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¿Hacia un cambio en la seguridad y la defensa de la UE?

Un informe ejecutivo sobre la política exterior y de seguridad común de la Unión Europea realizado por Araceli Luque en el contexto del Curso de Experto en la Unión Europea de LISA Institute.

La política exterior y de seguridad común de la Unión Europea se concibe para resolver conflictos y promover el entendimiento internacional basándose en la diplomacia y el respeto de las normas internacionales. Al recabar información la sobre política exterior de la Unión Europea se puede comprobar que, desde 2009 con el Tratado de Lisboa la Unión Europea, se ha ido reforzando su política exterior y de seguridad. Un ejemplo ello sería, por ejemplo, la creación de la figura del Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y del Servicio Europeo de Acción Exterior. Aun así, todavía no se ha materializado de una forma coherente y centralizada a pesar de no cesar la demanda de los Estados miembros. 

Esta situación motiva que la política exterior de la Unión sea improvisada y guiada por los Estados miembros, principalmente por las capitales de Francia y Alemania, que son los dos motores de la cooperación europea en política exterior. Así se suma una complicación adicional a la hora de elaborar políticas conjuntas por la visión tan diferente que tienen en cuanto al empleo de la fuerza militar. 

Por un lado, para Francia, el envío de tropas al exterior no es algo inusual ya que ve la fuerza militar tanto de manera defensiva y disuasoria, como un medio para avanzar en sus intereses en política exterior. Para Alemania la dimensión militar suele estar considerada como un último recurso defensivo y no lo concibe como un instrumento de su política exterior. 

Estas profundas y estructurales diferencias entre los principales miembros de la Unión sobre el uso de la fuerza y las prioridades de la política exterior han vislumbrado durante estos años que ningún acontecimiento externo ha dado lugar a la aparición de una UE verdaderamente estratégica hasta ahora. Con la invasión rusa a territorio ucraniano, Rusia ha sido identificada como la principal amenaza para Europa al romper el período más largo de paz, estabilidad y progreso que había permitido el multilateralismo, demostrando por qué sigue siendo relevante y necesario trabajar junto a socios internacionales como las Naciones Unidas.

En noviembre del pasado año, el Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad presentó el proyecto de la «Brújula estratégica» que se espera que sea adoptado durante el primer trimestre del presente año. Este proyecto quiere llevar a la práctica la necesidad de un cambio radical en la seguridad y la defensa de la UE y lo hace con cuatro líneas de trabajo principales.

Estas son el actuar con la mayor rapidez y decisión ante las crisis; proteger a nuestros ciudadanos contra las amenazas que cambian rápidamente; invertir en las capacidades y tecnologías que necesitamos; y asociarse con otros para lograr objetivos comunes. Esta idea fue impulsada por los diplomáticos franceses y alemanes y se pone como objetivo de la UE establecer una fuerza de intervención conjunta de 5.000 soldados para 2025. Será el segundo ciclo (2021-2022) de la Revisión Anual Coordinada de la Defensa (CARD) quien se encargará de analizar las tendencias y desafíos específicos de la ya mencionada «Brújula Estratégica». 

Del mismo modo, para cumplir su función de dar una visión general y pionera del panorama de capacidades de defensa existente en Europa, se sucederán una serie de reuniones bilaterales de cada estado miembro con la Agencia Europea de Defensa (AED) y el Estado Mayor Militar de la UE (EUMS) para debatir su perfil de defensa y los planes conexos para el futuro en el contexto de la Unión Europea.

Por otro lado, volviendo a la «Brújula Estratégica», hay que tener en cuenta que el liderazgo estratégico de Estados Unidos que era «tranquilizador» en un sentido político en 2018 no tiene cabida en la misma. Aun así, no se habla del paraguas de protección nuclear estadounidense; es más, no se da ninguna indicación sobre si los europeos tienen intención de desarrollar su propia disuasión nuclear en un futuro.

A pesar de ello, esto no quiere decir que la UE quiera reemplazar a la OTAN, pero sí que aquella podrá ser vista como un socio global más fuerte que trabajará con las Naciones Unidas, la OTAN y otros para la paz y la seguridad internacional. Llegados a este punto, es importante ser conscientes de lo que se puede y no se puede esperar de la defensa europea ya que hay cuatro áreas relacionadas con la defensa en las que sí puede hacer una importante contribución como son:

  • Facilitando la cooperación entre los Estados miembros.
  • Llevando a cabo sus propias operaciones expedicionarias en el vecindario sur y en los espacios públicos internacionales.
  • Fomentando la construcción de capacidades en Estados frágiles sobre todo en su propio territorio.
  • Articulando una red de partenariados de seguridad con países relevantes.

Un ejemplo que estos puntos es la cooperación en materia de seguridad que se está llevando a cabo con América Latina tras la firma del Comité Latinoamericano de Seguridad Interior (CLASI), en Bruselas a principios de marzo de este año.

Este Comité es una estructura de diálogo entre funcionarios de políticas de seguridad de alto nivel de los países latinoamericanos, cuyo objetivo es definir conjuntamente estrategias y articular políticas públicas contra el crimen organizado transnacional. Para ello contará con el apoyo del Programa de Asistencia Europa-América latina contra el crimen organizado transnacional (PACcTO) que proporcionará asistencia técnica y permite compartir experiencias y buenas prácticas entre ambos, siendo el primer programa que cubre todo el sistema de justicia penal.

En este punto es preciso mencionar que todo el sistema de justicia penal comprende cooperación policía, cooperación entre la justicia y los sistemas penitenciarios. Este se centra en cinco áreas transversales prioritarias como son la ciberdelincuencia, la corrupción, los derechos humanos, el género y el lavado de dinero. En este programa participan los países de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, México, Panamá, Paraguay, Perú y República Dominicana.

Mencionar que en el marco de la cooperación estructurada permanente (CEP/PESCO), se han agregado 14 nuevos proyectos que son otro paso hacia la inversión y el desarrollo conjunto en materia de defensa en particular en lo ámbitos aéreo y espacial de entre los que cabe destacar: Elementos Esenciales de Escolta Europea (4E) para el área marítima; Potencia Aérea para los sistemas aéreos; el Centro Principal de Simulación y Pruebas de Tanques de Batalla (MBT-SIMTEC) incluido en el área de sistemas terrestres; y por último la Modelización Automatizada, Identificación y Evaluación de Danos del Terreno Urbano (AMIDA.UT) incluido en los sistemas de ciberdefensa y C4ISR (Comando, Control, Comunicaciones, Computadoras).

Para finalizar, poniendo nuestra atención en España, hemos podido ver que la experiencia internacional de los líderes españoles es limitada ya que según nos recuerdan una y otra vez los sondeos, la política internacional no está entre las principales preocupaciones de los españoles. Aun así, Francia y Alemania ven a España como un aliado importante en la lucha contra el «euroescepticismo» populista lo que se debería de aprovechar para mostrarse como un socio fiable a lo que en Seguridad y Defensa se refiere.

Para ello, España debería atender a las exigencias actuales de la OTAN como duplicar la inversión. Según el documento que la Alianza hizo público el pasado mes de junio España apenas invertía el 1% de su PIB en Defensa en 2021. Así el Gobierno tendría que invertir un total de 23.000 millones de euros al año para cumplir con el compromiso del 2% que exige la Alianza, mientras que su inversión actual es de 11.729 millones de euros.

Sería interesante aprovechar que la Cumbre de la OTAN este año se celebra en Madrid para demostrar ese compromiso de España porque la alianza encuentre un equilibrio sólido, fundado en la confianza entre los Aliados, sobre el que sentar las bases sobre el futuro de la OTAN, tal y como declaró el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, el pasado 8 de octubre.

En definitiva, con respecto a la actual política exterior de la UE es necesario destacar que sigue siendo relevante y necesario trabajar junto a socios internacionales como las Naciones Unidas y que la adopción e implantación del proyecto de la “Brújula Estratégica” para conseguir que la Unión Europea sea vista como un socio global y estratégico más fuerte.

Además es necesario cuestionarse qué pasará respecto a la protección nuclear de la Unión tras el proyecto de la «Brújula Estratégica» y explotar las cuatro áreas relacionadas con la defensa en las que Europa puede hacer una gran contribución para que lo vean como ese socio estratégico a nivel internacional.

También es clave implantar las políticas públicas contra el crimen organizado transnacional en todos los países participantes y llevar a cabo los nuevos proyectos incluidos en el CEP para conseguir la visión de socio global y estratégico de la que antes se hablaba. 

Con respecto a España, podríamos tomar ejemplo a Alemania y su inversión en defensa ya que este se ha comprometido a invertir 100.000 millones de euros, lo que elevaría su gasto sobre el PIB al 3% este año. Esta sería una de las formas de convertirnos en un socio en cuanto a seguridad y defensa se refiere. Del mimo modo y para concluir, es necesario aprovechar la oportunidad de que se celebre en España la Cumbre de la OTAN.

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Las batallas perdidas de Putin y por qué la guerra en Ucrania seguirá por un tiempo

Un interesante hilo de Twitter del periodista y escritor Nacho Montes de Oca sobre las derrotas de Putin que explican por qué la guerra seguirá por un tiempo y lo que quizás podría pasar en un futuro inmediato.

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A poco más de un mes de iniciada la invasión a Ucrania, Putin ya perdió once batallas en diferentes frentes. Pero aún resta mucho por suceder. Vamos a contar esas derrotas que explican por qué la guerra seguirá por un tiempo y lo que quizás podría pasar en el futuro inmediato.

La peor batalla perdida por Putin es la de Kiev. Aunque sus propagandistas y simpatizantes abiertos o velados insisten en que solo hay un repliegue una vez logrados los objetivos y que nunca existió la idea de una campaña de días de duración, la realidad muestra todo lo contrario. Putin pensó que Ucrania se derrumbaría en cuestión de días y la prueba está en que su logística preveía una semana de combates. Luego de ese tiempo, sus fuerzas dejaron de tener provisiones, los planes de batalla quedaron desactualizados y la tropa se mostró desconcertada.

Rusia sufrió pérdidas desastrosas en el norte frente a fuerzas muy inferiores, es un hecho. Es difícil establecer cuantos tanques, aeronaves y soldados perdió hasta hoy. Pero en lo cualitativo, lo mejor de su ejército fue destrozado en su intento por tomar la capital ucraniana. Aquí sucedió la segunda derrota militar. Putin abrió tres frentes simultáneos. Desde el norte para tomar el centro político de Ucrania, desde el este para ocupar el Donbás y desde el sur para destrozar las regiones industriales y privar a Ucrania de su salida al Mar Negro.

El Donbás sigue aun en gran parte en manos ucranianas y Mariupol aun aguanta pese a que Rusia destruyó el 85% de la ciudad. En el sur, Odesa es libre pese a que las bombas y misiles machacan la ciudad avisando de una destrucción total si no accede a caer. Pero resisten. Si la idea era controlar Ucrania desalojando su gobierno para poner otro afín, tomar posesión de su territorio como hicieron con Crimea en 2014 y que obtener apoyo de una parte considerable de la población, hasta ahora Rusia fracasó de modo sin discusión posible.

Esto nos conduce a la tercera derrota: la tecnológica. Desde el 2002 Putin preparó un programa de salto tecnológico militar que se frustró ante las imágenes de tanques ardiendo y sus aviones y helicópteros derribados por los ucranianos armados con misiles occidentales. Esa circunstancia es doblemente grave para Rusia. Por un lado, es un marketing muy adverso para sus ventas de material militar de las cuales depende el 25% del ingreso estatal y que ya habían sido afectadas por las sanciones.

Y por otro lado, arruina los planes futuros de Putin. Porque las imágenes de los tanques en llamas o averiados instala una duda muy seria sobre la calidad militar rusa hacia el futuro y más aún cuando tiene enfrente a la OTAN con sus ejércitos intactos mientras el Kremlin no resuelve qué hacer frente a la resistencia ucraniana.

La caída del mito del oso imbatible tuvo un capitulo humillante el 1° de abril cuando dos helicópteros ucranianos cruzaron la frontera evadiendo el sistema de defensa ruso y atacaron Belgorod. Fue el primer ataque de otro país a territorio ruso desde la Segunda Guerra Mundial. Rusia presentó meses atrás sus “supertanques” T14 “Armata” y el MBPT-72 “Terminator” como parte de sus armas de vanguardia. No los enviaron a Ucrania. Quizá por el riesgo de que fuesen secuestrados por tractores o terminaran como chatarra en un bosque o una avenida.

La cuarta derrota rusa fue estratégica. En su pretensión que la OTAN no sumara a Ucrania, desató una reacción en cadena que se tradujo en un formidable muro defensivo en toda la frontera con la alianza y un flujo de armas hacia Ucrania que impactó de lleno en sus tropas. Zelensky ya dijo que Ucrania no va a ingresar en la OTAN, pero la alianza le proveerá de más armas en el futuro y lo hará desde una coalición con presupuestos militares reforzados desde al Mediterráneo al Ártico y sumando a países como Finlandia y Suecia, ambos linderos con Rusia.

Es ahí donde llega la quinta derrota sobre Putin y su credibilidad. El presidente ruso amenazó con avanzar más hacia el oeste y con otras consecuencias de orden económico si no cesaba el apoyo occidental a Ucrania y si Occidente avanzaba con más sanciones. Esta vez, no funcionó. La OTAN no cayó en el apuro de cerrar el espacio aéreo ucraniano ante la evidencia que el derribo de un avión ruso esparciría la guerra hacia su territorio. Tampoco cedió ante otras formas de chantaje. El oso ruso, no pudo intimidar a Occidente como lo hizo con Crimea en 2014.

La sexta derrota está en el fracaso de la amenaza usar armas atómicas. Putin amenazó 14 veces a occidente con utilizarlas. Se acerca a las 17 amenazas de Nikita Krucshev durante la crisis de los Misiles en 1963. Todos saben ahora que no es tan sencillo pulsar el botón rojo. Queda claro que sus advertencias atómicas no frenaron las sanciones ni el envío de armas occidentales a Ucrania. Por el contrario, exacerbaron la idea de que hay que detener y erosionar el poder ruso en el frente ucraniano para alejar el riesgo de un nuevo avance hacia el oeste.

La caída en la credibilidad de Putin abre el camino para explicar su séptima derrota, que es la que sucedió en la batalla por conquistar a la opinión pública global. Rusia arrancó con un traspié cando no pudo imponer la idea que la invasión era una “operación militar especial”.

Putin falló sucesivamente en varios capítulos: no pudo convencer a nadie que Ucrania no existía y que era parte de Rusia, que su invasión era una operación defensiva frente a la OTAN, que había armas químicas en ese territorio que lo amenazaban, que en Donbás pedía su ayuda… En la realidad, todo el mundo –salvo un grupo de terraplanistas políticos y un Papa diletante – comenzó a nombrar la invasión como lo que era: una irrupción ilegal de tropas rusas sobre territorio soberano ucraniano. La propaganda rusa se desbarató entre evidencias y llantos.

Ya se acumularon las pruebas de que nunca hubo una operación de salvataje del pueblo ucraniano: ciudades devastadas, viviendas atacadas, hospitales bombardeados, un teatro con civiles dentro arrasado y más recientemente la ejecución masiva de civiles en Bucha. Putin ya no puede esconder la evidencia de que su ejército comete crímenes de guerra. Y queda agregar el secuestro de miles de ucranianos en territorio ruso y la salida forzada de civiles para cambiar el equilibrio de minorías y mayorías en regiones a las que aspita controlar.

Se le suma el arrasar la infraestructura ucraniana para negarle un futuro en la mesa de negociaciones y los saqueos y violaciones que cometen las tropas rusas. Esas atrocidades eran las que Putin denunció sin presentar pruebas de parte de Ucrania en Donbás y usó para invadir. Hay una derrota dentro de otra en esa circunstancia: en su afán de demoler a un líder oponente como es su costumbre, Putin construyó en el “nazi” Zelensky un paradigma de resistencia homérica y se vistió con un traje de genocida hitleriano que tenía reservado para su adversario.

La imagen de Putin en occidente se aproxima a la de un monstruo político que extorsiona a Occidente y comete masacres medievales en pleno siglo XXI. Así llegamos a la octava derrota: la del gas y el petróleo. Es un revés que está en curso y que es inevitable para Rusia. Es cierto que el 40% del gas que consume Europa proviene de Rusia y que Putin sigue montado sobre sus ductos bombeando entre risotadas. Pero en el corto y mediano plazo esa situación debe y va a cambiar por una serie de movimientos en curso para reducir la dependencia europea.

EEUU, Canadá y Gran Bretaña dejaron de comprar petróleo y gas ruso. Los países bálticos cortaron la importación de gas. Alemania y Francia reactivan sus centrales nucleares y construirán otras para deducir su dependencia al humor de Putin. Es cuestión de tiempo. Europa activó la opción del GNL norteamericano y la provisión de petróleo desde ese país, además de reforzar la producción noruega en el Mar del Norte que podría satisfacer en unas semanas hasta el 80% del consumo de gas ruso que llega a Alemania. Y hay más en el sur.

Azerbaiyán apura el refuerzo del gasoducto de Trans-Anatolia que pasa por Turquía y llega al sur de Italia para reforzar la previsión de fluido. Sumando la flexibilización de las políticas de reemplazo de energías renovables en Europa, el horizonte luce muy mal para Putin. Es una enorme amenaza para Rusia, que sabe que en unos meses perderá gran parte de los 77 mil millones de dólares anuales de gas que vende a Europa y su principal arma de chantaje político. Y allí viene la novena derrota: la de la batalla por el rublo en donde Putin fue vapuleado.

Al pedir el pago de su gas en rublos elevó artificialmente la cotización. Pero es un avance temporal, porque la moneda refleja su situación económica y financiera real y alejada la dependencia del gas ruso, el rublo debería volver a su valor real del 30% del inicio de la guerra. Putin representa para Europa el 40% de sus compras de gas. Pero a la inversa, Europa abarca el 78% de las ventas de gas ruso y el 53% de petróleo ¿Quién tiene más para perder si se modifica el mercado de intercambio de petróleo? Pasamos entonces a la décima derrota.

En la guerra económica, Putin ya sumergió a Rusia en un fracaso sin precedentes. Solo entre pérdidas de material bélico comprobable, inversiones que huyeron, caída de negocios, retención de reservas había perdido en el primer mes cerca de 500.000 millones de dólares. Es un cálculo conservador y con diez días más de guerra es factible sumarle un proporcional que lo eleve, por lo menos, en un 20% en pérdidas militares que se aceleraron con la retirada. Hablamos de más del 35% de su PBI de 1,49 millones de dólares. Vamos a la última derrota.

La undécima derrota, es el plano diplomático. En los foros internacionales, Rusia quedó más sola que Putin en el día del amigo. Ni siquiera China acompaña sus ofensivas diplomáticas en la ONU y dejó de apoyarlo en los organismos de créditos internacionales y regionales. Putin debió conformarse con el apoyo de estados de menor categoría internacional y nulo peso político como Eritrea, Cuba, Venezuela, Siria, Bielorrusia, Corea del Norte y alguna otra nación de prestigio dudoso. El resto se puso el barbijo del veto o directamente votó en su contra.

Es cierto que China, al igual que India, negocia en posición de ventaja comprar las materias primas que Rusia deja y dejará de vender a Occidente por las sanciones y el reemplazo de proveedores. Pero lo hace a menores precios y están lejos de poder reemplazar las divisas perdidas. El aislamiento de Putin es consecuencia de las once derrotas que sufrió en todos los frentes y pone un interrogante en lo que hará en el futuro. En el plano interno, sostiene la situación con el tupperware informativo en el que encerró a su población para aislarla de las derrotas.

¿Occidente sufrió derrotas? Sí, falló a la hora de evitar la invasión. Sufre y sufrirá por la inflación que se elevó a niveles nunca antes vistos en Europa y llegó al 7,4% en EEUU. Eso implica costos mayores y monedas bajo asedio. Es una guerra, nadie gana en términos absolutos. Solo se necesita comparar los 1,49 billones del PBI ruso con los 19,43 billones de EEUU y los 16,4 billones de euros de la Unión Europea. Es una pelea de 21 a 1 y con el adicional que Occidente no puede ser sancionado por Rusia en la medida que fue penalizado. Jaque semi mate.

Además, a un mes y diez días es poco tiempo para que las consecuencias de la invasión empiecen a hacer efecto profundo en Rusia. Aún quedan stocks de bienes y algunas reservas para maquillar la situación por un tiempo. Luego, Putin deberá mostrar pronto resultados concretos.

Entonces hay que revisar que hará Putin. Descartemos en un repliegue militar completo como solución. El daño no se cubre con retiradas y las atrocidades no se olvidan, por lo que las sanciones se sostendrán por largo tiempo .Y Rusia no soporta liderazgos de derrotados. Es posible que Putin y sus generales tomen las fuerzas del norte para enviarlas a Donbás y completar así el control de esa región. Necesitan una victoria y dejar de combatir a tres frentes. En el norte no solo se empantanaron por el deshielo, también por sus errores de cálculo.

Quizás intenten otra incursión sobre Kiev en el futuro habiendo reorganizado sus ideas y reforzado sus batallones, siendo Putin no debe descartarse. Pueden también completar el avance por el sur para privar a Ucrania de su costa e intentar asfixiarla en la mesas de negociaciones. Putin necesita un mapa de conquista territorial para mostrarle a los rusos que tanto sacrificio presente y futuro no es en vano y que el sueño imperial ruso sigue firme bajo su liderazgo. De allí que sea previsible que no se dé por vencido aun. Su supervivencia depende de ello.

Por lo pronto ya sabemos que instruyó a sus títeres en Donbás para que organicen un plebiscito para que los ciudadanos de Luhansky y Dontesk pidan ser integrados al territorio ruso. Quizás intenten lo mismo en el sur, si es que logran tomar Mariupol y Odesa. La “maniobra Putin” para anexarse territorios depende de que las zonas sean “limpiadas” previamente de pobladores que resisten la presencia rusa. El éxodo de a miles y la política de terror de parte de soldados y milicias prorrusas para lograrlo, presagian más masacres.

Dominar el sur ucraniano es vital además para establecer un corredor que llegue a Transnistria, la franja poblada por rusos étnicos en Moldavia en donde hay una gran base rusa que está siendo reforzada desde hace quince días. Esa espina en el flanco sur de la OTAN es crucial. Rusia sabe que no puede triunfar en un combate convencional contra occidente. Quizás las armas europeas y norteamericanas no sean tan buenas como dicen. Pero el hecho es que los tanques y aviones que arden en el campo de batalla son rusos y cayeron por las armas occidentales.

Sin expectativas de poder amenazar a la OTAN, solo le queda instalarse en Ucrania en una situación irregular que sostenga la tensión mientras espera que Occidente reconozca su ganancia territorial o negocie algo a cambio que deje de joder al mundo con sus guerras. Putin sabe que debe sostener la tensión dentro y fuera de Rusia.

De ese modo enrola a sus ciudadanos en una épica militarista que justifica cortar sus libertades individuales y las restricciones a las que los somete. Necesita un enemigo para no ser el enemigo. En el plano externo porque incluso con una economía en ruinas y un ejército dañado, aun representa una amenaza y un riesgo impreciso en el plano nuclear. En última instancia, puede deslizar que ante una amenaza extrema de Occidente, no le quedará otra que volar todo.

Para terminar, Putin sufrió once derrotas superpuestas, pero no puede admitir su derrota. Porque si lo hace, significaría su fin y el del grupo que lo acompañó en su aventura militar fallida, por ahora. Sabe que si erra de nuevo el camino a Kiev, puede terminar en La Haya. La guerra no termina. Zelensky no puede aceptar un trato que implique ceder territorios mientras sigue expulsando rusos en el norte. Sabe que Putin no se rendirá y que ya no puede pactar nada con un adversario que cavó una grieta insalvable con esa fosa común en Bucha.

PS: en este ajedrez, todo depende de si uno de los reyes sale del tablero. Incluso si quedaran frente a frente, un rey no puede comerse al otro. Estamos lejos de un jaque mate y el tablero humeante todavía tiene muchas piezas. Que el mundo de apiade de Ucrania mientras tanto.

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Por qué el expansionismo de China y Rusia en África amenaza los intereses de España

El jefe de Estado Mayor de la Defensa, almirante general Teodoro López Calderón, señaló el expansionismo de China y Rusia en África como amenaza a los intereses de España y destacó que el conflicto de Ucrania ha mostrado a Europa la necesidad de contar con unas capacidades de Defensa suficientes.

El jefe de Estado Mayor de la Defensa, almirante general Teodoro López Calderón, afirmó durante el encuentro informativo organizado por Nueva Economía Fórum que, entre los “riesgos y amenazas en el entorno geográfico más próximo” a España, destacan las acciones de China, “que parece buscar un posicionamiento militar en el Golfo de Guinea”, y de Rusia, que “sigue ampliando su influencia” en el Sahel.

En el encuentro también mostró su preocupación por el terrorismo transnacional, “principalmente de corte yihadista”, que genera “múltiples efectos perniciosos”, pues “cuando no se materializa mediante acciones directas en nuestro propio territorio o sobre nuestros ciudadanos o intereses”, lo hace “proyectando una influencia negativa indirecta a través de la desestabilización” que provoca en zonas “como el Sahel, el norte de África y Oriente Medio”.

En concreto calificó de “preocupante” la actual extensión del terrorismo hacia la parte sur del Sahel y las naciones de la costa del Golfo de Guinea, ya que “trae consigo escenarios que propician la competición geopolítica en estas regiones de África”.

Para el Jemad, la citada desestabilización “tiene consecuencias tangibles, como son la proliferación del crimen organizado y las olas migratorias que se generan en esas regiones” ya que, a las causas tradicionales, normalmente la económica, “se suma ahora la provocada por la inseguridad y la violencia generadas por las acciones terroristas, lo que lleva a que cada vez más personas de esas poblaciones emprendan el difícil y peligroso viaje hacia Europa”.

Tensiones regionales en África

En el Sahel y el Magreb, señaló López Calderón, actualmente se viven “tensiones y conflictos entre actores estatales y no estatales” que también afectan a los intereses de España, por la desestabilización que producen. En este sentido, recordó “el problema actual de las relaciones entre Argelia y Marruecos, con unas implicaciones que nos afectan directamente”.

La proyección de los riesgos y amenazas en el entorno geográfico más próximo a España, que, recordó, “es la frontera sur de la Unión Europea, con la enorme responsabilidad que ello conlleva”, se refleja especialmente en el Sahel y el Golfo de Guinea, donde “más allá de la rivalidad entre Estados de la región”, son ya “escenario de la competición geopolítica”.

En este sentido, aseveró el almirante, “China además de su colonización económica, parece buscar un posicionamiento militar en el Golfo de Guinea”, de igual forma a la que “ya dispone en la salida del Mar Rojo” o su entrada en Yibuti, “punto estratégico por el que circulan gran parte de los productos energéticos que Europa necesita”.

Por otro lado, consideró el Jemad, Rusia, principalmente en el Sahel, “no sólo está proyectando su influencia a través de las compañías privadas con capacidades de carácter militar, como Wagner” sino que, “cada vez más está utilizando a sus propias fuerzas armadas”.

Sobre este último punto, el máximo responsable del Estado Mayor de la Defensa explicó que Rusia ofrece sus servicios “como solución inmediata para resolver problemas de seguridad que son, en muchos casos, problemas estructurales de los países de la región”. Esas soluciones “vienen con posterioridad acompañadas de concesiones para la explotación de los recursos naturales locales”.

A modo de ejemplo citó el caso de la República Centroafricana “donde incluso la seguridad de las más altas autoridades del Estado ya es ejercida por personal de la compañía Wagner”. Esta fórmula, añadió, “se está actualmente expandiendo a Mali, donde ha aumentado de forma sustancial la presencia rusa, hablándose de alrededor de 3.000 personas entre contratistas y militares”. Más aún, señaló, “incluso Burkina Faso está siendo tentada también por este ‘proxy’ del régimen de Putin”.

La óptica europea

Evidentemente, recalcó López Calderón, el planteamiento ruso “difiere mucho del enfoque europeo, que aborda una fórmula de solución integral para los problemas y carencias de esos Estados”, pero es precisamente en alguno de los países donde la Unión Europea desarrolla programas de cooperación “incluyendo la formación y adiestramiento de las Fuerzas Armadas locales” donde “Rusia actúa con evidentemente intención de sustituirlos”.

Ambas ópticas, rusa y europea tienen “perspectivas claramente diferentes”, según Calderón ya que Moscú esgrime “pragmatismo y ausencia de códigos deontológicos” frente “al respeto a los valores y principios de los Derechos Humanos y del Derecho Internacional Humanitario” de Europa.

En cualquier caso, afirmó, “en la República Centroafricana y en Mali parece claro el interés ruso de desplazarnos y ganar influencia en África”, por lo que enfatizó que para España y Europa “es imprescindible establecer una estrategia que evite dejar huecos o vacíos que pueda ocupar Rusia” para, posteriormente, “emplearlos en nuestra contra”.

Finalmente, el Jemad consideró que “no es aceptable que Europa haga el esfuerzo de formar y dotar medios de medios a soldados, que luego sean dirigidos en las operaciones por Wagner”, usando sus métodos “con todo lo que ello significa en cualquier caso en la región”.

El conflicto en Ucrania puede servir para impulsar el papel geopolítico de la UE

Calderón, también afirmó que, “sin duda, el conflicto de Ucrania ha servido para tratar de impulsar el papel geopolítico de la Unión Europea” a la vez que para “despertar la conciencia de defensa y terminar de mostrar a Europa la necesidad de reforzarse y contar con unas capacidades de defensa suficientes”.

En el encuentro destacó cómo la OTAN y la Unión Europea, “a lo largo de las últimas semanas” han empleado “sus instrumentos de poder intrínsecos” ante la invasión de Ucrania por las tropas de la Federación Rusa.

La crisis de Ucrania señaló el Jemad, “ha llegado en el momento en que la Unión Europea se proponía revitalizar su ambición de tener autonomía estratégica en el ámbito militar” para “evitar lo sucedido durante la retirada de Afganistán” y “ganar credibilidad e influencia en el concierto internacional”.

López Calderón aplaudió la reciente aprobación de la ‘Brújula Estratégica” de la Unión Europea, en la que define “qué quiere, cómo y con qué medios” en el ámbito de la seguridad y defensa. Además, aseguró, “sin duda el conflicto de Ucrania ha servido para impulsar el papel geopolítico de la Unión Europea”, y “despertar la conciencia de defensa”, terminando de “mostrar a Europa la necesidad de reforzarse y contar con unas capacidades de defensa suficientes”, que complementarán a las de la Alianza Atlántica, señaló.

En opinión del almirante, la ‘Brújula Estratégica’ fomentará “el desarrollo de capacidades mediante los proyectos Pesco (siglas en inglés de Cooperación Estructurada Permanente) o el Fondo Europea de Defensa” y “hará viable” el empleo de las fuerzas que los Estados pongan a disposición de la Unión “de una manera rápida y efectiva”.

Todo ello, aseguró el Jemad, “con el objetivo de potenciar la autonomía estratégica y complementar el papel de la OTAN” tal y como acordaron en la cumbre de Versalles los líderes de la Unión Europea. No obstante, puntualizó López Calderón, “disponer de una cierta dimensión autónoma no solo requiere un conjunto de fuerzas disponibles” también “precisa de capacidad de mando y control para conducir las operaciones” y realizar “planeamientos de contingencia o avanzados”.

En este sentido, recalcó el Jemad, “el anuncio del canciller Scholz rompiendo viejos tabúes” sobre el aumento del presupuesto de defensa, supone “un cambio de paradigma en la Unión, permitiendo que Alemania pueda impulsar junto a Francia un pilar europeo de la defensa”, en el que “España tiene que estar llamada a ocupar el lugar que le corresponde”.

Por otro lado, señaló, en la próxima cumbre de la OTAN en Madrid, “a la vista del cambio de paradigma de seguridad”, se suscribirá “un nuevo y renovado compromiso de gasto en defensa por parte de todos los aliados”, para afrontar “el nuevo y desafiante entorno geopolítico actual y futuro”.


 

Crímenes de guerra en Ucrania

Las imágenes de Bucha, una localidad a las afueras de Kiev, tras la salida del ejército ruso dieron la vuelta al mundo. En este artículo te contamos qué tipos crímenes de guerra se pueden estar cometiendo en Ucrania según las organizaciones de derechos humanos y te damos las claves para entender las «leyes de la guerra».

«No queremos someternos a la Federación Rusia y estamos siendo destruidos y exterminados», declaró esta misma semana el presidente ucraniano, Vladimir Zelenski, a una cadena estadounidense.

Las imágenes de lo ocurrido en Bucha, una localidad a las afueras de Kiev, tras la retirada de las tropas rusas entre el 30 y 31 de marzo fueron portada de los medios de comunicación a nivel internacional. Cuando los soldados ucranianos entraron en la zona se encontraron una «matanza». Según Moscú, y a pesar de las imágenes y los testimonios de la población local, los muertos forman parte de una «recreación» y ningún habitante sufrió acciones violentas.

El propio Zelenski, la Unión Europea, las Naciones Unidas y diferentes organizaciones de derechos humanos y corresponsales en terreno llevan prácticamente desde que comenzó la invasión denunciando crímenes de guerra por parte del ejército ruso en Ucrania. Denuncias que son siempre negadas por el Kremlin.

Amnistía Internacional ha señalado la necesidad de que los presuntos crímenes de guerra cometidos por las fuerzas rusas en Bucha sean investigados. “Los informes de Bucha ponen de manifiesto un patrón general de crímenes de guerra que incluye ejecuciones extrajudiciales y tortura en otras zonas ocupadas de Ucrania. Pensamos que la violencia ejercida por soldados rusos contra civiles en Bucha no es excepcional. Estos hechos deberían investigarse como crímenes de guerra», declaró Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional.

Hasta la fecha, Amnistía Internacional ha recopilado indicios sobre muertes de civiles en Ucrania causadas por ataques indiscriminados en Járkov y la provincia de Sumy, ha documentado un ataque aéreo que mató a civiles que hacían cola para obtener alimentos en Chernígov y ha reunido testimonios de civiles sometidos a asedio en Járkov, Izium y Mariúpol.

«Mientras Rusia continúa su guerra contra Ucrania, Amnistía Internacional sigue documentando violaciones de derechos humanos y del derecho internacional humanitario. La agresión de Rusia contra Ucrania es en sí un crimen con arreglo al derecho humanitario», aseguran desde la organización de derechos humanos.

Por su parte, Human Rights Watch ha documentado varios casos en los que las fuerzas militares rusas han cometido violaciones de las leyes de guerra contra civiles en las zonas ocupadas de las regiones ucranianas de Chernihiv, Járkov y Kiev. Entre ellos se incluye un caso de violación reiterada; dos casos de ejecución sumaria, uno de seis hombres y el otro de un hombre; y otros casos de violencia ilegal y amenazas contra la población civil entre el 27 de febrero y el 14 de marzo de 2022.

Según la organización de derechos humanos, las fuerzas militares también estuvieron implicadas en el saqueo de bienes civiles, incluidos alimentos, ropa y leña y las personas que han cometido estos abusos son responsables de crímenes de guerra.

“Los casos que hemos documentado suponen una crueldad y una violencia indescriptibles y deliberadas contra la población civil ucraniana”, afirmó Hugh Williamson, director de la división de Europa y Asia Central de Human Rights Watch. “La violación, el asesinato y otros actos violentos contra las personas bajo custodia de las fuerzas rusas deben ser investigados como crímenes de guerra”, dijo Williamson.

HRW recuerda que todas las partes del conflicto armado en Ucrania están obligadas a respetar el derecho internacional humanitario, o las leyes de la guerra, incluidos los Convenios de Ginebra de 1949, el Primer Protocolo Adicional a los Convenios de Ginebra y el derecho internacional consuetudinario. «Las fuerzas armadas beligerantes que tienen el control efectivo de una zona están sujetas al derecho internacional de la ocupación y esto también se aplica el derecho internacional de los derechos humanos, que es aplicable en todo momento», aseguran.

Además, las leyes de la guerra prohíben el asesinato intencionado, la violación y otros actos de violencia sexual, la tortura y el trato inhumano de los combatientes capturados y de los civiles bajo custodia (también están prohibidos el pillaje y el saqueo).

«Cualquiera que ordene o cometa deliberadamente estos actos, o que ayude o instigue a cometerlos, es responsable de crímenes de guerra. Los comandantes de las fuerzas que sabían o tenían razones para saber de esos crímenes, pero no intentaron detenerlos o castigar a quienes los cometieron son penalmente responsables de los crímenes de guerra como cuestión de responsabilidad de mando», advierten.

“Rusia tiene la obligación jurídica internacional de investigar imparcialmente los presuntos crímenes de guerra cometidos por sus soldados”, señaló Williamson. “Los comandantes deben reconocer que el hecho de no tomar medidas contra los asesinatos y las violaciones puede hacerlos personalmente responsables de crímenes de guerra como cuestión de responsabilidad de mando”, dijo el director de la división de Europa y Asia Central de Human Rights Watch.

Qué son las «leyes de la guerra» y preguntas frecuentes

Según el Comité Internacional de la Cruz Roja, las «leyes de la guerra» o el derecho internacional humanitario (tal como se lo conoce formalmente) son un conjunto de normas internacionales que establecen lo que se puede y lo que no se puede hacer durante un conflicto armado. El DIH está formado por tratados (los principales son los Convenios de Ginebra y sus Protocolos adicionales) y el derecho internacional consuetudinario.

«El principal objetivo del derecho internacional humanitario (DIH) es preservar un poco de humanidad durante los conflictos armados, para así poder salvar vidas y aliviar el sufrimiento, permitiendo además que sea posible volver a convivir cuando acabe la guerra. Para ello, el DIH regula cómo se libran las guerras basándose en dos premisas: debilitar al enemigo y limitar el sufrimiento», aseguran desde la organización.

En este punto es preciso aclarar que las normas de la guerra son universales y que los Convenios de Ginebra (que forman la base del DIH) han sido ratificados por los 196 Estados. «Son muy pocos los tratados internacionales que tienen este nivel de apoyo. Todos los beligerantes deben respetar el DIH, tanto las fuerzas gubernamentales como los grupos armados no estatales», explican desde CICR.

Además si las normas de la guerra no se respetan hay consecuencias y tanto los Estados como los tribunales internacionales se encargan de documentar e investigar los crímenes de guerra. Las personas que cometan crímenes de guerra podrán ser enjuiciadas.

Aquí reflejamos la explicación, según el Comité Internacional de la Cruz Roja, de algunas de las preguntas más frecuentes sobre las leyes de la guerra:

¿Cuándo se aplica el DIH?

El DIH se aplica solo en situaciones de conflicto armado. Salvo algunas obligaciones que deben implementarse en tiempo de paz (por ejemplo, adopción de legislación, enseñanza y formación en DIH), este derecho no se aplica fuera de conflictos armados.

El DIH ofrece dos sistemas de protección: una para los conflictos armados internacionales (CAI) y otra para los conflictos armados no internacionales (CANI). Los CAI son conflictos armados entre dos o más Estados. Los CANI son enfrentamientos de fuerzas armadas gubernamentales contra uno o más grupos armados no estatales, o entre estos grupos. Las normas aplicables dependen de si la situación es un conflicto armado internacional o no internacional.

Algunas normas del DIH siguen confiriendo protección a las víctimas de conflictos armados aún cuando estos han finalizado (por ejemplo, a las personas detenidas o desaparecidas).

¿Qué sucede si un Estado o un individuo violan el DIH?

Un aspecto fundamental de la limitación de los efectos de los conflictos armados es el cumplimiento de las normas. El DIH establece que las partes en conflicto deben prevenir y reprimir las violaciones graves del DIH, y suprimir toda otra violación. Un Estado que ha cometido violaciones del DIH debe reparar por completo la pérdida o la lesión causada. A su vez, los individuos que han cometido crímenes de guerra deben ser buscados, investigados y enjuiciados.

Los Estados pueden hacer cumplir las normas a través de sus sistemas jurídicos nacionales, canales diplomáticos o mecanismos internacionales de solución de controversias. Los crímenes de guerra pueden ser investigados o enjuiciados por cualquier Estado o, en determinadas circunstancias, por un tribunal internacional.

La Organización de las Naciones Unidas también puede adoptar medidas para hacer respetar el DIH. Por ejemplo, el Consejo de Seguridad puede obligar a los Estados a cumplir sus obligaciones o establecer un tribunal para que investigue las infracciones.

¿Qué es un crimen de guerra?

Las violaciones graves del DIH se conocen como crímenes de guerra. Los Estados deben investigar los crímenes de guerra cometidos por sus ciudadanos o sus fuerzas armadas, así como en su territorio, y encausar, si procede, a los imputados. Los Estados también tienen derecho a investigar a otras personas por crímenes de guerra en sus tribunales nacionales, independientemente de la nacionalidad del acusado o del lugar donde las violaciones fueron cometidas (jurisdicción universal).

El DIH responsabiliza a las personas a título individual por los crímenes de guerra que hayan cometido u ordenado cometer. Al respecto, el DIH es complementado por el derecho penal internacional, que establece diferentes modos de responsabilidad penal individual.

Algunos crímenes de guerra son aplicables en todos los conflictos armados, mientras que otros son específicos de los conflictos armados internacionales. En los conflictos armados internacionales, algunos crímenes de guerra también se conocen como infracciones graves, que crean obligaciones adicionales para los Estados.

Por ejemplo, los siguientes actos constituirían crímenes de guerra en todos los conflictos armados: ataques deliberados contra personas civiles que no están participando directamente en las hostilidades; pillaje; toma de rehenes; ataques contra bienes religiosos o culturales, siempre que no sean objetivos militares; tortura y otras formas de tratos inhumanos; reclutamiento de niños y niñas; violación y otras formas de violencia sexual.

¿Las personas civiles que toman las armas pierden su protección contra los ataques directos, según el DIH?

Según el CICR, depende. El DIH define como «persona civil» a toda persona que no sea miembro de las fuerzas armadas estatales, ni miembro de un grupo armado organizado con una función de combate continua, ni un participante en un levantamiento en masa.

Las personas civiles gozan de protección contra los ataques, salvo si participan directamente en las hostilidades y mientras dure tal participación. Las partes en un conflicto armado deben tomar todas las medidas posibles para determinar si una persona es una persona civil y, si así fuera, si está participando directamente en las hostilidades. En caso de duda, se debe presumir que la persona es una persona civil y está protegida contra los ataques directos.

A fin de proteger a las personas civiles, los combatientes, y toda persona que participe directamente en las hostilidades, deben distinguirse de los civiles en todas las operaciones militares llevando una insignia identificable y portando las armas abiertamente.

Te puede interesar el artículo «Mercenarios o voluntarios: ¿Pueden unirse a la guerra?» publicado en LISA News.

¿El DIH impone límites a las operaciones psicológicas y de información?

Las operaciones psicológicas y de información forman parte de los conflictos armados desde hace largo tiempo. Sin embargo, dado el rápido crecimiento de las tecnologías de la información y la comunicación, la escala, la velocidad y el alcance de las operaciones psicológicas han aumentado significativamente.

El DIH prohíbe ciertos tipos de operaciones psicológicas o de información durante los conflictos armados, como las amenazas de violencia cuyo principal objetivo sea sembrar el terror entre la población civil; usar la propaganda para lograr el alistamiento voluntario de personas protegidas en territorios ocupados; o, más en general; incitar a la comisión de violaciones del DIH. Las operaciones de información también deben cumplir el requisito de respetar y proteger a categorías específicas de personas, como el personal médico y el personal de ayuda humanitaria.

Te puede interesar el artículo «Medios de comunicación rusos al servicio de la ofensiva híbrida» publicado en LISA News.

¿Qué sucede con las transferencias de armas a partes en un conflicto armado?

La disponibilidad generalizada de armas y municiones y las escasas regulaciones o controles sobre las transferencias de armas tienen un costo humano grave. Facilitan la comisión de violaciones del DIH, impiden la prestación de asistencia humanitaria, contribuyen a la prolongación de los conflictos armados y a altos niveles de inseguridad y violencia incluso después de finalizados los conflictos armados.

Los Estados deben abstenerse de transferir armas, si existe un riesgo manifiesto de que se emplearían para infringir el DIH. Los Estados que suministran armas a una parte en un conflicto armado deben hacer todo lo que razonablemente esté a su alance para asegurarse de que el receptor de las armas respete el DIH, por ejemplo, mediante la adopción de medidas de mitigación de riesgos, la suspensión o el condicionamiento de la entrega de armas o la cancelación de futuras transferencias.

Además, los Estados Partes en el Tratado sobre el Comercio de Armas deben evaluar, antes de autorizar una exportación, si es probable que el receptor de las armas, municiones o piezas y componentes de estas las utilice para cometer o para facilitar la comisión de una violación grave del DIH o del derecho de los derechos humanos. Si existe un riesgo elevado de que ello suceda, la exportación no debe autorizarse. Conforme al DIH, un Estado no es parte en un conflicto armado por el mero hecho de suministrar armas o equipamiento militar a un beligerante.

Te puede interesar el artículo «¿Qué armas envía España a Ucrania?» publicado en LISA News con aportaciones del experto en armamento y misiles y profesor de LISA Institute, Jose Iserte Bou.

¿La guerra cibernética está sujeta a normas?

Sí. Durante los conflictos armados, las operaciones cibernéticas están sujetas a las normas y los principios del DIH establecidos; no están en una «zona gris» ni en un «vacío jurídico».

Lo que preocupa al CICR es que las operaciones militares cibernéticas, que forman parte de los conflictos armados actuales, pueden alterar el funcionamiento de infraestructura crítica, así como de la respuesta de emergencia y humanitaria y de otros servicios vitales para la población civil.

El DIH impone límites a las ciberoperaciones durante los conflictos armados de la misma manera que impone límites al empleo de cualquier otra arma, método o medio de guerra en un conflicto armado, ya sean nuevos o tradicionales. En particular, la infraestructura civil está protegida de los ciberataques gracias a las normas y los principios vigentes del DIH, en particular, los principios de distinción, proporcionalidad y precauciones en el ataque. Además, durante los conflictos armados, está prohibido el empleo de herramientas cibernéticas que propagan daños y los ocasionan de manera indiscriminada.

Te puede interesar el artículo «¿Debemos preocuparnos por la ciberguerra?» publicado en LISA News.

¿De qué forma el DIH protege a las mujeres?

En los conflictos armados, las mujeres pueden ser víctimas, combatientes, testigos y actores de influencia. Gozan de las protecciones generales conferidas a las personas civiles o a los combatientes, según cual sea su estatuto. El DIH prohíbe la discriminación por motivos de sexo o género.

Las mujeres también quedan a expuestas a riesgos debido a las restricciones que se les imponen y sufren desproporcionadamente los efectos de algunos tipos de violencia, como la violencia sexual. El DIH aborda esos riesgos, en especial mediante la prohibición de la violación, la prostitución forzada o cualquier otra forma de atentado al pudor de todas las personas. Una infracción de estas prohibiciones puede constituir un crimen de guerra.

Además, el DIH establece que se debe dar un trato específico a las prisioneras de guerra y a las internadas civiles, así como a las embarazadas, Se debe respetar su protección específica, así como su salud y sus necesidades de asistencia. Por ejemplo, las mujeres, los hombres, los niños y las niñas de diferentes edades y orígenes pueden tener necesidades médicas diferentes y estar expuestos a diferentes riesgos que les impiden recibir la misma atención. Es importante tener en cuenta las perspectivas de las mujeres y de los hombres de diferentes edades y orígenes.

Te puede interesar el artículo «Cómo combatir la violencia sexual durante los conflictos», experto en misiones internacionales de la ONU en Líbano, Israel, Siria y Haití y profesor del Curso de Experto Internacional en Protección de Civiles de LISA Institute.

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¿Cómo se regula el espionaje a nivel internacional?

En 2022 vimos una oleada de expulsiones de diplomáticos rusos de países europeos acusados de espionaje en el contexto de la guerra en Ucrania. Sin embargo, el uso de supuestos diplomáticos con fines relacionados con el espionaje no es algo nuevo y en este artículo te explicamos cómo se regulan los espías a nivel internacional.

Polonia fue el primer país en anunciar la expulsión de 45 diplomáticos rusos el pasado 23 de marzo de 2022. A Varsovia se sumaron Bulgaria, Estonia y Letonia, añadiendo a la lista 43 expulsiones más. Una semana más tarde, el 29 de marzo, Bélgica, República Checa, Irlanda y Países Bajos también se unían a la «purga» de diplomáticos rusos y, desde el lunes 4 de abril, Alemania, Francia e Italia han tomado decisiones similares.

Por poner un ejemplo de las motivaciones de estas expulsiones, desde Polonia han asegurado que las personas expulsadas eran espías bajo el servicio del Kremlin que se hacían pasar por diplomáticos y han asegurado que responderán con «total coherencia y determinación» a este tipo de acciones. Desde los otros países se han realizado declaraciones similares también relacionadas con una respuesta a la invasión de Ucrania.

Desde Bruselas la decisión de expulsión de 17 trabajadores de la embajada rusa en La Haya, y 21 por parte del gobierno belga se tomó en un comité ministerial en consulta con Holanda. Estas personas expulsadas bajo cobertura diplomática han sido consideradas una «amenaza para la seguridad nacional», causa por la que la decisión fue tomada en concordancia con «otros países de ideas afines», según explicó el Ministro de Exteriores neerlandés. Esta información fue sacada a la luz por el Servicio General de Inteligencia y Seguridad (AIVD) y el Servicio de Seguridad e Inteligencia Militar (MVID) de los Países Bajos.

El 4 de abril de 2022 Alemania declaró como persona «non grata» a 40 miembros de la diplomacia rusa. Estas personas son consideradas como una amenaza, por lo que han decidido expulsarlas en tan solo 5 días. A este acto se sumó Francia, que expulsó a «numerosos» diplomáticos por realizar «actividades contrarias a los intereses de seguridad nacional» destacando que la decisión «forma parte de un proceso europeo».

Al día siguiente, España expulsó a 25 diplomáticos rusos sin acusaciones de espionaje, pero sí asegurando que «representan una amenaza para los intereses de seguridad» del país. El ministro de Exteriores, Jose Manuel Albares, mantuvo que el motivo de la expulsión «en unos días» eran los crímenes de guerra cometidos en Bucha. Sin embargo, sí que mantiene al embajador ruso en España, Yuri Korchagin, por el interés en darle una «oportunidad al diálogo». Fuentes del Gobierno esperan que Rusia responda del mismo modo porque ha sido su reacción habitual tras este tipo de acciones.

Bulgaria, Estonia, Lituania y Letonia también decidieron reducir la representación rusa de su territorio asegurando que algunos actuaban como oficiales de inteligencia y, también, en forma de condena a los crímenes cometidos en Ucrania. Desde la República Checa también se propuso que la representación rusa en la Unión Europea y la OTAN fuera limitada y dio un plazo de 72 horas a un diplomático de la Federación Rusa de su territorio.

El gobierno irlandés se ha manifestado en este sentido despidiendo a cuatro «altos funcionarios» de la embajada de Dublín por realizar «actividades de espionaje» desde su capital y bajo la sospecha de pertenecer a una agencia militar rusa que se dedica a recopilar inteligencia. Estos trabajadores han sido acusados de reunirse con grupos paramilitares irlandeses con el objetivo de avivar el «malestar político» entre Gran Bretaña e Irlanda. Tras haber expulsado a 3 miembros del cuerpo diplomático a principios de marzo con motivo de espionaje, Eslovaquia ha expulsado a 35 personas más pertenecientes a la embajada rusa en Bratislava.

Italia ha sido el último país europeo en sumarse a la expulsión de diplomáticos rusos bajo el argumento de «motivos de seguridad». Roma ha declarado como «persona non grata» a 30 miembros del cuerpo diplomático, apoyándose en que la medida ha sido adoptada en concordancia con sus socios europeos y de la OTAN. En sus declaraciones, el ministro de exteriores Luigi Di Magio, mostró la voluntad italiana en frenar las agresiones y llegar a un alto el fuego que ayude a zanjar un acuerdo.

Como era de esperar, Rusia ha tomado cartas en el asunto expulsando a 10 diplomáticos de las repúblicas bálticas al considerar estas decisiones como una «provocación injustificada». El vicepresidente del Consejo de Seguridad ruso y expresidente del país, Dimitri Medvedev, ha amenazado con una respuesta «simétrica» que será «destructiva» para las relaciones bilaterales.

Sin embargo, estas expulsiones no supone algo nuevo: ocho personas rusas que trabajaban bajo el estatus de diplomático en la sede de la OTAN en Bruselas ya fueron cesadas de sus cargos debido a que eran «oficiales de inteligencia no declarados». El secretario general de la organización, Jens Stoltenberg, anunció las expulsiones en octubre de 2022 debido a que realizaban actividades que «no estaban en línea con su acreditación».

Desde la OTAN no se hicieron públicos los nombres de estas personas, pudiendo ser reenviados a otras oficinas bajo cobertura diplomática; sin embargo, Rusia cerró su embajada en la Organización del Atlántico Norte. Esto sucedió en plena escalada del conflicto en el Donbás, aún cuando se preparaban para mantener conversaciones sobre la amenaza que suponía Rusia para Ucrania.

Cómo se regula el espionaje internacional

La inmunidad diplomática está regulada por la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas. Las personas que gozan de este estatus obtiene una serie de privilegios y beneficios como la exención de ser juzgada u obligada a testificar en el extranjero, involucrando también a los familiares que acompañan en la misión.

Este «cargo» protege al que lo ostenta bajo la ley de su país y no del receptor, por lo que si el estado acreditante se rehúsa a colaborar en un proceso judicial en el estado de acogida de la misión, y ante la actividad ilegal del enviado, solo mediante la denominación de dicho miembro diplomático como «persona non grata» se puede proceder a la expulsión del representante en el territorio.

El espionaje a nivel internacional consiste en el intento de obtener información confidencial o estratégica de un estado en cualquier ámbito estratégico, como el militar o económico. No está regulada por un tratado como tal, aunque sí se menciona su estatus en caso de captura por parte del enemigo en contexto bélico: no tienen derecho a ser tratados como prisioneros de guerra.

Debido a la falta de regulación de esta actividad, hay muchas opiniones diferentes ante la legitimidad de esta práctica que trata de recabar información de un estado para ser utilizada en beneficio de otro. Este «vacío legal» es lo que permite que se reafirme el principio que indica que los estados pueden realizar toda actividad que no esté expresamente prohibida en el Derecho Internacional, por ello, podría entenderse que un estado puede realizar labores de espionaje de manera legal.

Por otro lado, también puede ser considerado como un acto ilícito que viola la norma principal de no injerencia en asuntos internos de otros estados, establecido en la Carta de las Naciones Unidas. Desde este punto también se ve que infringe el principio de soberanía de los países así como Derechos Humanos, la vigilancia ilegítima e irrespetuosa restringe la libertad de la sociedad. La práctica del espionaje también afecta al derecho a la privacidad y a la privacidad de la información, derecho que tenemos todos, también el Jefe de Estado de un país.

Con el avance en las nuevas tecnologías, la presencialidad para la labor del «espía» no es algo fundamental como lo era antes, ahora también se recolecta información confidencial a través de internet y las redes, llegando al terreno considerado el «más difícil de controlar»: el espionaje en el ciberespacio. Un caso muy escuchado por todos es el escándalo Snowden, en el que el exagente de la CIA llevó a cabo una de las mayores filtraciones de secretos de estado de la historia, caso que reabrió el debate de la legitimidad del espionaje, aunque no se ha llegado a establecer una regulación.

Desde las Naciones Unidas se han hecho propuestas como la resolución 68/167 del «Derecho a la privacidad en la era digital«, que intenta limitar la intercepción de comunicaciones y vigilancia de datos personales de los ciudadanos, siendo estos actos considerados una violación de los derechos a la privacidad y libertad de expresión, reafirmando los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y aclarando que estos derechos deben ser respetados de la misma manera en el ciberespacio.

En resumen, el espionaje pone en riesgo los principios éticos en los que se debe fundar la sociedad, causando un impacto en el Sistema Internacional. A pesar de que es una práctica que ha sido realizada sistemáticamente a lo largo de la historia, es muy difícil de regular. Sin embargo, esto podría cambiar debido a los escándalos que están sucediendo en las embajadas europeas y que comience a limitarse en papel para así evitar futuras crisis diplomáticas que rompan la confianza y la paz entre los estados, como ya estamos viendo que amenaza Medvedev tras las expulsiones de sus nacionales.

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Detenidos cibercriminales dedicados a la venta de contenido audiovisual de pago en España

Los detenidos contaban con un alto grado de especialización tecnológica, ya que para perpetrar sus actividades ilícitas utilizaban una sofisticada infraestructura con la que prestaban servicios a sus clientes.

Agentes de la Policía Nacional han detenido a dos ciberdelincuentes dedicados a la venta de contenido audiovisual de pago a través de internet y vía satélite. Han sido arrestados por delitos contra la propiedad intelectual, contra los servicios de difusión televisiva de carácter condicional y por defraudación de fluido eléctrico.

Contaban con un alto grado de especialización tecnológica, ya que para perpetrar sus actividades ilícitas utilizaban una sofisticada infraestructura con la que prestaban servicios a sus clientes. Se calcula que el perjuicio económico ocasionado a los titulares del contenido multimedia distribuido asciende a más de 87.500€.

A finales de 2019, se inicia la investigación por la que se detectó una página web cuya finalidad era la comercialización ilícita de contenido audiovisual de pago propiedad de LaLiga, así como del contenido completo de una conocida plataforma de televisión bajo demanda. 

Funcionamiento similar a una empresa lícita y otros detalles de la investigación

Analizando la página web, los agentes observaron que ofertaban la posibilidad de abonarse a los canales de televisión que ofrecían, cuyo precio variaba en función de la duración del paquete contratado y del número de dispositivos en los que se querían reproducir los mismos.

Además, publicitaban sus servicios ilícitos en redes sociales y en diversos portales de compraventa de artículos online, donde sus publicaciones contaban con gran cantidad de visualizaciones. Incluso, tenían asociado un blog en el que se daba soporte técnico, simulando el servicio de atención al cliente que puede ofrece cualquier empresa lícita.

La investigación se enfocó en dos direcciones. Por un lado, buscando la identificación de la persona que se encontraba detrás del entramado y el descubrimiento de la estructura que soportaba la distribución ilícita de la señal. Y por otro, se investigaron los medios de pago que utilizaban los investigados para recibir los ingresos por los servicios que prestaban, y que era principalmente a través de una plataforma financiera de pagos.

Estas dos vías de investigación permitieron la detención en Málaga de los principales integrantes del entramado, quienes poseían los servidores que  difundían la señal pirata de televisión. Una vez tenido en cuenta el número de clientes de los que disponían y los precios reales que ofertan las empresas suplantadas por acceder a los servicios de CCCAM e IPTV, se estima que la ganancia total obtenida por el grupo criminal supera los 87.500€.

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La problemática del Sistema Kafala en el Líbano

El Sistema Kafala no es exclusivo del Líbano, sino que es un acuerdo de patrocinio también usado en los países del Golfo. A priori, sirve para permitir la entrada de trabajadores extranjeros al país, pero la realidad es que supone un enmascaramiento de una forma de esclavitud moderna.

El Sistema Kafala consiste en un acuerdo de patrocinio usado en los países del Golfo, además de Jordania y Líbano, mediante el cual se permite a trabajadores extranjeros (sobre todo los relacionados con el sector de la construcción y domésticos) entrar al país, aunque supone una relación asimétrica de poder entre la persona migrante y el empleador (kafeel). Es decir, si, por ejemplo, en el caso del Líbano, una empresa o un ciudadano libanés ofrece un acuerdo de patrocinio a un extranjero, este puede acceder al país y trabajar para ellos.

Uno de los mayores problemas de este sistema es que genera una dependencia absoluta de los trabajadores migrantes hacia sus empleadores (y no hacia el Estado). Ya que este último posee capacidad legal para controlar a su trabajador en cualquier aspecto (aunque vaya más allá de lo laboral): sin su permiso no pueden cambiar de trabajo y además el kafeel puede cancelar en cualquier momento el permiso de residencia, lo cual deja al trabajador en una situación irregular y de desprotección absoluta. También, algunos empleadores les confiscan los pasaportes – aunque sea ilegal – una vez entran en el país.

Muchos de estos acuerdos de patrocinio aprovechan los vacíos legales para explotar a los trabajadores y trabajadoras, lo que se acaba traduciendo en una forma de esclavitud moderna: obligan a los inmigrantes a trabajar 12-18 horas al día para ellos sin recibir ningún sueldo (esto sumado a la confiscación del pasaporte deriva en que no pueden comprarse un billete de avión para huir) y bajo condiciones de explotación.

El sector que más sufre estos abusos son las trabajadoras domésticas, la mayoría provienen de Etiopía, Sierra Leona, Madagascar, Filipinas, Sri Lanka, Nepal, India y Bangladesh. Otra de las graves consecuencias de este sistema es que en muchos casos se engaña a las trabajadoras domésticas (mujeres y niñas) para explotarlas sexualmente.

Esto viola directamente el artículo 4 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos que dice: “nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre, la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas en todas sus formas”. Según un informe de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), el tráfico de personas es un fenómeno global que afecta a víctimas de unos 140 países distintos.

Según la Organización Internacional del Trabajo, en los Países del Golfo, junto a Jordania y Líbano, el 70% de la fuerza laboral está formada por trabajadores migrantes. En 2019 todos estos países acogieron en total a 35 millones de personas, de las cuales el 31% eran mujeres. El caso más significativo es el de Catar donde los inmigrantes llegan a representar el 90% de la población.

Este porcentaje tan elevado se debe a que en estos últimos años el país ha necesitado una gran cantidad de mano de obra para construir los estadios para el Mundial de Fútbol de Qatar de este 2022. Aunque la mayoría de trabajadores han estado, y están, en una situación de abuso e incluso cerca de 7.000 han llegado a morir durante las obras de construcción.

El Sistema Kafala está plenamente asentado en el Líbano, un país de 6 millones de habitantes, hay 250.000 trabajadoras domésticas migrantes registradas oficialmente, lo cual supone el 4% de la población. Se las contrata para llevar a cabo tareas del hogar como limpiar, cocinar o cuidar de niños y ancianos.

Aunque no cuentan con protección legal ya que la Ley del Trabajo libanesa excluye explícitamente a las trabajadoras domésticas. Por lo tanto, se rigen únicamente por el sistema kafala, lo que significa que no tienen derecho a cobrar el salario mínimo ni a ser atendidas en la seguridad social y están obligadas a residir en casa de su empleador.

Según la OIT, en el Líbano, cerca del 90% de las trabajadoras domésticas se contratan a través de agencias. Se calcula que en el país hay unas 600 agencias que se lucran captando a trabajadoras de países asiáticos y africanos y haciendo de intermediarias entre estas y los empleadores.

Ganan dinero por partida doble ya que a los kafeel les cobran entre 1.000 y 3.000 dólares estadounidenses por el servicio, pero también hacen pagar a las trabajadoras que se ven obligadas a contraer deudas en sus países de origen para poder pagar y luego se encuentran en peligro – tanto ellas como sus familias – porque no pueden conseguir dinero para saldarlas.

Al estar totalmente desamparadas y desprotegidas, estas agencias las pueden castigar por supuesto mal comportamiento tanto mediante agresiones como encerrándolas bajo llave sin ningún tipo de consecuencia legal.

En estas agencias, como KWK (Khadam Wa Khadamat), para que los empleadores puedan elegir a la mujer que quieran, como si fueran un objeto, las dividen según nacionalidad, religión, estado civil, peso, altura y varias fotos. La forma más evidente de demostrar que no son tratadas como seres humanos es ver los anuncios que publican:

Fuente: Pikara Magazine.

La Universidad Americana de Beirut realizó un estudio a través de encuestas que revelan que el 51% de los libaneses desconfía de las trabajadoras domésticas, el 41% las considera enfermas psicológicamente, el 36% cree que son estúpidas y el 27% piensa que son sucias. Lo que demuestra que el racismo y el desprecio hacia los inmigrantes, sobre todo hacia las mujeres, está muy arraigado en la sociedad y en la cultura del país. Lo que hace que sea un problema muy complejo de tratar y solucionar.

Debido a la explotación, violaciones y vulneraciones de sus derechos que sufren estas mujeres, en 2015, 300 de ellas se unieron para crear el primer sindicato de trabajadoras domésticas de la región. El objetivo era conseguir ser tratadas como seres humanos, que es lo que son, y defender que se respetaran sus derechos y sus libertades. Y aunque el Ministerio del Interior del país se comprometió a dar respuesta a su situación, los años han pasado y siguen igual de desprotegidas.

Los trabajos de la Organización Internacional del Trabajo al respecto: El Contrato Unificado Estándar y la actualidad de los trabajadores inmigrantes en el Líbano

El Sistema Kafala es un problema de relevancia internacional en el ámbito laboral humanitario y por consiguiente, la Organización Internacional del Trabajo (OIT en adelante) no podía quedarse impasible al respecto.

Apoyo y presión para una Consulta Nacional Libanesa

Analizando la regulación y los trabajos de la OIT en referencia al trabajo decente y el Kafala system en Líbano podemos destacar los siguientes aspectos:

Desde la Conferencia Internacional del Trabajo de 2011, con la aprobación del Convenio no 189 sobre el trabajo decente, la Oficina Regional de la OIT para los Estados Árabes empezó a trabajar en la introducción de reformas legales y estructurales para erradicar la explotación laboral y los riesgos de trabajo forzoso. Sin embargo, la crisis económica del Líbano tiene y ha tenido una severa afectación en el trabajo decente y los migrantes son los trabajadores que más sufren las consecuencias. La mayoría se encuentran en situación de irregularidad administrativa. Esto aumenta, juntamente con otros factores, su vulnerabilidad debido a la fragilidad de los marcos jurídicos en el Estado Libanés.

En la consulta nacional que se organizó en marzo de 2020, el Ministerio de Trabajo en colaboración con la OIT, el desmantelamiento del sistema kafala era una de las prioridades en el diálogo inclusivo de medidas a corto y largo plazo. En el plan de acción se establecieron prioridades como la Reforma de la Legislación laboral y la posible adopción de una ley diferente para la regulación del trabajo doméstico.

La recomendación inmediata que se realizó en esta consulta consistía en la adopción de un Contrato Unificado Estándar para los trabajadores domésticos migrantes para garantizar la emancipación de la práctica del Sistema Kafala. Esta se planteaba como la mejor forma que se había propuesto hasta el momento para abordar las deficiencias de la legislación libanesa y apaciguar la urgente necesidad de reducir los riesgos del trabajo forzoso asociado.

Para evitar una regulación ineficaz, la OIT presentó un proyecto de Contrato revisado al Ministerio de Trabajo para que lo consideraran en la confección de su Contrato Unificado Estándar. En este proyecto trabajaron el equipo de migración de la OIT junto con el apoyo de dos proyectos de cooperación al desarrollo de la OIT (Programa de Trabajo en Libertad, financiado por el Departamento de Desarrollo (DFID), y el Proyecto Regional de Migración Justa en Oriente Medio (FAIRWAY) financiado por la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE).

Los resultados de la Consulta Nacional con el apoyo de la OIT

El nuevo Contrato Unificado Revisado para el Empleo de Trabajadores Domésticos fue un primer paso crucial para desmantelar el Sistema Kafala en el Líbano. Finalmente, este se publicó el 8 de septiembre de 2020 por Lamia Yammine, ministra interina de trabajo en Líbano en su momento.

Esta novedad legislativa estableció diferentes soluciones a la grave problemática estipulando claramente que los trabajadores domésticos pueden abandonar el hogar durante su día libre semanal y sus vacaciones anuales, y que no están obligados a pagar las tasas de contratación ni los costes relacionados.

También prohíbe a los empleadores retener los salarios y confiscar los pasaportes y otros documentos personales. Una de las disposiciones clave del contrato es la cláusula de rescisión, que permite al empleador o al trabajador rescindir el contrato unilateralmente con un preaviso de un mes, y rescindirlo inmediatamente en caso de que se produzcan violaciones de los términos del contrato.

Violaciones que van desde la retención de los salarios y la confiscación de los pasaportes, hasta otros abusos y violaciones como el maltrato físico, psicológico y sexual. Además, se prevén posibles deducciones salariales por alojamiento y alimentación; la provisión de un seguro que cubra la asistencia sanitaria y los accidentes de trabajo; el pago de las bajas por enfermedad, un máximo de 48 horas semanales y una remuneración adicional del 50% de las horas extraordinarias.

De acuerdo con el Director Regional interino de la OIT para los Estados Árabes, Frank Hagemann: «El contrato es un primer paso crucial en el desmantelamiento del sistema de kafala en Líbano, que ha sido objeto de críticas por parte de los organismos internacionales de derechos humanos y laborales, los sindicatos, la sociedad civil y los medios de comunicación».

Podemos constatar que la figura de este nuevo contrato supone una mejora, pero no es más que un inicio de lo que pretende ser la erradicación del Sistema Kafala. Se calcula que al menos 250.000 trabajadores domésticos inmigrantes trabajan en Líbano. Las dimensiones de la problemática no permiten un saneamiento inmediato.

El desafío actualmente es la correcta aplicación y el efectivo cumplimiento del Contrato y sus disposiciones. La agravada crisis económica, la reciente explosión en el puerto de Beirut y las consecuencias de la pandemia han generado una crisis política generalizada en el país que dificulta la correcta aplicación y la garantía de efectividad de la medida. Por lo tanto, la labor de la OIT en este sentido resulta esencial. Es por eso que la organización internacional esta colaborando estrechamente con el Ministerio de Trabajo, los sindicatos para dar a conocer el contrato revisado y apoyar al Ministerio para garantizar su aplicación efectiva.

La realidad de la situación y la actualidad del problema

En este mismo sentido, para que el contrato goce de una plena aplicación, resulta interesante destacar uno de los últimos trabajos realizados en la materia. Se trata del trabajo «Migrant Workers’ Rights are Women’s Rights: Women MigrantDomestic Workers in Lebanon: A Gender Perspective» realizado por Zeina Mehzer (OIT), Gabriella Nassif (UN Women) y Claire Wilson (UN Women), publicado en junio de 2021.

De acuerdo con Amnistía internacional: “the kafala system is incompatible with domestic laws that safeguard freedoms and human dignity, protect workers’ rights and criminalize forced labour and human trafficking. It also directly contradicts Lebanon’s international obligations”. En el estudio en cuestión se analizan diferentes elementos que son claves para entender y abordar el problema en el presente y futuro más cercano.

Primeramente, con el estudio de las causas iniciales de la inmigración se determinó que la capacidad de las mujeres para elegir oportunidades de trabajo fuera de sus países de origen depende de muchos factores; en el peor de los casos, se les priva absolutamente de la posibilidad de elegir. “Sólo entre 2020 y 2021, la Organización Internacional para las Migraciones identificó 367 mujeres víctimas de la trata de personas en el Líbano, aunque esto no refleja el alcance total de la trata en el país”.

En segundo lugar, en cuanto al análisis de la problemática desde la perspectiva de género, la discriminación de género y la falta de protección laboral en la legislación del estado libanés infravalora gravemente el trabajo de las trabajadoras domésticas migrantes y las deja desprotegidas.

Asimismo, las trabajadoras domésticas inmigrantes tienen menos acceso al espacio público y a la libertad de movimiento en comparación que los hombres. Según los empresarios libaneses, “las razones para no permitir que las mujeres migrantes abandonen los hogares son la protección de la seguridad y evitar que busquen relaciones íntimas, que se queden embarazadas, que contraigan enfermedades de transmisión sexual o que se dediquen a la prostitución”.

De acuerdo con un estudio en el que se encuestó a más de 1.200 empleados se pudo constatar que más de uno de cada cinco empleadores libaneses (22,5%) siempre o a veces encierra a su trabajador doméstico dentro de la casa.

Otro aspecto de gran relevancia recae en el hecho de que no existe un verdadero acceso a la justicia para las trabajadoras domésticas. En el estudio en cuestión se pone en relevancia las carencias del sistema judicial y la poca prosperidad de la que gozan las denuncias penales interpuestas por las mujeres migrantes.

De acuerdo con un estudio de 2010, se examinaron 114 denuncias penales de trabajadoras migrantes y no se pudo encontrar ni un solo caso en el que se procesara al empleador. Asimismo, en un estudio más reciente se examinaron 779 casos judiciales relacionados con trabajadoras domésticas migrantes entre 2013 y 2017 y estimó que el 91% de las audiciencias se llevaron a cabo en ausencia del empleador, negando los derechos de las trabajadoras como litigantes y un juicio justo, afectando directamente a la tutela judicial efectiva.

Este artículo se ha publicado previamente en la página oficial de la Asociación para las Naciones Unidas en España y ha sido escrito por Max Preciado (estudiante del Máster universitario de Acceso a la Abogacía en la Universitat Pompeu Fabra) y Carol Gramunt (Periodista y estudiante del Máster de Periodismo Internacional en la Universitat Ramón Llull – Blanquerna).

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El impacto real de un alto el fuego

Yemen o Etiopía han sido algunos de los países donde hemos visto un alto el fuego. En este artículo te explicamos en qué consiste este cese de hostilidades y qué implicaciones tiene analizando casos reales.

Con la llegada del mes del Ramadán en abril de 2022 se estableció un periodo de tregua en Yemen. Fue entonces cuando entró en vigor un alto el fuego de dos meses de duración en una guerra que llevaba activa más de siete años en el país acordado por las partes en el conflicto mediante la negociación de la ONU.

La tregua alcanzada permitió, entre otros aspectos, suspender las operaciones militares ofensivas, el acceso a los puertos de Hudaydah de buques con combustible, la reanudación de los vuelos comerciales desde y hacia el aeropuerto de Saná a destinos predeterminados de la región y el reinicio de las negociaciones para abrir carreteras en Taez y otras gobernaciones. Sin embargo, no duró mucho y los hutís acusaron poco después a Arabia Saudí de romper el alto el fuego con un bombardeo en la provincia de Sada que dejó, al menos, tres fallecidos y nuevos ataques en la ciudad portuaria de Hodeida.

Otro alto el fuego que presenciamos en 2022 fue en marzo en el panorama internacional, ha sido en Etiopía entre el Gobierno y el Frente Popular de la Liberación de Tigré (TPLF). Esta es la primera vez que se declara una «tregua humanitaria indefinida» en la región tras el estallido del conflicto a finales de 2020 en la zona norte del país. En este caso también hubo indicios de que este acuerdo se estaba violando, según las organizaciones de derechos humanos, debido al aumento de tensiones en la región.

Además el grupo rebelde congoleño, Movimiento del 23 de Marzo (M23), uno de los grupos rebeldes más importantes de República Democrática del Congo, también declaró un alto el fuego unilateral para apaciguar la tensión en el territorio de Rutshuru, donde los combates de los últimos días han provocado un éxodo de la población a Uganda.

Para entender realmente qué implica la declaración del “fin de hostilidades” en un país y poder tratar de analizar si significará un acuerdo a largo plazo, tenemos que entender bien qué se establece en este tipo de acuerdos. Además, es clave tener un marco de qué es lo que ha ocurrido cuando, en otros momentos de la historia, este ha sido fructífero y ha llevado a un entendimiento real de las partes.

¿Qué es un alto el fuego?: diferencias con la tregua y el armisticio

En un contexto bélico solemos encontrar los términos alto el fuego, tregua y armisticio. A nivel general coinciden en un mismo punto: un cese de hostilidades para disminuir las consecuencias humanitarias de los conflictos. Sin embargo, es importante conocer las diferencias conceptuales para saber de qué nos hablan cuando se utilizan.

Una tregua consiste en un acuerdo que interrumpe las agresiones de manera específica y por un periodo de tiempo, no implica necesariamente la voluntad de terminar con el conflicto, sino de un pacto entre combatientes, ya sea por trasladar un herido o sepultar un fallecido. También es considerado como un “descanso”.

Ha habido a lo largo de grandes guerras periodos en los que se ha establecido una tregua temporal. Esto sucedió en la Primera Guerra Mundial, en forma de “respeto” a la nochebuena de 1914. Tras solo unos meses del comienzo del conflicto, el bando alemán colocó árboles iluminados en las trincheras, y los aliados respondieron uniéndose al cese de hostilidades de manera espontánea. Este suceso fue denominado como la «Tregua Navidad de la Primera Guerra Mundial».

Tras este periodo de «paz» en la trinchera se retomó la actividad bélica a la llegada del nuevo año, teniendo un ejemplo claro de qué significa la tregua. Fue un acuerdo entre ambos bandos de combatientes para dejar las hostilidades de forma mutua «nadie quería seguir con la guerra, pero los superiores sí», explica el historiador Stanley Weintraub en su libro «Silent Night».

El armisticio por su parte, se trata de una suspensión de las acciones bélicas que se pacta entre los pueblos o ejércitos que toman partida en el conflicto, es una detención de las agresiones entre combatientes. Se puede fijar su temporalidad, y es más utilizado en conflictos armados internacionales para intentar negociar una paz duradera. Si alguna de las partes rompe el armisticio, la otra puede denunciar su violación e incluso reactivar las hostilidades.

Como ejemplo encontramos los acuerdos de armisticio de 1949 que se comenzaron a firmar en 1949 entre Israel y sus vecinos: Egipto, Líbano, Jordania y Siria, con el motivo de poner fin de manera formal la guerra árabe-israelí. Este conflicto terminó tras las negociaciones en un «ambiente de paz» temporal, que consiguió poner fin a las hostilidades entre las partes de manera definitiva. De hecho, podemos apreciar la creación de alianzas recientemente entre las partes de este conflicto, como se ha visto en la Cumbre del Neguev.

Por último, un alto al fuego acoge la pausa momentánea o definitiva de la acción militar, y puede ser consecuencia de la aplicación de una tregua o armisticio. Ante esta decisión, suele demostrarse la intención de ejercer diálogo entre combatientes, considerado muchas veces «un primer paso» hacia una paz formalizada. 

Este concepto puede ser aplicado de manera unilateral, como en el caso de organizaciones terroristas como ETA, que en 2011 emitió un comunicado en el que puso fin a las hostilidades; pero también puede darse de manera bilateral, y es el caso antes mencionado de Yemen, donde se acordó el cese de hostilidades por parte tanto de los hutíes como de la coalición saudí.

En la guerra de Bosnia, en 1995, la intervención de la OTAN consiguió imponer un alto al fuego que se estableció con los Acuerdos de Dayton. Este conflicto supuso un capítulo muy «cruel» en los Balcanes, y la imposición del cese de las hostilidades no acabó con el conflicto, sino que supuso su «congelación».

En este caso, la injerencia internacional en la resolución del conflicto no fue de ayuda. El objetivo de la consecución de la paz no se basaba en la igualdad ni la distensión, ya que trataron de aumentar la superioridad militar de la Federación de Bosnia.

Con el intento de que uno de los dos bandos consiguiera la victoria, no se habilitó un buen contexto que permitiese el dialogo igualitario para así, poder llegar a un acuerdo de reconciliación para las partes del conflicto. La actuación de las organizaciones internacionales que se vieron involucradas, solo ayudó a mantener las actitudes beligerantes; por lo que “no todo vale” para intentar imponer el fin de las agresiones entre bandos en un conflicto, hay una labor mucho más allá del cese inmediato de las hostilidades.

Una petición de alto al fuego global vino por parte del Secretario General Antonio Guterres en el contexto de la pandemia en 2020. Guterres hizo un llamamiento dirigido a «todos los rincones del mundo» con el objetivo de centralizar una lucha común: la COVID-19. Aparte de acabar con el virus, esta pausa de hostilidades, podría dar la oportunidad de salvar vidas, abrir puertas a la diplomacia y dar esperanza a las partes más vulnerables ante la enfermedad.

La propuesta fue respaldada por 180 países, el Consejo de Seguridad, las organizaciones regionales, los grupos de la sociedad civil, los defensores de la paz y millones de ciudadanos del mundo; no obstante, guerras como la de Siria, Yemen, Irak y Afganistán no vieron cambios, sino al contrario.

Considerando los esfuerzos centrados en acabar con el COVID-19, las guerrillas, grupos radicales y milicias optaron por aprovechar la emergencia sanitaria para avanzar en sus objetivos tanto militares como políticos, contribuyendo a una intensificación de los enfrentamientos. Encontrando otro caso de petición de alto el fuego que quedó en palabras, quedándose estancado como un intento fallido.

Otro caso de fracaso en el fin de la beligerancia entre partes, lo encontramos ni más ni menos en la actualidad, donde la guerra de Ucrania no ha pillado por «sorpresa«, sino que en la zona se han precedido conflictos de manera continua e incluso después de un alto al fuego establecido entre las partes. 

Cuando Rusia se anexiona de manera unilateral la península de Crimea, estalla posteriormente un conflicto en la zona del Donbás entre Kiev y los sectores prorrusos. Se llegaron a proclamar las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk con apoyo no oficial de Rusia, las milicias «rebeldes» llegaron a controlar una parte del territorio.

Esta guerra civil quedó «congelada» con los tratados de Minsk de febrero de 2015, firmados entre Ucrania y Rusia con la mediación de Francia y Alemania; sin embargo, el acuerdo del cese de las hostilidades se ha roto en varias ocasiones y ha derivado en la guerra actual en la que nos encontramos, donde ambos países han roto con los acuerdos firmados en Bielorrusia en su «intento» de paz.

A lo largo de la historia ha habido intentos de establecer la paz de manera permanente en diferentes conflictos. Sin embargo, no siempre se han podido llevar a cabo debido a diferentes motivos. Entre ellos destacamos el alto el fuego celebrado en un contexto de negociaciones que no cuajaron o la violación del propio acuerdo temporal que reanuda el conflicto. Al fin y al cabo, los motivos de un «intento fallido» de establecimiento de paz son múltiples y lo que sí está claro es que es la voluntad política la que termina por conseguir mantener la estabilidad de forma prolongada.

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¿Qué herramientas utilizan los ciberdelincuentes?

Los ciberdelincuentes pueden utilizar una gran cantidad de técnicas y herramientas para llevar a cabo sus ciberataques pudiendo incluso a utilizar herramientas creadas por los hackers éticos.

El hacking ético consiste en encontrar vulnerabilidades o fallas de seguridad dentro de un sistema; así lo que les diferenciaría de los hackers no éticos es la autorización del propietario del sistema. En este sentido, podemos diferenciar, a grandes rasgos, los tres tipos de hackers que serían el hacker ético, o de sombreo blanco, el hacker intermedio, o sombrero gris, y el hacker no ético o sombrero negro.

El primero, el sombrero blanco, tiene autorización del titular del sistema para acceder a él y buscar vulnerabilidades; el segundo, el sombrero gris no tiene autorización, pero no utiliza las vulnerabilidades en su beneficio, sino que ofrece su descubrimiento al titular del sistema a cambio de un precio, ya sea contratándole para continuar investigando vulnerabilidades, o bien pagándole por ese trabajo. El último, el sombrero negro, accede sin autorización y se beneficia de esas vulnerabilidades atacándolas.

Conociendo esta diferencia, nos centraremos en el hacker ético, el cual suele estar contratado por el titular del sistema para evitar catástrofes cibernéticas como robo de información. Estos realizan «tests de penetración» o «pentest» para comprobar la efectividad de los sistemas de seguridad. Existen muchas formas de atacar a un sistema, a través de sus puertos de seguridad (cortafuegos, antivirus, …), elementos de acoplamiento (puertos, conmutadores o routers), servicios webs, equipos de telecomunicaciones, aplicaciones web, instalaciones de infraestructura, e incluso a través de conexiones inalámbricas como son el bluetooth o el wifi, por eso es muy importante evitar conectarse a redes wifi públicas.

Para atacar estos componentes se valen de herramientas que suelen desarrollar ellos mismos y que suben a la red para su descarga directa y gratuita, lo que puede ser un problema si lo utiliza algún sombrero negro. Estas herramientas pueden ser whois, robtex, Netcraft, TinEye, Google Hacking, Shodan, Foca, Metagoofil, creepy, harvester, haveibeenpwned o dnsdumpster. También utilizan herramientas Open Source Intelligence (OSINT) como osrframework o Maltego.

Esta fase es la primera fase del «pentest» llamada «footprinting«, donde recolectan toda la información posible del objetivo. La segunda fase se llama «fingerprinting» y consiste en interaccionar con el sistema objetivo utilizando otras herramientas. Finalmente, entrarían en la tercera fase, que sería el acceso al sistema, donde existen otras herramientas distintas.

Pues bien, centrándonos en la primera fase o «footprinting», encontramos entre las herramientas utilizadas las Offensive Security Tools (OST) que son aplicaciones de software, bibliotecas y exploits. Estas herramientas OST se publican en la red por sus desarrolladores con código abierto para proporcionar un exploit de prueba de nuevas vulnerabilidades.

La controversia radica en su publicación y su acceso por todos, ya que unos la defienden, para ayudar a aprender y preparar los sistemas y redes para futuros ataques, y otros la rechazan, porque pueden caer en manos de los hackers no éticos que quieren atacar los sistemas para beneficiarse, además que facilita la ocultación de huellas del atacante.

En un informe publicado en octubre de 2020 por Paul Litvak, analista de malware e ingeniero de Intezer Labs, titulado «The OST map: mapping the use of Open-Source Offensive Security Libraries in malware» y presentado en la Conferencia de Seguridad Virus Bulletin, muestra un mapa donde se relacionan los proyectos de código abierto OST y los actores de amenazas, para así evaluar la influencia de las herramientas de seguridad ofensivas, especialmente las OST, en los ataques realizados por ciberdelincuentes. 

Para este mapa, se utilizaron 80 proyectos de una base de datos de cientos de actores de amenazas reportados en los últimos años, a los que se le añadieron 29 herramientas basadas en secuencias de comandos. En la siguiente imagen podemos ver el mapa donde los puntos azules son los proyectos de código abierto, los amarillos son los actores de amenazas de bajo perfil, los naranjas son amenazas sofisticadas y conocidas, y en rojo, están los grupos patrocinados por el gobierno.

OST map. Fuente: «The OST map: mapping the use of Open-Source Offensive Security Libraries in malware«.

Con este mapa, Paul Litvak consigue agrupar aquellas herramientas que son más utilizadas por los actores de amenazas, teniendo un gran uso las bibliotecas Memory Injection y las RATs. Una breve definición de estos conceptos sería la siguiente: 

Bibliotecas Memory Injection. Las bibliotecas o DLL son archivos que contienen códigos y datos que pueden usar varios programas al mismo tiempo. Por ejemplo, para poder imprimir por la impresora necesitamos que haya un programa en el ordenador que mande las instrucciones, dicho programa contiene el controlador del dispositivo, que es considerado una biblioteca. Cuando hablamos de que la biblioteca es Memory Injection es porque no carga desde el disco duro, sino desde una memoria, por ejemplo, un pen drive.

RAT o Remote Administration Tool o Remote Access Trojan o Remote Access Tool. Consiste en un troyano de acceso remoto, un malware que controla un sistema a través de una conexión remota en red. Cuando hablamos de RAT estamos hablando de una actividad delictiva, ya que el acceso remoto legal se llama Remote Administration Software.

Del primer grupo, la herramienta más utilizada es la llamada ReflectiveDLLInjection, seguida de MemoryModule. Del segundo, las más utilizadas son Empire, Powersploit y Quasar. Tras revisar todas las herramientas utilizadas por los delincuentes, el informe ofrece la opción de convertir estos códigos abiertos para que no puedan ser utilizados por aquéllos.

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Curso de Introducción a la Inteligencia Competitiva

La Inteligencia Competitiva es el proceso de recopilar, analizar, interpretar y distribuir información estratégicamente valiosa sobre la industria y los competidores para, posteriormente, proporcionar esta información a los decisores finales y conseguir mejorar así la competitividad de la organización.

La Inteligencia Competitiva es una disciplina que se está volviendo cada vez más necesaria en las sociedades modernas donde existe una economía de libre mercado y donde la competencia está a la orden del día.

La Inteligencia Competitiva tiene los siguientes objetivos principales:

  • Obtener y analizar toda la información disponible (interna y externa) para ayudar a cada departamento y a las organizaciones en general a tomar las mejores decisiones a nivel táctico y estratégico.
  • Comprender mejor el mercado, los clientes y el entorno competitivo actual y futuro.
  • Mejorar la estrategia de nuestra organización con base en un conocimiento sólido y un procedimiento ordenado y profesional.
  • Proteger la información, el conocimiento (know-how) y los empleados (actuales y anteriores) para evitar el espionaje industrial, la fuga de información confidencial y la sobreexposición.
  • Monitorizar oportunidades, riesgos y vulnerabilidades a nivel nacional e internacional, en cualquier plano, ya sea político, económico, social, tecnológico, legal, etc.

En el actual entorno de alta volatilidad, incertidumbre, cambio, ambigüedad, etc., la Inteligencia Competitiva permite, gracias a la obtención y análisis de la información disponible, la detección anticipada de riesgos, amenazas y oportunidades con el objetivo de tomar decisiones estratégicas para innovar y ser más competitivos. 

Características del curso

  • 100% Online e Interactivo
  • Inicio inmediato al inscribirse
  • Duración: 150 horas (2-3 meses)
  • Finalización 100% Flexible (prórrogas gratuitas)
  • Evaluación: Tipo test y ejercicios prácticos
  • Acceso a la Bolsa de Trabajo y a LISA Comunidad
  • Métodos de pago flexibles y en cuotas

Objetivos de aprendizaje

En el Curso de Introducción a la Inteligencia Competitiva:

  1. Conocerás el papel de la Inteligencia Competitiva dentro de cualquier empresa y organizaciones.
  2. Comprenderás el funcionamiento y procesos de la Inteligencia en el contexto empresarial.
  3. Identificarás los actores clave en la Inteligencia de Mercado, Inteligencia de Negocio o Inteligencia Comercial.
  4. Entenderás la usabilidad, potencialidad y valor de la Inteligencia Competitiva a nivel personal y profesional.
  5. Aprenderás a identificar los puntos clave y las necesidades de información para mejorar las decisiones en tu entorno empresarial.
  6. Te familiarizarás con técnicas y métodos como “What if”, Gestión del cambio o Análisis IC, así como con innovación disruptiva, radical e incremental.
  7. Aprenderás a crear un Sistema de Inteligencia Competitiva en tu organización, conociendo el proceso paso a paso para poder llevarlo a cabo. En caso de que ya existiese, podrás implantar e instaurar las buenas prácticas y procesos, mejorando los servicios que ofrece el Sistema o Departamento de Inteligencia Competitiva a toda la organización y a la Dirección general.

A quién va dirigido

  • Analistas, Asesores, Consultores o Responsables de Estrategia, Planificación Estratégica o Innovación
  • Analistas y Directivos de Empresas, Agencias e instituciones públicas
  • Asesores y consultores
  • Analistas de Inteligencia
  • Personal de Centros de Prospectiva y Análisis Estratégico
  • Responsables de Tecnología, Seguridad o Ciberseguridad.

Equipo Docente

La Profesora-Coordinadora del Curso de Introducción a la Inteligencia Competitiva es la Sra. Sonia Gogova:

  • Manager de Inteligencia Competitiva e Innovación en AXIS Corporate. 
  • Anteriormente, fue la creadora de la primera Unidad de Inteligencia Competitiva en una empresa española, en este caso en Telefónica, liderándola durante casi 9 años.
  • Posteriormente, fue Gerente de Transformación de procesos y Gerente del mapa de procesos de Telefónica.
  • A nivel académico es Doctora en Física (UTS), Licenciada en Ingeniería Superior Industrial (UQTM), Máster en Dirección Comercial y Marketing (EFP) y Máster en Economía de las Telecomunicaciones (IESE).

Programa del curso

El programa del Curso de Introducción a la Inteligencia Competitiva es:

Módulo 1: Introducción a la Inteligencia Competitiva

  • Macroentorno.
  • Competidor.
  • Producto sustitutivo.
  • Ciclo de Innovación
  • Ecosistema de Innovación
  • Cultura de la Innovación.

Módulo 2: Servicios que ofrece la Inteligencia Competitiva 

  • Planificación estratégica.
  • Marketing Operativo/Táctico.
  • Área de Responsabilidad Social Corporativa.
  • Área de I+D/Tecnología.
  • Área de Desarrollo de Negocio.
  • Tipos de Innovación.

Módulo 3: Beneficios y ventajas de la Inteligencia Competitiva y la Innovación

  • Beneficios y ventajas de la Inteligencia Competitiva en la empresa.
  • Beneficios de la Innovación para el Área Comercial, Tecnológica y la Organización.

Módulo 4: Procedimientos, técnicas y métodos de Inteligencia Competitiva

  • Proceso y Actividades clave de Inteligencia Competitiva en la empresa.
  •  Identificar las necesidades de información y los FCV.
  • Elaboración de Productos de Vigilancia/IC.
  • Técnicas y Herramientas para operativizar la Inteligencia Competitiva
  • Proceso y Actividades clave de Innovación en la empresa

Trabajo práctico

  • Creación desde cero de un Departamento de Inteligencia Competitiva en una empresa real, justificando su creación, definiendo sus procesos, servicios internos, etc.
  • Realización de un informe de Inteligencia Competitiva para una empresa real. 

Duración del curso

Tiempo medio de realización:150 horas (Inicio y finalización flexible).

Sistema de evaluación

  • Pruebas tipo test.
  • Estudios de caso / Trabajos prácticos (corregidos por los Profesores).
  • Superar las evaluaciones conlleva la superación del Curso y la obtención del Certificado-Diploma.
  • Todos los cursos de LISA Institute están basados en gamificación. Cuantas más veces accedas al Campus, mejor nota saques en las pruebas y más participes, más puntos, insignias, premios y descuentos para futuros cursos obtienes.

Titulación obtenida

La superación de este Curso implica la obtención de un Diploma-Certificado de superación del Curso de Introducción a la Inteligencia Competitiva otorgado por LISA Institute:

  • Diploma-Certificado: Consigue un Certificado con tu nombre y apellidos en alta resolución, con el listado de asignaturas, el número de horas lectivas, con un Código de Verificación que lo hace único para acreditar los conocimientos y habilidades adquiridas y así utilizarlo a nivel académico y profesional.
  • Fácilmente compartible: Añade el certificado a tu CV, compártelo directamente en LinkedIn o envíalo por correo al Departamento de RRHH.
  • Bolsa de Trabajo: Ser alumno te da acceso a la bolsa de trabajo de la que se nutren empresas, instituciones y administraciones públicas.
  • Súmate a nuestra misión: Este certificado te hace miembro gratuito de LISA Comunidad. ¡Hagamos de este mundo un lugar más seguro, justo y protegido!

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