bolsonaro realizó las modificaciones, pero que posteriormente pudo ver el documento ya corregido: «Vi el documento y ya tenía las correcciones», aseguró.

Durante su testimonio, Cid afirmó: «Fui testigo de la mayoría de acontecimientos, pero no participé en ellos», y ratificó el contenido de las declaraciones entregadas previamente a la Policía Federal, negando haber sufrido presiones para firmarlas. Su comparecencia marca el inicio de la ronda de declaraciones del llamado «núcleo crucial» de la trama golpista, que intentó revertir el resultado electoral que dio la victoria a Luiz Inácio Lula da Silva.

➡️ Te puede interesar: De Bolsonaro a Milei: transiciones hacia una «Nueva Derecha» en América Latina

El expresidente Bolsonaro y otros siete altos cargos, incluidos exministros y jefes militares, están acusados de asociación criminal, intento de abolición violenta del Estado de derecho, golpe de Estado y daños al patrimonio. Además de Cid, también declararán Paulo Sérgio Nogueira, Walter Braga Netto, Augusto Heleno Riberio, Anderson Torres, Alexandre Ramagem y Almir Garnier, todos ellos señalados como integrantes del núcleo principal de la conspiración que culminó en el intento de toma de las instituciones el 8 de octubre de 2023.

➡️ Si quieres adquirir más conocimientos, te recomendamos los siguientes cursos formativos de LISA Institute:

Varios fallecidos en un tiroteo en un colegio de Austria

El atacante, presuntamente un alumno, se suicidó tras abrir fuego en el instituto de Dreierschützengasse de Graz. La ciudad, conmocionada, refuerza la seguridad y busca respuestas ante este suceso.

La ciudad austríaca de Graz vive hoy una de las jornadas más trágicas de su historia reciente tras un tiroteo ocurrido en la mañana de este martes, 10 de junio de 2025, en una escuela secundaria del barrio de Dreierschützengasse. Al menos once personas han muerto (incluido el tirador) y varias más han resultado heridas, algunas de ellas de gravedad, según han confirmado fuentes policiales y medios locales.

➡️ Te puede interesar: Lobos solitarios: origen y modus operandi

El suceso comenzó poco antes de las 10:00 de la mañana, cuando la policía recibió la alerta de disparos en el centro educativo, conocido en la ciudad por su orientación artística. Rápidamente, unidades policiales y fuerzas especiales, incluyendo equipos antiterroristas, se desplegaron en la zona, evacuando el edificio y acordonando el perímetro. Un helicóptero policial sobrevoló el área y se habilitó un punto de apoyo para padres y familiares en el estadio Askö.

Según las primeras investigaciones, el autor de los disparos sería un alumno del propio instituto, que tras atacar a profesores y compañeros se habría suicidado en el aseo del centro educativo. Entre las víctimas mortales y los heridos figuran tanto estudiantes como docentes, algunos de los cuales permanecen en estado crítico en hospitales cercanos.

Elevado el nivel de alerta

Las autoridades han evitado, por el momento, ofrecer detalles sobre la identidad del atacante o el posible motivo del crimen, mientras la policía continúa con la investigación y el registro del centro educativo. La conmoción es total en Graz, la segunda ciudad más grande de Austria, donde este tipo de sucesos son extremadamente infrecuentes.

El Ministerio del Interior ha elevado el nivel de alerta y ha reforzado la presencia policial en centros escolares de la región, en un contexto de gran preocupación por la seguridad tras varios incidentes violentos ocurridos en el país en el último año.

La tragedia ha reabierto el debate sobre la prevención y la respuesta ante emergencias en los colegios austríacos, así como sobre el acceso a las armas y la salud mental juvenil. Mientras tanto, la comunidad educativa y toda la ciudad de Graz lloran la pérdida de sus seres queridos y buscan respuestas ante este grave suceso que ha afectado a la sociedad austriaca.

➡️ Si quieres adquirir más conocimientos, te recomendamos los siguientes cursos formativos de LISA Institute:

Trump lanzará una ley que eliminará la cobertura sanitaria a 1,4 millones de inmigrantes

La «Gran y Bella Ley» eliminará Medicaid para inmigrantes irregulares y refuerza la seguridad fronteriza en Estados Unidos. Además, retira beneficios sanitarios, amplía recortes fiscales y aumenta el gasto militar. Si quieres aprender más sobre este país, te recomendamos el Curso de Experto en Estados Unidos de LISA Institute.

La Casa Blanca anunció que la denominada «Gran y Bella Ley», impulsada por el presidente Donald Trump, eliminará la cobertura sanitaria de Medicaid para 1,4 millones de inmigrantes en situación irregular. En un comunicado, el Ejecutivo argumentó que «más de 1,4 millones de inmigrantes ilegales, incluidos criminales a sangre fría como los detenidos en Los Ángeles, están ahora mismo en Medicaid, robando recursos pagados por los contribuyentes y que son para los ciudadanos estadounidenses». Según el gobierno, la aprobación de esta ley protegerá Medicaid para las próximas generaciones y frustrará los intentos demócratas de financiar beneficios para inmigrantes irregulares con fondos públicos.

➡️ Te puede interesar: La influencia del nacionalismo cristiano en el trumpismo

La iniciativa también contempla un refuerzo en la seguridad fronteriza, cumpliendo con la promesa de Trump de financiar la contratación de 10.000 nuevos empleados del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y 3.000 agentes adicionales para la Patrulla Fronteriza. El objetivo es deportar al menos a un millón de inmigrantes en estado irregular con antecedentes criminales cada año, ofreciendo además un bono anual de 10.000 dólares durante cuatro años a los agentes de primera línea. La Cámara de Representantes ya ha aprobado el proyecto, que incluye también rebajas fiscales y un incremento del gasto militar y fronterizo.

Entre otras medidas, la ley prevé la extensión de los recortes fiscales de 2017, la eliminación de impuestos sobre propinas y horas extra, y un aumento del techo de la deuda en cuatro billones de dólares. Estas disposiciones forman parte de la agenda económica y migratoria de Trump, que busca limitar el acceso a programas sociales para inmigrantes y reforzar la vigilancia en la frontera sur de Estados Unidos.

Consecuencias de la medida

La eliminación de Medicaid para inmigrantes irregulares podría liberar recursos públicos que actualmente se destinan a la atención médica de más de 1,4 millones de personas, según la Casa Blanca. El gobierno argumenta que esta medida permitirá que los fondos pagados por los contribuyentes se reserven exclusivamente para ciudadanos estadounidenses y reducirá lo que consideran un uso indebido del sistema de salud pública. Además, la legislación incluye recortes y restricciones que buscan limitar la red de seguridad social para inmigrantes sin estatus legal, reforzando así la idea de que los recursos federales deben priorizar a quienes tienen derecho legal a ellos.

➡️ Te puede interesar: La influencia del populismo nacionalista en el trumpismo

Sin embargo, quienes pierdan la cobertura seguirán necesitando atención médica y, al no contar con seguro, es probable que recurran a los servicios de urgencias, los cuales los hospitales están obligados a prestar sin importar el estatus migratorio. Esto puede generar una presión financiera adicional sobre los sistemas de salud estatales y hospitalarios, ya que los costes de la atención no cubierta podrían trasladarse a los gobiernos locales, a los hospitales y, potencialmente, a los propios contribuyentes mediante el aumento de tarifas o la reducción de servicios. Además, algunos estados que ofrecen cobertura con fondos propios a inmigrantes indocumentados podrían verse forzados a asumir un mayor gasto si pierden el respaldo federal, lo que afectaría su presupuesto y otros programas sociales.

➡️ Si quieres adquirir más conocimientos, te recomendamos los siguientes cursos formativos de LISA Institute:

La deuda pública de Estados Unidos, un gran escollo para la Administración Trump

Nada más y nada menos, la deuda pública de Estados Unidos suma un total de 36 billones de dólares. La Administración Trump no solamente se enfrenta a ese enorme volumen de deuda, sino que al horizonte asoman unos vencimientos de deuda de 9 billones de dólares y el pago de los intereses. En este artículo, el alumno del Máster Profesional de Analista Internacional y Geopolítico de LISA Institute, Eduardo Miranda, explica por qué la deuda no ha dejado de aumentar y sigue una espiral de crecimiento junto a una contracción productiva del país. 

Conforme a los últimos datos del Congressional Budget Office (la Oficina del Presupuesto del Congreso, conocida como CBO), Estados Unidos podría asumir un gasto en intereses del 3,2% en proporción con el PIB durante este año. Ahora mismo, los intereses son una parte considerable del gasto federal.

Respecto a estas estimaciones, representaría un 14% de toda la composición del gasto federal para este 2025. Es decir, de cada 100 dólares gastados, 14 van a intereses. La previsión para 2055, los intereses serían la quinta parte del gasto, es decir el 20%.

Las conclusiones que reflejan las valoraciones del informe The Long-Term Budget Outlook: 2025 to 2055 muestran que el promedio del coste de los intereses de la deuda federal durante los últimos 50 años es del 2,1% respecto al PIB. En diez años subirían al 4,1% y en 2055 un 5,4%. 

➡️ Te puede interesar: La influencia del populismo nacionalista en el trumpismo

Los gráficos de abajo muestran el comportamiento evolutivo del porcentaje del gasto de los intereses respecto al PIB en los años 1991, 2025 y 2055

Hay que tener en cuenta que el CBO empezó a recabar estos datos a partir de 1940. Desde 1940 hasta 2024, el mayor gasto de intereses ocurrió en 1991, con un 3,2%. Coincidentemente, es el mismo porcentaje previsto para este año. Además, se prevé que el 18% de los ingresos totales del gobierno federal se destinen a pagar los intereses en este año.

Si se toman en consideración las proyecciones a futuro de este organismo, más de una cuarta parte de los ingresos irán destinados a intereses para 2055. Ese porcentaje de ingresos totales llegaría a ser el 28%. Este fenómeno provocaría desinversión y carestía de recursos en otros rubros del gobierno federal. 

El informe afirma que «esos desembolsos serían aproximadamente un 70% mayores que en su punto más alto desde al menos 1940». Si se llegaran a dar estos acontecimientos, nunca antes en la historia más reciente de EE. UU. se habría vivido una situación similar. Esto pone de manifiesto la frágil situación fiscal de EE. UU.  para poder resolver sus capacidades de gasto federal y sus obligaciones deudoras.

Con los datos en la mano del CBO, la Administración Trump asiste al impulso del crecimiento de los intereses de la deuda. Ese 3,2% de gasto en intereses respecto al PIB coloca a EE. UU. ante el desafío de refinanciar más deuda este año. El actual contexto de los tipos de interés de los bonos están a niveles no deseados para el Departamento del Tesoro de Scott Bessent. Esta tesitura hace compleja la refinanciación de más deuda para cumplir con las obligaciones de pago que vencen, junto con sus respectivos intereses, en este 2025

Escenario actual

Para la presidencia actual, implicaría generar nueva deuda para seguir pagando la deuda vencida y los intereses. En consecuencia, estos hechos proyectarían un importante gasto federal en los intereses de la deuda, tanto los que urgen ahora como los necesarios para refinanciar la deuda de hoy. Estos eventos desplazarían otros gastos de inversión del gobierno federal orientados a pagar deuda e intereses a largo plazo en vez de priorizar aspectos de mayor importancia civil.

Por si esto no fuera poco, según el informe de Peter G. Peterson Foundation, 9 billones de dólares en manos del público vencen entre el 1 de abril de 2025 y finales de marzo del 2026, un 25% del total de la deuda del país. Este junio vence una importante porción de esos 9 billones de dólares de deuda. Según el medio BitFinanzas, el «70% de esta deuda, es decir, 6,5 billones de dólares, vencerá entre enero y junio de 2025, lo que ejercerá una enorme presión sobre los mercados de bonos». 

➡️ Te puede interesar: La influencia del nacionalismo cristiano en el trumpismo

En esta coyuntura, el Departamento del Tesoro se ve presionado a vender títulos de deuda a un mayor rendimiento (con unos tipos al alza en estos momentos) para cumplir con sus pagos y obligaciones de refinanciación. La situación sería más favorable si la Fed bajase tipos o hubiese una mayor demanda de estos bonos. 

Actual contexto de la deuda pública de Estados Unidos

De acuerdo con los últimos datos del primer trimestre de 2025 del Bureau of Economics Analysis, Estados Unidos tuvo un PIB nominal (a precios actuales) de 29,9 billones de dólares. En cambio, su PIB real (teniendo en cuenta la inflación) fue de 23,5 billones de dólares.

La diferencia entre el PIB nominal y el PIB real es de 6,4 billones de dólares. Esta diferencia refleja ese incremento de precios, es decir, la inflación. La deuda estadounidense respecto a su PIB nominal es del 121%. En referencia al PIB real es del 154%. La disparidad de ambas es de 33 puntos porcentuales. Esta cifra es una clara visión de cómo la inflación ha hinchado el valor del PIB nominal. 

Al ver los resultados del PIB Nominal, la economía estadounidense «parece» haber crecido. Pero realmente no ha sido así. Su crecimiento no se debe a una mayor producción, sino a la subida de precios. De hecho, los datos indican que el PIB real en el primer trimestre de 2025 con respecto al cuarto trimestre de 2024 sufrió una ligera disminución en la producción. Dicha caída representa una tasa anual de crecimiento del -0,2%. Esta reducción del primer trimestre de 2025 no se veía desde el año 2022.

Para resumir estos datos, la economía estadounidense se enfrenta a uno de los mayores desafíos económicos del actual siglo XXI. Al tener una deuda pública del 154% en relación al PIB real, sus obligaciones crediticias se reducen al tener una merma en la producción. Por este motivo, la economía estadounidense necesita hacer un mayor esfuerzo productivo para cumplir con sus compromisos de pago y reducir la tendencia refinanciadora de la deuda. 

➡️ Te puede interesar: Raíces ideológicas del trumpismo: de san Agustín al ‘CEO soberano’

Sin embargo, la situación refleja una refinanciación con mayores rendimientos a pagar y con una producción baja. Esto podría llevar a la economía estadounidense a un escenario de estanflación (poca producción y precios inflados), sumado a los problemas de idas y venidas de los aranceles de Trump. Estas medidas arancelarias pondrían en un apuro a la producción estadounidense necesitada de insumos foráneos.

¿Quién posee la deuda pública de Estados Unidos?

Por un lado, están los Intragovernmental Holdings, es decir, la deuda que se debe a sí misma el gobierno federal. Dentro de este grupo, se encuentran fondos fiduciarios del gobierno como el Medicare o el Social Security Trust Fund. Estos fondos se financian con los impuestos de ciudadanos estadounidenses.

Pero, cuando se hallan en superávit, sus excedentes se invierten por ley en unos bonos especiales denominados Government Account Series Securities del Tesoro. Este excedente da margen de maniobra para otros gastos del gobierno. En total, la deuda que tiene EE. UU. consigo mismo es de 7,36 billones de dólares.

➡️ Te puede interesar: Qué pasa con Guantánamo en el gobierno de Trump: detenciones, gasto y controversia

Por otro lado, están los tenedores de deuda pública externa al gobierno federal. En esta agrupación se hallan bancos, gestoras de inversión, individuos (nacionales como extranjeros), empresas, países, la Reserva Federal, gobiernos estatales y locales de EE. UU. La cifra de estos poseedores de deuda se traduce en 28,8 billones de dólares

Para que sea más visual y entendible, observe el gráfico realizado por el Departamento del Tesoro sobre la evolución de la deuda entre estos dos tenedores a partir del 2015 hasta el 2025. 

En este 2025, el 80% de la deuda norteamericana pertenece a entes externos al gobierno, un 122% respecto al PIB real. El otro monto restante supondría el 20% en manos del propio gobierno

Con el siguiente gráfico de los datos recogidos del Departamento del Tesoro por el Peter G. Peterson Foundation de diciembre del 2024, se aprecia con mayor precisión quiénes poseen mayores títulos de deuda.

Como se muestra en el gráfico anterior, los mayores poseedores de deuda son la Reserva Federal, grandes fondos de inversión, bancos comerciales, estados y gobiernos locales, otros domésticos (un compendio de inversores no tipificados) y un conjunto de países con mayor predominio de Japón. 

Los datos indican que los mayores tenedores de deuda estadounidense se encuentran en el ámbito nacional.

A la vez que Estados Unidos necesita de más préstamos, los tenedores extranjeros han asumido un mayor rol e influencia en la compra de deuda federal. Especialmente, Japón, China y, actualmente, Reino Unido.

Japón, un actor relevante para la Administración Trump

El caso más paradigmático es el de Japón. El yen, al ser una divisa depreciada, se ha usado para ganar rendimientos a través del carry trade. En cambio, Japón ha utilizado los bonos para intervenir en el mercado de divisas a favor o en contra de su moneda. Sin embargo, el problema subyace con las inestabilidades económicas y fiscales del país nipón. Al tener una moneda devaluada, unos tipos de interés actualmente bajos, una significativa inflación y una gigantesca deuda, es posible que esa inversión en bonos retome su cauce de vuelta para reforzar el yen. 

➡️ Te puede interesar: ¿Está Trump impulsando un sistema de ciberesclavitud global?

Para ello, Japón tendría que deshacerse de deuda estadounidense, pero obstaculizaría los planes de Trump de refinanciación de la deuda. Una venta masiva de bonos federales sacudiría al mercado, haciendo disparar su rendimiento y sus costes a futuro. Otro escenario inconveniente para Estados Unidos sería que el banco central de Japón subiese los tipos de interés a niveles nunca antes vistos.

En consecuencia, el yen se apreciaría y los especuladores de carry trade verían cómo sus retornos no generarían ganancias por el tipo de cambio en la divisa. Por lo tanto, estos podrían desprenderse de sus títulos de deuda para centrarlos en otros de mayor rentabilidad, perjudicando de nuevo la tasa de rendimiento de los intereses de la deuda del país norteamericano. Por tanto, el interés de la Administración Trump pasa por conseguir beneficiosos acuerdos mutuos con Japón. Principalmente, porque es el mayor acreedor como país extranjero de EE. UU.

¿Qué hará la actual Administración de Estados Unidos con respecto a la deuda pública de Estados Unidos?

La situación es crítica para Trump durante este primer año de mandato. El déficit fiscal previsto sigue siendo alto con respecto al PIB (6,2%). Además, el nuevo proyecto de ley, aprobado por la mínima en la Cámara de los Representantes (pendiente de su votación en el Senado), pone en cuestión la eficiencia y solvencia del gobierno federal para acabar con esa espiral de gasto y deuda.

➡️ Te puede interesar: Películas, series y documentales para entender a Donald Trump

Asimismo, la Fed se mantiene distante de la presión del gobierno para bajar tipos y no ve la ocasión de hacerlo conforme está la economía. Sin embargo, las circunstancias llevan a pensar  que en algún momento lo hará para evitar recesiones en la economía norteamericana. 

La Administración Trump está ante uno de los desafíos más acuciantes de su legislatura. Su política fiscal podría determinar el futuro resultado de las elecciones del Midterm. Unas elecciones clave para el gabinete de Trump, si quiere llevar a cabo su agenda política y mantener su confianza en el pueblo norteamericano. 


➡️ Si quieres adquirir conocimientos sobre Geopolítica te recomendamos los siguientes cursos formativos: