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Kaliningrado, ¿nuevo posible frente para la OTAN?

Análisis

Nacho Montes de Oca
Nacho Montes de Oca
Escritor y periodista especializado en relaciones internacionales.

Otro interesante hilo de Twitter del periodista y escritor, Nacho Montes de Oca (@nachomdeo), en el que explica la importancia del enclave ruso de Kaliningrado para Putin y cómo las tensiones sobre el enclave podrían estar abriendo un nuevo frente de guerra para la OTAN más allá de Ucrania.

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Esta semana la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, Maria Zajarova, advirtió que la respuesta de Rusia al veto de Lituania sobre el tránsito de mercancías sancionadas por la Unión Europea al enclave ruso de Kaliningrado no será “exclusivamente diplomática” sino “práctica”, sin dar más detalles sobre cuáles serán las posibles medidas que se tomarían.

Kaliningrado es un enclave ruso a orillas del mar Báltico que se encuentra entre Polonia y Lituania (dos países de la OTAN) que está centrando todas las tensiones generadas por las sanciones de la Unión Europea contra Rusia a causa de la guerra en Ucrania.

Este martes el portavoz del Departamento de Estado de EEUU, Ned Price, aseguró que la OTAN podría llegar a aplicar el artículo 5 en Lituania. La respuesta del viceministro de Exteriores ruso, fue la de advertir a la Unión Europea (y en particular a la OTAN) a no “atizar” las tensiones con el bloqueo parcial del enclave ruso de Kaliningrado.

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En este artículo analizamos cuál es el problema que Kaliningrado, el enclave anexado por Rusia en 1945, plantea para Moscú y cómo esta situación recuerda al corredor de Danzig de Hitler.

¿Por qué Kaliningrado es tan importante para Rusia?

El enclave de Kaliningrado es un “fósil” de los días posteriores al fin de la Segunda Guerra Mundial. Con la derrota alemana, Stalin se anexó este pequeño territorio de 15.001 km2 habitado en la actualidad por 495.000 habitantes, en su mayoría rusos reubicados desde su colonización.

Cuando Kaliningrado fue tomado por los soviéticos, estaba rodeado de repúblicas propias y por eso no representaba un problema abastecerlo. Su base militar es una de las mas poderosas del oeste y en su muelle militar prestan servicio algunas de las naves mas modernas de la marina de Rusia.

Rusia necesita sostener el enclave de Kaliningrado porque es el único puerto libre de hielos en todo el año y porque su posesión es la más adelantada dentro de Europa occidental. Y, además, porque le da la excusa perfecta para crear una tensión como la que ahora mismo se está construyendo.

El desafío mayor que presenta esta base para la OTAN no son sus tropas ni aviones o buques, sino la presencia de misiles Iskander capaces de portar ojivas nucleares que, por su rango y velocidad, podrían alcanzar a la mayor parte de las capitales europeas en cuestión de minutos.

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El segundo desafío que plantea Kaliningrado para la OTAN es la presencia de una de las mayores bases de escucha y ataque electrónico que tiene Rusia en la actualidad, capaces de interceptar y bloquear la actividad de instalaciones militares y civiles europeas.

Tras la caída del Muro de Berlín, Polonia y las repúblicas bálticas de Estonia, Letonia y Lituania se liberaron del yugo y en unos años pasaron a ingresar a la OTAN. El cerco en torno a Kaliningrado se completó con la independencia de Bielorrusia, su nuevo vecino en el este

Sin embargo, y aunque Rusia nunca aceptó devolver Kaliningrado a Alemania o Polonia, tampoco fue un problema grave porque los acuerdos de 2014 le permiten usar una vía ferroviaria para abastecer al enclave y su puerto en Pillau recibir provisiones por la vía marítima.

Ahora Putin denuncia que Kaliningrado está siendo asediada al estilo de Berlín entre 1948 y 1949, cuando Stalin cortó los lazos terrestres entra la capital alemana y Occidente a través del territorio oriental. Y con ello, propone otro punto caliente más allá de Ucrania.

En realidad, el tren de Kaliningrado sigue activo y lo único que hizo Lituania fue aplicar las sanciones establecidas por la UE para que Rusia no reciba materiales estratégicos y como el enclave es parte de ese territorio, imponer una veda al paso de hierro, electrónicos y armas.

Rusia puede seguir abasteciendo a Kaliningrado por mar, pero la acción de Lituania fue una excusa perfecta para que Putin reclamara a través de sus funcionarios, que el enclave había sido bloqueado. Todos exageraron: Letonia la aplicación de sanciones y Rusia su efecto.

Kaliningrado como amenaza para la OTAN

En la amenaza de Putin sugiere el riesgo de una acción militar para abrir un corredor terrestre por la fuerza que pase a través de Polonia, mas precisamente a través de la ciudad de Suwalki, que es el único país por donde podría llegarse para crear una ruta directa a Kaliningrado.

Si llevara a cabo semejante acción irrumpiría en el territorio de un miembro de la OTAN disparando el artículo 5 del Tratado de Washington obligando a sus miembros a acudir en defensa de Polonia con los medios militares a su alcance. Lo mismo ocurriría si Rusia actuará sobre las repúblicas bálticas.

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Pero además, salvo que Putin se arriesgue a iniciar una acción desde Kaliningrado y quedar aislada, Rusia debería atacar desde Bielorrusia, en donde ya despliega varias divisiones. Esta acción también arrastraría a su aliado a una confrontación con la OTAN por ser sede de un ataque.

Si esto ocurriera, ya no se trataría de un conflicto aislado en Ucrania para convertirse en un choque directo entre la OTAN y Rusia en un territorio varias veces mayor y con bases rusas y occidentales en juego. En la enormidad de ese escenario, descansa la posibilidad de que sea remoto que suceda.

Lo artificial de la tensión está en que, a diferencia de Berlín en el 48, Rusia dispone del paso por el mar que, hasta hoy, es la principal fuente de abastecimiento de Kaliningrado. Los trenes diarios desde Rusia apenas aportan algo de carga urgente y pasajeros de un lado al otro.

Pero Putin parece obsesionado con la idea de vender un bloqueo y es en este punto cuando la historia se repite para llevarnos a 1939 y a una situación peligrosamente similar en la que Hitler usó una excusa muy parecida para enervar los ánimos y lanzarse a la guerra. Hablemos de Danzig.

Similitudes entre Kaliningrado y Danzig

Tras la derrota alemana en la Primera Guerra Mundial, Prusia Oriental quedó aislada del resto del territorio por la entrega de tierras a Polonia. También tenía puertos para abastecerse y una población mayoritaria de la potencia que reclamaba contra su “aislamiento”.

Como en Kaliningrado, existía una vía ferroviaria para llegar desde Alemania; pero los pasajeros debían pedir permisos de paso y no podían bajar en estaciones intermedias, como sucede con los que atraviesan Lituania para ir o volver desde Rusia. Demasiados paralelos.

En octubre de 1938, Hitler pidió formalmente a Polonia un corredor terrestre para llegar a Danzig. Apeló a las necesidades de sus ciudadanos en ese territorio y la limitaciones que consideraba humillantes para los que transitaran desde el territorio metropolitano hasta el enclave.

Curiosamente, también se dio en paralelo con la crisis de los Sudetes, cuando Hitler se anexó partes de Checoslovaquia con la excusa de defender a sus “hermanos étnicos”. También fue tiempo de dudas en las potencias del oeste y de Neville Chamberlain negociando una paz ficticia.

La crisis que creó Hitler en torno al corredor de Danzig fue uno de los disparadores de la invasión a Polonia en septiembre de 1939 y del inicio de la 2° Guerra Mundial. Putin, un gran lector del pasado y amante de los símbolos políticos, debe estar leyendo libros de historia.

Queda claro que la diminuta Lituania no desafió a Rusia desde la soledad suicida y que Polonia (y el resto de la OTAN) esperan en silencio la respuesta al reto que le planteó al oso. Quizás Putin esté sopesando la pregunta que flota en el aire… ¿Kaliningrado vale una guerra mundial?

PS: para llegar por tierra a Kaliningrado, Putin tiene que abrir otra frente de guerra contra la OTAN mientras no resuelve Ucrania. Si se trata de una advertencia, mandar a la pequeña Lituania a responderle da una idea del tamaño de la respuesta de la Alianza a su nueva amenaza.

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Nacho Montes de Oca

Escritor y periodista especializado en relaciones internacionales.

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