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Casi la mitad de la población mundial ya es «altamente vulnerable» ante el cambio climático

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Un nuevo informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) sostiene que entre 3.300 y 3.600 millones de personas (casi la mitad de la población mundial) ya viven en contextos «altamente vulnerables» al cambio climático.

El 28 de febrero, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) emitió un comunicado de prensa alertando de la amenaza que supone el cambio climático para el bienestar de la humanidad y la salud del planeta en general. Advierte, en el texto del documento, que la adopción de medidas «puede asegurar el futuro de la tierra».

«El cambio climático causado por el ser humano está provocando una disrupción peligrosa y generalizada en la naturaleza y está afectando la vida de miles de millones de personas en todo el mundo, a pesar de los esfuerzos desplegados para reducir los riesgos. Las personas y los ecosistemas que tienen la menor capacidad de respuesta son los más afectados», afirman los científicos en el informe.

El presidente del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, Hoesung Lee, remarca la seriedad del informe, y sobre todo llama a la toma de medidas, considerando que la inacción acarreará consecuencias. «En el informe se demuestra que el cambio climático constituye una amenaza cada vez más grave para nuestro bienestar y la salud del planeta. Las medidas que se adopten en el presente determinarán la forma en que las personas se adaptarán y cómo la naturaleza responderá a los crecientes riesgos climáticos», dijo.

Para las próximas dos décadas, se prevén peligros climáticos inevitables como el calentamiento global de 1’5ºC (2’7ºF). Los impactos que derivarán si este incremento general de temperaturas aumenta podría provocar impactos graves irreversibles, que afectarán directamente a la sociedad, particularmente a la infraestructura y las costas a baja altitud.

El Resumen para responsables de políticas del Grupo de Trabajo II del IPCC, Cambio climático 2022: Impactos, adaptación y vulnerabilidad, fue aprobado el domingo27 de febrero de 2022, por los 195 Estados Miembros del IPCC, en una reunión de aprobación celebrada en formato virtual a lo largo de dos semanas a partir del 14 de febrero.

Es necesario adoptar con urgencia medidas para hacer frente a los crecientes riesgos

Según el informe, muchas especies no han tolerado las olas de calor, inundaciones y sequías que se han producido a causa de estas alteraciones de las temperaturas. La extinción de plantas y animales ha derivado en una reacción en cadena, algo cada vez más difícil de controlar. Todo esto supone que millones de personas queden expuestas a problemas de seguridad alimentaria e hídrica, sobretodo en África, Asia, América Central y del Sur tanto como en islas pequeñas y el Ártico.

El documento llama a la toma urgente de medidas para evitar el aumento de la pérdida de vidas, biodiversidad e infraestructura. Se pide que las decisiones de adaptación que se tomen sean ambiciosas para frenar las emisiones de gases invernadero. El problema que plantea el informe es la disparidad de avance en la materia entre países, donde los más pobres tienen más dificultades para adaptarse, mientras que a su vez son los más afectados.

«En este informe se reconoce la interdependencia del clima, la biodiversidad y las personas, y se integran las ciencias naturales, sociales y económicas más eficazmente que en las evaluaciones anteriores del IPCC», explicó Hoesung Lee. «Se hace hincapié en la necesidad urgente de adoptar medidas inmediatas y más ambiciosas para hacer frente a los riesgos climáticos. Ya no es posible continuar con medias tintas», advertía.

Proteger y fortalecer la naturaleza es esencial para asegurar un futuro digno

El documento aporta nuevas ideas para reducir los riesgos climáticos, lo que ayudará a mejorar la vida de las personas. «Los ecosistemas sanos son más resilientes al cambio climático y prestan servicios indispensables para la vida, como el suministro de alimentos y agua limpia», declara Hans-Otto Pörtner, Copresidente del Grupo de Trabajo II del IPCC.

«Al restaurar los ecosistemas degradados y conservar, con eficacia y equidad, entre el 30 % y el 50 % de los hábitats terrestres, marinos y de agua dulce, la sociedad puede beneficiarse de la capacidad de la naturaleza para absorber y almacenar carbono, y podemos acelerar los avances en la consecución del desarrollo sostenible, pero es fundamental contar con el apoyo financiero y político adecuado», añadió.

En el informe, se señalan acciones del ser humano que fomentan el aumento del cambio climático, como el consumo no sostenible de recursos naturales, la urbanización, las desigualdades sociales y los daños provocados por fenómenos extremos e incluso la pandemia, que ponen en peligro el desarrollo del futuro del planeta y la humanidad.

«Nuestra evaluación indica claramente que, a fin de dar respuesta a estos diferentes desafíos, es necesario que todos —los gobiernos, el sector privado y la sociedad civil— colaboren para priorizar la reducción de riesgos, así como la igualdad y la justicia en la adopción de decisiones y las inversiones». Debra Roberts, Copresidenta del Grupo de Trabajo II del IPCC, con estas palabras, hacía un llamamiento a la acción general, tanto aquellos que están en el poder de tomar decisiones a gran escala como empresas y personas a que tomen conciencia.

«De este modo, se pueden conciliar diferentes intereses, valores y formas de ver el mundo. Al aunar los conocimientos científicos y tecnológicos especializados y los conocimientos indígenas y locales, las soluciones serán más eficaces. Si no logramos un desarrollo sostenible y resiliente al clima, tendremos un futuro para las personas y la naturaleza que dista mucho de ser óptimo», decía.

Las ciudades: puntos críticos de impactos y riesgos, pero también una parte esencial de la solución

En este informe se brinda una evaluación detallada de los impactos y los riesgos del cambio climático, así como la adaptación a este, en las ciudades, donde vive más de la mitad de la población mundial. La salud, la vida y los medios de subsistencia de las personas, al igual que los bienes y las infraestructuras esenciales, incluidos los sistemas de energía y de transporte, se ven cada vez más perjudicados por los peligros derivados de las olas de calor, las tormentas, las sequías y las inundaciones, así como de los cambios de evolución lenta, por ejemplo, el aumento del nivel del mar.

«La creciente urbanización y el cambio climático, en conjunto, crean riesgos complejos, especialmente en aquellas ciudades que ya tienen un crecimiento urbano mal planificado, altos niveles de pobreza y desempleo, y una falta de servicios básicos», agregaba Debra Roberts. Sin embargo, también lanzaba un punto a favor de la urbanización para futuros proyectos: «No obstante, las ciudades también brindan oportunidades para la acción climática: los edificios verdes, el suministro fiable de agua limpia y energías renovables, así como los sistemas de transporte sostenibles que conectan las zonas urbanas y rurales pueden contribuir a una sociedad más inclusiva y justa».

Hay cada vez más evidencias de medidas de adaptación que han causado consecuencias imprevistas, por ejemplo, se ha destruido la naturaleza, se ha puesto en peligro la vida de las personas o se han incrementado las emisiones de gases de efecto invernadero. Todo ello puede evitarse si todas las partes interesadas intervienen en la planificación, se presta la debida atención a la igualdad y la justicia, y se aprovechan los conocimientos indígenas y locales.

Un margen de acción cada vez más reducido

El cambio climático es un desafío mundial que requiere de soluciones locales; por este motivo, la contribución del Grupo de Trabajo II al Sexto Informe de Evaluación del IPCC proporciona información regional exhaustiva que facilita el desarrollo resiliente al clima.

En el informe se indica claramente que el desarrollo resiliente al clima ya representa un desafío con los niveles actuales de calentamiento. Dicho desarrollo será más limitado si el calentamiento global supera los 1,5 °C (2,7 °F). En algunas regiones, este desarrollo será imposible si el calentamiento global aumenta más de 2 °C (3,6 °F).

Esta conclusión clave pone de relieve la urgencia de aplicar la acción climática, con especial énfasis en la igualdad y la justicia. La financiación adecuada, la transferencia de tecnologías, el compromiso político y las asociaciones incrementan la eficacia de la adaptación al cambio climático y la reducción de las emisiones.

«La evidencia científica es inequívoca: el cambio climático constituye una amenaza para el bienestar de la humanidad y la salud del planeta. Si se sigue retrasando la puesta en marcha de una acción concertada a nivel mundial, se agotará el plazo breve y en rápida disminución del que disponemos para asegurar un futuro digno», concluyó Hans-Otto Pörtner.

Vladimir Putin: ¿Líder o Títere?

Las reflexiones de Sonia Fernández Palma, profesora de LISA Institute, sobre los planes de Putin en Ucrania y el papel de China como posible «mediador» en el conflicto (y en el nuevo orden internacional) si consiguiera frenarlo.

Más allá de su egocentrismo, narcisismo, megalomanía y de sus ansias imperialistas, ha de quedar claro que Putin no está loco. Vladimir Putin tiene un plan y lo puso en marcha sobre Ucrania, con toda su crudeza, hace ya 5 días.

Su objetivo es claro: hacer de Rusia grande otra vez. Y, su estrategia, también ha sido clara durante los últimos años. Entre sus principales objetivos ha destacado la desestabilización de Occidente -principalmente de la Unión Europea- de su cultura y valores, con acciones que hacen honor al refrán «divide y vencerás». Para ello, no ha dudado en utilizar diversos medios como parte de una guerra híbrida, entre el que se encuentra en un lugar destacado todo aquello que pone a su disposición el ciberespacio.

Vladimir Putin sabía que la Unión Europea se vería obligada a actuar al materializarse la agresión contra Ucrania con el alcance, la magnitud y la crueldad que estamos viendo. «Europa está en guerra», decía el Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, en una rueda de prensa el pasado 28 de febrero.

Hasta hoy desconocemos si, en sus cálculos de riesgo, había valorado la respuesta que hoy está dando la Unión Europea; el bloque de países más amenazado por la guerra que ha iniciado y cuya respuesta ha sido inédita hasta la fecha y con una unidad nunca vista. También desconocemos, a pesar de las estimaciones, los resultados reales que la respuesta de la Unión Europea pueden tener a corto plazo frente a las gravísimas acciones emprendidas por Vladimir Putin. Sí que podemos intuir que dependerá, en gran medida, de los apoyos que reciba de sus aliados.

Y, si sabemos que el principal aliado de Putin es su homólogo chino, Xi Jinping, podríamos plantearnos si éste conocía con exactitud los cruentos y temerarios planes de Putin. Sabemos cuál es la respuesta «oficial» de China: de apoyo, pero sin grandes aspavientos, manteniendo una postura de tibieza, casi equidistancia, y, en ocasiones, expresando discretamente cierta incomodidad ante los acontecimientos a lo largo de esta crisis. También aprovechando los ecos de lo que ocurre en Ucrania hacia sus propios objetivos en Taiwán.

Sabemos también que Xi Jinping lleva tiempo queriendo liderar el nuevo Orden Mundial y se antoja posible que esta crisis iniciada por Putin sea el espaldarazo que pueda auparla hasta ese objetivo. Porque, solo Xi Jinping, líder de una potencia como China, tiene la capacidad de frenar a un Vladimir Putin más envalentonado y decidido que nunca. Entre otras cosas, por entender que cuenta con el apoyo «incondicional» de su principal aliado, afianzado por los últimos acuerdos firmados por ambos.

Los hechos a los que estamos asistiendo indican que las acciones de guerra de Putin podrían no detenerse en Ucrania. Así lo anunció él mismo amenazando a países como Finlandia o Suecia y a todo aquel que se «interpusiera en su camino». Por tanto, parecería plausible que la invasión de Ucrania haya sido la disculpa más sencilla para iniciar el tan ansiado proyecto imperialista.

Dado que el presidente chino tiene las capacidades para frenar a su gran aliado, la primera pregunta sería: ¿Permitirá Xi Jinping, con su inacción y tibieza, que se inicie una tercera guerra mundial provocada por Putin que, como es lógico, también tendría su impacto en China? Parece algo poco probable dado los intereses actuales del gigante asiático y, como decíamos, la incomodidad que, en ocasiones, aunque no manifestada con claridad, parece que le provoca esta situación.

La segunda pregunta que podríamos plantearnos es: ¿Tiene China, Xi Jinping, un plan -desde incluso antes de que se iniciara esta crisis- para frenar a Putin cuando fuera conveniente a sus intereses? Esto último podría tomar mayor consistencia en los próximos días y, de hacerse cierto, podríamos encontrarnos con que «la mano que mece la cuna» en este conflicto no habría sido otra que la de China.

Si llegáramos a este punto de no retorno en esta crisis, el país podría llegar a alcanzar su objetivo de lograr la hegemonía en el liderazgo de un nuevo Orden Mundial en el que Estados Unidos parece ausente. Si China es el actor que logra parar las ansias imperialistas de Putin y, por tanto, esta guerra, el mundo podría no volver a ser nunca el mismo.

De materializarse este hecho, nos encontraríamos con que Vladimir Putin, lejos de ser un líder podría haber sido un títere en manos de un objetivo mayor: el de Xi Jinping y su ansiado liderazgo mundial. Algo que, aparentemente, Putin desconocería al haber reforzado en los últimos meses sus alianzas con China a través de la firma de diversos acuerdos que, a su vez, le podrían haber hecho creer que era el protagonista principal y no un actor secundario.

En cualquiera de los casos, lo que parece presentarse como aparentemente cierto es que el nuevo Orden Mundial podría estar en manos de Xi Jinping o del resultado de una Tercera Guerra Mundial, en caso de que se produzca. Porque solo Xi Jinping parece tener la capacidad de frenar las ansias imperialistas de Vladimir Putin. Esto no solo le ayudaría a alcanzar la hegemonía en el liderazgo mundial, le presentaría ante el mundo como un «hombre de paz».

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Cómo protegerse en la Ciberguerra

La ciberguerra es más «silenciosa» que la guerra convencional, pero no por ello es menos agresiva. En este artículo te damos algunos consejos sobre cómo protegerte en el mundo digital y las claves para entender hasta qué punto el ciberespacio es un nuevo campo de batalla.

En el contexto de la crisis internacional que se está viviendo tras el ataque ruso a Ucrania, el Centro Criptológico Nacional (CNN), adscrito al Centro Nacional de Inteligencia, lanzó el pasado 4 de marzo de 2022 una alerta interna a las administraciones públicas ante la posibilidad de que Rusia lanzara un ciberataque durante el fin de semana.

La alerta fue enviada ese viernes sobre las cinco de la tarde a los responsables de los distintos ministerios y a los departamentos informáticos de los gobiernos autonómicos. En ella se pedía que se procediera al «apagado de equipos cuyo encendido se prescindible durante el fin de semana» como medida preventiva.

También se instó a las embajadas y consulados a cambiar sus contraseñas como medida de ciberseguridad. «En el marco de actuaciones realizadas para garantizar la seguridad de los sistemas de información del Ministerio, se requiere que realice el cambio de contraseña de su usuario de acceso», rezaba el mensaje. «Este cambio es obligatorio y le recomendamos que lo realice voluntariamente a la mayor brevedad. En caso de no efectuar la actualización voluntaria, esta expirará en los próximos días», añadían.

El cambio de contraseña cada cierto tiempo es una de las medidas básicas de higiene tecnológica y ciberseguridad. Pero no solo las administraciones públicas o grandes empresas deben realizarla. Los ciberataques pueden afectar a cualquier de nosotros y es necesario adoptar medidas en nuestro día a día como:

Cuenta con un programa antivirus instalado y actualizado siempre. Ya sea el más potente del mercado o uno gratuito. Siempre será mejor tener un plan básico a no tener nada. Sí que es importante contar con la última versión del programa y, como no, descargárselo e instarlo de forma oficial para que trabaje correctamente.

Vigila las descargas y archivos adjuntos fraudulentos. Ten cuidado a la hora de descargarte archivos de Internet, en especial aquellos ejecutables tipo «.exe», ya que pueden contener código malicioso y dañar tu equipo. El consejo básico es: Si te encuentras frente a un archivo que no esperas, de alguien que no corresponde o de procedencia desconocida, no lo abras y mándalo a la papelera de inmediato.

Activa el Firewall o Cortafuegos. Se trata de una de las herramientas a la hora de proteger nuestro dispositivo por defecto. Está disponible en todos los sistemas operativos y es fácil de configurar, pudiendo escoger el nivel de protección que cada uno desea en cada momento.

Estos son solo tres consejos de seguridad básica; pero si quieres aprender a protegerte del 99% de los ciberataques, desde LISA News te recomendamos el Curso de Concienciación en Ciberseguridad que puedes encontrar en LinkedIn Learning si eres miembro Premium de LinkedIn. En él aprenderás, paso a paso, a autoprotegerte en el mundo digital: la finalidad del curso es que cualquier persona sea capaz de hacerlo aunque no tenga conocimientos técnicos.

Como asegura Sonia Fernández Palma, profesora del Curso de Concienciación en Ciberseguridad, aprender a protegernos individualmente en el mundo digital es una manera de contraatacar a los cibercriminales. «Cuantas más personas sepan hacer primeros auxilios, más personas sobrevivirán, ¿verdad?. Pues en nuestro ámbito es un poco más de lo mismo: cuanta más cultura de ciberseguridad exista, menos víctimas potenciales podrán atacar los cibercriminales», decía en esta entrevista en LISA News.

La ciberguerra: más silenciosa, pero igual de agresiva que la convencional

El pasado 7 de marzo el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) anunció la creación de un «frente cibernético» para combatir las agresiones rusas también en el ciberespacio. En el comunicado se hace un llamamiento a los ciudadanos para «ayudar a los hackers ucranianos a piratear los recursos» de los ciberatacantes e informar de «cualquier vulnerabilidad en la protección cibernética de los objetivos rusos». Así han pedido «detener a las tropas rusas tanto en tierra como en el ciberespacio».

Durante los primeros meses de 2022 varios países de la Unión Europea enviaron, según Reuters, expertos en Ciberseguridad para ayudar a Ucrania a defender sus instituciones e infraestructuras críticas de ciberataques rusos tras la petición del propio gobierno ucraniano. También crearon grupos de trabajo para combatir las ciberamenazas.

Más allá de los propios países que pueden sufrir ciberataques a gran escala, el Banco Central Europeo también avisó hace unas semanas que se estaban preparando ante los posibles ciberataques patrocinados por Rusia. Según el BCE los ciberataques son una amenaza para todos que debe ser tomada «muy en serio» también por los bancos, instituciones financieras y las infraestructuras del mercado financiero.

Así, aseguran que no son solo una amenaza para las instituciones individuales: debido al alto nivel de interconexión dentro del sector financiero los ciberataques pueden representar una amenaza para la estabilidad del ecosistema financiero global. «El riesgo de ciberataques se acentúa aún más por la alta dependencia del sistema financiero de las tecnologías digitales, la dificultad de protegerse contra amenazas que cambian rápidamente y porque no tienen fronteras» aseguran.

Ciberataques a Ucrania de los primeros considerados parte de una ciberguerra

En 2022 se advirtió un aumento de ciberataques a las autoridades ucranianas que, según aseguraron, tienen una «huella rusa». A principios de 2022 varios sitios web del gobierno ucraniano sufrieron un ciberataque «masivo».

«Como resultado de un ciberataque masivo, los sitios web del Ministerio de Relaciones Exteriores y varias otras agencias gubernamentales están temporalmente inactivos», escribió Oleg Nikolenko, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, en Twitter. Los sitios web contenían un mensaje en ucraniano, ruso y polaco, diciendo que los datos personales de los ucranianos se han filtrado al dominio público. «Ten miedo y espera lo peor», decía el mensaje.

En ese momento el Secretario General de la OTAN, Jens Stoltenberg, condenaba «enérgicamente» el ciberataque contra el gobierno ucraniano y recalcaba cómo la OTAN lleva años trabajando «estrechamente» con Ucrania para ayudar a impulsar sus ciberdefensas.

Hasta el momento, el último gran ciberataque a Ucrania se produjo la primera semana de marzo de 2022 y el objetivo fueron, en este caso, páginas del Gobierno y del Parlamento y varios bancos. Según informó el ministro de Transformación Digital de Ucrania, Mykhailo Fedorov, «el objetivo era desestabilizar la situación aún más y desatar el pánico».

Más allá de esta reciente escalada de tensión cibernética, los ciberataques a Ucrania patrocinados supuestamente por Rusia no son algo nuevo y vienen sucediendo desde la invasión de Crimea en 2014. Según los expertos, uno de los primeros ciberataques que se pueden considerar parte de una ciberguerra es el que tuvo lugar en Ucrania en 2017 cuando ciberdelincuentes rusos quisieron intervenir en las finanzas del país, creando el NotPetya para cifrar y destruir el contenido de los sistemas informáticos. Junto con este malware, un programa de robo de contraseñas y un exploit, el ataque comenzó a afectar al 10% de los dispositivos en Ucrania.

Se cerraron bancos, puntos de venta y se paralizaron gran parte de las Administraciones públicas del país, quedando afectados también aeropuertos y líneas de ferrocarril, hospitales y oficinas de correos. Sin embargo, los daños de este virus no se quedaron ahí, sino que afectaron gravemente a empresas navieras, farmacéuticas, de transporte, de construcción y alimentarias a nivel mundial.

La ciberguerra es silenciosa pero no es menos agresiva: puede dejar sin calefacción a miles de personas o eliminar datos sensibles del gobierno. Por ello, en estos momentos de conflicto es necesario no solo estar aún más alerta debido al aumento de la desinformación, sino también aprender a protegerse en el mundo digital.

El mundo interconectado en el que vivimos nos hace muy vulnerables a las ciberamenazas, entre las que se encuentra la ciberguerra. Estos ataques, no perjudican solamente a empresas o personas físicas, sino que causan graves daños a nivel estatal e internacional, pues actualmente todo está digitalizado y en todos los ámbitos sociales se usa la tecnología.

Como explica Sonia Fernández Palma en esta entrevista, que los ciudadanos sean capaces de protegerse de los ciberataques es clave también para la seguridad nacional. «Al final, tanto una empresa como un ciudadano pueden proteger a su propio país si son capaces de protegerse de los ciberataques», dice. Debido a la facilidad y frecuencia con las que se dan estas amenazas y ataques, el ciberespacio puede ser un lugar idóneo para desestabilizar la seguridad y la paz mundiales, así como un buen campo de lucha geopolítica. 

Por ejemplo, el Departamento de Defensa de Estados Unidos define el ciberespacio como un «nuevo dominio bélico», en tanto que debe considerarse un campo de operaciones (como la tierra, el mar o el espacio aéreo) en el que se desarrollan maniobras defensivas y ofensivas, aunque de manera virtual.

En la actualidad, la ciberguerra sigue siendo la principal amenaza informática a nivel mundial y los Estados deben tener muy presentes los riesgos que presenta y contemplarla en los planes nacionales de seguridad y como un ámbito de estrategia geopolítica.

Cabe destacar que la ciberguerra no está recogida todavía en el derecho internacional humanitario. Por tanto, no hay ninguna norma que regule cómo deben llevarse a cabo este tipo de enfrentamientos y cuáles son sus límites, como sí ocurre (de manera teórica) con las guerra tradicionales. A pesar de esto, el derecho humanitario siempre es aplicable cuando los ciberataques dañen personas o bienes protegidos, incumbiendo estos ataques al “jus in bello”.

Los ciberataques cobran tal importancia en el conflicto actual que incluso un ciberataque realizado desde Rusia a un país miembro de la OTAN podría llegar a activar, si así se considerara, el artículo 5 del Tratado de la Alianza transatlántica.

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La guerra informativa: Kremlin vs. Unión Europea

Mientras el Kremlin censura los medios de comunicación nacionales y persigue la oposición pública a la invasión rusa, la Unión Europea incluye entre sus medidas la prohibición de los medios estatales rusos en aras de combatir la desinformación.

28 de febrero de 2022.- «Mientras miles de manifestantes salen a las calles de Rusia para denunciar la guerra, el Kremlin sigue decidido a sofocar las críticas coaccionando a los medios de comunicación nacionales para que apoyen sus políticas», dijo la directora de Amnistía Internacional para Europa oriental y Asia central, Marie Strutheres.

En respuesta a la noticia de que el Kremlin había censurado medios de comunicación nacionales y que estaba persiguiendo a aquellos que se oponen públicamente a la invasión rusa de Ucrania, también añadió que «al usar la fuerza para dispersar concentraciones contra la guerra y censurar a la prensa, las autoridades rusas se hunden cada vez más en la represión mientras crece el sentimiento público contra la guerra».

En este sentido desde Amnistía Internacional aseguran que Rusia, en su desesperación por silenciar la disidencia, está utilizando a empresas controladas por el Estado para «acallar» a quienes alzan la voz contra el conflicto. Además, según la Organización de Derechos Humanos, OVD-Info, desde que comenzó la invasión, se han detenido a más de 5.900 manifestantes en al menos 67 ciudades rusas.

El pasado 24 de febrero, un día antes del ataque ruso a Ucrania, el organismo ruso de control de los medios de comunicación, Roskomnadzor, ordenó a todos los medios que, en su cobertura de la invasión, utilizaran únicamente la información proporcionada por fuentes estatales oficiales. Según la organización de derechos humanos, el desobedecer esta orden estaría multado con hasta 62.600 dólares estadounidenses y castigado con el bloqueo de sus sitios web.

Además, el 27 de febrero también se emitió una declaración en la que se amenazaba con procesar por cargos de «alta traición» cualquier tipo de «ayuda a un Estado extranjero, organización internacional o extranjera o sus representantes en actividades dirigidas contra la seguridad de la Federación Rusa».

La Unión Europea ha respondido a la invasión de Putin a Ucrania con sanciones y medidas entre la que se encuentran precisamente la prohibición de emisión de los canales de comunicación estatales rusos como RT y Sputnik y a sus filiales en el territorio comunitario.

Así, Von der Leyen anunciaba el prohibir en la UE «la máquina de medios del Kremlin» como otro paso «sin precedentes» con el que ya no podrán «difundir sus mentiras para justificar la guerra de Putin y sembrar división en nuestra Unión». «Así estamos desarrollando herramientas para prohibir su desinformación tóxica y dañina en Europa».

Como te contamos en LISA News, a mediados de enero, el Parlamento europeo aprobó un borrador en el que se proponía, en pro de combatir las injerencias extranjeras en los procesos democráticos de la Unión Europea, construir un régimen de sanciones contra la desinformación.

«La falta de medidas y sanciones de la UE hace que la injerencia sea una táctica atractiva para los actores extranjeros» apunta el Comité Especial sobre Injerencia Extranjera (INGE). Así también destacaban entre las conclusiones la falta de concienciación sobre la gravedad de esta amenaza que representan los regímenes autocráticos extranjeros. Señalando, en particular, a Rusia y China.

«La defensa insuficiente ha facilitado que «actores maliciosos» se hicieran cargo de la infraestructura crítica, llevaran a cabo ataques cibernéticos, reclutaran a ex políticos de alto nivel y propagaran la polarización en el debate público. Esto se ve agravado por las lagunas en la legislación y la falta de coordinación entre todos los países de la UE», decían.

La respuesta de Sputnik y RT a las restricciones

El 27 de febrero, YouTube bloqueó el canal Sputnik en ruso en el territorio de Ucrania. Meta también informó en un comunicado que habían identificado y «derribado» grupos prorrusos que estaban orquestando campañas de desinformación sobre el conflicto Ucrania en Facebook e Instagram. Twitter también se ha sumado a la restricción de cuentas por desinformar sobre el conflicto en Ucrania, a pesar del error de la semana pasada cuando horas antes del momento de la invasión rusa comenzó a bloquear a usuarios que difundían lo que estaba ocurriendo a través de OSINT.

Según Sputnik, esto no es algo nuevo. El regulador ruso de medios de comunicación, Roskmnadzor les informó el pasado noviembre del año pasado que había registrado desde 2020 supuestamente más de 50 actos de censura de materiales de los medios rusos y sus cuentas oficiales por parte de las plataformas de internet extranjeras.

De acuerdo con el periodista y director del programa Temas y Debates, Eliezer Mora, en declaraciones a Sputnik, la prohibición constituye una manera de coaccionar y paralizar la transmisión objetiva de esos medios de comunicación; así como, encarna la violación al derecho de acceso a la información, recogido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

«Tienen miedo a quedar expuestos, a la visibilización de realidades y la exposición de sus mentiras. Le temen a la verdad y, obviamente, a que las noticias que venden al mundo, mediante la hegemonía y control de plataformas a su servicio, queden exhibidas ante la comunidad internacional. Pretenden detener el alcance de RT (Russia Today) y Sputnik y silenciar su mensaje», señaló.

Por su parte, la directora de Sputnik, Margarita Simonián, declaró en su Telegram que con motivo de la prohibición de RT y Sputnik en la UE, ninguna persona que trabaje para ambos medios y continue haciéndolo con «devoción y distinción será despedida». «Sabemos hacer nuestro trabajo en condiciones de prohibiciones. Estos amantes de la libertad nos han estado preparando para esto durante ocho años», dijo.

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La respuesta de la Unión Europea ante la invasión de Putin de Ucrania

La presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, ha hecho oficiales las primeras medidas de respuesta de la Unión Europea. Mientras, el presidente ucraniano ha pedido ingresar en el bloque comunitario y Putin ha respondido a las sanciones poniendo en alerta sus fuerzas nucleares.

«La Unión Europea intensifica una vez más su apoyo a Ucrania a través de las sanciones contra la Rusia de Putin», aseguró la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen antes de la presentación de las medidas sancionadoras.

Por su parte, el Alto Representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, declaró antes de presentar la medidas de respuesta, que «Putin y su gobierno iniciaron una guerra» contra un país vecino «soberano» e «independiente» y que el comportamiento de los «líderes rusos» constituye una «gran amenaza para la Paz y seguridad internacional».

«Hoy, estamos respondiendo con las medidas restrictivas más enérgicas posibles. La Unión Europea está unida en su determinación, junto con socios y aliados internacionales, de defender el orden de paz, el derecho internacional y el sistema basado en normas», dijo.

Entre las medidas activadas por la Unión Europea se destaca que, por primera vez, la UE proveerá financiación, armas y equipo de apoyo a un tercer país, dado que Ucrania no pertenece a la Unión. Las medidas involucran tanto al Kremlin como a su colaborador más estrecho, el gobierno de Lukashenko.

Para empezar, se ha prohibido el paso ruso por el espacio aéreo europeo. La Unión Europea ha sido muy clara en el comunicado: está cerrado el paso a cualquier avión de procedencia rusa. Esto abarca toda compañía que esté en manos del gobierno de la federación, aquellas aeronaves registradas en Rusia o propiedad del país. Esta decisión prohibirá el aterrizaje, despegue o el sobrevuelo sobre el territorio de la Unión Europea, involucrando cualquier avión propiedad de personas de nacionalidad rusa y jets privados de la oligarquía.

La segunda medida que se ha adoptado es que se restringe el uso de los medios de comunicación oficiales del gobierno de Putin. Esta decisión se toma a causa de las declaraciones que el presidente realiza para justificar la guerra en la que se ha involucrado. De esta manera, a “Russia Today” y “Sputnik” no les será posible emitir, según como ha tratado la Comisión Europea, las mentiras que tratan de legitimar la invasión e intentar dividir la organización europea. Lo que se pretende con esta medida también es reducir la difusión de desinformación en territorio europeo.

El otro objetivo de estas medidas son las sanciones también dirigidas contra el gobierno de Lukashenko, identificado como el «otro agresor». Para la Unión Europea, el régimen del país vecino ha sido cómplice del ataque hacia Ucrania, por lo que se ha aprobado el establecer un nuevo paquete de sanciones contra los sectores más importantes de Bielorrusia.

Lo primero que se restringe es la exportación, desde combustibles minerales hasta tabaco, madera, cemento, acero… El otro objetivo de estas sanciones es que el gobierno de Putin no pueda evitar las sanciones impuestas a su país, utilizando a Bielorrusia como «hilo conector» con el resto de la comunidad internacional y así evitar las consecuencias de las sanciones.

También se han cortado las transacciones del Banco Central de Rusia, y se han congelado sus activos para parar la financiación de la guerra de Putin. Esta medida también ha afectado a las cuentas de los oligarcas rusos. Lo primero que se hizo para llevar a cabo esta decisión fue retirar a los bancos rusos del sistema de comunicación oficial SWIFT, para desconectarlos del sistema de financiación internacional y dañar su habilidad de operación global.

Dentro de esta decisión, se procede a limitar la obtención de la ciudadanía europea a aquellos poderosos rusos con “pasaportes de oro” conectados al gobierno y que puedan tener acceso a los sistemas de financiación occidentales.

Respecto al sector energético, la Unión Europea prohibirá la venta, suministro, transferencia o exportación a Rusia de bienes y tecnologías para la refinación de petróleo. Con estas restricciones en el campo, Europa pretende que el sector petrolero ruso no mejore sus refinerías

De manera individual, tanto Vladimir Putin como Sergey Lavrov, Ministro de Asuntos Exteriores de la Federación Rusa, han sido objeto de las sanciones que se han sacado desde el Consejo de la Unión Europea. Para empezar, se han congelado sus activos, y estos no serán las únicas víctimas de las sanciones individuales.

También se impondrán a los miembros del Consejo de Seguridad de Rusia que apoyaron el reconocimiento de Donetsk y Lugansk como independientes, así como los miembros de la Duma Estatal Rusa que ratificaron el “Tratado de Amistad, Cooperación y Asistencia Mutua” entre la Federación y los dos territorios. Para Bielorrusia, aquellos que facilitaron el ataque militar desde su territorio tampoco quedarán impunes.

En el comunicado también se ha declarado el apoyo a los miembros del este de Europa en la acogida de refugiados ucranianos que huyen de la guerra. La Unión ha asumido la responsabilidad de acogida y cuidado de los refugiados que consiguen llegar a su territorio. «Damos la bienvenida con los brazos abiertos a los ucranianos que tienen que huir de las bombas de Putin», ha asegurado Von der Leyen.


Mientras tanto, Zelenski ha tenido una conversación telefónica con von der Leyen para hablar sobre la posible adhesión de Ucrania en la Unión Europea, las capacidades de defensa y asistencia financiera. El 26 de febrero, el presidente ya lanzó la petición de cerrar el debate sobre la entrada de Ucrania en la organización, algo que, según el presidente ucraniano, facilitaría el recibimiento de asistencia en el conflicto por parte de occidente.

Como reacción a las sanciones, Putin ha puesto en alerta sus fuerzas nucleares, considerándolas un acto agresivo hacia la federación. En varios discursos ha hecho alusión a al poder nuclear que la Rusia moderna posee, y finalmente ha declarado que el ministro de defensa y el jefe del estado mayor han sido ordenados a pasar de la política disuasoria a alerta máxima.

La advertencia va hacia cualquier país u organización que intente obstaculizar o amenazar a Rusia, con una respuesta inmediata que acarreará según el presidente a “las consecuencias más grandes de su historia”.  

La doctrina nuclear rusa sobre cuando, como y porqué se utilizará, aumentó su transparencia en junio de 2020. En la situación en la que nos encontramos, el artículo 4, el más polémico del documento oficial, entra en juego. Este apartado declara el arsenal nuclear ruso como medida de prevención o fin de hostilidades militares contra Rusia y sus aliados.

Según SIPRI en este, El Kremlin estableció la disuasión nuclear solo con estados individuales y coaliciones militares que consideren a Rusia como un adversario potencial y que esté en posesión de armas nucleares o de destrucción masiva. Considerando las actuales medidas de occidente, Putin amenaza con el uso de la fuerza nuclear, pudiendo hacer uso de este artículo para evitar que se siga castigando sus acciones, lo que llevaría a un escenario insostenible si finalmente hace uso de estas armas que posee.

¿Qué pasaría si hubiera un conflicto nuclear en Europa?

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La universidad de Princeton ha simulado lo que supondría que estallara un conflicto nuclear en Europa y desde la institución han cifrado las bajas en 90 millones de personas entre muertos y heridos.

El Programa de Ciencia y Seguridad Global (SGS) de la Universidad de Princeton, en Estados Unidos elaboró en 2019 lo que pasaría si se presentara un enfrentamiento nuclear en el viejo continente, una posibilidad que durante muchos años ha estado dormida, pero que en estos momentos no parece tan imposible.

El SGS desarrolló a través de su estudio bautizado «Plan A» una simulación sobre una escalada de guerra plausible entre los Estados Unidos y Rusia utilizando de base posturas, objetivos y estimaciones de fatalidad realistas de la fuerza nuclear. ¿El resultado?, según el estudio, se traduciría en más de 90 millones de muertos y heridos tan solo en las primeras horas del conflicto.

El proyecto, motivado por la necesidad de resaltar las consecuencias potencialmente catastróficas de los actuales planes de guerra nuclear de EEUU y Rusia, plasma a través de un vídeo simulado las fases en las que consistiría el conflicto.

Primera fase: ‘Disparos de advertencia’

El vídeo de la simulación empieza cuando, en pleno conflicto armado convencional ubicado en el este de Europa y, ante la amenaza del avance de las fuerzas de la OTAN, Rusia lanza un ataque táctico de advertencia desde una base militar de Kaliningrado a una base aliada en Europa. 

Por su parte, la OTAN respondería con represalias proporcionales y contraatacando con un ataque nuclear aéreo.

En la actualidad podríamos no estar tan lejos de vivir un escenario similar. Sin ir más lejos, esta semana Joe Biden se encontraba defendiendo las sanciones económicas impuestas a Rusia porque la alternativa, un enfrentamiento bélico directo, «sería la Tercera Guerra Mundial», afirmaba el presidente estadounidense.

Segunda fase: ‘El plan táctico’

Una vez traspasada la barrera nuclear, el conflicto entraría en una fase de guerra atómica táctica en toda Europa. Rusia lanzaría 300 cabezas nucleares en ataques aéreos y con misiles de corto alcance contra las bases de la OTAN en Europa y contra todas las fuerzas aliadas que estén sobre el escenario bélico en el continente.

La OTAN por su parte contraatacaría con el bombardeo aéreo de bases rusas y posiciones enemigas en la zona con 180 cabezas nucleares.

Desde la primera explosión atómica apenas habrían pasado tres horas y los muertos ya superarían los dos millones y medio.

Tercera fase: ‘Plan de contrapeso’

Para cuando llegara la siguiente fase, Europa ya estaría destruida. El siguiente movimiento de la OTAN sería lanzar un ataque estratégico con 600 cabezas nucleares desde bombarderos, submarinos nucleares y desde los silos de misiles intercontinentales de largo alcance ubicados en Estados Unidos contra todas las fuerzas y bases rusas. 

Ante la inminente llegada de las bombas y antes de perder el control sobre sus sistemas de armamento, Rusia lanzaría una alerta y lanzaría misiles desde sus propios silos, desde plataformas móviles en tierra y desde sus submarinos.

Esta tercera fase, que apenas duraría 45 minutos, desembocaría en tres millones y medio de muertos.

Cuarta fase: ‘Plan de intercambio’

Con el objetivo de inhibir cualquier posibilidad de recuperación de la otra parte, tanto Rusia como la OTAN lanzarían un ataque nuclear contra las treinta principales ciudades y centros financieros de su adversario. Para ello usarían entre cinco y diez cabezas nucleares por ciudad, dependiendo de la población que hubiera en cada una.

El resultado final del ataque: más de 85 millones de muertos en los siguientes 45 minutos.

Esta pieza audiovisual de cuatro minutos se basa en evaluaciones independientes de las posturas actuales de las fuerzas estadounidenses y rusas, los planes de guerra nuclear y los objetivos de las armas nucleares. Utiliza extensos conjuntos de datos de las armas nucleares desplegadas en 2019, el rendimiento de las armas y los posibles objetivos para armas particulares, así como el orden de batalla, estimando qué armas van a qué objetivos, en qué orden y en qué fase de la guerra para mostrar la evolución del conflicto nuclear desde las fases tácticas, estratégicas y de selección de ciudades. 

Las muertes y bajas inmediatas resultantes que ocurrirían en cada fase del conflicto se determinan usando datos de NUKEMAP. Todas las estimaciones de muertes se limitan a muertes agudas por explosiones nucleares y aumentarían significativamente por las muertes que ocurren por lluvia radiactiva nuclear y otros efectos a largo plazo.

Aunque la amenaza nuclear parecía haberse reducido en el siglo XXI, el riesgo de una guerra nuclear ha aumentado dramáticamente, ya que tanto Estados Unidos como Rusia han abandonado los tratados de control de armas nucleares y han comenzado a desarrollar nuevos tipos de armas nucleares, además de ampliar sus circunstancias de uso, explican los autores del informe.

El Programa de Ciencia y Seguridad Global (SGS) de la Universidad de Princeton, con sede en la Escuela de Asuntos Públicos e Internacionales, lleva a cabo investigaciones, análisis y divulgación científica, técnica y de políticas con la intención de promover políticas nacionales e internacionales para un mundo más seguro y pacífico.

El programa pionero de la ONU para hacer frente a la amenaza terrorista en África

Un programa pionero de las Naciones Unidas sobre Capacitación contra el Terrorismo reúne a 12 países para hacer frente a las amenazas terroristas en África.

La Oficina del Programa de la Oficina de las Naciones Unidas contra el Terrorismo (UNOCT) en Rabat para la lucha contra el terrorismo y la formación en África se reunió los pasados 24 y 25 de febrero con diferentes expertos en una «exitosa» reunión.

En ella, se reunieron instituciones de formación en materia de aplicación de la ley y lucha contra el terrorismo de 12 Estados miembros del continente para evaluar las capacidades nacionales de investigación antiterrorista existentes en los países participantes y determinar las necesidades de formación para la región del Sahel en general.

La reunión permitió el diálogo entre la UNOCT y los representantes de Benín, Burkina Faso, Chad, Ghana, Libia, Malí, Marruecos, Mauritania, Níger, Nigeria, Senegal y Togo. En su discurso de apertura, el Sr. Vladimir Voronkov, Secretario General Adjunto de Lucha contra el Terrorismo, señaló que «este evento marcará el inicio de una relación a largo plazo entre la Oficina del Programa de Rabat y los Estados miembros africanos que buscan obtener las capacidades que necesitan para prevenir y combatir el terrorismo y proteger a sus poblaciones».

El Sr. Mauro Miedico, Director Adjunto del Centro de las Naciones Unidas contra el Terrorismo (UNCCT) y Jefe de la Subdivisión de Proyectos Especiales e Innovación, señaló que el UNOCT y su Oficina de Programas en Rabat están decididos a apoyar a los países africanos y a sus instituciones nacionales de formación para la lucha contra el terrorismo. Añadió que la Oficina de Rabat y el Centro de Formación están a su entera disposición para ofrecer programas de formación especializados, de larga duración y orientados a los profesionales.

La reunión inicial se organizó en tres partes. En la primera sesión, moderada por la Sra. Guadalupe Megre, Jefa de la Sección de Proyectos Especiales de la UNOCT, se expusieron el mandato, las tareas y el programa de formación de la Oficina del Programa de Rabat y se ofreció la oportunidad de conocer las capacidades de formación existentes y las necesidades de aprendizaje en materia de lucha contra el terrorismo de las delegaciones participantes.

En la segunda sesión, los expertos temáticos y los profesionales compartieron sus experiencias con los enfoques y las metodologías de la formación antiterrorista, y los participantes debatieron sobre las oportunidades de desarrollar iniciativas de formación y asociaciones conjuntas. La última sesión de la mesa redonda recogió los comentarios de las delegaciones participantes sobre el programa de formación presentado.

Participaron en la reunión, en persona y en línea, ponentes de diferentes ámbitos institucionales, entre ellos, el Sr. Ismail Chekkori, Director General de Asuntos Globales del Ministerio de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Expatriados Marroquíes; el Sr. Bruce Hoffman, investigador principal de lucha contra el terrorismo y seguridad nacional del Consejo de Relaciones Exteriores y el Sr. Khalid Alharfash, Vicepresidente de Relaciones Exteriores de la Universidad Árabe Naif de Estudios de Seguridad (NAUSS). También participaron la Academia de la Agencia Brasileña de Inteligencia (ABIN) y el Centro de Estudios Judiciales y Jurídicos de Mozambique (CFJJ).

La Oficina del Programa para la Lucha contra el Terrorismo y la Formación en África de la UNOCT, con sede en Rabat, actúa como centro regional de formación antiterrorista. Junto con el Gobierno del Reino de Marruecos, la Oficina del Programa desarrolla asistencia para el desarrollo de capacidades en forma de programas de formación acreditados que aprovechan la experiencia local, regional e internacional.

La Oficina contribuirá a mejorar los conocimientos, las capacidades y las herramientas de lucha contra el terrorismo de los funcionarios encargados de la aplicación de la ley y de la seguridad fronteriza, y promoverá la cooperación regional en materia de lucha contra el terrorismo y el intercambio de información, especialmente en África Occidental y el Sahel, donde los grupos terroristas amenazan la seguridad, las vidas y los medios de subsistencia de la población de toda la región del Sahel.

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Hacktivismo vs Ciberactivismo

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El “hacktivismo” es un importante arma política y social que puede promover, por medio de ciberataques y la propaganda en Internet, ideas radicales y extremistas. Te explicamos cuál es su modus operandi y cuáles son sus motivaciones. 

El término “hacker” se empezó a utilizar en los años 60 para describir una subcultura específica de programadores informáticos entre los estudiantes del Instituto de Tecnología de Massachussetts (MIT). Estos se caracterizaban por su amplio conocimiento de los sistemas informáticos y por su interés por ampliar sus capacidades. De esta manera empezaron a descubrir nuevas técnicas que permitían cambiar las propiedades de los sistemas y explotar su potencial. 

La mayoría de ellos comenzaron a interesarse por la seguridad de la información, ya que, al estudiar estos sistemas, eran las personas más adecuadas para descubrir vulnerabilidades y riesgos en los equipos, previniéndolos o resolviéndolos. 

Sin embargo, más adelante, algunos de estos hackers, comenzaron a darse cuenta de que este control de la seguridad podría explotarse y resultar muy útil en la política o en el activismo. Las nuevas tecnologías ofrecían un lugar privilegiado para la obtención y propagación de información. Y, así, comenzó a surgir el término “hacktivismo”.

¿”Ciberactivismo” o “hacktivismo”? 

Aunque normalmente se emplean indistintamente los términos, Thomas Chopitea, experto en seguridad informática de CERT Société Générale, hace una clara distinción entre ambos. 

El “ciberactivismo” se entiende como el traslado del activismo al mundo online, aprovechando los medios comunicativos que ofrece internet, mientras que el “hacktivismo” va un paso más allá. En este último, los hackers utilizan sus habilidades técnicas para desviar y eludir los sistemas de seguridad con el fin de aumentar el impacto de sus mensajes a través de Internet. 

Más concretamente, se podría decir que, mientras que los “ciberactivistas” usan las nuevas tecnologías e Internet para llevar a cabo protestas pacíficas y promulgar el debate (político, social, ideológico, religioso, etc.), los “hacktivistas” buscan llevar más allá sus protestas, incluyendo acciones perjudiciales y ataques. 

Los hacktivistas llevan a cabo ataques o acciones en el ciberespacio utilizando sistemas y software no pensados para ese finalidad o de forma maliciosa con el objetivo de promover sus ideas. En ocasiones, hay hacktivistas que incluso se unen a movimientos concretos por mera diversión, gamberrada o incluso desafío tecnológico. 

Tipología de los hacktivistas 

Si bien el término “hacktivista” engloba una gran diversidad de perfiles y tipologías, según el centro de investigaciones Chaire de Cyberdéfense et Cybersécurité se podrían resumir en: anónimos, ejércitos cibernéticos, militantes y oportunistas. 

Anónimos

La mayor parte de los “hacktivistas» se unen y actúan bajo el nombre de “Anonymous”, ya que tienen una exigencia absoluta de mantener su anonimato al realizar sus acciones. Su activismo cooperativo se basa en equipos de individuos enfocados en defender diversas causas locales o a pequeña escala ante movimientos o acontecimientos globales. 

Se suelen formar en grupos sin estructura fija ni líderes, compuesto por múltiples “hackers” que se van uniendo y están dispuestos a actuar cuando se les requiera bajo el pseudónimo de “Anonymous”. Se trata de una marca detrás del grupo, de una red que unifica y divide en función de acontecimientos y oportunidades. 

En la actualidad, aunque se consideran “ciberdelincuentes”, cuentan con una cierta simpatía por parte de la población, especialmente por aquellos que comparten sus objetivos o causas, para algunos, legítimas por las que luchar. 

Ejércitos cibernéticos 

Este tipo de “hacktivistas”, que se autodenominan “ciberejércitos”, cuentan con “hackers” que trabajan para Estados determinados o para grupos terroristas como pueden ser los “ciberyihadistas”. 

Estos ciberejércitos suelen prosperar más fácilmente en Estados totalitarios y extremistas, ayudados por la digitalización masiva. Debido al auge de las conocidas como amenazas híbridas, cada vez más países cuentan con este tipo de “ejércitos” para poder defenderse (o atacar) en caso de que se produzca una “ciberguerra”. 

Las personas que forman parte de estos ejércitos del siglo XXI suelen tener formación militar y ser parte de la defensa “legal” de un país o, simplemente, forman parte de una especie de “pseudo-ejércitos” o “paramilitares” con una ideología radicalizada. 

Militantes 

El grupo “Telecomix” es un ejemplo perfecto de este tipo de “hacktivistas” que suelen utilizar Internet y las redes sociales como medio de propaganda e Inteligencia. Se les considera “semi-hacktivistas” y “semi-ciberactivistas”, dependiendo de quién escribe el relato. 

Volviendo al ejemplo del grupo “Telecomix” y, para comprender el concepto, como “ciberactivistas” han apoyado, desde el exterior, las revoluciones árabes y la libertad de expresión; como “hacktivistas”, presuntamente participan en ciberespionajes, robo de información y diversos ciberataques, entre los que destacan los ataques botnet

Oportunistas

El movimiento “hacktivista” también alberga una gran cantidad de individuos que atacan indiscriminadamente y sin, aparentemente, ningún objetivo o finalidad claros (o va variando según las oportunidades que se vayan presentando). 

Parece que su única motivación es lograr reconocimiento y fama, superando con sus ataques a los contrarios y haciéndose temer por la indiscriminación de sus ataques y los daños que causan. 

Modus operandi de los hacktivistas

Para entender cómo actúan los “hacktivistas” o saber la probabilidad de que una empresa, sistema, aplicación o sitio web específico sea atacado por uno de ellos, es necesario tener en cuenta cómo eligen sus objetivos. 

Según un estudio llevado a cabo por Hald y Pedersen (ESTO NO ESTÁ BIEN), los hacktivistas desfiguran los sitios web que perciben como contrarios a su ideología. Algunos de ellos, han llegado a decir que suelen atacar a web específicas que tienen relación con un país, ideología o modo de vida contrario a sus ideales. 

Sin embargo, también es frecuente que seleccionen páginas web no tan directamente relacionadas con su causa pero con altas tasas de visualización para tratar de llegar a más personas y que su mensaje se difunda lo máximo posible. Por transmitir su mensaje pero también por conseguir una mayor fama, utilizando su firma, alias o nick, en el ecosistema hacktivista. 

Muchos de los estudios sobre este fenómeno, entre los que destacamos el estudio de Romagna y Van den Hout, advierten de que la mayor parte de los sitios web que escogen los hacktivistas para sus fines presentan algún tipo de vulnerabilidad previa al ataque. De esta manera, además, les permite actuar con herramientas menos sofisticadas sin perder en muchos casos la eficacia y el alto impacto. 

Entre los métodos más frecuentes destacan los malware, ransomware y los ataques zero-day. Aunque también es habitual encontrar acciones de hacktivismo facilitadas por medio de la ingeniería social.

¿Por qué actúan los «hacktivistas»? 

Según Levy, existe una “ética del hacker” que los hacktivistas suelen seguir y que engloba cinco principios fundamentales: promover la libertad de información; desconfiar de la autoridad y promover la descentralización; juzgar a sus “compañeros” por sus habilidades de piratería; crear “arte” a través de la tecnología y utilizar las nuevas tecnologías para mejorar la calidad de vida. 

En cuanto a las motivaciones psicológicas y/o personales, conviene resaltar que la inmensa mayoría de ellos han sido anteriormente “hackers” que comenzaron a llevar a cabo ataques simplemente por estímulo intelectual o desafío tecnológico. 

Según un estudio realizado por Woo, Kim y Dominick, los hacktivistas suelen llevar a cabo sus ataques principalmente por motivaciones políticas. Por ello, es frecuente encontrar en sus ataques mensajes explicativos y argumentos para defender y justificar sus acciones, tratando, al mismo tiempo, de llegar a un mayor número de personas. En un estudio de Madarie, suelen estar más motivados para actuar por los logros que esperan conseguir y por el tipo de valores hedonistas involucrados en sus acciones. 

Según este estudio de Romagna y Van den Hout, se concluyó que la principal motivación de los hacktivistas era política (es decir, valores involucrados en sus acciones) y de notoriedad (ya sea propia o de su ideología), además de las sensaciones positivas relacionadas con la defensa y propagación de sus ideales y creencias. 

Nicolás de Pedro: «La UE todavía está lejos de tener una estrategia sólida contra la desinformación rusa»

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Entrevistamos a Nicolás de Pedro, experto en desinformación rusa y amenazas híbridas, sobre el papel que juega la desinformación para el Kremlin y cómo utiliza este instrumento en su estrategia de política exterior.

Nicolás de Pedro es experto en desinformación, en el escenario de Rusia y en amenazas híbridas. Ha trabajado como consultor en temas de Rusia y Eurasia para el Parlamento Europeo, la Iniciativa de Sociedad Abierta para Europa (OSIFE) y el Proyecto de Monitoreo de la Unión Europea-Asia Central (EUCAM). También ha participado en Misiones Internacionales de Observación Electoral de la OSCE en Rusia (2011), Kirguistán (2009, 2010), Tayikistán (2010) y Ucrania (2010, 2014).

La desinformación –es decir, la difusión de información falsa de forma deliberada– es un elemento común en la estrategia de actuación rusa, ¿de dónde viene esta concepción de la información como un arma? 

Viene desde hace décadas. Ya se hacía desde la Unión Soviética, pero lo que ha cambiado drásticamente en los últimos 10 o 15 años es el entorno estratégico con la información jugando un papel central en todos los aspectos, el propiciado por el auge de Internet, las redes sociales, los ‘smartphones’… Un momento muy importante, con relación a la óptica de Moscú, es la Guerra de Georgia en 2008. A partir de este conflicto el Kremlin va a ver cómo, a pesar de estar convencido de que su causa era justa y su reacción legítima, la prensa y cobertura internacional resulta ser muy desfavorable a sus intereses.

Sumada a la cobertura de las denominadas ‘revoluciones de colores‘, Rusia se convence de que existe una guerra informativa contra ella y se ve obligada a contraatacar. Piensan que mediante su estrategia informativa simplemente le están le haciendo a Occidente lo que Occidente les hace a ellos. Ven a sus medios de comunicación, como Sputnik o RT, esencialmente iguales que la BBC o la CNN. RT, a raíz de la Guerra de Georgia en 2008 es renombrado y deja de ser un canal enfocado en el soft power (enseñando platos culinarios propios del país, paisajes…) y se convierte en un canal esencialmente de corte antioccidental y alineado con la política exterior de Moscú.

Se dice que la concepción rusa de la guerra es distinta a la occidental. En el sentido de que para el Kremlin los conflictos no comprenden periodos diferenciados de guerra y paz, sino que la política en sí es entendida como un enfrentamiento constante. En él, además, Rusia se encuentra permanentemente atacada por Occidente. ¿Es la campaña propagandística que emplea Rusia a través de sus medios de comunicación una forma de enfrentarse a lo que ellos consideran «expansionismo occidental»? 

Sí. Con sus campañas de comunicación y su estrategia política ellos están genuinamente convencidos de que se están defendiendo. Desde el gobierno de Moscú piensan que existe un ataque constante y que además, se manifiesta en diversos frentes. De esta manera, interpretan todas las acciones occidentales (por ejemplo: la actividad de una ONG, un artículo periodístico, o un think-tank) dentro de esa concepción “a la defensiva”. Creen que existe una dirección y un plan detrás de esto con el objetivo de atacarlos. Esto no esta realmente sucediendo, pero lo que cuenta es la percepción del Kremlin.

Putin ha reiterado mucho esta idea, insistiendo en que tienen que protegerse de un ataque que supone una amenaza existencial contra Rusia. De manera que, según ellos, se limitan a actuar en la misma medida en la que ellos creen que Occidente actúa contra Rusia. Consecuentemente, han evolucionado su pensamiento estratégico y militar para llegar a donde estamos ahora. Una situación ambigua en la que no es exactamente guerra, pero tampoco es exactamente paz. Es una zona gris intermedia en la que existe una competición que va más allá de lo que es una mera competencia convencional en tiempos de paz. Es más agresiva y busca objetivos similares a los que se buscarían en una guerra, pero en tiempos de “paz”.  

¿Qué es Ucrania para Rusia?

Ucrania, para el nacionalismo ruso en general, siempre ha formado parte de Rusia. La idea de que Ucrania es un país diferente, independiente y soberano al margen de Rusia no les acaba de encajar. Esto y la independencia de Bielorrusia tras la caída de la URSS, son dos elementos que desde el punto de vista simbólico y emocional, peor se llevan desde Rusia. Por una parte, existe este factor emocional del que hablamos, y luego está también el hecho de que la perspectiva rusa es dominante y cree que, sin Ucrania, Rusia es mucho más débil. 

Rusia quiere controlar Ucrania por varias razones. Mientras que Rusia tiene unos 144 millones de habitantes y Ucrania unos 44 millones, consideran que sin el grueso de la población ucraniana son débiles demográficamente. Por otra parte, necesitan reforzar su presencia en Europa, ya que, sin Ucrania y sin Bielorrusia, pierden influencia en el continente. 

Además, si Ucrania se acerca demasiado a Occidente, se reforma y consigue reducir su corrupción masiva (como por ejemplo ocurrió con el caso de Polonia, que en los últimos 30 años ha pasado de ser un país dominado por un régimen comunista y bastante empobrecido a ser un país mucho más próspero), esto representaría un desafío ideológico para una Rusia autoritaria muy cerca de sus fronteras. 

Claro, además también estaría el riesgo de que Ucrania pudiera virar ideológicamente hacia la UE o la OTAN, ¿no?

Sí, esto es precisamente lo que Rusia no quiere que pase y la variable de la OTAN juega un papel importante. Rusia ha conseguido su objetivo en ese aspecto en el sentido de que mientras haya un conflicto abierto, territorial y con combates (como en las regiones Donetsk y Lugansk) todo el mundo sabe que no se va a avanzar en un proceso de integración con Ucrania, porque muchos miembros de la OTAN no estarán por la labor de admitir a una Ucrania que tiene un conflicto abierto y tener que asumir ese conflicto como propio. 

¿Qué supuso la anexión de Crimea en 2014 para las relaciones Rusia- UE? 

Fue más bien un shock. La Unión Europea empieza a poner sanciones a Rusia básicamente porque no le queda más remedio, y las pone con muy poco entusiasmo. La anexión supuso una violación fragante del derecho internacional y la Unión no lo puede aceptar. En definitiva, esta cuestión permanecerá enquistada mucho tiempo a no ser que haya un acuerdo con Ucrania. En Ucrania todo puede ocurrir, porque es un Estado muy frágil en muchos sentidos, pero Rusia ya ha dejado claro que no va a ceder por las buenas y ya ha incluido a Crimea en su Constitución. 

¿Puede decirse que la campaña de desinformación que Rusia mantuvo durante las protestas del Euromaidán entre 2013 y 2014 contribuye al posterior éxito de la anexión de la península de Crimea?

Esta campaña de desinformación no solo ayudó a confundir al mundo, sino también a la gente de otras zonas de Ucrania, sobre todo en la zona del este. Rusia quería asustar e intimidar a esta población y darles a entender que iban a sufrir prácticamente un genocidio, que a Kiev volvía poco menos que Hitler y que los ucranianos estaban en peligro por los rebeldes y radicales del Maidán. A alguna parte de la zona este de Ucrania sí consiguieron convencerles de esto y a la opinión pública rusa rotundamente también. 

La acción propagandística rusa trata de destruir la legitimidad de otras versiones de los hechos para que la suya sea la realmente válida. Por ejemplo, obviando o camuflando realidades insoslayables como la del Maidán, que era un movimiento de protesta ucraniano masivo y transversal. ¿Habría participación de nacionalistas ultras ucranianos? Sí. ¿Era mayoritaria? Para nada. En el Euromaidán participó el grueso de la sociedad ucraniana, desde médicos a profesores a cualquier tipo de persona. No fue una cosa de “ultras” o “neonazis” y si lo presentas así, como hizo Rusia, estás mintiendo y desinformando.

Muy pocos rusos han llegado a comprender lo que ocurrió en Ucrania entre 2013 y 2014 y a nivel general siguen teniendo un error de percepción muy grande con respecto al país. Las revueltas de Ucrania las vieron narradas a través de los medios de comunicación del Kremlin, cuya historia sobre ello se narró entorno a premisas como “un grupo de nazis que se han hecho con el poder por la fuerza y que quieren matar a todo aquel que hable ruso en el país”, por lo que la percepción rusa de lo que pasa en Ucrania suele ser muy equivocada y no se corresponde nada con la realidad.

¿Cómo ha logrado Rusia consolidar un entramado informativo subordinado al control estatal? ¿Podrá esto, en un futuro, desencadenar en tensiones sociales entre la población o protestas considerables? 

Esto lo lleva haciendo Putin desde que llegó al poder, una de sus prioridades era controlar las televisiones. En Rusia todas las cadenas, menos una que ahora es muy pequeñita, están bajo la subordinación de las narrativas políticas del Kremlin, independientemente de que sean privadas o públicas. Una de las consecuencias directas de esto es que sobre todo la gente joven ha dejado de ver la televisión porque ya no se la creen y desconfían de ese medio. Es algo así como fue el Nodo en España en su día.

De esta manera, la mayor parte de la gente joven se ha refugiado en Internet, en redes sociales… y en este contexto surgen figuras como la del bloguero Alexei Navalny, que es el más conocido y nace de denunciar la corrupción. Por eso el Kremlin en los últimos años ha empezado a introducir mucha legislación nueva con respecto a controlar Internet, entendiendo éste como un filón desde el punto de vista doméstico que se escapa a su control informativo.

De todas formas, este control mediático está relativamente bien hecho porque existen muchos canales en Rusia que dan la falsa impresión de que el individuo tiene la libertad de escoger con cual informarse. 

El Kremlin gasta 190 millones de dólares al año en la distribución y diseminación de programación del medio de comunicación RT. Según la propia gerencia de la cadena, la web de RT recibe al menos 500.000 usuarios únicos al día. Desde su aparición en 2005, los videos de RT han recibido más de 800 millones de visualizaciones en YouTube (1 millón) ¿Cómo se explica este crecimiento masivo? 

Si no me falla la memoria, desde RT dijeron que habían sido el primer medio en llegar a 1.000 millones de visualizaciones en YouTube. En esta plataforma ellos generan mucho tráfico, también se dedican a comprar vídeos virales y los retransmiten desde su canal para generar más afluencia y tráfico de visualizaciones en su canal. Lo que está claro es que, aunque en muchas ocasiones sea mediante “click-bait”, atraen mucho tráfico de visitas, y con esto consiguen redirigir muchas de ellas a sus vídeos sobre temas políticos. Estos videos tienen un sesgo muy potente y están muy alineados con visión estratégica del Kremlin.

Hay estimaciones de que RT recibe unos 400 millones de dólares al año y hay que tener en cuenta que no tiene ningún fin comercial. De manera que con todo ese dinero se enfocan en conseguir impacto (que miden a través de las visualizaciones en YouTube y tráfico en redes) a fin de lograr su objetivo último que es que sus narrativas vayan calando entre la población. En muchos países de América Latina sí se ha hecho un hueco importante en la agenda mediática y de hecho es un medio bastante potente. 

¿Qué papel juega RT en la estrategia de diplomacia pública de Moscú? ¿Ha logrado posicionarse internacionalmente?

Definitivamente ha logrado posicionarse internacionalmente y el Kremlin cada año le da más dotaciones, señal de que están contentos con la cobertura medio como herramienta de diplomacia pública. A Margarita Simonian, redactora jefa del canal internacional de RT, la condecoran constantemente y le dan mucha visibilidad, mostrando evidente que están contentos con su trabajo.

¿Basándonos en el ejemplo de RT, se puede considerar que Rusia mantiene una campaña de desinformación a nivel global?

Con respecto a si se trata de una campaña de desinformación masiva, la prueba te la da el servicio del StratCom de la Unión Europea, que tiene un proyecto que se llama EU vs. DisInfo donde hay documentados miles de casos. Cuando existen miles de casos es muy difícil decir que no haya cierta organización o un factor sistemático detrás de la campaña propagandística de Moscú. Todos los medios pueden cubrir en alguna ocasión una noticia con un fin político, pero si es tan reiterativo como el caso de RT o demás medios de comunicación rusos, se puede decir tranquilamente que existe una estrategia detrás.

Por eso es importante la labor de este proyecto europeo, que permite confirmar abiertamente que estas prácticas desinformativas existen, respaldándose en una base de datos documentada detrás.  

¿Están todas sus publicaciones manipuladas o sesgadas en beneficio del interés político del Kremlin o también producen información no sesgada? 

En lo referente a si todas las publicaciones están sesgadas, hay que tener en cuenta que emiten los 365 días del año durante las 24 horas del día, entonces depende. Para los temas políticos o de interés estratégico para el Kremlin no hay ninguna fisura y están en completa sintonía con el Gobierno, ahora bien, si no se trata de temas de esta índole, sí pueden colarse reportajes que sean periodismo legítimo y digno.

Por poner un ejemplo, hace unos meses, vi un documental de RT sobre el río Ganges, en la India. Este documental, independientemente de si lo compran o lo producen ellos, seguramente no tiene una agenda política clara detrás, simplemente se trata de un buen trabajo periodístico. Cuando se emiten tantas horas también puede haber reportajes exentos de carga política. Sin embargo, en lo referente a los grandes temas y titulares, existe toda una maquinaria informativa que no baja nunca la guardia y está siempre a pleno rendimiento. 

¿Por qué tiene Occidente tantos problemas a la hora de luchar contra la desinformación de estos medios propagandísticos? 

Bueno, Occidente tiene éxito en esta lucha y a la vez no lo tiene. Tiene éxito en la medida de que quién hace un esfuerzo por informarse y en tratar de aprender que es lo que realmente pasa con Rusia o con Ucrania, más o menos, puede rápidamente ver que algo sospechoso existe en lo referente a la narrativa de los medios de comunicación rusos.

Por otra parte, es cierto que para las democracias ésta es una lucha difícil, ya que los Estados idealmente no deben interferir en los medios informativos más allá de establecer una legislación fundamentada en el respeto y en las medidas básicas, a partir de aquí lo ideal es que el Estado interfiera lo menos posible o nada en los informativos. Para las democracias es difícil tratar de regular la desinformación sin ser acusadas de incurrir en censura o en violar el principio de la libertad de expresión.

¿Consideras que desde la Unión Europea se está haciendo todo lo posible por implementar medidas para protegerse de las noticias falsas que diseminan los medios rusos, o existe algún aspecto que puedan mejorar?

Creo que se han puesto recursos, pero todavía nos encontramos lejos de tener una estrategia sólida para lidiar con la desinformación. Considero un problema fundamental que, a pesar de todo lo que se ha escrito al respecto, sigue habiendo una comprensión no muy profunda de la naturaleza del problema que nos acecha y de cómo proceder ante él. 

¿Existe una posición común con respecto a esta amenaza entre los socios comunitarios? 

No. Aunque existe consenso con respecto a que la desinformación supone un inconveniente, no hay un acuerdo común en materia de cómo afrontarlo. Al estar este problema muy vinculado con los medios rusos, también influye mucho como cada Estado miembro ve o piensa que hay que relacionarse con el Kremlin.

Hay quienes creen que para luchar contra ello se necesitan medidas mucho más firmes y restrictivas, y quienes piensan lo contrario, porque no lo ven tan relevante, porque lo ven con distancia o porque consideran que actuar con dureza desde las administraciones públicas en materia de información puede ser una medida contraproducente. 

¿Van a alguna parte los esfuerzos que hacen agencias como STOPFAKE, o proyectos como “EU vs DisInfo” por verificar y desmentir la desinformación rusa? ¿O la noticia falsa siempre se extenderá más que el fact-checking

Creo que los fact-checkers son necesarios y son parte de la respuesta, pero no son toda la solución. Existen organizaciones de verificación que piensan que con su trabajo es suficiente para afrontar el problema, pero yo creo que no.

El trabajo de verificación es necesario para poder desacreditar al desinformador. Si cada artículo de fact-checking que estos medios publican está respaldado con un robusto análisis detrás, es muy útil para evidenciar las prácticas desinformativas. Pero no basta porque efectivamente la vida del bulo es mucho más larga que la de la noticia desmentida.

La noticia falsa se difunde a toda velocidad y entre masas de gente muy diversas, sin embargo, la verificación de la misma llega a un público muy concreto normalmente y además no suele coincidir con el que ha recibido el bulo. De esta forma se crean universos paralelos: por una parte, hay una comunidad virtual que es consciente cómo funciona la propaganda y la desinformación y se reafirma en que hay un problema de fondo y, por otra parte, hay otro colectivo virtual que solo recibe el bulo y la información que recibe esta manipulada. 

¿Cree que los Estados han dado un paso más, con las nuevas tecnologías, a la hora de emplear los medios convencionales y las redes, a su favor, como un arma de diplomacia pública? 

Claro, esto es algo que cada vez se hace más. Además, hay que tener en cuenta que en Rusia hay mucho más control, por lo que es más fácil de llevar a cabo. Otro ejemplo paradigmático de esto es China, donde ni siquiera está permitido Twitter como para nosotros. 

España enviará más tropas a la frontera con Rusia

La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha anunciado este lunes que España reforzará los contingentes desplegados en la frontera con Rusia con el envío de más militares.

Margarita Robles ha realizado el anuncio durante un viaje a Líbano para asistir a la toma de posesión del general español, Aroldo Lázaro, que liderará la misión de Naciones Unidas en Líbano durante los próximos dos años.

Así aseguró que próximamente se detallará la aportación española, ya que este lunes se celebra la reunión del Comité Militar de la OTAN. Sin embargo sí destacó que «la posición de la OTAN es reforzar las fronteras de los países aliados y ahí estará España sin duda».

El pasado 16 de febrero, Robles ofreció una rueda de prensa tras la reunión de ministros de la OTAN para aclarar la posición española frente a la posible invasión de Ucrania por parte de Rusia. El 24 de febrero, esa posibilidad se convirtió en una realidad.

En dichas declaraciones, la ministra de defensa remarcaba la seria posición de España ante el respeto a la soberanía de Ucrania y los Derechos Humanos. Hasta entonces, desde la OTAN se exigía la desescalada de las amenazas rusas y el optar por la vía del diálogo y diplomacia, sin embargo, también estarían preparados para actuar en caso de invasión. La posición occidental está muy comprometida, dado que Ucrania no es miembro del Tratado del Atlántico Norte, por lo que los estados socios no pueden dar una respuesta bélica apelando al artículo 5 del tratado.

La rueda sirvió para dejar en claro que las misiones de España tienen el objetivo de hacer presencia y mantener la paz y estabilidad de la zona, sin embargo, ante esta nueva situación, las tropas desplegadas se enfrentan a un futuro incierto. Mismamente el 21 de febrero, durante la visita de Robles a la base aérea de Graf Igratevo en Bulgaria, dos cazas eurofighter se vieron obligados a despegar debido a una alerta “Alpha Scramble” por actividad rusa dudosa sobre el mar negro.

En esta base se encuentran cuatro aviones C.16 del Destacamento Aéreo Táctico “Strella”, junto a 130 militares del aire. Por mar nos encontramos ante la presencia de tres buques de la armada española, la fragata Blas de Lezo, el buque de acción marítima Meteoro y el cazaminas Sella, sumando un total de 311 efectivos en el mediterráneo oriental.

Por parte del Ejército de Tierra, se encuentran desplegados 350 efectivos españoles en la base letona de Adazi, a solo 120 kilómetros de Rusia. España aporta seis carros de combate Leopardo y catorce Pizarro junto a morteros pesados de 120mm y misiles Spike.

Con estas palabras, Pedro Sánchez condenó la agresión rusa a Ucrania esta mañana. Es cuestión de días o incluso horas que todas las fuerzas españolas desplegadas tengan que realizar una labor organizada en concordancia con el resto de países de la OTAN. Los días próximos serán claves para mostrar también ante la comunidad internacional la fuerza de capacidad de actuación y toma de decisiones del Tratado del Atlántico Norte, así como la unidad de sus miembros.

No solo el presidente de España ha condenado en el tweet los hechos, sino que el gobierno en su totalidad se ha mencionado al respecto en un comunicado oficial, haciendo énfasis en la gravedad del asunto. Desde Moncloa se ha apoyado la soberanía de Ucrania en su territorio y ha pedido el cese de los ataques rusos para evitar más víctimas. Esta violación del Derecho Internacional que pone en riesgo

En la rueda de prensa que ha ofrecido Pedro Sánchez este medio día tras la reunión del Consejo de Seguridad Nacional en Zarzuela, ha recalcado que el principal objetivo actualmente es que se respeten los valores de paz y prosperidad, los cuales se han visto atacados. También ha expuesto que el primer paquete de sanciones de la Unión Europea y aliados ya ha sido aprobado y esta noche tras la reunión del Consejo Europeo será publicada.

El objetivo de estas sanciones es hacer ver que esta violación del Derecho Internacional no quedará impune. La coordinación europea será clave para socorrer a Ucrania, el compromiso español también ha sido remarcado, se proporcionará ayuda desde Europa desde inversiones financieras a material sanitario.

¿Qué piensan los ciudadanos españoles?

El Instituto DYM ha lanzado una encuesta entre los españoles para saber su opinión respecto al envío de tropas a la zona, en esta la mayoría se encuentra en desacuerdo con el despliegue, representando al 39,4% de la población; de acuerdo con estas medidas tenemos un 28,6%  y de manera un poco ambigua aparece un 22% de los encuestados que están “algo” de acuerdo. También tenemos un 10% que no sabe o no contesta.

Otra encuesta realizada por el mismo instituto planteó el grado de preocupación de los españoles a que el conflicto afecte en nuestro territorio. Aquí obtenemos resultados más marcados que se decantan más claramente por la preocupación, con un 55,5% bastante o muy preocupados junto a un 25% que solo lo están “algo”. Esta vez solo un 13,7% están relajados ante los actuales sucesos internacionales y solo un 5,7% no se posiciona con un “no sabe/no contesta”.

Estos estudios reflejan la división de la opinión pública muy repartida respecto al envío de tropas, donde no destaca una mayoría que supere la mitad de los encuestados o con mucha diferencia ante las otras respuestas. No obstante, la preocupación respecto a como afectará el conflicto en España está más clara, la inquietud predomina ante la tranquilidad y el desconocimiento.

Los primeros españoles que están sufriendo las consecuencias de la acción de Putin son aquellos viviendo en territorio ucraniano, de los 436 inscritos en la embajada, solo quedan 320, y el gobierno ha asegurado que ayudará en todo lo que pueda para facilitar la evacuación de los nacionales residentes en territorio ucraniano

En los próximos días e incluso horas descubriremos el verdadero impacto del conflicto en la Comunidad Internacional y en el territorio español, despejando las dudas de la población. Sin embargo, Pedro Sánchez ha advertido anticipadamente del impacto que supondrá en el mercado energético.

Para concluir las declaraciones, el presidente del gobierno ha presentado dos posibles escenarios, uno en el que se vuelve a la legalidad internacional y la vía diplomática o la acción bélica, algo que llevaría al caos mundial.

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