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Dinamarca se une a la defensa de la UE tras 30 años de exclusión voluntaria

Análisis

Paula Gómez Moñiz
Paula Gómez Moñiz
Estudiante de Relaciones Internacionales interesada en Geopolítica y Derechos Humanos. Actualmente realizando prácticas como Analista Internacional en LISA News.

La invasión de Ucrania se ha observado tanto en el desarrollo de las políticas de defensa de la UE en 2022 como en la decisión el pueblo danés de aprobar en referéndum la cooperación en materia de defensa con la Unión Europea.

Este miércoles 1 de junio se realizó en Dinamarca un referéndum en el que se planteó abolir la separación de Dinamarca de la política de defensa de la Unión Europea. Ha sido la primera vez en la historia del país que se elimina una de las cuatro excepciones que mantiene a la política común de la UE desde 1993, tras dos consultas anteriores fallidas.

Desde hace tres meses se preveía el “sí” a través de los sondeos, pero las encuestas realizadas a la población el domingo pasado, y la votación del miércoles ya lo dejó claro. Los daneses han dado su voto positivo hacia dejar de lado la cláusula que durante treinta años ha dejado a Dinamarca fuera de la política de defensa de la UE.

La primera ministra danesa Mette Frederiksen, ha sido la encargada de convocar el referéndum, bajo el contexto y justificación de la invasión rusa a Ucrania, tras la que ha considerado que “la situación de seguridad en Europa ha cambiado radicalmente”. La líder se posicionaba claramente a favor de la participar en materia de seguridad con sus vecinos: “Voto por el sí desde el corazón y lo hago porque cuando hay guerra en nuestro continente, la unión es la mejor respuesta que podemos dar”.

El referéndum se ha producido justo después de la invasión ucraniana, hecho que ha provocado que gran parte de la población votara por el “sí”, siendo la victoria más amplia en los nueve referéndums que se han realizado sobre temas europeos. 

Ante el conflicto en Europa del este hemos podido observar cómo los países europeos que no pertenecen o colaboran en materia de seguridad con alguna de las organizaciones occidentales por excelencia, están dando pasos de acercamiento a la integración, como fue el caso de Suecia y Finlandia con la OTAN y ahora Dinamarca uniéndose a las políticas de la UE.

Los votantes del “sí”, se han apoyado en la necesidad de mejorar la cooperación europea y en la guerra de Rusia concretamente; mientras que los opositores se han basado en el escepticismo hacia Bruselas y el miedo a que se establezca un futuro “ejército europeo”.

Sin embargo, se considera que esta decisión es algo más simbólico que real, ya que Dinamarca pertenece a la Organización del Atlántico Norte, por lo que aunque no participara con la UE en misiones militares, si que lo hacía con los aliados.

La excepción que los mantenía fuera de la política de defensa europea implicaba que el país no pudiera participar en áreas de política comunitaria exterior y seguridad relacionadas con la defensa; así como en operaciones militares de la Unión Europea además de no tener derecho a voto en el Consejo de Ministros en temas relacionados.

Es por ello que, desde la comunidad europea se ha aplaudido de la decisión de los ciudadanos, el alto representante para Asuntos Exteriores, Josep Borrel expresó su “satisfacción” hacia la decisión “histórica” que han tomado al querer estrechar la cooperación en defensa dentro de la organización.

“El pueblo danés ha hablado. Ha decidido abolir la cláusula de exclusión voluntaria de 30 años relacionada con la defensa de la UE”, destacó Borrell en un comunicado. De la misma manera, la presidenta de la unión ha bienvenido la decisión de los daneses en un tweet:

La cooperación de la UE en defensa en 2022

La Cooperación de la Unión Europea en materia de seguridad y defensa acordó en la Cumbre de Bratislava de 2016 impulsar unas nuevas medidas partiendo de la Estrategia Global de la UE, y centrándose en dar respuesta a conflictos y crisis exteriores, aumentar las capacidades de los socios y proteger a la UE y sus ciudadanos.

En 2017 se acordó establecer una cooperación estructurada permanente (CEP), con el objetivo de reforzar la seguridad y defensa europea. En su marco se aprobaron una lista de diecisiete proyectos inicialmente, ampliándose a más de sesenta que abarcan la formación, el desarrollo y la disponibilidad operativa en materia de defensa; sin embargo, esto no fue suficiente como para que Dinamarca y Malta quisieran participar.

A lo largo de los últimos años encontramos un incremento en las políticas que han sacado. Por ejemplo, en 2020 solo se publicaron dos informes sobre nuevas decisiones en materia de defensa, mientras que aumentó a cuatro en 2021 y nos encontramos ante cinco a mitad del 2022, que comenzaron justo con la invasión de Ucrania.

El primer acuerdo en materia de defensa del 2022 se publica el 28 de febrero, tras el comienzo del conflicto ucraniano. La Unión Europea aprobó 500 millones de euros para apoyar a las Fuerzas Armadas del país, a través del suministro y la provisión de equipos, incluso ofreciendo equipos letales por primera vez.

El Consejo adoptó dos medidas de asistencia a cargo del “Fondo Europeo de Apoyo a la Paz”, con el objetivo de reforzar las capacidades y resiliencia de las fuerzas ucranianas para que así puedan defender su soberanía e integridad territorial; así como proteger a la población civil frente a la agresión militar.

Solo unos días más tarde, entre el 10 y 11 de marzo se aprobó “La Declaración de Versalles”, para reforzar las capacidades de defensa de la UE. En ella se expuso la responsabilidad de la unión ante la protección de los ciudadanos, los valores y las democracias de la unión, además del modelo europeo.

Con ello se marcó una línea de actuación estratégica en materia de defensa, estableciendo las líneas de cooperación entre la UE y la OTAN, los principios de inclusión, reciprocidad y autonomía en la toma de decisiones, los incentivos a la inversión, las nuevas tecnologías emergentes y el fondo europeo de Apoyo a la Paz.

A su vez se llevó a cabo una reunión informal de los jefes de estado o de gobierno de la UE en la que se condenó y se emitieron los primeros paquetes de sanciones contra el Kremlin. Y se invitó a que la comisión Europea se coordinara con la Agencia Europea de Defensa para presentar un análisis de los déficits de inversión en defensa.

Bajo el contexto de la guerra en Ucrania, el Consejo europeo adoptó el 21 de marzo la “Brújula Estratégica”, dotando a la organización de un plan de acción que refuerza la política de seguridad y defensa de la unión hasta 2030. El objetivo principal de esta es convertir a la UE en un proveedor de seguridad fuerte y capaz de proteger tanto a sus ciudadanos como de contribuir a la paz y seguridad internacional.

Para la organización fue muy importante reforzar la autonomía estratégica de la Unión Europea así como su capacidad para trabajar con sus socios y proteger sus valores e intereses. Se consideró de vital importancia ante un panorama de considerables cambios geopolíticos.

Desde la organización, el 23 de marzo se volvieron a aprobar otros 500 millones de euros, la misma medida que se adoptó el 28 de febrero con el fin de apoyar a las fuerzas armadas ucranianas y proteger a la población.

El 24 y 25 de marzo, se volvió a abrir el debate estratégico en el Consejo sobre la seguridad y defensa establecido en la “Brújula Estratégica”, afirmando su posición e invitando a que se implante según lo establecido. En este también se tuvo en cuenta la Declaración de Versalles, por lo que se volvió a debatir sobre los déficits de inversión en defensa, y la necesidad de aprovechar el potencial de los instrumentos de financiación de la UE.

Se observa una intensificación en el debate sobre la cooperación en materia defensiva. El contexto de la invasión de Ucrania, al borde de las fronteras de la unión, ha preocupado a los estados europeos, que se ven dependientes de la actuación de Estados Unidos y la OTAN.

La decisión de Dinamarca de unirse a las políticas de defensa en el marco de la UE se da a la vez que Suecia y Finlandia solicitan el ingreso a la OTAN. Observamos que la preocupación no se da solo en los bloques de poder, sino que los países individualmente también están tomando medidas preventivas para cualquier crisis futura que pueda afectarles directamente.

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Paula Gómez Moñiz

Estudiante de Relaciones Internacionales interesada en Geopolítica y Derechos Humanos. Actualmente realizando prácticas como Analista Internacional en LISA News.

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