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La UE suspende su misión contra el yihadismo en Mali debido a la injerencia rusa

Análisis

Paula Gómez Moñiz
Paula Gómez Moñiz
Estudiante de Relaciones Internacionales interesada en Geopolítica y Derechos Humanos. Actualmente realizando prácticas como Analista Internacional en LISA News.

La Unión Europea ha decidido suspender la misión de formación y entrenamiento de las fuerzas armadas y la guardia nacional malienses, EUTM-Mali debido al empeoramiento de la seguridad y la interferencia de los mercenarios de Wagner. ¿Está Mali pasando de estar en la esfera de influencia francesa a la rusa? ¿Cuáles son las implicaciones a nivel regional y europeo?

Este lunes, la Unión Europea ha acordado “suspender” la misión de formación y entrenamiento de las fuerzas armadas y la guardia nacional de Mali. Esta decisión se ha tomado, según los 27, ante el empeoramiento de la seguridad y la presencia activa del grupo Wagner, la compañía de mercenarios rusos, en el país africano.

La misión EUTM Mali se inició en 2013 para responder a la necesidad de reforzar las capacidades de las fuerzas armadas malienses y que así fueran autosuficientes para contribuir a la defensa de su población y su territorio frente al terrorismo yihadista. España es el mayor contribuyente a este operación aportando unos 500 militares.

Desde la Unión Europea se considera “muy preocupante” la involucración de la compañía Wagner y no se considera que haya “garantías” por parte del Gobierno de transición, de la no injerencia del grupo ante la masacre de Moura. Josep Borrel, Alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, ha acusado a los militares malienses de perpetuar el ataque bajo instrucción rusa. “Nuestras misiones de formación no pueden participar, ni de cerca ni de lejos, en actividades que puedan poner en duda la reputación de la Unión Europea”, aseveró.

De esta forma se ha pedido a las autoridades del país que se deje entrar a la MINUSMA a esas zonas en las que se han cometido asesinatos en masa para poder investigar la situación y recabar pruebas de lo que está sucediendo en el terreno. Se ha pedido la entrada de este comité en el país para poder apoyar las investigaciones a de las autoridades malienses, que siguen negando la responsabilidad de sus militares.

La Unión Europea quiere mantener su presencia en Mali y espera que la CEDEAO sea capaz de hacer un acuerdo en la agenda electoral con el Gobierno de transición para llevar a cabo unas elecciones que sean aceptadas por todas las partes. El destino de la EUTM (Misión de Entrenamiento de la Unión Europea) en Mali, se trasladará a países vecinos, ya que el Sahel sigue siendo clave para la Unión.

“No podemos estar colaborando con algo que podemos lamentar muchísimo, no podemos estar entrenando a militares que pueden estar formando parte de este tipo de situaciones”, declaró Borrel para aclarar que a pesar del fin de las labores de entrenamiento militar, continuarán “asesorando sobre el derecho de la guerra” ya que “los soldados necesitan saber sobre el derecho de la guerra”.

El ejercito de Mali anunció que lo que se llevó a cabo en Moura fue la neutralización de 203 combatientes de grupos terroristas armados como parte de una operación en el Sahel del 23 al 31 de marzo, según explicó el Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas del país. No obstante, Human Rights Watch denunció que el ejército, con ayuda de soldados extranjeros, fueron los causantes de la muerte de 300 civiles, los cuales fueron ejecutados en pequeños grupos. La directora para el Sahel de HRW, Corinne Dufka ha declarado estos sucesos como “la peor atrocidad en Mali en una década” y ha acusado directamente al gobierno de Mali como responsable directo, “sin importar que fuera llevado a cabo por fuerzas nacionales o soldados extranjeros”.

Como subraya el alto representante de la UE, Joseph Borrell, “la lucha contra el terrorismo no puede justificar en modo alguno las violaciones masivas de los derechos humanos”. Así destacó que era “esencial” el comportamiento “ejemplar” del Estado y sus fuerzas de seguridad y recordó que su labor principal es proteger a su población civil sin excepción alguna. “La impunidad debe combatirse con severidad y con la máxima urgencia”, denunció Borrell.

Francia ha sido la encargada de llevar al Consejo de Seguridad de la ONU la petición de realizar investigaciones independientes sobre la masacre de Moura, a lo que se negaron tanto Rusia como China, que bloquearon la propuesta.

Las potencias se posicionaron en contra debido a la “prematuridad” de la propuesta, ya que solo un día antes las autoridades malienses lanzaron una investigación propia, por lo que se escudaron en que “no vieron la necesidad” de realizar otra investigación. El Kremlin incluso ha llegado a felicitar al país africano por su victoria contra el terrorismo y ha considerado como “desinformación” las denuncias de masacre de civiles por parte del ejército de Mali.

La inestabilidad que perdura

Desde el Departamento de Seguridad Nacional de España se ha destacado el deterioro de la seguridad en Mali y, por consecuencia, su progresivo aislamiento internacional. Una situación que España, según asegura, no hay que perder de vista ya que la fuerte degradación de la seguridad y estabilidad del país amenaza con extenderse por todo el Sahel Occidental y hacia el Golfo de Guinea.

La zona más afectada del país es la triple frontera en la que se encuentran Mali, Níger y Burkina Faso especialmente, con decenas de víctimas mortales y desplazamientos masivos de población provocados por el terror yihadista. El Representante Especial del Secretario General para Malí, El-Ghassim Wane, considera que el desencadenante del resurgimiento de la violencia en la zona de la triple frontera producido en el contexto de la retirada de las fuerzas de Barkhane y Takuba puede facilitar a grupos terroristas a tener mayor margen de acción. Esta menor presion ante las amenazas supondría un aumento de peligro tanto para civiles como para las operaciones de la organización.

A finales de 2020, se llevó a cabo un golpe de estado en el Mali, y ya por entonces, políticos europeos como el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, avisaron de las repercusiones que podrían tener los acontecimientos que se sucedan en Mali, pudiendo causar “un efecto desestabilizador en toda la región”.

Ya en ese momento se advirtió desde Estados Unidos, la Unión Europea y otros países de la región que la desestabilización en el Sahel podría derivar en problemas de seguridad en todo el mundo debido al extremismo islamista que está presente en el país que se podría aprovechar de un vacío de poder. Respecto a la hoja de ruta del periodo de transición, continúa el desacuerdo entre las autoridades malienses y la CEDEAO y, ante te la falta de avances, la organización ha decidido mantener las sanciones impuestas al país, mientras que reitera su preocupación por el deterioro de la situación de seguridad y humanitaria en Mali.
 
Las Naciones Unidas también se encuentran “desesperanzadas”, ya que en lo que se refiere al proceso de paz y la transición política aseguran que se encuentran en un “punto muerto”. Los últimos tres meses han estado marcados por acciones y discursos inquietantes según señaló el enviado de la organización en Mali, y esta situación “conlleva enormes riesgos para el futuro del acuerdo de paz y priva a la población local de los dividendos de paz a los que aspiran”.

“Los civiles se enfrentan a un inmenso sufrimiento. No se han producido avances significativos en la aplicación del Acuerdo de Paz. Además, a pesar de los considerables esfuerzos realizados, no se ha llegado a un consenso sobre la duración de la transición”, dijo Wane, que también es jefe de la Misión de las Naciones Unidas en Malí (MINUSMA). Respecto a la transición, subrayó que el incumplimiento de los plazos acordados está aumentando el aislamiento internacional del país; mientras que un acuerdo “crearía un entorno más propicio para la continuación de otros procesos fundamentales para la estabilización del país”.

La UE ya denunció la gran campaña de desinformación que llevan a cabo las autoridades malienses contra la presencia europea y sobre todo de Francia, a pesar de que desde la Unión se exprese la voluntad de “ayudar a los pueblos de la región del Sahel a luchar contra el terrorismo”, según aclaraba Borrell tras la aprobación de la nueva brújula estratégica. En este documento se enumeran las principales amenazas para la seguridad europea, como el terrorismo yihadista que amenaza el futuro del Sahel y, por ende, de Europa.

La UE considera “muy preocupante” la implicación de la empresa Wagner en Mali, y que pueda unirse a los militares malienses entrenados por EUTM. Por ello, solicitó garantías de seguridad a las autoridades malienses. Sin embargo, al considerar que no existen las garantías de la no implicación de la compañía rusa,han decidido retirar su misión en Mali y traspasarla a otros países de la región.

La comunidad internacional también mantiene su condena a la presencia de elementos de la compañía rusa de seguridad privada Wagner, ya que no se considera que “sus acciones desestabilizadoras y sus abusos de los Derechos Humanos”, según destacó el secretario de Estado de los Estados Unidos, Anthony Blinken, ayuden a traer la paz al país.

Incluso antes de la masacre en Moura, Naciones Unidas estaba investigando las denuncias contra los mercenarios rusos, acusados de cometer abusos contra la población. Según el portavoz del departamento de Estado de Estados Unidos, Ned Price, los acuerdos con el grupo ruso también hace que se malgasten los pocos recursos que tiene el país “desvía dinero que podría utilizarse para apoyar a las Fuerzas Armadas y los servicios públicos de Mali”.

Price también mencionó otros casos en los que se ha visto involucrada la empresa militar, países como Libia, República Centroafricana, Ucrania y Siria se han visto afectados negativamente ante la presencia del grupo, “avivando el conflicto y aumentando la inestabilidad mientras agotaban los recursos nacionales”.

Implicación directa de España en Mali

Desde la perspectiva española, su posición y participación en la crisis maliense, el Departamento de Seguridad Nacional de España destaca la posición de las ministras de defensa de España y Francia durante el V Consejo Hispano Francés de Defensa y Seguridad celebrado en Madrid el pasado 28 de marzo.

Ambas políticas coincidieron en seguir apoyando la lucha contra el terrorismo en el Sahel, afirmando la implicación mutua en la región y su lucha continua “contra el terrorismo en el Sahel o en cualquier parte del mundo”. La ministra de Defensa francesa reconoció que, tras decidir que la operación Barkhane y la fuerza de operaciones especiales Takuba abandonen Mali, esperan poder desplegar en otros países sahelianos con más seguridad y en mejores condiciones.

Respecto a la misión de adiestramiento EUTM-Mali, España participa desde su lanzamiento en 2013 y, en la actualidad, es el mayor contribuyente de la misión: más del 50% de todo el contingente son militares españoles. Además de ocupar puestos relevantes del cuartel general en Bamako, las tropas españolas están desplegadas en su gran mayoría en la localidad de Koulikoro, al noreste de Bamako, donde se desarrollan los programas de formación. En junio de 2021, se completó el despliegue español con 3 helicópteros NH-90, que son esenciales para proporcionar capacidad a la misión.

Wagner en Mali

El especialista en relaciones internacionales y doctor, Richard Rousseau, considera que Mali está pasando de estar en la esfera de influencia francesa a la rusa. Desde la instalación de Wagner en la República Centroafricana, Moscú ha mostrado su presencia en la zona.

A pesar de que el Kremlin siempre se ha desligado de cualquier vinculación con el grupo militar, el dirigente de esta empresa es Yevgueny Prigozhin, empresario muy cercano a Vladimir Putin. El uso de este tipo de ejércitos privados permite que Moscú pueda evitar estar involucrado en compromisos militares en el extranjero.

Desde Bamako se ha negado la contratación de esta empresa, considerando estos “rumores” un intento de “desacreditación del país”, cuando en lo que se defienden es que su selección de socios extranjeros es solo una cuestión para mantener la soberanía de Mali.

Sin embargo, las declaraciones de testigos para HRW de la Masacre de Moura tienen “muy clara” la implicación de la compañía militar con el gobierno, ya que en sus testimonios dejan claro que la presencia militar maliense iba acompañada de soldados rusos.

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Paula Gómez Moñiz

Estudiante de Relaciones Internacionales interesada en Geopolítica y Derechos Humanos. Actualmente realizando prácticas como Analista Internacional en LISA News.

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