Geopolítica¿Cómo está respondiendo la UE a la crisis energética?

¿Cómo está respondiendo la UE a la crisis energética?

Análisis

Lucía Carbayo
Lucía Carbayo
Colaboradora en LISA News. Especializada en el ámbito de los Estudios Internacionales y de la Ciencia Política. Interesada en el ámbito de la Seguridad Internacional, los procesos de paz y de resolución de conflictos internacionales.

Este jueves 25 de agosto Alemania, la económica más potente de la Unión Europea ha aprobado sus medidas nacionales y obligatorias para promover el ahorro de energía y combatir un posible corte de sumistro ruso. En LISA News te explicamos cómo están respondiendo los países europeos a la crisis energética.

Históricamente, Rusia ha sido el mayor proveedor de energía de la Unión Europea. Según la agencia Funcas las exportaciones rusas cubren el 40% de la demanda de gas natural de la UE, el 30% de la demanda de petróleo crudo de la UE y el 30% de la demanda de hulla de la UE.

Tras la invasión rusa de Ucrania, la UE ha implementado una serie de medidas para reducir su dependencia de la energía rusa, eliminar progresivamente los combustibles fósiles -petróleo, carbón y gas- y acelerar la descarbonización.

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Estas políticas se materializaron en la propuesta REPowerEU de la Comisión Europea, que insta a los Estados miembros a reducir el consumo de energía en un 13% para 2030 -frente al 9% fijado hasta el momento- y a aumentar el objetivo de consumo de energías renovables del 32% al 45% para el mismo año. REPowerEU también apuesta por la diversificación de los suministros energéticos, a través de la compra de Gas Natural Licuado (GNL), hidrógeno verde y utilizar gasoductos que no provengan de Rusia.

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Pawel Czyak, analista de datos sobre energía y clima, en Ember declara que “la UE ha puesto en marcha la transición energética y los gobiernos se han tomado en serio la eliminación de los costosos combustibles fósiles. Hay consenso en que un aumento más rápido de la energía eólica y solar puede ayudar a la UE a evitar múltiples crisis”.

Con el fin de reducir la dependencia energética de Rusia, la UE ha firmado un acuerdo con Azerbaiyán para duplicar los suministros de gas que provienen desde Azerbaiyán hasta la UE. Ursula von der Leyen, presidenta de la Unión Europea, ha anunciado lo siguiente:

“Nos comprometemos a ampliar el Corredor de Gas del Sur. Este corredor ya es una ruta de suministro muy importante para la Unión Europea, ya que actualmente suministra más de 8.000 millones de metros cúbicos de gas al año. Y ampliaremos su capacidad hasta los 20.000 millones de metros cúbicos en pocos años. A partir del año que viene, deberíamos alcanzar ya los 12.000 millones de metros cúbicos.”

Por otro lado, la Comisión Europea ha alertado que Europa está al borde de caer en una “emergencia energética”. Por este motivo, ha presentado un nuevo Reglamento del Consejo para reducir la demanda de gas, que establece el objetivo de que los Estados miembro reduzcan su consumo de gas hasta el 15% desde el 1 de agosto de 2022 y el 31 de marzo de 2023.

Además, el Reglamento otorga a la Comisión la autoridad para declarar, con la previa consulta a los países miembros, una “alerta de la Unión” en el caso de que existiera un riesgo de escasez de gas. Si se activara esta alerta, se procedería a la reducción obligatoria de la demanda de gas a todos los Estados miembros, sin cuestionar la dependencia energética que tienen de Rusia.

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Por último, la Comisión ha aprobado un Plan Europeo de Reducción de la Demanda de Gas que establece una hoja de ruta para que los Estados miembros puedan reducir su demanda.

Algunas de las recomendaciones que plantea la Comisión Europea son, limitar el aire acondicionado y la calefacción de los edificios oficiales, como solicitó en su momento la Agencia Internacional de Energía (AIE). También recomienda a las empresas que diversifiquen sus fuentes de energía para aumentar las reservas de gas e insta a los Estados miembros a que incentiven económicamente a las empresas para que reduzcan el consumo de gas.

Las respuestas de Hungría, España, Alemania y Francia

Ante el deterioro de la situación, los países de la UE han puesto en marcha diferentes medidas de emergencia para moderar el incremento de los precios energéticos y la inflación generalizada.

Hungría

El gobierno de Hungría ya ha anunciado el estado de emergencia energética. Este estatus conlleva la implementación de una serie de medidas restrictivas para mitigar la crisis.

El ministro de gobernación, Gergely Gulyás, declaró ante la prensa en Budapest que el estado de emergencia se activaba en el país, “para poder defender los precios topes de energía para la población”.

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El ministro añadía que “está claro que en Europa no habrá suficiente gas para la temporada de calefacción del otoño e invierno, por lo que el Gobierno aprobó un paquete de siete puntos”.

El paquete al que el representante refiere incluye un posible aumento de precio de gas y electricidad, en el caso de todos aquellos hogares que consumen más energía que el promedio de Hungría. También impone un incremento de la producción de gas de 1.500 millones de metros cúbicos hasta los 2.000 millones.

Además, el gobierno de Hungría ha prohibido la exportación de portadores de energía, ha aumentado la producción de lignito y ha reactivado una planta nuclear y otra de carbón, que habían estado inactivas hasta el momento.

España

En España, el gobierno está preparando un plan de contingencia, donde incluirá medidas de cooperación para socorrer a los países más dependientes del gas ruso -como Alemania-, y también medidas de ahorro energético.

Durante el debate sobre el estado de la nación, el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, declaraba lo siguiente: 

“Quiero ser claro: deberemos adoptar medidas de ahorro energético”. “La guerra nos va a obligar a impulsar aún más la independencia energética. Tendremos que reforzar la apuesta firme por las renovables y por el autoconsumo, y deberemos mejorar la eficiencia y el ahorro energético”. Sin embargo, el Ejecutivo español ya ha implementado algunas medidas para mitigar los efectos de la crisis, como la construcción de un puente marítimo entre Barcelona y Livorno para transportar gas a Italia o la puesta en marcha de la regasificadora del Musel para convertirla en un centro de almacenamiento de gas.

Es preciso enfatizar que en el mes de mayo, según informa la agencia Funcas, España concedió subvenciones al consumo de carburante (20 céntimos por litro de carburante) y al transporte público, limitó el precio del gas que entra en la generación de electricidad, presto ayudas a los sectores vulnerables (pesca, transporte, electrointensivos).

Alemania

El Consejo de Ministros de Alemania ha aprobado un nuevo paquete de medidas a corto y medio plazo, para promover el ahorro energético y combatir la crisis de suministro.

Las medidas a corto plazo están dirigidas a las instalaciones publicitarias, los edificios públicos, los locales comerciales y los monumentos. Entrarán en vigor el 1 de septiembre por un periodo de seis meses, y son las siguientes:

  • Se prohíbe iluminar edificios, monumentos, e instalaciones publicitarias luminosas, entre las 22:00 y las 06:00 horas, exceptuando el alumbrado de seguridad y el de emergencia.
  • En los edificios públicos no residenciales, se dejará de calentar las estancias que no se utilicen de forma regular, se rebajará la temperatura mínima de 20 grados a una máxima de 19 grados en los espacios de trabajo y se desconectarán los calentadores de agua para el lavado de manos.
  • En los locales comerciales con calefacción, se prohíbe mantener permanentemente abiertas las puertas.
  • En edificios y jardines privados se prohíbe calentar piscinas cubiertas o al aire libre.

Las medidas a medio plazo entrarán en vigor el 1 de octubre, pero deben ser aprobadas previamente por el Bundesrat, la Cámara Alta del Parlamento alemán. Estas medidas están destinadas a aumentar la eficiencia energética de edificios públicos y empresas.

El gobierno alemán espera que con la implementación de estas disposiciones, el consumo de gas se reduzca en aproximadamente un 2%.

Previamente, el ministro de Economía, Robert Habeck, había declarado el nivel 3 de alarma energética, pues Alemania es uno de los países de la UE más dependiente del suministro ruso.

En esta línea, Alemania aprobó un plan de emergencia energético, para moderar el riesgo de que el suministro de gas sea insuficiente y activó la segunda fase del mismo.

Entre las medidas que desarrollaba el plan, se encuentra, el regreso al carbón, la fuente de energía más contaminante. Alemania reactivó las viejas plantas de carbón, combustible que había prometido abandonar antes de 2030.

Además, las empresas subirán los precios a los usuarios para reducir la demanda de electricidad. Berlín proporcionara una línea de crédito de 15.000 millones de euros para llenar las instalaciones de almacenamiento de gas y durante el verano se pondrá en funcionamiento un modelo de subasta de gas para animar a los consumidores industriales a ahorrar.

También se incentivará económicamente a las industrias que reduzcan su consumo de hidrocarburos. El gas que no utilicen se destinará al almacenamiento.

Alemania también ha concedido subvenciones al consumo de carburante (44 céntimos por litro de carburante) y ha eximido a los hogares desfavorecidos de pagar la factura de la electricidad. Finalmente, cabe destacar que Berlín también ha promovido un sistema de solidaridad europea para ayudar a otros estados.

“El gobierno alemán quiere concluir acuerdos de solidaridad con todos los países europeos, con nuestros “vecinos directos, pero también más allá, como con Italia”, declaró el ministro de Economía Robert Habeck.

El ministro había viajado a Praga con el propósito de valorar un posible acuerdo de solidaridad con la República Checa, si se diera el caso de que Rusia interrumpiera definitivamente el suministro de gas a la UE.

Francia

Por último, Francia también ha implantado medidas ante la subida de los precios de la electricidad. Una de ellas ha sido la nacionalización de la principal empresa de energía nuclear para la producción eléctrica. La nueva normativa es muy comprometida, pues todavía se cuestiona si el empleo de la energía nuclear contribuye a la transición energética.

Francia, que ha invertido 27.000 millones de Euros en su plan de choque, también ha limitado el precio que pagan los consumidores finales por la electricidad, que no puede incrementarse más del 4%.

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Lucía Carbayo

Colaboradora en LISA News. Especializada en el ámbito de los Estudios Internacionales y de la Ciencia Política. Interesada en el ámbito de la Seguridad Internacional, los procesos de paz y de resolución de conflictos internacionales.

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