👤 Coronel del Ejército de Tierra (España) especialidad Infantería D. Juan Salgado Fernández
A nivel profesional, ha pasado por múltiples destinos, aunque su trayectoria profesional en el entorno militar ha estado focalizada en dos destinos: Brigada Paracaidista y Estado Mayor de la Defensa. En la actualidad forma parte del equipo asesor del Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) en aspectos de carácter estratégico-militares y geopolíticos.
En el ámbito académico militar, el Coronel Salgado ha realizado numerosos cursos militares, unos ligados al nivel táctico (todos los relacionados al ámbito paracaidista), y otros ligados a los niveles estratégico-operacional tanto nacionales (Curso Superior de Inteligencia y Seguridad, Cooperación Cívico-Militar, Técnicas Pedagógicas) como internacionales (NATO Regional Cooperation Course en NATO Defense College –Roma). En el ámbito civil, completó el Máster de Seguridad y Defensa en la Universidad Complutense de Madrid/CESEDEN).
Ha participado en misiones ubicadas en distintos países: Bosnia, Kosovo, Eritrea, Afganistán y Túnez en puestos de responsabilidad en la conduccion de operaciones y Cuarteles Generales tanto nacionales como multinacionales como es el caso de la OTAN, la Unión Europea y Naciones Unidas
👤 Antonio Herrera Carrera. Director de Relaciones Institucionales de LISA Institute.
A nivel profesional, ha sido asesor para el desarrollo de los Sistemas de Información de la Misión Civil de Monitorización de la Unión Europea en Georgia (EUMM). Anteriormente, fue el Jefe del Centro de Gestión de la Información en la misión especial de monitorización de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) en Ucrania. Ocupó el puesto de administrador de las herramientas de Inteligencia en la Sección de Inteligencia del Cuartel General Conjunto de la OTAN en los Países Bajos. Fue Ayudante del Órgano de Apoyo de la Agregaduría de Defensa de la Embajada de España en Cuba. Ha participado en distintas misiones internacionales de mantenimiento de paz en aspectos relativos a inteligencia y seguridad: NATO-SFOR Bosnia y Herzegovina, NATO-ISAF Afganistán, EUCAP Néstor Djibuti.
En el ámbito académico, es licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la UNED. Máster en Estudios Estratégicos y Seguridad Internacional (Universidad de Granada). Máster en Relaciones Internacionales Institucionales y Protocolo (UNED). Máster en Paz, Seguridad y Defensa por el Instituto Universitario “General Gutiérrez Mellado” y UNED. Además, es Profesor del Máster Profesional de Analista de Inteligencia de LISA Institute y del Máster Profesional de Analista Internacional y Geopolítico LISA Institute.
A nivel profesional, es fundador y Director general de LISA Institute. Es Asesor en materia de Seguridad, Inteligencia y Ciberseguridad para diversas empresas e instituciones públicas, tanto en Europa como en América. A su vez, es Consultor en proyectos para la OTAN, ONU y Unión Europea. Anteriormente, fue Responsable de Seguridad y Análisis en la Unidad de Seguridad y Protección Civil de Metro de Barcelona.
A nivel académico, es Licenciado en Criminología (UIC), Graduado en Prevención y Seguridad Integral y Posgrado Superior en Gestión y Derecho de la Seguridad (EPSI), Máster en Mundo Árabe e Islámico (UB), Máster Oficial en Terrorismo (UNIR), Máster en Análisis de Inteligencia (UAB), Máster en Cybersecurity Management (UPC), CISA y CSX (ISACA).
Qué aprenderás en esta masterclass
La inteligencia y la obtención de información son pilares fundamentales en la seguridad y defensa de cualquier nación, pero también para cualquier empresa para poder hacer frente a cualquier reto, riesgo o amenaza. En un mundo donde las amenazas globales son cada vez más complejas y diversas, entender las funciones, coordinación y habilidades necesarias tanto de los Analistas de Inteligencia como de los Agentes de Obtención es crucial.
La Masterclass Masterclass «Analista de Inteligencia vs Agente de Obtención: funciones, coordinación y habilidades necesarias» aborda una temática de gran relevancia, no solo para profesionales del sector, sino para cualquier ciudadano interesado en comprender cómo se protegen los intereses nacionales y globales.
Después de esta ponencia serás capaz de:
Comprender la terminología básica relacionada con la inteligencia y el ciclo de inteligencia.
Identificar las diferencias clave entre un Analista de Inteligencia y un Agente de Obtención.
Reconocer las distintas tipologías y roles de analistas y agentes, así como sus responsabilidades en diferentes contextos.
Evaluar las habilidades y formaciones específicas necesarias para desempeñar con éxito los roles de Analista de Inteligencia y Agente de Obtención.
Analizar la evolución de las tecnologías utilizadas en estos roles y los desafíos actuales en la integración de nuevas tecnologías.
Entender la dinámica de coordinación y colaboración entre analistas y agentes, y cómo gestionar posibles conflictos.
Reflexionar sobre los desafíos éticos y los límites profesionales en el ámbito de la inteligencia.
Participar en discusiones interactivas para resolver dudas y obtener recomendaciones sobre formación y especialización en inteligencia.
La autonomía estratégica europea no es un concepto nuevo, sino que ha ido evolucionando a lo largo de los años, desde la industria de defensa hasta otros sectores. No obstante, en el contexto geopolítico actual, marcado por tensiones, conflictos y con las elecciones europeas a la vuelta de la esquina, su importancia se hace más evidente que nunca. ¿En qué consiste exactamente y por qué es tan relevante en la actualidad?
¿Qué es la autonomía estratégica?
Durante los últimos años, se ha abierto un amplio debate sobre el concepto de autonomía estratégica, ampliamente defendido y criticado por sus implicaciones dentro de la industria de la defensa. Si bien este término no es nuevo y su desarrollo se remonta a tiempos más lejanos, también es cierto que dentro de las instituciones de la Unión Europea ha comenzado a tomar mayor relevancia dada la situación internacional actual hostil en la que nos encontramos, marcada por la inestabilidad, la incertidumbre y, por encima de todo, la necesidad de desarrollar un marco común de defensa a largo plazo.
Conocer en qué consiste este concepto es esencial para poder comprender cómo sus aplicaciones van desde la industria de la defensa hasta el sector político y el desarrollo tecnológico y comercial en la Unión Europea (UE).
Se trata de un concepto ya presente en la narrativa de la defensa europea que, desde hace décadas, se ha convertido en un objetivo deseable en las capacidades de defensa de la Unión Europea y que se vincula a las necesidades de un actor de poder operar de manera autónoma en la toma de decisiones, sin depender de terceros actores. En pocas palabras, se basa en que el actor pueda tomar sus propias decisiones y actuar de forma independiente de otros países en algunas áreas concretas, sin tender al proteccionismo.
Figuras como Josep Borrell, alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad defiende esta postura alegando que la situación actual de hostilidad, incertidumbre y la crisis provocada por la Covid-19 hacen que la Unión Europea se replantee esta capacidad para poder enfrentar los desafíos que acechan en los próximos años. Además, su debate se centra en clarificar este concepto, evitar ambigüedades y recalcar que la autonomía estratégica no se limita exclusivamente a la defensa, sino que debe ser empleada en el avance tecnológico, en el comercio y en la industria, para que la UE sea capaz de actuar independientemente, pero sin caer en proteccionismos ni actuaciones contrarias a los valores de cohesión y competitividad que caracterizan a la UE.
Al existir diferentes interpretaciones que van desde la dimensión política hasta la operativa e industrial, cabe resaltar que este concepto surgió, en sus inicios, en el ámbito de defensa, pero, por su propia naturaleza, se ha expandido hacia otros sectores donde también juega gran relevancia, como la economía y la política. Pero, no nos adelantemos. En primer lugar ¿de dónde surge este controversial concepto y cómo adquiere relevancia en el escenario europeo?
Contexto de la autonomía estratégica: de un concepto a una capacidad
La Unión Europea, desde sus inicios, siempre ha aspirado a poder defenderse colectivamente de todo aquello que supusiera una amenaza para sus intereses comunes. Por ello, la autonomía defensiva siempre ha estado muy presente en el imaginario colectivo europeo.
Sin embargo, durante la década de 1950 estos esfuerzos para lograr crear una comunidad europea de defensa fracasaron, pues el contexto geopolítico europeo se mostraba reacio a invertir en defensa tras las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial. Es decir, los europeos estaban centrados en buscar la paz positiva, basada en la cooperación y la unión, y alejarse de cualquier tipo de escenario bélico, considerado negativo.
Con la creación de la OTAN en el año 1949, muchos de los miembros fundadores de la Unión Europea, que también eran miembros de esta organización, consideraban que los esfuerzos de defensa colectiva debían recaer exclusivamente en la OTAN. Según se especifican en los propios documentos del Servicio de Estudios del Parlamento Europeo, muchos países consideraban esta nueva división de defensa como una amenaza a la misión a largo plazo de la propia OTAN. Este pensamiento todavía se ve reflejado en muchos analistas y expertos, que consideran que la labor de la OTAN es asegurar la defensa colectiva europea y atlántica (Estados Unidos) y que no procede la creación de un organismo de defensa propio europeo.
La urgencia de crear un sistema de defensa europeo alternativo a la OTAN no se vislumbraba en aquel entonces. Sin embargo, la defensa colectiva europea seguía presente en el imaginario colectivo de algunos países europeos, destacando la Cumbre anglo-francesa en Saint-Malo celebrada en 1998, cuando se volvió a mencionar la necesidad de adoptar políticas conjuntas de defensa entre los países europeos, teniendo en cuenta que el mundo se encontraba inmerso en el período post-Guerra Fría, donde la Unión Soviética ya se había desintegrado y una nueva década de prosperidad marcada por la soberanía de los Estados Unidos venía para quedarse.
Aun así, no sería hasta diciembre del año 2013 cuando, por primera vez en la historia de la Unión Europea, se menciona de manera oficial la expresión ‘autonomía estratégica’, al parecer, tras las conclusiones del Consejo Europeo sobre la Política Común de Seguridad y Defensa (PCSD)de la Unión Europea.
Los principales líderes europeos ya dejaron claro que el objetivo del PCSD era dotar a Europa de aquellos mecanismos necesarios para ejecutar operaciones de gestión de crisis a nivel externo, puesto que, como se ha mencionado anteriormente, las competencias de defensa europea territorial correspondían a la OTAN.
Este documento describe la necesidad de establecer «una base tecnológica e industrial de defensa europea que pueda reforzar su autonomía estratégica y su capacidad de actuar con socios».
Aunque el concepto se extendía a la defensa industrial y tecnológica, ha existido mayor asociación a la industria de la defensa, como se destaca en el documento de EU Global Strategy de 2016, y de ahí su controversia. En este documento, la expresión se utiliza en cuatro ocasiones, tres de ellas haciendo referencia a la seguridad y defensa. Es desde entonces que este concepto se ha comenzado a utilizar de manera regular en conclusiones y documentos del Consejo Europeo, marcando el punto de partida a un concepto que, por ende, deja de ser un concepto teórico para pasar a ser una realidad que la Unión Europea cada vez tiene más presente en su política doméstica.
En efecto, lo que anteriormente era un mero concepto que parecía no llevarse a la práctica, en la actualidad cada vez son más expertos y líderes que se suman a la necesidad de convertir esta expresión en una capacidad que forme parte de nuestra realidad actual, adaptando el concepto a cada uno de los ámbitos de interés, como la autonomía estratégica defensiva, tecnológica, energética y comercial.
¿Por qué es necesaria la autonomía estratégica en la situación geopolítica actual?
En 2016, el término era relevante en Europa, pero ahora es una necesidad política urgente debido a la situación geopolítica hostil, especialmente hacia la Unión Europea.
La UE se está convirtiendo, con el paso de los años, en una potencia políticamente irrelevante. A pesar de tan dura afirmación, la realidad es que el centro de poder global se está trasladando hacia la región de Asia-Pacífico, donde países como China o Japón mantienen gran relevancia y, en el caso de China, existen numerosos intereses que marcan el destino la geopolítica mundial actual (véase las controversias con Filipinas, la reunificación con Taiwán o las disputas por el control del Mar del Sur de China). El centro de poder global ya no está en Occidente y de ello ya son conscientes algunos países como Estados Unidos. La Unión Europea, por su parte, debe asegurarse su presencia ejecutando estrategias a largo plazo destinadas a fortalecer su peso como potencia global.
Sin embargo, esta creciente irrelevancia no quiere decir que los países hayan «perdido el respeto» a la Unión Europea, pues para países como China, la UE sigue siendo un socio preferente en términos económicos, a pesar de las diferencias político-culturales. Desde la comunidad internacional se espera que la Unión Europea desarrolle su propia capacidad de actuación autónoma sin estar sujeta a las decisiones de otros socios, como es el caso de Estados Unidos. Esto no quiere decir que la Unión Europea deba tomar distancia de su aliado histórico y sus alianzas en común (OTAN), sino que debe favorecer el multilateralismo con un enfoque propio que beneficie los objetivos comunes europeos y evite que se le desplace como actor en conflictos dentro de las propias fronteras, como es el caso de Nagorno Karabaj, Libia y Siria.
Edificio Berlaymont en Bruselas. Fuente: Sandra Ramos.
Por otra parte, la pandemia de Covid-19 del año 2020 dejó graves secuelas en la población europea, no solo a nivel social sino económico. Las personas se dieron cuenta de lo interconectados que estamos con otros países y la necesidad de comenzar a producir y destinar recursos a industrias que marcarán el futuro, como la tecnología, la inteligencia artificial, el acceso a las energías y el desarrollo científico. Se ha observado cómo esta interdependencia ha causado tensiones políticas, pues aquellos países que hayan decidido invertir en mejorar sus propias capacidades, como es el caso de Rusia con las energías o China con la educación, la ciencia y la tecnología, tendrán una poderosa herramienta que puede perjudicar a los intereses de la Unión Europea al no haber configurado por sí misma su propio mecanismo.
La invasión rusa en Ucrania desde el año 2022 tampoco podía pasar desapercibida. Desde aquel año existe una alarmante preocupación por una posible escalada del conflicto. La actitud beligerante rusa y la imperativa necesidad de evitar un nuevo conflicto a gran escala en suelo europeo hace que nos encontremos en un momento de gran incertidumbre. Se trata de un conflicto al que algunos analistas ya catalogan como ‘estancado’ por su propio contexto y que parece no tener fin, aunque las consecuencias político-económicas continúan afectándonos.
Desde el fin de la Guerra Fría en el siglo XX, las instituciones europeas han posicionado la seguridad y defensa colectiva en la periferia de los intereses. Parece que los conflictos habían llegado a su fin y que, por ende, reactivar el gasto en defensa no era tan relevante como en épocas anteriores marcadas por los conflictos bélicos. Esta sensación de seguridad y comodidad se ha transmitido generación tras generación hasta que, en la actualidad, nos encontramos en un escenario geopolítico cargado de tensiones, conflictos periféricos (y no tan periféricos).
Rusia y su ofensiva contra Ucrania es el aviso de que los europeos nos habíamos acomodado a mantener una percepción diferente del riesgode la que, por ejemplo, los ciudadanos mantienen en lugares como Siria o actualmente los ucranianos. Esta percepción también se aplica dentro de la Unión Europea, pues la geografía delimita las fuentes de preocupación de los estados. Esto quiere decir que Italia no va a percibir con tal riesgo la posible escalada del conflicto ruso-ucraniano que Polonia, (aunque esto no significa que esa escalada afecte a todos de igual manera).
El momento clave de la autonomía estratégica: elecciones europeas 2024
Con las elecciones al Parlamento Europeo el 9 de junio, numerosas cuestiones que afectan al futuro de los europeos se ponen sobre la mesa. Entre ellas, la implementación efectiva de la autonomía estratégica como elemento clave.
Según el portavoz y director general de Comunicación de la Eurocámara, Jaume Duch, esta, en la actualidad, se sitúa como «la biblia de futuro de la Unión Europea».
Parlamentarium en Bruselas. Fuente: Sandra Ramos.
Esto significa que, ante la incertidumbre constante y las próximas elecciones presidenciales de los Estados Unidos, donde existe la posibilidad de un retorno de Donald Trump y su proteccionismo, la Unión Europea tiene una oportunidad de oro para decidir su supervivencia de cara al futuro.
Para ello, los ciudadanos europeos tendrán cita en las urnas este 9 de junio, donde, en el caso de España, podrán elegir entre 33 candidaturas (según datos del BOE).
Cabe destacar que existen otras cuestiones de relevancia que complementan la necesidad de implementar una autonomía estratégica, como el acceso a las energías y materiales de forma autosuficiente para evitar depender de países que ponen en peligro la estabilidad europea, como lo es Rusia actualmente. Por otra parte, el gran reto que la UE enfrenta con la importancia de adaptarse para recibir a nuevos miembros, pues existe una lista de futuras incorporaciones que no reúnen al completo los requisitos solicitados y que, en el caso de la adhesión de Ucrania, pueden desatar un dilema de seguridad internacional con la Rusia de Putin.
Además, existe una creciente involucración de la población joven que continúa manifestándose a favor de ese sentimiento europeo colectivo y una preocupación por la lucha europea contra el cambio climático, que también marcará el destino de la próxima legislatura.
Publicidad de las elecciones europeas en Bruselas. Fuente: Sandra Ramos.
Aun así, todo apunta a que la autonomía estratégica dirigida al ámbito de la defensa, al desarrollo de capacidades tecnológicas e industriales y a la competencia de negociación en términos político-comerciales será el pilar clave que marcará el devenir de la Unión Europea.
Enfoques cruciales para el futuro de la Unión Europea
Si bien la UE debería comenzar a cuestionarse la necesidad de adoptar una estrategia de defensa autónoma con un aumento del gasto para poder responder de manera adecuada a las adversidades que se necesiten enfrentar, también es importante adoptar medidas enfocadas ahacer de la UE una más resiliente, potente y abierta al multilateralismo en el sector tecnológico y en la cooperación comercial. Cabe mencionar el trabajo que la Presidencia Española del Consejo de la UE realizó durante su mandato rotatorio (julio a diciembre de 2023) en favor de la Autonomía Estratégica Abierta, que fue uno de los temas clave durante su mandato y resaltaron durante la Reunión Informal de jefes de Estado o de Gobierno de la Unión Europea que se celebró en Granada ese mismo año. En ella, se recalcó la necesidad de «actuar de forma autónoma cuando y donde sea necesario y colaborar con socios siempre que sea posible».
En cualquier caso y manteniendo alejadas las ambigüedades, el trabajo a largo plazo de la Unión Europea será reforzar sus propias industrias, su propio sistema de defensa y operar en favor del multilateralismo con sus alianzas preferentes como la OTAN, complementando su labor y no actuando de manera independiente. Aun así, las diferencias políticas entre los favorables y contrarios a esta necesidad todavía se encuentran muy presentes en un momento decisivo para el futuro de la Unión Europea con las elecciones parlamentarias de junio. Será, en este momento, donde se vislumbre el rumbo que los ciudadanos han decidido escoger para los próximos años.
➡️ Si quieres adentrarte en la Unión Europea y las relaciones internacionales y adquirir habilidades profesionales, te recomendamos los siguientes programas formativos:
Durante el Osintomático Conference celebrado en Madrid el pasado 17 y 18 de mayo de 2024, el CEO de la consultoría de Ciberseguridad e Inteligencia Zerolynx, Juan Antonio Calles, explicó en una entrevista para LISA News lo que es el reglamento DORA, también conocido como la Ley de Resiliencia Operativa Digital. En este artículo respondemos a algunas preguntas claves sobre la regulación europea que es clave para la ciberseguridad de la Unión Europea.
El reglamento DORA (Digital Operational Resilience Act), también conocido como la Ley de Resiliencia Operativa Digital, fue aprobado por la Unión Europea en diciembre de 2022 para garantizar que las entidades financieras de la UE fueran capaces de resistir, responder y recuperarse de las amenazas operativas digitales. Este reglamento responde a una cuestión de seguridad digital en un entorno cada vez más dependiente de la tecnología, donde los riesgos de ciberataques y fallos tecnológicos pueden tener graves consecuencias para la economía y la sociedad.
Juan Antonio Calles, CEO de la consultoría de Ciberseguridad e Inteligencia Zerolynx, explicó durante el Osintomático Conference celebrado en Madrid que «DORA es una regulación europea que tiene un sentido clave para la futura ciberseguridad en la Unión Europea». Al final, los «ciberataques» están cada vez más «patrocinados por Estados». Por ello, «la UE ha tenido que tomar la decisión obligar al tejido empresarial a mejorar las capacidades a nivel de ciberseguridad».
Tiene como objetivo gestionar los riesgos de las TIC en el sector financiero. Según detalló Calles durante su conferencia, «solo aplica al sector financiero y sus proveedores». La norma busca fortalecer la resiliencia operativa digital de las entidades financieras, tales como bancos, aseguradoras, empresas de crédito, sucursales, empresas de seguro, fondos de inversión y proveedores de infraestructura de mercado. Este marco regulatorio surge en un contexto donde la digitalización y la interconexión del sector financiero aumentan la exposición a ciberamenazas y a fallos tecnológicos que pueden poner en peligro la estabilidad financiera.
La norma se centra «en la cadena de suministro y en el Consejo de Administración de las financieras», ya que «la mayoría de ciberataques se están realizando a través de la cadena de suministros, porque al final son los puntos más débiles de la cadena». Obligará a la «formación de equipos para que conozcan los riesgos». También impone a estas compañías a que «inviertan en ciberseguridad y a definir, aprobar y firmar una estrategia de seguridad». Además, «deberán nombrar a un responsable de seguridad, que será el responsable también de los incumplimientos». Estas sanciones «serán administrativas y, por primera vez en la historia, penales». Además, «se va a obligar a publicar los nombres y apellidos de directivos responsables hasta un máximo de cinco años».
— LISA Institute – Seguridad, Intel y Geopolítica (@LISA_Institute) May 18, 2024
¿A quiénes afecta el reglamento DORA?
DORA se aplica a una amplia gama de entidades financieras dentro de la Unión Europea. Incluye bancos comerciales, bancos de inversión, compañías de seguros, empresas de inversión, gestores de fondo, proveedores de servicios de pago, sociedades de valores, plataformas de negociación, proveedores de servicios de compensación y liquidación de valores, agencias de calificación crediticia y plataformas de trading, así como a proveedores de servicios de tecnología que trabajan con estas instituciones. Esto incluye también a empresas de tecnología que ofrecen servicios críticos como la computación en la nube y análisis de datos.
Los proveedores de servicios externos suscritos a entidades financieras deberán cumplir también con el reglamento. Estos incluyen servicios en la nube, centros de datos, entidades de procesamiento de pagos como PayPal, empresas de servicios de análisis de datos, plataformas de software y gestión o proveedores de servicios de ciberseguridad, entre otros.
Gestión de riesgos TIC. Las corporaciones deben establecer y mantener un marco sólido para gestionar los riesgos relacionados con las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), asegurando que sean identificados, monitorizados y mitigados de manera efectiva.
Pruebas de resiliencia operativa digital. Las entidades deben llevar a cabo pruebas periódicas de sus capacidades de resiliencia operativa digital para garantizar que puedan afrontar y recuperarse de posibles incidentes. Según IBM, el objetivo es «evaluar la solidez de sus protecciones e identificar vulnerabilidades». Los resultados y los «planes para subsanar las deficiencias que detecten, serán comunicados a las autoridades y validados por ellas». Las pruebas ue deberán realizar son evaluaciones de vulnerabilidad anualmente y pruebas de penetración cada tres años. Según el CEO de Zerolynx, «sirve para comprobar que la compañía pueda resistir un ataque».
Gestión de proveedores externos. Los entes deben gestionar y supervisar adecuadamente los riesgos asociados de proveedores externos de servicios TIC, garantizando que estos también cumplan con los requisitos. Las financieras tendrán prohibido contratar a proveedores que no puedan cumplir estas obligaciones, y los organismos reguladores podrán paralizar los contratos que no cumplan la normativa. Además, las entidades deberán mostrar la dependencia que tienen de los proveedores TIC, y tendrán que impedir que sus funciones esenciales no estén concentradas en un grupo reducido de proveedores. Según Calles, «la UE se está dando cuenta de que las empresas se están yendo a tres o cuatro proveedores masivos como Microsoft, Amazon Web Services, etc. Esto provoca que estemos delegando todo en ellos, como la gestión de la seguridad, los correos electrónicos, etc. Este riesgo de concentración conlleva un riesgo para la UE, porque hay algunas compañías que están en Estados Unidos o China, y eso puede hacer que en algún momento ese país pueda hacerse con el control de la compañía». Para ello, «pide el control de esos proveedores con políticas claras y definiendo bien contratos y condiciones de salida y entradas».
Notificación de incidentes. Se establece la obligación de notificar a las autoridades competentes cualquier incidente significativo que pueda afectar la integridad, seguridad o continuidad de los servicios financieros. Según la plataforma Incibe, los pasos a seguir tras un incidente son: «identificación, evaluación de la gravedad, notificación dentro de los plazos establecidos, informes requeridos sobre la actualización, gestión, medidas tomadas y recomendaciones, y contenidos de la notificación, que incluye el motivo del accidente, el impacto y las medidas tomadas».
¿Cómo se implementará DORA y cuáles son sus plazos?
La implementación del reglamento DORA se realiza en varias fases. «La regulación surge a finales de 2022, y las entidades financieras obligadas a cumplir con los requisitos establecidos tienen un plazo de dos años desde la entrada en vigor del reglamento». El reglamento salió a la luz el 16 de enero de 2023. Por lo tanto, «a partir del 17 de enero de 2025 entrará en vigor y será aplicable en cada Estado miembro de la Unión Europea», detalla Calles.
¿Quiénes serán los responsables de la implementación de DORA?
Las autoridades nacionales y europeas son responsables de supervisar y asegurar el cumplimiento de estos requisitos. Sin embargo, la gestión de los incidentes son competencia de las entidades, según el artículo 22 de la norma: «Sin perjuicio de las observaciones de las autoridades de supervisión, las entidades financieras seguirán siendo plenamente responsables de la gestión de los incidentes relacionados con las TIC, así como de sus consecuencias».
La prevención de los incidentes deberá ser ejecutada por cada una de las entidades financieras que incluye la norma. El artículo 9 asegura: «Con el fin de proteger adecuadamente los sistemas de TIC y con vistas a organizar medidas de respuesta, las entidades financieras realizarán un seguimiento y un control permanentes de la seguridad y el funcionamiento de los sistemas y herramientas de TIC y minimizarán las repercusiones en dichos sistemas del riesgo relacionado con las TIC mediante el despliegue de herramientas, políticas y procedimientos adecuados en materia de seguridad de las TIC». Además, «diseñarán, adquirirán y aplicarán políticas, procedimientos, protocolos y herramientas en materia de seguridad de las TIC que tengan por objeto asegurar la resiliencia, la continuidad y la disponibilidad de los sistemas de TIC».
Las entidades financieras utilizarán soluciones y procesos de TIC que sean adecuados». Entre esas soluciones y procesos, las entidades deberán: «garantizar la seguridad de los medios de transmisión de datos; minimizar el riesgo de corrupción o pérdida de datos, acceso no autorizado y defectos técnicos que puedan obstaculizar la actividad empresarial; evitar la falta de disponibilidad, el menoscabo de la autenticidad e integridad, la vulneración de la confidencialidad y la pérdida de datos; garantizar que los datos estén protegidos de riesgos derivados de su gestión, incluidos los debidos a una mala administración, los relacionados con el tratamiento y los errores humanos».
Esta norma se traducirá en un sistema financiero más seguro y confiable, donde las posibilidades de interrupciones y brechas de seguridad se reducirán considerablemente. La confianza en la seguridad y estabilidad de los servicios financieros digitales se incrementará, protegiendo así a los consumidores de fugas o robo de datos. Además, garantizará la continuidad de servicios esenciales en el ecosistema financiero.
Según Juan Antonio Calles en declaraciones a LISA News, estas regulaciones «tienen como objetivo mejorar la ciberseguridad de la UE y de todas las empresas que formamos parte». Eso, asegura, «se va a trasladar en la seguridad de la ciudadanía».
Por lo tanto, tendrá un impacto positivo en los usuarios. Al exigir a las entidades financieras que implementen fuertes medidas de gestión de riesgos tecnológicos y realicen pruebas periódicas de resiliencia operativa, DORA reducirá la probabilidad de ciberataques. Esto significa que los usuarios experimentarán menos incidencias. Además, las transferencias de dinero y las operaciones de inversión serán más seguras. «Ahora la ciudadanía es propensa a recibir todo tipo de estafas. DORA empuja a que todas las entidades financieras potencien su seguridad y diseñen nuevos mecanismos para proteger al usuario», sentencia.
Asimismo, la obligación de notificar incidentes significativos a las autoridades competentes y gestionar adecuadamente los riesgos asociados con los terceros proveedores de servicios TIC garantizará una mayor transparencia y una respuesta rápida ante posibles problemas. Esto permitirá a los usuarios estar mejor informados y protegidos frente a eventuales fallos o ataques que pudieran comprometer sus datos personales y sus activos financieros.
¿Qué impacto puede tener el reglamento DORA en las próximas elecciones europeas?
Todavía faltan por detallar algunos aspectos clave del reglamento DORA. Sin embargo, los eurodiputados prefieren esperar a los resultados electorales, ya que esto hará que las últimas regulaciones cambien de una manera o de otra. «Se prevé que los aspectos más técnicos de la regulación, que sirve para que las entidades puedan cumplir con ellas, se publiquen después de las elecciones europeas». Esto es así «porque dependiendo de los partidos políticos que entren, seguramente quieran hacer algún cambio en la norma», asegura Juan Antonio Calles.
Por lo tanto, la norma va a entrar en vigor en enero de 2025, y solo quedan los últimos detalles que se conocerán tras los comicios que se celebrarán en toda la UE entre el 6 y el 8 de junio. Es muy poco probable que la norma se retire tras las elecciones, ya que solo podría ocurrir si hay un giro radical en las tendencias europeas, y que esos nuevos partidos estén de acuerdo en derogar la norma.
¿Qué es un Reglamento Europeo y qué lo diferencia de las directivas?
La normativa DORA es un Reglamento Europeo. Este tipo de legislación de la Unión Europea tiene aplicación directa y obligatoria en todos los Estados miembros desde el momento de su entrada en vigor, sin necesidad de ser transpuesto a la legislación nacional. Esto significa que, una vez adoptado, el reglamento se convierte en parte del ordenamiento jurídico de cada país miembro y debe ser cumplido en su totalidad por todos los individuos y entidades dentro de la UE.
Los reglamentos son utilizados para garantizar una aplicación uniforme y coherente de las leyes en toda la Unión, eliminando así las diferencias nacionales y asegurando que todos los Estados miembros actúen de acuerdo con los mismos estándares y procedimientos.Por otro lado, las directivas europeas son otro tipo de legislación de la UE. A diferencia de los reglamentos, no tienen aplicación directa. En su lugar, las directivas establecen objetivos que todos los Estados miembros deben alcanzar, pero dejan a cada país la libertad de decidir cómo hacerlo dentro de un plazo determinado.
Los Estados miembros deben transponer las directivas a su legislación nacional, adaptando sus leyes para cumplir con los objetivos establecidos por la directiva. Este proceso permite a los Estados miembros cierta flexibilidad para tener en cuenta las particularidades de sus sistemas legales. Esto conlleva el riesgo de una implementación tardía o desigual.
➡️ Si quieres adentrarte en la Unión Europea y la ciberseguridad y adquirir habilidades profesionales, te recomendamos los siguientes programas formativos:
En el siguiente informe de inteligencia, Arturo Esteban Martínez analiza como Irán podría estar empleando buques espías, como el MV Behshad, para recolectar información que permite la identificación y designación de objetivos para los hutíes en el Mar Rojo. Existen indicios de que el barco actúa como buque nodriza, a pesar de que actualmente, la amenaza para Israel o Estados Unidos, se encuentra en paradero desconocido.
Autor: Arturo Esteban Martínez
Fecha de realización del informe: 27/05/2024
Nivel de clasificación: Público
Resumen ejecutivo
Los hutíes tratan de desestabilizar la región cortando las grandes rutas que transitan por el estrecho de Bab el-Mandeb como respuesta a la invasión de Israel de la Franja de Gaza.
Irán ha asesorado y armado a varios grupos insurgentes en la región mediante las Fuerzas Quds con el objetivo de mermar los intereses occidentales e israelíes.
Se cree que Irán emplea el buque espía MV Behshad para recolectar información que permite la identificación y designación de objetivos para los hutíes.
Hay indicios que muestran que además actúa como buque nodriza para comandos y embarcaciones menores que operan en la región clandestinamente.
El buque se encuentra en paradero desconocido, aunque se presupone que puede ser un objetivo de alto valor para Israel o Estados Unidos.
Introducción
Los acontecimientos derivados del ataque de Hamás el 7 de octubre de 2023 contra Israel han situado a la región de Oriente Medio en un escenario de desestabilización y de conflictos cruzados que amenaza con comprometer los intereses vitales de Occidente.
Parte de estos intereses pasan por el mantenimiento del tráfico marítimo entre el Océano Índico y las grandes rutas comerciales que transitan por el Mar Rojo y el Canal de Suez. Como consecuencia de esta crisis, el tráfico está amenazado por los ataques de actores como los hutíes, que comenzaron a llevar a cabo una serie de acciones contra buques mercantes en el estrecho de Bab el-Mandeb como respuesta a la invasión de Gaza por parte de Israel. Dentro de esta estrategia, destaca el abordaje y secuestrodel buque Galaxy Leader el pasado 19 de octubre.
Irán mantiene un complejo tejido de organizaciones y grupos que utiliza de manera subsidiaria para apoyar sus intereses en el exterior, enfocándose en su lucha contra intereses israelíes y occidentales. La bibliografía especializada se refiere a estos grupos como proxies.
Uno de los principales vectores del intervencionismo iraní es la Fuerza Quds, que pertenece a la Guardia Revolucionaria y está especializada en financiar, entrenar y dirigir grupos insurgentes con el objetivo de desestabilizar a sus enemigos y contribuir a alimentar los ciclos de inteligencia del régimen iraní.
La confluencia de diversos actores anti israelíes y anti occidentales en Oriente Medio propició la formación del denominado Eje de la Resistencia, que con ciertos matices está compuesto por grupos sirios, libaneses y árabes chiíes, junto a aliados oportunistas como Hamás o el propio gobierno venezolano. Dentro de esta confluencia de intereses y de actores, destacan Hezbolá y los rebeldes hutíes, que actúan como principales proxies de Irán en la región.
Existen indicios que respaldan la teoría de que Irán inspiró los ataques de Hamás del pasado mes de octubre en un intento de desgastar a Israel y hacer fracasar los llamados Acuerdos de Abraham, a través los cuales, diversas monarquías sunníes se comprometían a reconocer a Israel y a aislar políticamente a Irán. De entre estos actores proxies, se especuló con una posible entrada en el conflicto del grupo Hezbolá, si bien la postura de este se ha limitado a hostigar el norte de Israel y mantener la presión sin entrar en guerra abierta con el estado hebreo.
Trailer for #Hezbollah ‘s SG Hassan #Nasrallah ‘s widely awaited speech on Friday. He is quickly turning into the man of the hour with anticipation that it will signal the future regional trajectory of the #Israel#Hamas#Gaza conflict & unity of fronts strategy #Lebanonhttps://t.co/aAT2J4Gl5m
El pasado 5 de noviembre de 2023, el líder de Hezbolá en relación con el conflicto en Gaza apuntó que: «Esta es una batalla puramente palestina y no está relacionada con una causa regional o internacional». El otro gran actor proxie de la región, el movimiento hutí, comenzó una campaña de acciones de hostigamiento del tráfico mercante en el Mar Rojo, lo que acarreó acciones de represalia de Estados Unidos y algunos de sus aliados.
Precisamente, los hutíes se están postulando como uno de los actores no estatales más poderosos de la región gracias al armamento de origen iraní basado en misiles de crucero, balísticos, antibuque y antiaéreos. De este arsenal, destacan los siguientes sistemas:
Entre los sistemas UAV destacan las municiones merodeadoras Shahed-136, famosas por su papel en la guerra de Ucrania. Su punto fuerte es su bajo precio y la capacidad de alcanzar objetivos a 2.500 km.
Drones Shahed-136 durante un desfile hutí. Fuente: @michaelh992
En cuanto a los misiles antibuque destaca el Asif, basado en el Fateh-110. Tiene un perfil de vuelo semi balístico, alcanza los 400 km y transporta una ojiva de 500 kg.
Misiles antibuque Asif durante una parada militar. Fuente: The Warzone
Resaltan entre los misiles de crucero el Quds-4, similar al Paveh. Tiene un alcance máximo de 2.000 km y su carga explosiva es desconocida.
El misil balístico que más importante es el Toofan, basado en el Shahab-3. Reporta un alcance máximo de 1.950 km y una carga de 800 kg.
Además, tambien cuentan con misiles antiaéreos, donde destaca el Saqr con un alcance máximo de entre 100 a 150 km.
Con estos medios, los hutíes hostigan asiduamente el comercio marítimo en las proximidades del estrecho de Bab el -Mandeb. A fecha del 10 de mayo de 2024, se contabilizan un total de 82 ataques contra buques civiles y militares.
Updated graphic of Iran & Houthi related maritime incidents impacting shipping in the Middle East
No obstante, hay que recordar que los hutíes no controlan ninguna porción de costa en el Golfo de Adén, por lo que se les dificulta gravemente la verificación y designación de posibles objetivos. Además, no pueden usar medios de adquisición de blancos propios para alcanzar a aquellos buques que navegan por el sur del país. Es por ello que Irán utiliza el buque espía MV Behshad.
¿Qué es un buque espía?
Se pueden diferenciar entre dos tipos de buques espía:
Los buques de recolección de inteligencia, que se emplean para recolectar datos de inteligencia, normalmente empleando sistemas SIGINT. Esto implica que son buques dedicados a localizar, interceptar, e identificar y perturbar las comunicaciones, si fuera necesario, mediante guerra electrónica.
Buque de inteligencia Alerta A-111. Fuente: Facebook
Estos buques suelen pertenecer a organismos oficiales de un Estado (buque de Estado), están desarmados y tratan de mantenerse en aguas internacionales, donde, según el derecho internacional, el país afectado no puede hacer nada por interceptarlo. La realidad es que, en la práctica, sí que se suelen emplear medios no letales para alejarlos de zonas de interés. Existe un caso que es punible según la normativa internacional, y consiste en la emisión de transmisiones ilegales contra una costa o los ciberataques emitidos desde la mar.
También existe la figura del buque espía, que oculta su verdadero rol, manteniendo una tapadera como buque civil (a menudo buques de investigación o de pesca). Normalmente este tipo de buques actúan como buques nodriza que funcionan como un nodo, compilando toda la información recopilada por múltiples embarcaciones de menor tamaño y procesan los datos para obtener un producto de inteligencia.
MV Beshad
Irán recurre al empleo de buques civiles (no de Estado) en cometidos de apoyo a las operaciones diseñadas por el régimen para desestabilizar Oriente Medio. Dentro de estos buques destaca el MV Behshad, botado en 1999 y que está registrado como un mercante perteneciente a la compañía de gestión de barcos Rahbaran Omid Darya.
Este barco saltó a la palestra cuando se confirmó que actuaba como sustituto del MV Saviz desde 2021. Este último era sospechoso de estar recopilando y enviando inteligencia a favor de los hutíes, y fue remolcado hasta Irán tras una explosión que se cree que podría haber sido producida por un ataque conbuceadores de combate israelíes.
Distintas fuentes aseguran que el MV Behshad recopila información en tiempo real y la transmite a los hutíes para que puedan encadenar sus ataques. También se cree que este buque se usa como una base avanzada para los distintos comandos y buques menores que operan en la región.
In 2018 the Saudi Arabian military provided images reportedly showing communications equipment, small boats, weapons & personnel onboard the Iranian ship Saviz which was attacked today in the Red Sea & is reportedly an IRGC-linked command ship 1/2 Source- https://t.co/W1ygIVLs6apic.twitter.com/KvL48aTY2i
De un análisis de sus trazas, se puede deducir que lleva a cabo patrones de búsqueda de tráfico mercante y de buques de armadas occidentales, explotando esta capacidad en beneficio de los aliados hutíes. Este papel es de gran relevancia, dado que es habitual que los buques mercantes transiten por estas aguas con los sistemas de localización AIS apagados como norma de autoprotección.
In fact, once the BEHSHAD entered the Gulf of Aden on 2024-01-11, that's when things escalated in those waters:
Su pauta de vida coincide con ataques lanzados desde territorio yemení bajo control huti, y su comportamiento está claramente relacionado con la evolución de los ataques en el Mar Rojo.
Como consecuencia al anuncio de las acciones de represalia de Estados Unidos en febrero de 2024, el Behshad se dirigió hacia el sur, hacia el Golfo de Adén, y fondeó frente a una base militar china en Yibuti, en África Oriental, según el servicio de seguimiento de barcos e inteligencia marítima MariTrace.
En cuanto a la justificación que dan las autoridades iraníesa la presencia de este buque en aguas del Golfo de Adén, según un vídeo publicado en su canal de Telegram el 11 de febrero de 2023, el ejército iraní afirmó que el MV Behshad estaba «participando en una misión para contrarrestar la piratería en el Mar Rojo y el Golfo de Adén». El vídeo instaba a Estados Unidos a no atacar, advirtiendo que «aquellos que participan en actividades terroristas contra el MV Behshad o embarcaciones similares, ponen en peligro las rutas marítimas internacionales, la seguridad y asumen la responsabilidad global por posibles riesgos internacionales futuros». De esta manera, Irán reconoce que el Behshad es un buque de Estado y que lleva a cabo cometidos asignados por el régimen en estas aguas.
Iran's Artesh (army) released a video (with english dub) on the MV Behshad & Saviz, emphasizing their role as floating armouries, used as depots for supplying activities and strategic support to Iranian vessels & patrol regional waters for over a decade.
Es evidente que el Behshad constituye una valiosa plataforma de obtención y apoyo que colabora con la campaña hutí contra el tráfico marítimo internacional. Sin embargo, y como hemos visto, su actividad de recolección de información y de seguimiento en aguas internacionales no constituye per se una violación del derecho marítimo internacional, mientras no lleve a cabo acciones de piratería o de emisión de transmisiones no autorizadas contra la costa de terceros países.
Su papel como cooperador necesario para los ataques de los hutíes contra el tráfico marítimo puede ser objeto de atención por parte de los actores internacionales, que buscarán recabar por medio de SIGINT o de IMINT evidencias de las acciones de este buque en apoyo de los rebeldes yemeníes.
Sin embargo, nos encontramos en un escenario de conflicto en la Zona Gris donde los distintos actores llevan a cabo acciones ofensivas contra sus enemigos evitando la atribución o la trazabilidad de sus ataques. Por lo tanto, y contando con el antecedente de la misteriosa explosión que afectó a su predecesor, el MV Saviz, no es descartable que el Behshad sea considerado por actores como Estados Unidos o el propio Israel como un objetivo de alto valor, de manera que se lleve a cabo alguna acción encubierta con el fin de neutralizar a esta plataforma. Esta neutralización no necesariamente tendría por qué recurrir a una acción física de ataque armado (recordemos que Irán reconoce a este buque como buque de Estado, por lo que una acción armada sobre él constituiría una agresión armada contra Irán), sino que puede materializarse por medio de acciones de guerra electrónica o incluso cibernética, de manera que los sistemas de a bordo quedasen inoperativos.
De hecho, ya se han publicado informaciones sin confirmar en el sentido de que el Behshad ya ha sido objeto de alguna acción de perturbación en forma de ciberataque.
➡️ Si quieres adentrarte en el mundo de la inteligencia y las relaciones internacionales y adquirir habilidades profesionales, te recomendamos los siguientes programas formativos:
El 30 de mayo el Consejo de Ministros aprobará pedir al parlamento el reconocimiento de Eslovenia al Estado de Palestina.
Finlandia admite que reconocerán a Palestina «en algún momento».
Robert Gobb, primer ministro de Eslovenia, ha informado que su gabinete votará en el Consejo de Ministros del jueves 30 de mayo la solicitud para que el Parlamento vote el reconocimiento al Estado de Palestina. Si la propuesta sale adelante, será enviada al Congreso para la votación, que podría realizarse a principios de junio.
«Tras una serie de consultas en los últimos días, he decidido incluir la resolución de reconocimiento de Palestina en la reunión del Consejo de Ministros del jueves», señaló el primer ministro en unas declaraciones en Argelia. Además, el mandatario ha indicado que Eslovenia «es un miembro responsable del Consejo de Seguridad de la ONU». Por ello, «está obligado a hacer todo lo que esté a su alcance para lograr una paz duradera en Oriente Próximo».
Gobb también ha destacado en Argel su apoyo «al derecho a la autodeterminación de los pueblos, a propósito de la causa palestina y saharaui». «Argelia y Eslovenia son miembros no permanentes en el Consejo de Seguridad de la ONU. Nuestro deber es trabajar juntos para encontrar soluciones a diferentes asuntos actuales y desafíos mundiales».
De salir adelante la propuesta, Eslovenia se uniría a otros países europeos que han reconocido recientemente al Estado de Palestina, como España, Irlanda y Noruega. Esta tendencia creciente en Europa refleja una mayor disposición a apoyar la causa palestina y presionar por una solución de dos Estados al prolongado conflicto.
Finlandia reconocerá a Palestina «en algún momento»
El presidente de Finlandia aseguró que su país reconocerá a Palestina «en algún momento» tras el reconocimiento de algunos países europeos. El mandatario ha reconocido que su país «no está ni del lado de Israel ni de Palestina, sino del lado de la paz». Además, señala que la opción más coherente es «una solución de dos Estados». Por eso, asegura, todavía «no ha anunciado su reconocimiento al Estado de Palestina», aunque matiza que lo hará.
España, Irlanda y Noruega reconocen oficialmente al Estado de Palestina
Los gobiernos de los tres países reconocen oficialmente a partir del 28 de mayo al Estado de Palestina, en una decisión sin precedentes dentro de Europa. «Haciéndonos eco del sentir mayoritario del pueblo español, el próximo martes 28 de mayo, España aprobará en su Consejo de Ministros el reconocimiento al Estado de Palestina», reconoció Pedro Sánchez.
Los tres países aseguraron que esta decisión no va ni contra Israel ni a favor de Hamás, sino que es una decisión para apoyar la solución pacífica de dos Estados. Por su parte, Israel no ha parado de lanzar acusaciones a los tres, culpándolos de estar a favor de Hamás y de tener una postura antisemita. Además, llamó a consultas a sus embajadores y se esperan más reacciones.
Actualmente, los países europeos que reconocen al Estado Palestina son: España, Noruega, Irlanda, Suecia, Islandia, Rusia, Bielorrusia, Ucrania, Polonia, República Checa, Eslovaquia, Hungría, Rumanía, Serbia, Bosnia y Herzegovina, Bulgaria, Chipre y Turquía.
Artículo escrito por:
Rubén Asenjo Morillas. Periodista apasionado por la actualidad internacional y la geopolítica. Escribo para entender el mundo en constante cambio y compartir perspectivas que despierten la reflexión y el debate. Comprometido con la búsqueda de la verdad y las historias que impacten e inspiren.
La central nuclear contará con seis reactores de 55 megavatios cada uno.
Las relaciones económicas entre ambos se fortalecen.
Vladimir Putin y el presidente uzbeko han firmado un acuerdo para la construcción de una pequeña central nuclear en Uzbekistán de seis reactores, marcando un hito significativo en la cooperación energética entre ambos países. Este proyecto se llevará a cabo mediante la colaboración de Rosatom, la corporación estatal rusa de energía atómica, y el gobierno uzbeko. La central nuclear tendrá el objetivo de proporcionar una fuente de energía limpia y confiable para Uzbekistán.
El presidente de Uzbekistán, Mirziyoyev, asegura que «este proyecto es vital» y que «marca el comienzo de un nuevo hito en la alianza estratégica» entre los dos países, según declaraciones a la Agencia TASS. «El acuerdo es vital, ya que Uzbekistán tiene sus propias reservas de uranio. Putin acordó hacer todo lo posible para trabajar en el mercado de energía nuclear de Uzbekistán», señaló.
La construcción de la planta está programada para comenzar este año y se espera que esté operativa a finales de esta década. La central contará con seis reactores de 55 megavatios cada uno y con una capacidad total de 330 megavatios. Se ubicará en la provincia de Yizaj, en el centro del país. Este proyecto también es parte de un esfuerzo más amplio de Uzbekistán para modernizar su infraestructura energética. En caso de construirse, será la primera central nuclear en Asia Central. Esto permitiría a Rusia incrementar su influencia económica en el país.
Además, se anticipa que la central nuclear creará numerosos empleos tanto durante la fase de construcción como en su operación a largo plazo. El acuerdo entre Rusia y Uzbekistán refleja un fortalecimiento de sus lazos bilaterales, y se espera que este tipo de cooperación pueda extenderse a otras áreas de interés mutuo.
Incremento del suministro de gas
El presidente ruso también ha acordado con Uzbekistán el incremento del suministro de gas, tal y como pactaron durante el 2023. «Quiero recordar que el 7 de octubre de 2023 nosotros, junto al presidente de Kazajistán, dimos inicio a los suministros de gas ruso a Uzbekistán a través del territorio kazajo. Ahora las exportaciones se llevan a cabo con un gran adelanto y en caso de necesidad estamos dispuestos a incrementar su volumen», aseguró Putin.
La compañía rusa Gazprom acordó con Uzbekistán abastecer con nueve millones de metros cúbicos de gas al día. También se pactó un tránsito correcto con la compañía de gas estatal de Kazajistán. Putin felicitó que también se está ampliando el gasoducto que provee gas al país. «Esto permitirá incrementar el volumen de gas bombeado a Uzbekistán hasta los 11.000 millones de metros cúbicos anuales para el año que viene», aseguró. Además, aseguró estar «impresionado» por el incremento comercial entre ambos, que aumentó casi un 30% en 2023. «Y estoy seguro de que crecerá más. Durante el primer trimestre de este año, según nuestras estadísticas, superó el 20%. Se trata de un resultado muy bueno».
Intercambio comercial
Vladimir Putin aseguró que las «relaciones comerciales y económicas se diversifican, en especial en la esfera de la cooperación industrial y las altas tecnologías». Por ello, «se firmará un importante paquete de acuerdos» en diferentes campos como la industria, el comercio o la ciencia. Según el mandatario uzbeko, las importaciones entre ambos han llegado a los 10 mil millones de dólares, y ahora trabajan para «llegar a los 20 mil millones de dólares». Además, indicó que los dos tienen «una amplia agenda» que firmaron. «Juntos firmamos una hoja de ruta de 63 puntos. Debo decir que esta se cumple y hay avances reales».
En los últimos años, ha habido un resurgimiento en la cooperación bilateral entre ambos. Rusia sigue siendo uno de los principales socios comercialesy de inversión de Uzbekistán, y ambos países colaboran en diversas áreas. La reciente decisión de Rusia de construir una central nuclear en Uzbekistán es un claro ejemplo de esta colaboración.
Según la OEC, en 2022 Uzbekistán exportó 2600 millones de dólares a Rusia. Los productos que más exportó fueron algodón, uvas y camisetas tejidas. Durante los últimos 26 años, «las exportaciones entre ambos han tenido un incremento a una tasa anualizada superior al 5%». Respecto a las exportaciones de Rusia, en 2022 superaron los 5000 millones de dólares. Los principales productos fueron petróleo refinado, hierro y madera.
Uzbekistán y la OTSC
La Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC) es una alianza militar regional en Asia Central liderada por Rusia que incluye a varias ex repúblicas soviéticas. Uzbekistán ha tenido una relación compleja con la organización. Se unió a la organización en 1992, poco después de su creación, pero suspendió su membresía en 1999. Luego, en 2006, Uzbekistán se reincorporó a la OTSC, y abandonó su participación en 2012.
El papel de Uzbekistán en la OTSC ha sido influenciado por su deseo de mantener una política exterior independiente y su preocupación por las implicaciones de la dominancia rusa en la organización. Aunque ya no es un miembro activo, Uzbekistán sigue cooperando bilateralmente con Rusia en otras cuestiones.
Artículo escrito por:
Rubén Asenjo Morillas. Periodista apasionado por la actualidad internacional y la geopolítica. Escribo para entender el mundo en constante cambio y compartir perspectivas que despierten la reflexión y el debate. Comprometido con la búsqueda de la verdad y las historias que impacten e inspiren.
El proceso de adhesión a la Unión Europea ha experimentado cambios significativos en los últimos años. José Luis Castillo del Aguila, ex alumno del Curso de Política Internacional explica cómo la reforma interna se ha convertido en una condición indispensable para la ampliación, explorando el papel del Consejo de la Unión Europea, el Parlamento Europeo y la Comisión Europea. Además, se analizan temas cruciales como la protección del Estado de derecho, la Política Agrícola Común (PAC), el presupuesto comunitario y la posible necesidad de reformar los tratados.
«La ampliación constituye una inversión geoestratégica en la paz, la seguridad, la estabilidad y la prosperidad» Es un motor para la mejora de las condiciones económicas y sociales de la ciudadanía europea y la reducción de las disparidades entre países […]. Tanto la UE como los futuros Estados miembros deben estar preparados ante la perspectiva de la futura ampliación de la Unión. […] De forma paralela, la Unión debe emprender el trabajo preparatorio en el ámbito interno y acometer las reformas necesarias. «Esto hará que la UE sea más fuerte y potenciará la soberanía europea». Así rezaba la Declaración de Granadadel 6 de octubre de 2023 tras el Consejo Europeo que reunió a los líderes de la UE en la ciudad andaluza. Estas declaraciones, que para muchos podrían ser simplemente palabras, eran, en realidad, la manifestación de un cambio de rumbo que ponía fin a la llamada «fatiga europea» que se venía experimentando desde 2014 en tiempos de la Comisión Juncker.
En la cumbre de Salónica de 2003, se abrió la puerta a un futuro para los países de los Balcanes Occidentales dentro de la Unión, pero el progreso en esta línea ha sido lento y el titubeo institucional ha reducido la credibilidad de la ampliación y ha abierto la puerta a influencia externa, como Rusia o China. La ampliación es uno de los principales instrumentos geopolíticos de la Unión Europea, sobre todo a la luz de la solicitud de adhesión por parte de Ucrania, Moldavia y Georgia en 2022, y de los retos geopolíticos recientes. Se ha convertido en uno de los instrumentos de política exterior más eficaces de la UE y la guerra que se está librando en el este de nuestro continente ha reavivado la necesidad de continuar añadiendo socios al club comunitario.
Actualmente, son ocho los Estados que se encuentran, sea en una fase u otra, en la senda de la adhesión. Serbia, Macedonia del Norte, Albania, Ucrania, Moldavia, Bosnia y Herzegovina, Georgia y Turquía (si bien por las circunstancias actuales, no es posible reanudar, de momento, el proceso de adhesión a la UE de este país).
Sin embargo, a la luz de la larga lista de Estados que podrían llegar a formar parte de la UE, es una idea compartida por muchos que la arquitectura actual de la Unión no está preparada para aguantar un mayor proceso de ampliación. Por ese motivo, aquellos que abogan por la ampliación consideran también que es necesario que la UE se someta a un proceso de reforma que le permita afrontar este desafío. Se requiere una reestructuración ambiciosa para garantizar que las instituciones europeas no pierdan eficacia y continúen estando a la altura de los desafíos globales a los que debe hacer frente la UE.
El debate que se plantea en este sentido es qué cambios son los que se tienen que llevar a cabo y si dichos cambios deberían pasar o no por una reforma de los tratados de la UE. Lo que sí parece estar más claro es que los ámbitos de actuación de las reformas a la hora de llevar a la UE por el camino de la ampliación pasarían por las instituciones y el proceso de toma de decisiones, los recursos de los que dispone la Unión y políticas clave de la UE.
¿Cómo ha cambiado el proceso de adhesión?
A lo largo de los últimos años, y tomando nota de las lecciones aprendidas en el pasado, el proceso de adhesión ha experimentado algunos cambios y se han puesto sobre la mesa propuestas de mejora. El camino sigue siendo el mismo, pero la forma de llegar al destino importa en un contexto en el que la UE ve la ampliación como uno de sus principales instrumentos geoestratégicos.
Para hacer frente a las próximas oleadas de ampliación, mantener la motivación de los aspirantes frente a esa decepción de los últimos años y, al mismo tiempo, seguir actuando como garante del Estado de derecho, la UE también se ha visto obligada a poner en marcha cambios en la metodología del proceso de adhesión.
La reforma de 2020 favorece un enfoque basado en méritos a la hora de satisfacer los criterios de Copenhague y se dio mayor peso a reformas clave, como el Estado de derecho, las libertades fundamentales o el funcionamiento de las instituciones democráticas, sobre todo dentro del Bloque 1, que permanece abierto durante toda la negociación y es el último en cerrarse. Así, se asegura la puesta en marcha de reformas irreversibles.
Asimismo, está el denominado «enfoque gradual», que prevé ofrecer a los Estados candidatos una serie de incentivos por las reformas que lleven a cabo. La idea es prestar un mayor apoyo financiero a los Estados candidatos, en función del progreso de las reformas, y diseñar un mecanismo de sanciones adaptado a cada caso. Así, se busca contrarrestar influencias externas a cambio de profundizar en la convergencia con la UE al conceder algunos beneficios, como las cuatro libertades (de bienes, capitales, servicios y personas), antes de la propia adhesión. Así, este acceso escalonado hasta llegar a la plena integración serviría como incentivo para seguir avanzando.
La reforma como condición para la ampliación
Sin embargo, cabe detenerse en las reformas que se consideran necesarias en todos los niveles de la Unión, no solo en la propia metodología de la adhesión. En este apartado, se exponen algunas de las propuestas de diversos grupos de interés, que incluyen tanto al Parlamento Europeo, como a la Comisión o la propia sociedad civil.
Consejo de la Unión Europea
En primer lugar, es preciso mencionar uno de los mayores obstáculos a los que se enfrentaría a nivel institucional una UE de más de 30 Estados miembros: la unanimidad. Si actualmente el voto por unanimidad ya ha llevado al bloqueo de decisiones en el Consejo, más difícil será que no ocurra en un contexto de mayor número de actores con diferentes intereses. Es cierto que la gran mayoría de las decisiones se toman por mayoría cualificada, sobre todo cuando el Parlamento Europeo participa en el proceso legislativo, pero también es cierto que los bloqueos que imponen algunos Estados en temas fundamentales no se deben al tema objeto de votación, sino a temas vinculados con otras negociaciones.
En general, se propone aumentar la mayoría cualificada y llevarla a más ámbitos, pero difieren las voces en cuanto a en qué ámbitos sería aplicable y cómo debería quedar configurado. Por otro lado, algunos Estados se muestran más reticentes, ya que podría suponer quedarse solos en materias que resultan de interés nacional estratégico.
Asimismo, frente a la proporción actual de que el 55% de los Estados miembros representen a una mayoría del 65% de la población de la Unión Europea, se propone un reequilibrio para aumentar el peso de los Estados pequeños y medianos, en busca una mayoría cualificada más «aceptable» con una proporción de 60-60.
Parlamento Europeo
Reforzar el papel institucional del Parlamento Europeo es otra de las propuestas sobre la mesa, especialmente con miras a otorgarle un derecho general y directo de iniciativa legislativa, que ahora está en manos de la Comisión.
Por supuesto, sería necesario modificar la composición de esta institución y aumentar el número de representantes, pero manteniendo un tamaño viable, como 751.
Comisión Europea
Para la Comisión, se propone reducir el tamaño del Colegio de comisarios. Una opción sería mantener la cuota fijada ya en el propio Tratado de Lisboa: dos tercios del número de Estados miembros (actualmente hay 27).
Otra propuesta sobre la Comisión pasaría por cambiar la forma en la que se elige al presidente para hacer el proceso más democrático. En este sentido, se podrían barajar dos opciones: o bien que fuese nominado por el Parlamento Europeo, en tanto que su composición emana directamente de la voluntad popular, y aprobado por el Consejo Europeo, que es lo contrario a lo que ocurre ahora, o bien que cada partido presentase sus listas con un candidato a la cabeza y que fuesen los ciudadanos los que votasen directamente.
Por último, se propone que el Parlamento Europeo pueda censurar a comisarios individuales, en lugar de a toda la Comisión colectivamente.
Protección del Estado de derecho
El Estado de derecho es uno de los pilares de la Unión Europea y esta debe armarse de medios que le permitan protegerlo ágilmente frente a posibles infracciones de los Estados miembros. En este sentido, es fundamental el procedimiento del artículo 7 del TUE(aplicado, por ejemplo, con Polonia), que permite al Consejo suspender el derecho de voto de otro Estado a modo de sanción. Una propuesta de reforma es que se suprima la exigencia de unanimidad menos un voto para su activación y se cambie por una mayoría de cuatro quintos, se atribuya al Consejo la obligatoriedad de actuar en estos casos, se establezcan unos plazos claros y se otorgue al Tribunal de Justicia la función de árbitro ante posibles vulneraciones.
De nuevo, el aspecto de la unanimidad no es baladí, pues en una potencial Unión de más Estados, cada uno con sus intereses particulares, sería casi imposible que las instituciones pudieran actuar rápidamente ante vulneraciones del Estado de derecho, ya que los países podrían protegerse mutuamente.
Los presupuesto y la política agrícola común (PAC)
Manteniendo las reglas presupuestarias vigentes, la adhesión de nuevos Estados supondría una reducción de los pagos que reciben los miembros actuales. A ello habría que añadirle la tarea de reconstrucción de Ucrania y las nuevas necesidades de países que están muy por debajo de la renta comunitaria. Sin embargo, hay posibilidad de cambiar esta situación, ya que en el caso de una posible adhesión para el año 2030, se daría cabida a ajustar nuevas políticas con un nuevo Marco Financiero Plurianual para los siguientes siete años. Una ampliación requeriría ampliar el presupuesto en tamaño y en relación con el PIB, además de hacerlo más flexible, con mecanismos que permitan, por ejemplo, emitir deuda común de la UE.
Por otro lado, con respecto a la política agrícola común (PAC), se trata de una cuestión polémica que esconde el temor de los Estados miembros a recibir un porcentaje menor del presupuesto destinado a esta política, como quedó patente en la ampliación de 2004, que incluía a países con grandes superficies agrícolas como Polonia. El equivalente en este caso podría ser Ucrania, por lo que sería preciso plantear una reforma.
¿Es necesaria la reforma de los tratados?
Sin embargo, la pregunta fundamental es si para todas estas reformas mencionadas anteriormente (cabe destacar que no es una lista exhaustiva), sería preciso reformar los tratados de la Unión Europea. La divergencia de opiniones en este aspecto es grande y existe un debate abierto entre los Estados miembros y demás actores clave. Se trata de un proceso complejo y existe cierto temor de que el remedio sea peor que la enfermedad, aunque, por otro lado, también existe el argumento de que poner en marcha todas las reformas descritas sin reformar el texto de los tratados, algo que se puede hacer en algunos casos, podría llevar a una UE que se dedica a poner parches para ir adaptándose a las distintas circunstancias, en lugar de asentarse sobre una base sólida.
La Comisión aboga por la revisión de los tratados en algunos aspectos, pero también aboga por aprovechar todo el potencial que ofrecen en su forma actual, como las cláusulas pasarela, que permiten, por ejemplo, cambiar la unanimidad por la mayoría cualificada en el Consejo en determinados casos o cambiar el marco legislativo especial por el procedimiento legislativo ordinario.
Estas opciones serían más viables ante las discrepancias actuales entre los Estados sobre la necesidad de reforma de los tratados. De hecho, la flexibilidad del Tratado de Lisboa ha permitido gestos en los últimos años como la compra conjunta de vacunas o el envío de material bélico a Ucrania, algo que se prohíbe en los tratados, pero que se ha podido materializar gracias al Fondo Europeo para la Paz.
El Consejo de Asuntos Generales de 19 de septiembre de 2023 debatió un informe presentado por un grupo de expertos franco-alemán que llevaba el título de Sailing on High Seas: Reforming and Enlarging the EU for the 21st Century. Este informe realiza un repaso de los distintos ámbitos en los que sería necesaria una reforma del funcionamiento actual de la UE.
Además, incluye un anexo en el que se indica qué reformas requerirían un cambio de los tratados. Para algunas de las reformas mencionadas anteriormente, el grupo franco-alemán considera que podrían necesitar un cambio en los tratados, por ejemplo, todo aquello que tenga que ver con el procedimiento del artículo 7 o el cambio de proporción de la mayoría cualificada en el Consejo. Sin embargo, es cierto que, en la mayoría de los casos, el informe no ve imprescindible la reforma de los tratados.
Así, nos enfrentamos a una encrucijada y un dilema difícil de resolver. Está claro que la UE necesita cambiar su manera de funcionar para poder superar con (mayor) éxito el enorme reto que entraña la ampliación. La duda es cómo debería proceder y con qué profundidad; si esos cambios deben quedar reflejados en los tratados o, por el contrario, debe servirse la Unión de otras rutas de escape alternativas que no enciendan el complicado debate de los tratados.
Está claro que la ampliación está en marcha y es imparable. El tiempo y los acontecimientos geopolíticos determinarán el ritmo con el que esta se desarrolle. Se acometerán múltiples reformas en diversos niveles. Sin embargo, ante las reticencias y desavenencias de los distintos actores y Estados miembros, no parece que, de momento, una de esas reformas vaya a modificar el texto consagrado en los tratados.
➡️ Si quieres adentrarte en la Unión Europea y las relaciones internacionales y adquirir habilidades profesionales, te recomendamos los siguientes programas formativos:
Aseguran que estas actividades causan una intromisión a su soberanía.
Las relaciones entre Corea del Norte y Corea del Sur han experimentado un marcado deterioro en los últimos tiempos.
Corea del Norte ha emitido una acusación contra Estados Unidos y Corea del Sur. Un comunicado de prensa de la Agencia Central de Noticias de Corea (KCNA) denuncia que ambos países han intensificado sus operaciones de espionaje aéreo y marítimo sobre territorio norcoreano. El régimen norcoreano califica estas acciones como una «intromisión hostil y provocadora» a su soberanía. La declaración refleja un aumento en las tensiones en la península coreana.
El viceministro norcoreano de Defensa Nacional, Kim Kang Il, asegura que «Estados Unidos y Corea del Sur siguen invadiendo gravemente la soberanía y la seguridad de la República Popular Democrática de Corea». Según el comunicado, Estados Unidos habría utilizado unos 16 aviones espías entre el 13 y el 24 de mayo. «16 aviones de reconocimiento estratégico de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, cinco RC-135 y once U-2S, participaron en espionaje aéreo contra la RPDC». En particular, aseguran que «la Fuerza Aérea de los Estados Unidos movilizó tres RC-135 del 20 al 23 de mayo». El objetivo, denuncia, era llevar a cabo un «espionaje aéreo a un nivel que va más allá de la situación de guerra». El método era mediante la «movilización repetida de aviones no tripulados de reconocimiento RQ-4B y otros aviones de reconocimiento casi sin demora todos los días».
«Este espionaje militar hostil, junto con diversos ejercicios militares, se ha convertido en la causa principal de las tensiones militares regionales cada vez mayores», critica. Pyongyang habría identificado uso de drones y aviones espías como parte de estas operaciones. «Este espionaje militar hostil, junto con varios ejercicios militares de quienes no cesan en sus esfuerzos por desestabilizar nuestra nación, se ha convertido en la causa fundamental de las crecientes tensiones militares regionales», añadió.
Pyongyang ha acusado además a Corea del Sur de llevar a cabo una «sucia guerra psicológica» al mostrar «folletos» y «otros objetos» en la frontera. Esto, asegura, constituye una «provocación peligrosa con posibles consecuencias militares».
Intromisiones por mar
El ejecutivo de Kim Jong-un también ha informado de un incremento en las «intromisiones enemigas» por mar. Culpa a Seúl de cruzar repetidamente su frontera marítima. «El número de intrusiones enemigas a través de nuestra frontera marítima también está aumentando. Varios tipos de buques de guerra de la Armada y de la Policía Marítima de la República de Corea cruzan con frecuencia nuestra frontera marítima». Utilizan «pretextos tales como patrullas móviles», asegura el comunicado.
En respuesta esto, el ministro de Defensa norcoreano ha afirmado que el Ejército llevará a cabo «acciones ofensivas de inmediato» ante cualquier violación de su «soberanía, seguridad e intereses nacionales». «Las continuas incursiones sobre nuestro territorio representan una grave violación de nuestra soberanía y un acto provocador que podría tener serias consecuencias», advirtió.
«Ya hemos advertido que tomaríamos las medidas militares necesarias para defender nuestra soberanía y seguridad. Advertimos oficialmente que nunca podremos tolerar esa continua injerencia en nuestra soberanía marítima. Podemos ejercer nuestro poder de autodefensa sobre o bajo el agua en cualquier momento. Si se produce algún incidente en el mar, la República de Corea será plenamente responsable de su violación de la soberanía marítima de la República Popular Democrática de Corea, haciendo caso omiso de su advertencia. Hemos decidido que si la República de Corea se niega a respetar la frontera marítima declarada por la República Popular Democrática de Corea, debe hacer que la República de Corea tenga miedo de cruzarla», sentenció el Viceministro de Defensa.
Las relaciones se deterioran
Las relaciones entre Corea del Norte y Corea del Sur han experimentado un marcado deterioro en los últimos tiempos, llegando a un punto de tensión no visto en años. Este declive se atribuye a una serie de factores. Entre ellas, las provocaciones y demostraciones de fuerza por parte de Corea del Norte, como pruebas de misiles balísticos y ejercicios militares. Las sanciones internacionales, la propagación de propaganda y la realización de maniobras militares cerca de la frontera han contribuido a aumentar la desconfianza entre los dos países.
La llegada al poder en Corea del Sur del presidente Yoon Suk-yeol en 2022 ha traído un cambio de estrategia, con un mayor enfoque en la desnuclearización previa a cualquier diálogo. Esto ha generado más hostilidad por parte de Corea del Norte, quien ha aumentado las pruebas de misiles y armas nucleares. Además, el líder norcoreano, Kim Jong-un, declaró a principios de 2024 que la existencia de dos Coreas se ha vuelto permanente, lo que sugiere un abandono de las esperanzas de reunificación a corto o medio plazo. Además, suprimió los comités para la reunificación con Corea del Sur al considerar «un grave error anacrónico considerar a la República de Corea como un socio para la reconciliación y la reunificación».
Artículo escrito por:
Rubén Asenjo Morillas. Periodista apasionado por la actualidad internacional y la geopolítica. Escribo para entender el mundo en constante cambio y compartir perspectivas que despierten la reflexión y el debate. Comprometido con la búsqueda de la verdad y las historias que impacten e inspiren.
La presidenta vetó la Ley de Agentes Extranjeros el pasado 18 de mayo.
La norma exige que las organizaciones que reciben más del 20% de su financiación del extranjero se registren como «agentes extranjeros».
El primer ministro de Georgia, Irakli Garibashvili, ha lanzado severas acusaciones de «traición» contra la presidenta Salomé Zurabishvili, después de que esta rechazara la polémica Ley de Agentes Extranjeros por considerarla «prorrusa». La confrontación ha intensificado las tensiones políticas en el país, reflejando una creciente división entre el gobierno y la presidencia.
Garibashvili manifestó su indignación en unas declaraciones, donde criticó duramente a Zurabishvili por socavar la seguridad nacional y los intereses del país. «La negativa de la presidenta a apoyar esta ley es un acto de traición contra el pueblo georgiano y nuestra soberanía», afirmó el primer ministro. «Esta ley es esencial para protegernos de la interferencia extranjera».
«La unión del pueblo y de las autoridades elegidas por él y las medidas adoptadas nos han dado en los dos últimos años la oportunidad de conservar la paz en el país a pesar de las amenazas existenciales y las diversas traiciones, incluida la traición de la presidenta», declaró el primer ministro en el acto del Día de la Independencia de Georgia. Kobajidze afirmó que «la historia reciente de Georgia y los procesos del mundo actual nos han mostrado con claridad que la soberanía es la garantía más eficaz de cualquier país», añadió. Además, pidió «cuidar unos de otros y derrotar al odio», ya que «con amor» se podrá «construir lo que fue destruido por la hostilidad».
«Georgia ingresará en la UE»
El jefe de Gobierno recordó durante los actos del Día de Independencia que tiene la confianza de que su país podrá ingresar en el bloque comunitario antes del 2030. «En 2030 viviremos en una Georgia unida y fuerte junto a nuestros hermanos y hermanas de Abjasia y Osetia del Sur. En 2030, Georgia, unida y fuerte, deberá convertirse en miembro pleno de la UE».
La Unión Europea advirtió a Georgia, señalando que la implementación de la Ley de Agentes Extranjeros «repercute negativamente» su adhesión al bloque. En un comunicado, representantes europeos expresaron su preocupación por la legislación, argumentando que podría socavar los principios democráticos y las libertades fundamentales, aspectos esenciales para la adhesión a la UE.
«La adopción de esta ley repercute negativamente el avance de Georgia hacia una mayor integración en la UE», afirmó el Alto Representante de la Unión, Josep Borrell. El mandatario pidió reconsiderar la medida para no comprometer sus aspiraciones euro atlánticas. «Retiren la ley, mantengan su compromiso con el camino de la UE y avancen en las reformas necesarias. Esto destruirá la labor de la sociedad civil y de los medios de comunicación independientes, mientras que la libertad de asociación y la libertad de expresión son derechos fundamentales en el núcleo de los compromisos de Georgia como parte del Acuerdo de Asociación y de cualquier vía de adhesión a la UE», sentenció.
Respuesta de la presidenta
En respuesta, la presidenta Zurabishvili defendió su postura argumentando que la ley representa un retroceso democrático y una amenaza a las libertades civiles. «Mi deber es proteger los derechos y libertades de nuestros ciudadanos. Esta ley es un peligro para nuestra democracia y no puedo apoyarla», declaró la mandataria.
La presidenta ha afirmado que en los próximos comicios de octubre se decidirá si Georgia toma un camino europeo o prorruso. También criticó que los ciudadanos viven con «indeterminación y miedo». «El pueblo de la nueva Georgia que nace hoy no permitirá esto. Nadie puede obligar a Georgia a vivir según credos ajenos, dogmas ajenos o vivir entre cadenas. Nadie ni nada devolverá a Georgia al pasado», afirmó en su discurso entre abucheos delante de militares. Además, aseguró que «en estos momentos donde pende la sombra de Rusia, el verdadero camino para conservar la independencia es mantener la asociación con Europa y Estados Unidos. Quienes sabotean este camino, pisotean el futuro seguro de Georgia».
El pasado 18 de mayo, la presidenta vetó la Ley de Agentes Extranjeros. La ley, que genera un intenso debate y numerosas protestas tanto dentro como fuera del país, fue rechazada por la mandataria debido a sus «implicaciones para la democracia y las libertades civiles» en Georgia. Zurabishvili afirmó que la normativa, que obligaba a las organizaciones con más del 20% de financiación extranjera a registrarse como «agentes extranjeros», representaba una «amenaza significativa» y podría ser utilizada para «reprimir la disidencia». El próximo 27 de mayo el Comité del Parlamento valorará la prohibición de Zurabishvili y estudiará eliminar la restricción. Para ello, necesita del apoyo de más de la mitad de los diputados.
¿Qué es la Ley de Agentes Extranjeros de Georgia?
La Ley de Agentes Extranjeros, propuesta en el parlamento georgiano, se inspira en una legislación similar existente en Rusia. La normativa requiere que las organizaciones no gubernamentales (ONG) y otros grupos, como medios de comunicación, que reciban más del 20% de su financiación del extranjero, se registren como «agentes extranjeros». También impone estrictas obligaciones de información y transparencia sobre sus actividades y financiamiento.
La ley ha generado una intensa polémica y críticas tanto a nivel nacional como internacional. Los defensores argumentan que es una medida necesaria para salvaguardar la soberanía del país y evitar la injerencia extranjera en los asuntos internos. Sostienen que la legislación ayudará a identificar y regular a aquellos que puedan estar actuando en contra de los intereses nacionales bajo la influencia de potencias extranjeras.
Sin embargo, los opositores ven en esta ley una amenaza a las libertades fundamentales y a la sociedad civil. Temen que sea utilizada como una herramienta para reprimir la disidencia y silenciar a las ONG y medios de comunicación críticos con el gobierno. Varios grupos de derechos humanos han advertido que la ley podría llevar a un ambiente de miedo y autocensura, limitando el espacio para la oposición política y el debate público.
Además, la comunidad internacional, incluidos la Unión Europea y Estados Unidos, ha expresado su preocupación por la posible erosión de la democracia en Georgia. En numerosas ocasiones, han instado al gobierno georgiano a reconsiderar la legislación, argumentando que podría alejar al país de sus aspiraciones de integración euroatlántica.
Esta norma será un tema relevante en el contexto de las elecciones al Parlamento Europeo de 2024. La política de expansión y las relaciones con países vecinos serán temas cruciales de debate.
Artículo escrito por:
Rubén Asenjo Morillas. Periodista apasionado por la actualidad internacional y la geopolítica. Escribo para entender el mundo en constante cambio y compartir perspectivas que despierten la reflexión y el debate. Comprometido con la búsqueda de la verdad y las historias que impacten e inspiren.
Bruselas aspira a alcanzar la autonomía estratégica a nivel militar, utilizando la «amenaza rusa» como principal argumento en un contexto de volatilidad e incertidumbre global. Durante 2024, han sido frecuentes las declaraciones de líderes europeos argumentando la necesidad de que la Unión Europea (UE) logre dotarse de un sistema defensivo propio que le permita obtener autonomía militar estratégica para acometer los desafíos globales de un mundo cada vez más volátil e inseguro. En este artículo, Roberto Mansilla Blanco, alumno del Máster Profesional de Analista de Inteligencia de LISA Institute, explora los desafíos y oportunidades para la Estrategia Industrial europea de la Defensa.
Estas expectativas defensivas europeas buscan, al mismo tiempo, reducir su dependencia de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), organismo que cumplió 75 años de existenciaeste mes de abril. Un aniversario que coincide con una histórica ampliación en la que Suecia y Finlandia abandonaron su tradicional neutralidad para convertirse en nuevos socios de una alianza que alcanza ahora los 32 miembros.
Esta ampliación de la OTAN, que pone fin a décadas de contención estratégica, y las expectativas defensivas europeas recrean la posibilidad de un retorno a la política de bloques tan presente durante la Guerra Fría. (1947-1991); ya no determinada por factores ideológicos sino más bien geopolíticos.
Las voces del «militarismo europeísta»
Los líderes más prolíficos en invocar una nueva Estrategia Europea de Defensa han sido el presidente francés, Emmanuel Macron, con declaraciones tan persuasivas como «la guerra nos toca» o«Putin nos amenaza con el arma nuclear». También está la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen, quien declaró que «la guerra no es inminente pero tampoco improbable» y «Europa debe estar lista ante la amenaza rusa». Por su parte, Josep Borrell, comisario europeo para Política Exterior y de Seguridad, reforzó estos planteamientos al considerar que «es inevitable una guerra en Europa en los próximos años».
A ellos les siguieron el primer ministro polaco, Donald Tusk, al explicar que estamos ante el «fin de la era de calma» en Europa, advirtiendo sobre una nueva etapa de «preguerra». Un tono similar utilizó la primera ministra de Estonia, Kaja Kallas (en lalista de búsqueda y captura para el Kremlin) quien no dudó en utilizar las referencias históricas al argumentar que «estamos como en 1937», etapa previa a la II Guerra Mundial y aseguró que «la duda es cuándo comenzará la próxima guerra».
Estas declaraciones por parte de altos cargos de Polonia y Estonia no deben pasarse por alto. Ambos son países miembros de la OTAN y de la UE con un pasado de dominación soviética y sentimientos antirrusos. En el caso estonio existe una importante comunidad de etnia rusa que ocupa aproximadamente el 25% de la población de ese país báltico y que, según algunas fuentes, ha sufrido discriminación lingüística desde la disolución de la URSS en 1991. Según fuentes de inteligencia estonias, el Kremlin intenta ejercer influencia política en ese país.
Pero también se han pronunciado voces internas en la UE en sentido contrario, enfocando en los riesgos de esta deriva militarista. Es el caso del primer ministro húngaro,Viktor Orbán, de conocidas críticas hacia Bruselas y simpatías por Rusia. En declaraciones reproducidas en la agencia estatal rusa TASS, Orban consideró que Europa «está jugando con fuego» asegurando que el lobby militarista «domina hoy la política» en Bruselas.
Las reacciones tampoco tardaron desde Moscú. El presidente, Vladímir Putin respondió inmediatamente sobre las «trágicas consecuencias» de una eventual implicación directa de Europa y de la OTAN en Ucrania. El jefe del servicio de inteligencia exterior, Serguéi Naryshkin, indicó que Francia estaba preparando enviar un contingente militar a Ucrania. Esta permanente tensión entre Rusia y Occidente retrotrae los tiempos de la «guerra de espías». Alemania anunció la detención de una «nueva generación de espías rusos». En Estados Unidos., el FBI también advirtió de la masiva concentración de agentes rusos en ese país.
La Estrategia Industrial Europea de Defensa
Este contexto de riesgos y amenazas para Europa ha llevado a la adopción, en marzo de 2023, de la Estrategia Industrial Europea de Defensa como nuevo documento marco que garantice las prioridades defensivas europeas.
El presente análisis se concentrará en dos aspectos principales:
1. Definir las bases de laEstrategia Industrial Europea de Defensa. Se prestará atención la nueva ecuación militar dentro de la UE, su capacidad para dotarse de una autonomía estratégica defensiva, la posibilidad de desarrollar un complejo militar-industrial independiente y determinar cómo serán a partir de ahora sus relaciones con la OTAN.
2. Los desafíos geopolíticos de la Estrategia Industrial Europea de Defensa, observando no solo las amenazas anteriormente citadas (Rusia) sino también el nuevo escenario que se abre con la reciente apertura de un nuevo proceso de ampliación de la UE hacia países como Ucrania, Moldavia y Georgia, entre otros.
¿Qué es la Estrategia Industrial Europea de Defensa?
En 2003, el Consejo de la Unión Europea adoptó el primer marco conceptual para elaborar la Estrategia de Defensa Europea. Mientras afirmaba que la UE era un «espacio de estabilidad», el documento identificaba como amenazas la proliferación de armas de destrucción masiva; el terrorismo y la delincuencia organizada; la ciberseguridad; la seguridad energética; y el cambio climático.
Dos décadas después, el panorama geopolítico y de seguridad en Europa ha cambiado radicalmente. La invasión de Ucrania reforzó el papel de la OTAN, cuya Cumbre de Madrid(29-30 de junio de 2022) identificó por primera vez a Rusia y China como las principales amenazas para la seguridad occidental.
Esta realidad ha motivado a que Bruselas acelere los mecanismos de adopción de una nueva estrategia defensiva. En marzo de 2024, la Comisión Europea aprobó la Estrategia Industrial Europea de Defensa (European Defence Industrial Strategy, EDIS) cuyas prioridades son:
Mejorar la capacidad de respuesta ante cualquier circunstancia y horizonte temporal.
Integrar la cultura de preparación para la defensa en todas las políticas europeas.
Fomentar la cooperación con los socios estratégicos y afines de la UE.
Vistas estas prioridades, resulta evidente que la UE trabaja conscientemente en construir un complejo militar-industrial propio capacitado para actuar con eficiencia, así como procrear una cultura de la defensa con influencia en la clase política, las instituciones y la opinión pública europeas. Esta autonomía estratégica en defensa implicaría al mismo tiempo intentar reducir la dependencia tecnológica exterior. En la actualidad, el 78% de las adquisiciones europeas en materia de defensa proceden de fuera de la Unión Europea, un 60% proveniente de Estados Unidos.
La estrategia pretende alcanzar hasta 2030 la adquisición de, al menos, el 40% de los equipos de defensa de forma colaborativay la garantía de que el valor del comercio de defensa represente al menos el 35% del valor del mercado de defensa de la UE. Otras prioridades son destinar al menos el 50% del presupuesto comunitario en contratación pública en materia de defensa hasta 2030 y el 60% de aquí a 2035. El Programa Europeo para la Industria de la Defensa movilizará un presupuesto de 1.500 millones de euros entre 2025 y 2027.
Tras ser presentada por la Comisión, esta Estrategia deberá ser aprobada por el Parlamento Europeo y después por el Consejo Europeo. Aquí aparece un hecho importante: las elecciones al Parlamento Europeo previstas para el 6 y 9 de junio y las nuevas autoridades dentro de las instituciones europeas que saldrán de estos comicios. En estos comicios parlamentarios se estima el posible avance de partidos euroescépticos críticos con el actual modelo europeísta, algunos de ellos incluso calificados de «prorrusos». La preocupación en Bruselas se acrecienta ante la consolidación en el seno de la UE de líderes díscolos como el ya mencionado Orbán y el eslovaco Robert Fico, ambos con fluidas relaciones con Rusia y China.
Una nueva UE con bases en la defensa
Este contexto pareciera anunciar la posibilidad de concreción de una «nueva Unión Europea» que priorice ahora la seguridad con expectativas proteccionistas y una fuerza de acción rápida para repeler las amenazas. Este escenario modificaría significativamente los cimientos estructurales que dieron origen a la UE como un espacio pacifista, de estabilidad y apertura de fronteras.
En el foco está la amenaza que supone una potencia nuclear como Rusia, más aún tras la reciente nueva reelección presidencial de Putin hasta 2030 y las posibilidades de que Moscú adopte una nueva estrategia de defensa. También se identifica como amenaza el ascenso emergente de China como potencia económica, geopolítica y militar. No se descartan tampoco el terrorismo, principalmente de carácter yihadista; la ciberseguridad y la proliferación de mecanismos de desinformación y proxy wars y «guerras híbridas», en estos últimos casos apuntando igualmente a Rusia y China como principales instigadores.
Estas realidades han determinado la repentina adopción en Bruselas de un discurso cada vez más militarista y de expectativas de guerra ante «amenazas inminentes» a su seguridad, como es el caso ruso. Esto ha permitido atender también algunos aspectos clave como:
El planteamiento de retornar al servicio militar obligatorio, actualmente vigente en nueve países de la UE: Austria, Estonia, Dinamarca, Finlandia, Grecia, Chipre, Suecia, Letonia y Lituania, además de otros no miembros como Noruega, Suiza, Moldavia y Ucrania. Esto podría implicar la posibilidad de reclutamientos forzosos en caso de agravamiento de las crisis de seguridad.
El aumento de la ayuda militar a Ucrania, incluso acelerando sus expectativas de ingreso a la UE y a la OTAN a mediano plazo.
El reforzamiento de las fronteras nacionales y el proteccionismo.
La posibilidad de que Donald Trump gane las elecciones presidenciales estadounidenses de noviembre próximo, particularmente por su visión crítica hacia los compromisos defensivos atlantistas vía OTAN, así como la ayuda militar a Ucrania. Tras ganar las primarias del Partido Republicano, Trump atizó el clima de preocupación transatlántica al denunciar a los miembros de la OTAN que no gasten lo suficiente en defensa, animando a Moscú a «invadirlos».
El nuevo mapa militar europeo
Existen otros aspectos relevantes para el funcionamiento de la EDIS. Destaca el fomento del gasto militar en una UE cuya cultura política ha sido tradicionalmente reacia a aumentar los presupuestos en defensa, defendiendo más bien el carácter de «soft power» de una Europa observada desde el exterior como una referencia pacifista, de estabilidad, integración y resolución de conflictos.
Visto en perspectiva, la EDIS podría suponer un catalizador de motor económico que implique una nueva concepción de la integridad continental con énfasis en la seguridad. Este escenario abarcaría una reconversión de las prioridades de empleo a favor del complejo militar-industrial, enfocando en el acceso al nuevo mercado laboral de una población profesionalmente capacitada e intentando con ello atajar la precariedad laboral y el desempleo. De acuerdo a la Eurostat, la Oficina de Estadística de la UE, las cifras de desempleo en Europa para el primer trimestre de 2024 registraron un mínimo histórico del 6,4%.
No obstante, aumentar el gasto militar y propiciar una reconversión industrial en torno a la seguridad implica esfuerzos financieros considerables en una Europa estancada en cuanto al crecimiento económico. A mediados de abril, el Fondo Monetario Internacional (FMI) reflejó sus inquietudes sobre el crecimiento económico europeo. Mientras el FMI confirmaba que Rusia crecerá un 2,6% este 2024, la Eurozona apenas lo hará en un 0,8 %. Varios expertos de la Comisión Europea advierten sobre la necesidad de recuperación del modelo económico y social europeo vigente desde la posguerra a favor de una nueva política industrial estratégica más competitiva, donde la seguridad y las nuevas tecnologías tendrían la baza predominante.
En cuanto al gasto público militar en defensa, Europa apuesta al alza. Si en 2014 (año de la anexión rusa de Crimea) los miembros europeos de la OTAN gastaron en defensa 235.000 millones de dólares estaodunidenses, correspondiendo a un 1,4% del PIB europeo, esta cifra para 2023 ascendió a 347.000 millones de dólares estadounidenses, equivalente a un 1,85% del PIB. Se espera que en 2025 los países europeos alcancen el tope de 2% del PIB para gasto en defensa establecido en la Cumbre de la OTAN de Madrid. No se debe pasar por alto que este contexto podría reforzar el modelo de «privatización de la guerra» vía empresas contratistas beneficiadas del gasto público.
Este nuevo escenario refleja igualmente una posible reconfiguración del poder militar europeo. Destacan aquí nuevas realidades como el denominado «Triángulo de Weimar», conformado por Alemania, Francia y Polonia. Esta especie de troika parece erigirse ahora como el nuevo poder militar y político dispuesto a relanzar la UE.
Destaca aquí el caso francés, una de las principales potencias nucleares. La súbita retórica militarista del presidente Macron podría intuir la necesidad de reconstruir el complejo militar-industrial francés con la finalidad de recuperar su peso como potencia military alcanzar un mayor grado de autonomía frente a la OTAN.
La reciente pérdida de influencia de París en su espacio geopolítico del Sahel y el África francófona (Malí, República Centroafricana, Burkina Faso) ante la penetración de actores exógenos (Rusia, China) es un factor que bien podría persuadir a Macron a erigirse como el principal impulsor de la EDIS, ampliando sus expectativas de ayuda militar a Ucrania incluso manejando la posibilidad de envío de efectivos militares. Según el último informe del SIPRI,Francia acaba de suplantar a Rusia como el segundo mayor exportador de armas a nivel mundial, quedando solo por detrás de EE. UU.
Otro actor importante dentro de la UE en esta nueva ecuación militar es Polonia, también miembro de la OTAN. Rusia ha acusado a Varsovia de hacer lobby en Washington para desplegar armas nucleares en territorio polaco. Por su parte, la OTAN comienza a observar a Polonia como su nuevo socio estratégico ante la «inminente amenaza rusa» y como garantía para ejercer un esquema de contención y de seguridad entre el Mar Báltico y el Negro.
La base militar de la Alianza Atlántica en la población polaca de Rzeszow, muy próxima a la frontera con Ucrania, es un ejemplo de esta potencialidad estratégica polaca. Varsovia planea incrementar su gasto militar al 4% de su PIB, doblando el tope pautado por la OTAN, toda vez su territorio se ha convertido en un importante centro de adiestramiento para combatientes ucranianos. Polonia va a poner en marcha cursos de adiestramiento militar y de supervivencia para civiles y construirá una nueva red de refugios.
La EDIS y la OTAN: ¿hacia un nuevo trato?
Queda por definir cómo será el encaje de cooperación entre una EDIS que cuenta en su seno como países europeos miembros de la OTAN y las prioridades de la Alianza Atlántica, definidas tras la Cumbre de Madrid de 2022.
La fuentes desde Bruselas aseguran que los esfuerzos de defensa de la EDIS son complementarios y no sustitutivos de las capacidades de la OTAN. No obstante, es conocida la fractura interna entre los denominados «europeístas» que aspiran a fortalecer una política más proteccionista y netamente europea; y los «atlantistas» que miran a Washington como su protector. Estos últimos son los que ven con mayor preocupación la posibilidad de retorno de Trump a la Casa Blanca y sus políticas aislacionistas con respecto a los compromisos con la OTAN.
Solo la ayuda a Ucrania ha reducido momentáneamente esas tensiones internas. En una reciente reunión de ministros de Exteriores en Bruselas se comenzó a perfilar públicamente la creación de un fondo común dotado de unos US$ 100.000 millones de apoyos a Kiev para los próximos cinco años. Los compromisos siguen, por tanto, intactos: la OTAN realizó en marzo unos ejercicios militares estratégicos en Noruega, Suecia y Finlandia, muy cerca del círculo polar ártico, provocando la irritación de Moscú.
Pero la incertidumbre sobre la capacidad operativa de la EDIS, la dependencia europea de la OTAN y la escasa experiencia combativa de los ejércitos europeos siguen generando interrogantes e incrementando las tensiones entre los lobbies militaristas. Más allá de Trump, tampoco está claro si Washington aceptará, incluso a regañadientes, la posibilidad de una Europa con autonomía estratégica en defensa.
Los desafíos geopolíticos de la EDIS
La EDIS deberá también atender una serie de retos geopolíticos que podrán a prueba su capacidad y consistencia. Destacan así:
Una Rusia militar y políticamente más fortalecida y expansiva, reproduciendo el «modelo Crimea y Dombás» aplicado en Ucrania poniendo el foco ahora en «proteger» otros territorios con población étnica ruso parlante (Transnistria; repúblicas bálticas) y miembros de la UE y de la OTAN (Polonia) que amenacen los intereses rusos. Este escenario podría recrear la posibilidad de un enfrentamiento directo, convencional e incluso nuclear, entre Rusia y la OTAN. Por el contrario, al lado, este enfrentamiento entre Rusia y Occidente podría derivar en intenciones políticas para procrear una Rusia post-Putin, tal y como pretenden Washington y Bruselas. El apoyo a exiliados políticos rusos en Europa como plataforma opositora a Putin podría definir una nueva fase de este enfrentamiento.
Una China emergente, cuya alianza con Rusia a través del eje euroasiático insertaría al eje atlantista entre Estados Unidos, Europa y la OTAN hacia una confrontación de bloques y de ampliación de esferas de influencia (pacto AUKUS) en escenarios de elevada tensión global (Taiwán, Indo-Pacífico, sureste asiático). Ese eje euroasiático se ve geopolíticamente complementado con otros aliados como Turquía, Irán, Corea del Norte e incluso India, y una implicación cada vez mayor en otros contextos geográficos (África, América Latina y sureste asiático), pero también está el plano diplomático. China y Turquía también se erigen como interlocutores relevantes para abrir canales de diálogo en Ucrania y Gaza, una posición que contrarresta con el perfil belicista mostrado por EE. UU. y Europa.
La apertura (diciembre de 2023) de un nuevo marco de ampliación de la UE hacia Ucrania, Moldavia, Georgia y los Balcanes (Serbia, Montenegro, Bosnia-Herzegovina, Albania, Macedonia del Norte) Esto implicaría para Bruselas inmiscuirse aún más en zonas conflictivas en Europa Oriental (Ucrania, Moldavia) y otras geográficamente más alejadas como el Cáucaso (Georgia, Armenia). Ello profundizaría la tensión con Rusia y posiblemente con miembros de la OTAN y eternos aspirantes al ingreso a la UEcomo es el caso de Turquía, que cuentan con intereses geopolíticos y esferas de influencia en esas zonas. Esto podría arrastrar a Europa a escenarios incómodos que afecten sus intereses de defensa y atender proxy warsy otras formas deguerras híbridas.
El Magreb y el Sahel. Destacan aquí los riesgos de seguridad ante conflictos (Libia, Malí, República Centroafricana), pulsos energéticos (Argelia), actores emergentes (Marruecos) con intereses a veces contrapuestos a los europeos; y la proliferación de rutas de inmigración ilegal.
Oriente Próximo, actualmente sacudido por la guerra en Gaza, la materialización de una escalada conflictiva entre Israel e Irán y el problema de los refugiados.
El terrorismo yihadista, que siempre observó a Europa como un espacio geopolítico de islamización radical y de centro de operaciones para el reclutamiento de «lobos grises» orientados a cometer atentados. Las alarmas en Bruselas se reactivaron tras el reciente atentado terrorista yihadista en Moscú.
La ciberseguridad y la desinformación, ámbitos que refuerzan la percepción europea de la amenaza rusa y china, incluso vía intromisión política y electoral.
➡️ Si quieres adentrarte en la seguridad y adquirir habilidades profesionales, te recomendamos los siguientes programas formativos:
Las cookies de esta web permiten una navegación más óptima al recordar tus preferencias de visitas anteriores para ofrecerte una experiencia más relevante. Haz clic en Aceptar para aceptar todas las Cookies. Si lo necesitas, puedes visitar "Cookie Settings" para personalizar tu consentimiento de forma avanzada.
Esta web utiliza cookies para mejorar la experiencia mientras navegas. Aparte de esto, las cookies que están categorizadas como necesarias están guardadas en tu navegador ya que son esenciales para que funcione la página web. También se utilizan cookies de terceros que nos ayudan a analizar y entender como se utiliza esta web. Estas cookies serán guardadas en tu navegador solo con tu consentimiento. Tienes la opción de desactivar y borrar estas cookies cuando quieras, pero si lo haces puede afectar tu experiencia durante la navegación.
Necessary cookies are absolutely essential for the website to function properly. These cookies ensure basic functionalities and security features of the website, anonymously.
Cookie
Duración
Descripción
cookielawinfo-checkbox-analytics
11 months
This cookie is set by GDPR Cookie Consent plugin. The cookie is used to store the user consent for the cookies in the category "Analytics".
cookielawinfo-checkbox-functional
11 months
The cookie is set by GDPR cookie consent to record the user consent for the cookies in the category "Functional".
cookielawinfo-checkbox-necessary
11 months
This cookie is set by GDPR Cookie Consent plugin. The cookies is used to store the user consent for the cookies in the category "Necessary".
cookielawinfo-checkbox-others
11 months
This cookie is set by GDPR Cookie Consent plugin. The cookie is used to store the user consent for the cookies in the category "Other.
cookielawinfo-checkbox-performance
11 months
This cookie is set by GDPR Cookie Consent plugin. The cookie is used to store the user consent for the cookies in the category "Performance".
cookielawinfo-checkbox-performance
11 months
This cookie is set by GDPR Cookie Consent plugin. The cookie is used to store the user consent for the cookies in the category "Performance".
viewed_cookie_policy
11 months
The cookie is set by the GDPR Cookie Consent plugin and is used to store whether or not user has consented to the use of cookies. It does not store any personal data.
viewed_cookie_policy
11 months
The cookie is set by the GDPR Cookie Consent plugin and is used to store whether or not user has consented to the use of cookies. It does not store any personal data.
Functional cookies help to perform certain functionalities like sharing the content of the website on social media platforms, collect feedbacks, and other third-party features.
Performance cookies are used to understand and analyze the key performance indexes of the website which helps in delivering a better user experience for the visitors.
Analytical cookies are used to understand how visitors interact with the website. These cookies help provide information on metrics the number of visitors, bounce rate, traffic source, etc.
Advertisement cookies are used to provide visitors with relevant ads and marketing campaigns. These cookies track visitors across websites and collect information to provide customized ads.