DDHHEl ayer, el hoy y el mañana de las mujeres criminólogas

El ayer, el hoy y el mañana de las mujeres criminólogas

Análisis

Lucía Delgado Parra
Lucía Delgado Parra
Graduada en Criminología por la Universidad Rey Juan Carlos. Colaboradora como psicóloga en prácticas en el Tratamiento para Delincuentes Sexuales Juveniles impartido en el Centro de Ejecución de Medidas Judiciales “Teresa de Calcuta”. Voluntaria en sesiones de justicia restaurativa impartidas en la Comunidad de Madrid.

Un repaso a las principales teorías y estudios criminológicos, haciendo énfasis en las aportaciones al estudio de esta ciencia realizadas por mujeres y a su papel en la actualidad.

“La criminología es un ciencia que se encarga del estudio del delito, del delincuente, de la víctima y del control social del comportamiento delictivo”. Esta definición de Antonio García Pablos de Molina catedrático de Derecho Penal desde 1983 y Director del Instituto de Criminología en 1985 es una de las muchas que existen pero, quizá, la más conocida.

Más allá de tratar en este artículo la utilidad de esta disciplina, puesto que acerca de ello existen gran variedad de estudios, nos centraremos en las teorías que dieron pie al surgimiento de esta ciencia y por quién han sido elaboradas. Así se pone de manifiesto, a través de una revisión bibliográfica y la contextualización del surgimiento de la criminología, cómo esta disciplina ha estado marcada por una voz masculina en la gran mayoría de teorías. Sin embargo, también han habido grandes aportaciones realizadas por mujeres criminólogas que han generado nuevos métodos y técnicas.

Si bien existen estudios muy antiguos sobre la criminalidad, estos consisten en estudios realizados desde las perspectivas de otras ciencias afines como la criminología, psicología o psiquiatría. En este sentido, los estudios sobre criminología como ciencia independiente son relativamente modernos.

La primera vez que se acuña el término como tal fue por el antropólogo francés, Paul Topinard en 1879; no obstante, al no existir documentos escritos por él en el que se mencione el término “criminología”, se considera como padre de esta ciencia a Rafael Carófalo debido a su libro “La Criminología. Estudio sobre el delito y sobre la teoría de la representación”.

A lo largo de la historia han existido diversas escuelas, cada una enfocada al análisis de la conducta criminal desde diferentes ámbitos, contribuyendo de esta manera a crear un escenario criminológico, entre ellas, se destacan las siguientes:

La Escuela Clásica, se contextualiza en la etapa “pre científica” durante la época de la Ilustración (siglos XVIII a XIX) y tiene como principales exponentes al Marqués de Beccaria, autor del libro “De los delitos y las penas”, en el que considera la educación como medio para reducir el crimen. También a Montesquieu con su obra “El espíritu de las leyes” en la que plantea la división de poderes y acuña el concepto de “prevención”.

Paul Johann Anselm von Feuerbach, también destaca como un máximo representante de las teorías relacionadas con la pena como, por ejemplo, la fórmula conocida como “nullum crimen, nulla poena sine praevia lege poenali” (“Ningún delito, ninguna pena sin ley previa”, en español). Jean-Jacques Rousseau también aportó la teoría del “interés mutuo”. Por último, destacamos a Franz Galo quien fue el fundador de la frenología considerando que todos los comportamientos criminales tienen una “patología mental”.

La Escuela positiva italiana, se creó a través de los estudios criminales realizados en el siglo XIX. En ella aparecen como los principales exponentes Enrico Ferri quien considera que el criminal es una mezcla de factores congénitos y sociales; Cesare Lombroso, teniendo entre sus principales aportaciones la teoría del “criminal nato”; y, por último, a Raffaele Garófalo quien consideraba que el delincuente tenía una anomalía psíquica que le hacía “inferior”.

En la Escuelas sociológica francesa, que surgía en contraposición a las ideas de la escuela anterior, destacaríamos a Alexandre Lacassagne que consideraba a la propia sociedad como el caldo de cultivo de la criminalidad.

En la Escuela alemana, entre sus autores se encuentra Franz Von Liszt, quien propone la consideración del delito como resultado de diversas causas, tanto individuales como de carácter externo, los defectos en la personalidad, el déficit en la socialización y la “bancarrota” en la justicia penal.

Además de los estudios y teorías realizados por los autores mencionados también se han desarrollado otros modelos explicativos de la conducta criminal realizados a lo largo de la historia como pueden ser los modelos biotipológicos de William Helbert Sheldon y Ernst Kretschmer; antropométricos, como el de Alphonse Bertillon; psicodinámicos como la teoría psicoanalítica de Sigmund Freud, la teoría psicogenética de Jean Piaget, la teoría del desarrollo moral de Lawrence Kohlberg o la teoría del aprendizaje social de Albert Bandura.

También se diferencian los modelos sociológicos entre los que destacan las teorías ecológicas de Robert Park, Ernest Burgess y Louis Wirth; la teoría del conflicto cultural de Thorsten Sellin; la teoría de la anomia de Robert K Merton y Emile Durkheim; la teoría de la asociación diferencial de Edwin Sutherland o la teoría de las subculturas de Albert K. Cohen entre otras muchas.

¿Dónde están las obras escritas por mujeres?

En el anterior apartado se ha realizado una síntesis de la biografía que explica y contextualiza el crimen y la ciencia que lo estudia. Es habitual que se enseña esta ciencia a la sociedad a través de las teorías realizadas por estos autores… entre los que no se encuentra ninguna mujer.

Entonces, ¿no han existido mujeres analistas de la conducta criminal y sus consecuencias en la historia? La respuesta a esta pregunta es sí. Sin embargo, la visualización que han tenido, al igual que puede ocurrir entre otras ramas como puede ser la literatura, es que ha sido mucho menor que la de los hombres.

Realizando una revisión biográfica sobre las obras criminológicas realizadas por mujeres vemos que hay muchas teorías. Destacamos a continuación, y en primer lugar, a las mujeres pioneras en el ámbito de la criminología:

Lola Rebeca Aniyar Sananes de Castro, de nacionalidad venezolana fue directora del Instituto de Criminología de la Universidad de Zulia durante más de 15 años (Universidad del Zulia, 2016) y coordinó los Grupos Latinoamericanos de Criminología crítica como su fundadora, entre sus obras se encuentra “Victimología” (1967), “Criminología de la Reacción Social” (1976) o “Criminología de los Derechos Humanos” (2010), entre otras.

Rosa de Olmos Pérez Enciso, nació en Barcelona, pero es venezolana y otra de las pioneras en el estudio de la Criminología crítica. Sus investigaciones se centraron principalmente en el análisis socio-político y económico del tráfico de drogas, también luchó por la igualdad como mujer feminista. Entre sus obras se destaca “Segunda ruptura criminológica” (1970), “La Sociopolítica de las drogas” (1975), “¿Prohibir o domesticar? Políticas de drogas en América Latina” (1992) o “Criminalidad y criminalización de la mujer en la región andina” (2001).

Vera Olga Islas de González Mariscal, doctora en criminología de nacionalidad mexicana. No solo ha desempeñado varios cargos públicos en el ámbito de la justicia en México, sino que también desarrolló desde mediados de la década de los sesenta del siglo XX una nueva forma de explicar el derecho penal denominada “Modelo lógico-matemático del derecho penal”.

María de la Luz Lima Malvido, catedrática en el sistema penal y la criminología de nacionalidad mexicana pero con una profunda trayectoria a nivel nacional. Decidió dedicar sus estudios al ámbito de la victimología y el derecho victimal, teniendo como principal obra “Derecho victimal” (2019). Es la fundadora de la Sociedad Mexicana de Criminología.

Hilda Marchiori, nacida en Argentina, es la fundadora y directora del Centro de Asistencia a las víctimas del delito en su país, también fundó la Asociación Argentina de Victimología y años más tarde fue la directora de la Oficina de Derechos Humanos y Justicia del Poder Judicial de Córdoba. Ha realizado múltiples artículos y obras sobre criminología en todas sus vertientes, se nombran “Psicología de la conducta delictiva” (1973), “El suicidio” (1993), “Política de Justicia en Menores infractores” (1998), “Criminología: Teorías y pensamientos” (2004) o “La víctima del delito” (2013) .

Estas mujeres que aquí destacamos se iniciaron en el estudio de la conducta criminal, cada una de ella a través de diferentes vertientes, pero con resultados muy relevantes para la evolución y desarrollo de esta ciencia. Muchos de los estudios de estas mujeres aportaron nuevos conceptos de delincuencia, delincuentes y víctimas que facilitaron el avance hacia la prevención de la conducta criminal y sus consecuencias.

No obstante, estas mujeres no han sido las únicas relevantes en la historia de la mujer en la criminología. Si bien cualquier persona que quiera dedicar su tiempo a realizar una investigación sobre esta cuestión tampoco pueden faltar estos nombres:

Donatella della Porta una socióloga que ha realizado numerosos estudios relevantes en el campo de la delincuencia especialmente en el terrorismo, la violencia política, la policía o la corrupción.

Sally S. Simpson es una reconocida profesora universitaria de criminología y justicia penal de la Universidad de Maryland, el tema central en el que tienden a basarse sus investigaciones se relacionan con el concepto de género, raza, clase y delincuencia, así como en la teoría criminológica.

Meda Chesney Lind, una criminóloga especialmente reconocida por centrarse en el estudio de la mujer, sus principales intereses se basan en la investigación de los diferentes contextos de la mujer y la criminología ya sea como delincuentes, como víctimas o como criminólogas. Trabaja para conseguir la igualdad y facilitar medios de ayuda a las mujeres que se encuentran en una situación de desigualdad.

Esther Giménez-Salinas, es doctora en derecho y diplomada en psicología aplicada, sus áreas de interés y especialidades se centran en el derecho penal, la justicia juvenil y restaurativa, los sistemas penitenciarios y la victimología.

Fely Gonzalez Vidosa, a través de su importante colaboración en la Ley 35/1995 de Ayuda y Asistencia a las Víctimas de los Delitos contra la Libertad Sexual se presenta como una criminóloga destacable, además de sus importantes publicaciones relacionadas con la ayuda a las víctimas de delitos.

Diana H. Fishbein es doctora en criminología y psicología, especializada en psicobiología. Sus estudios se centran en la relación entre los procesos neurobiológicos y los factores ambientales y la forma en la que estos influyen en el comportamiento.

Elena Larrauri es catedrática en Derecho Penal y Criminología, fué la persona que fundó el Grupo de Investigación en Criminología y Sistema Penal. Sus principales líneas de investigación se centran en el sistema penitenciario, el sistema de penas y los antecedentes penales, así como lleva a cabo análisis de género en el sistema de justicia penal.

Y, si algún lector o lectora, es mínimamente conocedor de la historia de la mujer en la criminología seguro que echa en falta a una de las mujeres criminólogas más conocidas actualmente: Paz Velasco de la Fuente. Ella es criminóloga, jurista, escritora, divulgadora, especializada en delitos violentos y personalidad psicopática. Tiene más de una veintena de artículo criminológicos publicados y su mérito ha sido reconocido a través de carios premios. Su última obra fue “Homo Criminalis” (2021) y entre las más conocidas destaca “Criminal-mente. La criminología como ciencia” (2018).

La mujer criminóloga en la actualidad

La criminología comenzó a estudiarse a través de la síntesis de diferentes disciplinas afines y eruditos de estas ciencias decidieron enfocar sus postulados hacia el estudio de la criminalidad. Como se observa en apartados anteriores, este tipo de análisis surgió teniendo como principales exponentes a los hombres. Sin embargo, con el paso de los años cada vez han sido más las mujeres que han querido dedicarse a la investigación criminal.

Las últimas mujeres mencionadas constituyen solo una muestra de grandes investigadoras que continúan, a día de hoy, dedicándose a la criminología. Una ciencia que, a pesar de su relevancia, aún no se encuentra plenamente integrada en la sociedad.

A pesar de ello, hoy contamos también con la aportación de investigaciones realizadas por grandes personalidades de la criminología que no pueden dejar de mencionarse como pueden ser Vicente Garrido o Santiago Redondo, entre otros. También la presencia del género femenino en la evolución de esta ciencia cada vez está más en auge.

Poniendo en el punto de mira los Colegios Profesionales de la Criminología de España como instituciones más representativas de la ciencia criminal en este país, se analiza también la composición de género de sus respectivas Juntas de Gobierno.

España cuenta con cinco Colegios (Comunidad de Madrid, Comunidad Valenciana, Principado de Asturias, Cataluña y Murcia). En concreto, la Junta de Madrid cuenta con un total de dieciséis miembros de los cuales ocho son mujeres y la Decapa es Carmen Balfagón, por lo que la presencia de ambos géneros es igualitaria.

Sin embargo, en la Junta de Gobierno del Colegio de Valencia hay un total de tres miembros del que solo la secretaria es mujer, Eva Victoria Bernal Serrano; en el Colegio de Asturias, solo hay un decano; en Cataluña hay un total de doce miembros de los que ocho son mujeres siendo, además, la vicepresidenta, Arantxa Hernáez Hernando; y por último, en el Colegio de Murcia hay un total de ocho miembros de los cuales tres son mujeres, ocupando el vicedecanato, Dolores Mateo Munuera.

En términos generales, las Juntas de Gobierno de todos los Colegios Profesionales de la Criminología en España están compuestos por un número total de cuarenta personas, ocupando el género femenino el cincuenta por ciento de las plazas y, en algunos casos, plazas de cargos superiores dentro de la Junta.

Por otra parte, y a modo de reforzar la figura de la mujer criminóloga, se consideran como datos relevantes a destacar la cantidad de hombres y mujeres que se inscriben cada año en el grado de criminología o en algún doble grado en combinación con esta ciencia.

Los datos reflejados en la siguiente tabla pertenecen a los matriculados en la Universidad Rey Juan Carlos, puesto que es una de las universidades ubicadas en la Comunidad de Madrid, Comunidad con mayor afluencia de estudiantes.

Fuente: elaboración propia basado en el Portal de Transparencia URJC.
Fuente: elaboración propia basado en el Portal de Transparencia URJC.

La diferencia entre mujeres y hombres graduados en criminología o en criminología y alguna ciencia afín es sustancial, observándose una cantidad de mujeres que, en algunas ocasiones, llega a triplicar el número de hombres criminólogos.

Estos datos reflejan una tendencia hacia un mayor interés del género femenino por el estudio de la delincuencia, sus formas, causas, consecuencias y medios de prevención. Por lo que el papel de la mujer en la criminología no solo está en aumento actualmente sino que podría seguir teniendo un crecimiento exponencial en los próximos años.

Necesidad de reconocimiento de la criminología: tanto de hombres como mujeres

La criminología se suma a aquellas otras ciencias que, a lo largo de la historia, ha tenido a la mujer como investigadora a la sombra de los hombres. No obstante, la sociedad avanza consiguiendo cada vez más la igualdad entre hombres y mujeres y la criminología no se ha quedado atrás.

A pesar de que esta ciencia fue inicialmente elaborada y comenzó a desarrollarse por hombres, cada vez son más las mujeres que se suman a la investigación criminal. Si bien es cierto, ha sido poca la visibilidad que se le ha dado a los estudios realizados por las pioneras en esta ciencia, y que se le sigue dando en la actualidad.

Sin embargo, conforme se ha ido avanzando en las sociedades modernas hacia la igualdad, se ha podido comprobar como las aportaciones de la mujeres y la presencia de estás en el estudio de la delincuencia aporta grandes avances para la ciencia criminológica.

No obstante, aún es pronto para poder hablar de una total igualdad entre ambos sexos, principalmente por la diferencia sustancial existente entre el éxito de las obras publicadas por hombres en comparación con las publicadas por mujeres.

Aspecto este último en el que se deberá seguir trabajando, incluyéndose entre las líneas de trabajo el reconocimiento de la criminología como ciencia a introducir en las políticas públicas, permitiendo el desarrollo en este ámbito de estudios, investigaciones y trabajos realizados tanto por hombres como por mujeres.

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Lucía Delgado Parra

Graduada en Criminología por la Universidad Rey Juan Carlos. Colaboradora como psicóloga en prácticas en el Tratamiento para Delincuentes Sexuales Juveniles impartido en el Centro de Ejecución de Medidas Judiciales “Teresa de Calcuta”. Voluntaria en sesiones de justicia restaurativa impartidas en la Comunidad de Madrid.

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