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Las otras «invasiones», más allá de Ucrania

Con la invasión de Ucrania, parece que otros conflictos que siguen latentes caen en el olvido, siendo en su mayoría provocados por procesos de invasión o injerencia internacional mal ejecutados. Estados Unidos o Rusia también han formado parte de ellos.

El concepto de invasión, tal y como lo describe la RAE se define como la «ocupación anormal o irregular de un lugar; la entrada injustificada en funciones ajenas; o la involucración de una irrupción o entrada por la fuerza».

Actualmente encontramos este tipo de conflictos territoriales en todo el mundo, como la ocupación turca de la zona norte tanto de Siria como de Chipre, la intervención militar en Yemen, las disputas fronterizas entre Armenia y Azerbaiyán por la región de Nagorno Karabaj, la ocupación del Sáhara Occidental, e incluso podríamos llegar a incluir a las poblaciones indígenas del amazonas que se están viendo amenazadas por el avance de invasores vinculados a las guerrillas y el crimen organizado sobre sus territorios.

Estos son solo unos breves ejemplos de disputas territoriales enquistadas y «olvidadas» en su mayoría que siguen ocurriendo en la actualidad y a las que la invasión de Ucrania les resta aún más protagonismo. A continuación vamos a destacar cuatro conflictos de Oriente Medio que se encuentran enquistados y a los que no se les prevé una solución a corto plazo.

SIRIA

Las protestas que surgieron desde los grupos opositores al gobierno de Bashar al Assad en la Primavera Árabe demandando más democracia, mejora económica y justicia social, desencadenaron en un enfrentamiento abierto entre facciones. Esta guerra ha provocado el éxodo de refugiados más grande desde la Segunda Guerra Mundial, pudiendo llegar a ser superado por Ucrania si el conflicto se prolongara.

El principal problema del descontento social se producía porque la familia al Assad es chií, mientras la mayoría de la población es suní. Otro grupo que se une a la oposición del régimen es el pueblo kurdo, también de mayoría suní, y eternamente condenados a represiones en los países en los que se encuentra la comunidad.

Desde el principio, los rebeldes sirios obtenían apoyo por la frontera turca, mientras que los vecinos chiíes como Irán y la milicia libanesa de Hezbolah apoyaban al régimen. La ONU condenó el uso de armas químicas por parte de las fuerzas del gobierno. En 2015, Rusia interviene en el conflicto, siendo una de las fuerzas más decisivas en el conflicto; y como era de esperar, en medio de este caos apareció el ISIS que empieza a desplegarse en la zona, agravando la ya difícil situación.

La aspiración del pueblo kurdo es el reconocimiento internacional de un territorio propio. Estos, como estrategia, prefirieron quedarse al margen del conflicto para concentrarse en ganar autonomía y crear un territorio autonómico en el kurdistan sirio: rojava.

El gobierno sirio no reconoce dicha autonomía, sin embargo, fue apoyada por Rusia y Estados Unidos, al verlos como fuertes aliados en la lucha contra el ISIS. El gobierno de Donald Trump llegó a enviar armamento para el pueblo kurdo; no obstante, en 2019 se retiró de la zona, dejando paso al gobierno de Ankara.

Según el Real Instituto Elcano, antes de su marcha, EEUU acordó con Turquía el establecimiento de una zona de seguridad en la frontera bajo vigilancia conjunta, pero las «las largas» que le fue dando el gobierno estadounidense provocó que el país otomano la instalara de manera unilateral.

El gobierno turco, ha rechazado sistemáticamente cualquier movimiento que aliente una unión kurda del territorio que comprende las fronteras de Irak, Irán, Siria y Turquía, por lo que cataloga al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) como «terroristas», y, por consecuencia, a los kurdos de la frontera turco-siria, hallando aquí una «excusa» de sus ataques en la zona.

Murat Nisancioglu, periodista de la BBC turca, declaraba hace unos años que en esta guerra «ha habido un constante cambio de alianzas y de pactos, y quienes tienen el control son las potencias». Nisancioglu concluye que, al final, «la decisión estaba en manos de Estados Unidos y Rusia», pero, tras el abandono estadounidense, Turquía le releva en esa «balanza».

La Agencia árabe Siria de Noticias (SANA) el diciembre pasado denunció bombardeos contra localidades de la provincia kurda de Hasakeh. En enero de este año, volvió a reportar nuevos ataques por parte de fuerzas turcas en varias localidades del norte de Siria.

El presidente Biden, se ha mostrado «prokurdo» un termino muy confuso, sin embargo debe ser cauteloso en la articulación de su política de injerencia en la zona, si desea volver al terreno, para evitar «malentendidos» que puedan ocasionar inestabilidad en la región, ya que Turquía está totalmente en contra de cualquier apoyo que se le pueda dar al pueblo kurdo; tampoco hay que olvidar que el gobierno de Erdogan es aliado y miembro de la OTAN.  

Sin embargo, con el panorama internacional ante el que nos encontramos, la cuestión del Kurdistán quedará silenciada de nuevo y en segundo plano para centrar todos los esfuerzos tanto mediáticos como disuasorios a nivel político o militar en la invasión Ucraniana.

SAHARA OCCIDENTAL

Desde que España abandonó el territorio saharaui tras la Marcha Verde en 1975, el Frente Polisario reclamó la independencia soberana de la República Árabe Saharaui Democrática; sin embargo, Marruecos siempre se ha negado a que este territorio se saliera del control de sus fronteras.

Este conflicto se ha mostrado estancado debido a la negación de ambas partes a mover sus posturas, el Frente Polisario busca la celebración de un referéndum de autodeterminación, mientras que lo que le ofrece el país marroquí es una autonomía del territorio pero bajo su soberanía.

Con estas palabras, en febrero de 2022, Mansur Omar, representante del Frente, intenta provocar una reacción del rey Mohamed VI de Marruecos a través de un tweet: «Marruecos se está desangrando silenciosamente en la guerra contra la república saharaui. Hay decenas de oficiales y soldados marroquíes que caen diariamente en el muro de la vergüenza. Hasta cuando seguirá M6 callando a la madres y esposas de esos soldados.»

Más de treinta años de disputa territorial por el reconocimiento internacional de la zona, y ataques que, a pesar de los intentos de «alto al fuego» desde ambos bandos, observamos que no cesan.

A finales de 2020, Estados Unidos dio el paso de reconocer abiertamente la autoridad marroquí sobre el territorio a cambio de que Marruecos estableciera relaciones diplomáticas con Israel. Un paso que puede decantar la balanza a favor de la monarquía africana de cara al futuro.

La falta de reconocimiento internacional conlleva una situación «extrema» de supervivencia. Sin embargo, el Polisario no cambia de opinión y sigue exigiendo la convocatoria de un referéndum para conocer realmente la voluntad del pueblo saharaui.

PALESTINA

Uno de los conflictos más duraderos de la historia por reconocimiento territorial lo hallamos en Oriente Medio, con la «ocupación» de los territorios de la franja de Gaza y Cisjordania.

La «invasión» israelí en Palestina se remonta a mitad del siglo pasado, estas dos naciones llevan en conflicto por el territorio más de 100 años; sin embargo, dado los hechos recientes en Europa, parece que esta disputa territorial ahora mismo «no existe», cuando realmente no ha cesado desde su inicio.

En 1947 se intentó proponer el «Plan de Partición» de Palestina, acabando con el mandato británico en la zona e instando a la división de la zona en dos estados: Palestina e Israel, uno árabe y el otro judío, con Jerusalén bajo administración internacional.

Desde que las potencias occidentales dieron el visto bueno a la instauración de un Estado judío en Palestina a través del movimiento sionista, los ataques entre seguidores del Islam y del Judaísmo por hacerse con el control del territorio denominado como «Tierra Santa» no han cesado.

Desde entonces siempre se han sucedido disputas fundamentadas por la religión y diferencias entre estos dos grupos étnicos por el control del territorio. El objetivo siempre ha sido obtener el reconocimiento fuera de las fronteras del territorio, según el Real Instituto Elcano, lo ideal o el objetivo de cada uno es «propiciar un doble reconocimiento: de Palestina por los europeos y otros; y de Israel por el mundo árabe».

Sin embargo, no se considera que haya una solución a corto plazo para este conflicto, y, aún menos, observando la creciente radicalización de ambas partes y la injerencia internacional que se viene dando desde principios de la disputa territorial.

No se puede negar el sufrimiento de la población judía a lo largo de la historia. Sin embargo, hay activistas y defensores de los derechos humanos que denuncian que, desde Israel, están realizando prácticamente la misma labor que hicieron los líderes antisemitistas durante el siglo XIX, en este caso, con la comunidad árabe.

El 20 de enero de 2022, la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA), condenó específicamente la demolición de la casa de la familia «Salhiyya». Esto sucedió justo en el barrio que poco más de medio año antes se denunció la violación de derechos de sus habitantes. Se informa en el comunicado de la organización que las fuerzas israelíes fueron las encargadas de asaltar la casa de esta familia de refugiados palestinos a las 3 de la madrugada, mientras dormían y en presencia de un niño pequeño y una anciana. 

Se denuncia desde la organización que este no es el caso de una familia aislada, sino que se estima que al menos 218 hogares palestinos en todo Jerusalén Este, están en riesgo de desplazamiento por las autoridades israelíes.

La ONU quiso hacer un llamamiento a las autoridades israelíes para cesar estas acciones en Cisjordania y Jerusalén Este, ya que reitera la labor del Derecho Internacional Humanitario, el cual prohíbe explícitamente el traslado forzoso de personas protegidas, así como la destrucción de bienes inmuebles o personales pertenecientes individual o colectivamente a personas privadas, en este caso por parte de Israel como potencia ocupante.

«Está estrictamente prohibido, excepto cuando tales medidas sean absolutamente necesarias por razones militares imperativas, o para la seguridad de la población bajo ocupación». Quiso especificar UNRWA, la cual también quiso hacer un llamamiento a las autoridades israelíes garantizar la protección de los refugiados de Palestina y de los civiles en Cisjordania, incluyendo Jerusalén Este.

«Todas las personas tienen derecho a una vivienda segura y a vivir en paz y con dignidad» recalca desde la organización, un derecho que parece que «no todo el mundo tiene claro». «El desplazamiento forzoso y las demoliciones administrativas, contrarias al derecho internacional, deben terminar», declaró Philippe Lazzarini, Comisionado General UNRWA, tras presenciar la situación que se vive en el barrio.

Sin embargo, el 20 de febrero volvemos a encontrar otra declaración de la misma comisión, exponiendo nuevas amenazas de desalojo para el mes de marzo, algo que ha aumentado tensiones y ha provocado enfrentamientos entre residentes palestinos y “colonos” israelíes.

YEMEN

A finales del siglo pasado, la unificación de la zona norte y sur del país por Ali Abdullah Saleh en los años noventa, aumentó la influencia religiosa de Arabia Saudí en la zona, algo que no agradó a los seguidores del zaidismo, vertiente chií del islam, y religión que es seguida por alrededor del 40% de la población yemení.

Esta influencia provocó un movimiento de insurgencia en el norte del país, en la frontera con Arabia Saudí, los hutíes. Este grupo consideraba la influencia de su vecino como una amenaza a esta minoría religiosa, por lo que en 2009 desató una ofensiva sin éxito contra el gobierno central.

A comienzos de 2011 los levantamientos derivados de la primavera árabe dan un papel clave a este grupo en la oposición al gobierno. Este era uno de los pocos con poder militar, y consiguieron el control pleno de la ciudad de Sadaa y territorios de alrededor, escalando su poder hasta que en 2014 se apoderaron de la capital, Sanaa, considerado un golpe de estado en toda regla.

Saleh ayudó a los hutíes a derrocar al presidente Hadi, con el objetivo de quitar la influencia saudí del gobierno, sin embargo, este dio un giro a los acontecimientos cuando, en un intento para hacerse con el control de el país en su totalidad, vuelve a mostrarse a favor de la familia Saud.

El expresidente Hadi es entonces el que pide una intervención militar por parte del gobierno de Riad, en el cual se encuentra exiliado. El país decide lanzar la «Operación Tormenta Decisiva» en coalición con Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Kuwait, Bahréin, Jordania, Sudán, Marruecos y hasta Pakistán, de vertiente suní, para arrebatarle el control a los hutíes.

Esta operación se presentó como una solución definitiva a la disputa por el poder, sin embargo, ya lo auguraba el Instituto Elcano «ni Riad, ni sus ocasionales compañeros de viaje tienen medios ni voluntad suficiente para producir resultados definitivos sobre el terreno» esta vez los hutis, determinantes en el transcurso de la sociedad yemení, tenían el apoyo de la minoría zaidí así como los críticos del régimen de Hadi.

El apoyo de Irán al grupo hutí despierta en Estados Unidos la «necesidad» de involucrarse en el conflicto, según el Centro de Asuntos Internacionales de Barcelona(CIDOB). Este se limitó a suministrar armas, apoyo logístico y de inteligencia a la coalición árabe. La Administración de Obama advirtió a Irán, «debe dejar de proveer a los hutíes».

Finalmente, la lucha en Yemen se ha convertido en una guerra por el poder de Oriente Medio y Estados Unidos aseguraba verse en la «obligación» de actuar de manera conjunta con la coalición árabe para limitar el auge de Irán en la zona, observando el acercamiento que está teniendo este con Irak, Siria y Líbano.

El grupo de países árabes quiere contrarrestar el poder de la principal potencia chií; mientras que Occidente, incluyendo también a Reino Unido y Francia (que es conocido que han prestado apoyo al gobierno), lo hacen por motivos de seguridad internacional, para reducir la presencia de grupos terroristas en la zona.

Este grupo opuso una resistencia que la coalición no se esperaba, lo que ha permitido que el conflicto se alargue desde que empezó en 2014, No obstante, el conflicto en sí no es lo que más vidas se está llevando por delante, sino las consecuencias indirectas como la intensa hambruna o las necesidades higiénico-sanitarias ante brotes de enfermedades como el cólera o la pandemia del COVID-19 que se han dado simultáneamente.

Según un informe de Naciones Unidas para el Desarrollo de finales de 2021, si el conflicto se acabara a principios de este año, se podría erradicar la pobreza extrema que afecta a 15,6 millones de personas para 2050, y convertirse en una potencia mediana.

Sin embargo, ACNUR denunció que en enero de 2022, «un civil moría o resultaba herido cada hora», más del 92% de la población desplazada por el conflicto no tiene fuentes de ingresos «dos de cada tres yemeníes necesitan ayuda humanitaria para sobrevivir» alertaba la organización.

Estos datos sumados a la actual crisis en Ucrania, que acapara la agencia internacional, no ayuda a imaginar un panorama de mejora en los próximos meses para Yemen, algo que prevé que empeore si aún se puede más, la peor crisis humanitaria de la historia en la que se ve inmerso el país.

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El riesgo real de Chernóbil y algunas lecciones aprendidas

Rusia capturó la Zona de exclusión de Chernóbil el primer día de la invasión a Ucrania. Este hecho ha aumentado el temor por la repetición de accidentes nucleares y el uso directo de la energía nuclear como arma letal. En este artículo te explicamos cuáles son los peligros reales y algunas lecciones aprendidas.

Con el actual consumo de energía primaria, el agotamiento de combustibles fósiles, la subida de precios de la electricidad, a lo que se suma, además, el calentamiento global, parece que la energía nuclear podría volverse a considerar indispensable e insustituible para la consecución de la independencia energética. Actualmente, con organismos reguladores que velan por la seguridad nuclear de las personas y el medio ambiente, podría suponer un beneficio para la propia sociedad.

En España, contamos con un mix energético para la transformación en energía eléctrica que consta mayoritariamente de ciclo combinado, cogeneración hidráulica, eólica y energía nuclear. La energía nuclear está representada por siete unidades en cinco grandes centrales (Cofrentes, Ascó, Vandellós, Trillo y Almaraz) proporcionando el 20% del mix energético. Esto se traduce en un potencia de unos 7400 MW en la red eléctrica, disponible y constante durante todo el año pues no se ve alterada por factores meteorológicos ni geopolíticos.

Sin embargo, la reciente situación en Ucrania ha aumentado el temor por la repetición de accidentes nucleares y el uso directo de la energía nuclear como arma letal. En este último siglo, se han realizado numerosos avances tecnológicos y científicos en materia de seguridad nuclear y protección radiológica cuando la energía nuclear se ha utilizado tanto con fines bélicos como de forma controlada.

Algunas lecciones aprendidas se han obtenido a partir de Three Mile Island, Chernóbil o Fukushima. Además, se han elaborado protocolos de colaboración para la vigilancia radiológica y protocolos de actuación en caso de detección de movimiento inadvertido o tráfico lícito de material nuclear y radiológico, tal y como se realizó tras el suceso del 11-S como medida de control en segunda línea de defensa. 

El uso de bombas nucleares requiere un proceso de enriquecimiento del uranio-235 entorno al 90%. El uranio mayoritariamente utilizado para las centrales nucleares se enriquece hasta un 5% o, incluso, podría emplearse uranio natural en ciertos tipos de reactores como los CANDU. Existen reservas de uranio recuperables mayoritariamente en Australia y se prevé importantes reservas inexploradas en Canadá y la Antártida.

Hoy en día se discute el uso del ciclo del torio, lo que podría evitar el uso de proliferación de armas nucleares. También hay diversidad de diseños de SMR (Small Modular Reactors) propuestos por distintas empresas nucleares que proveen de 300MWe cada módulo y que podrían ser clave para países en proceso de industrialización.

En cuanto al riesgo real de Chernóbil, decir que la Unidad 4 sufrió una reacción violenta en 1986 y está cubierta con un «sarcófago». Las otras tres unidades de Chernóbil están en fase de desmantelamiento y no están operando. No obstante, de forma general, se debe garantizar la refrigeración con generadores diésel para evacuar el calor residual de los productos de fisión producidos. Ante una pérdida de suministro eléctrico, los generadores diésel podrán refrigerar el núcleo sin repostaje durante 48 horas antes de una posible liberación de material radioactivo. 

En el caso de Chernobyl, el isótopo cesio-137 es el elemento radioactivo mayoritario de emisión gamma tras el accidente nuclear y cuenta con un período de semidesintegración corto de 30.2 años. Eso es, en el año 2016 decreció toda su actividad a la mitad. La refrigeración propia de la piscina de combustible gastado en las instalaciones nucleares proporciona suficiente refrigeración aún sin disponer alimentación eléctrica. 

Según el Organismo Internacional de Energía Atómica, se les ha comunicado por parte de las autoridades ucranianas que 210 trabajadores están bajo aislamiento con acceso limitado a comida, agua y medicinas en Chernóbil. A diferencia de los otros dos reactores en operación ocupados por las fuerzas rusas, indican que no existe rotación de forma regular, y además han dejado de existir sistemas de monitorización y vías de comunicación en la Zona de Exclusión de Chernóbil. 

Según declaró el director del Organismo Internacional de Energía Atómica, Rafael Mariano Grossi, la capacidad de los trabajadores de realizar decisiones libres de indebida presión es uno de los siete pilares de la seguridad nuclear internacional. En este sentido, Rusia estaría violando los propios principios de seguridad de la OIEA, organización a la que el país también pertenece. 

Que ocurra una liberaciónde radioactividad y consecuente difusión de nube radioactiva no parece probable en las instalaciones nucleares tomadas por las fuerzas rusas ya que Rusia está demasiado cerca de Ucrania, y sería el primer interesado en que no se produjeran este tipo de catástrofes nucleares.

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Evolución de las capacidades cibernéticas de EEUU, Rusia y China

Hay mucho que analizar en cuanto a las campañas de operaciones cibernéticas ofensivas que llevan a cabo las grandes potencias. Tras el estudio que ha llevado a cabo el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos, repasamos las conclusiones.

«Para que los países alcancen un potencial cibernético coercitivo maduro, los diplomáticos, los planificadores militares y los responsables políticos deben ser mucho más proactivos y coherentes a la hora de considerar los diversos potenciales de las campañas cibernéticas ofensivas (dentro de los límites del derecho internacional)» destaca el informe en sus conclusiones finales.

Otro punto relevante a destacar es que Estados Unidos emprendió cibercampañas en los niveles más altos de la escala de conflictos (cuando había un antagonismo político más intenso hacia el objetivo). Y por el contrario, Rusia y China emprendieron campañas cibernéticas en niveles más tempranos de la escala de conflictos que Estados Unidos. Hay una conclusión ineludible que cabe destacar: China ha sido la menos agresiva de las tres grandes potencias en su uso de las cibercampañas de no espionaje.

Los Estados cada vez se especializan más en la gestión de ciberriesgos y ciberataques, pero eso no quiere decir que a título personal no sea vital aprender a prevenir y gestionar estas amenazas para no perder información clave, para evitar que se filtre información sensible o crítica o, incluso, para evitar afectar sin quererlo a las personas de nuestro entorno o a nuestra organización. Por ello, desde LISA te recomendamos el Curso de Prevención y Gestión de Ciberriesgos y Ciberataques, así como el Curso-Certificado de Experto en Ciberinteligencia si quieres especializarte en este campo.

Hacemos un repaso de las campañas cibernéticas ofensivas con respecto a cada país:

Estados Unidos

  • ¿En qué medida se ha organizado el país para las campañas cibernéticas ofensivas?

La preparación parece muy sólida y madura, aunque sólo hay un consenso moderado sobre la utilidad de la proyección de poder en el ciberespacio y a través de él, y una comprensión limitada de la misma en partes clave del gobierno.

  • ¿Cómo ha utilizado el país las operaciones cibernéticas ofensivas para obtener beneficios estratégicos?

De forma episódica, con bastante cautela respecto a posibles impactos negativos, y sin una fuerte expectativa entre los líderes políticos de que las operaciones cibernéticas puedan ofrecer resultados estratégicamente significativos. La campaña más agresiva de Estados Unidos -contra el ISIS- probablemente contribuyó a su derrota sobre el terreno, pero es difícil evaluar su impacto.

  • ¿Cómo evolucionará el uso de operaciones cibernéticas ofensivas por parte del país en los próximos 10-20 años?

EE.UU. ha retenido la mayor parte de su capacidad cibernética y ya podría emprender campañas cibernéticas devastadoras contra un adversario si así lo decidiera. Con 10-20 años más de desarrollo y perfeccionamiento, incluyendo el fomento de una clara voluntad política al más alto nivel, su proyección de poder a través del ciberespacio será probablemente inigualable y podría ser decisiva en una guerra de gran envergadura.

Rusia

  • ¿En qué medida se ha organizado el país para las campañas cibernéticas ofensivas?

Rusia ha demostrado una madurez de nivel medio para las operaciones cibertécnicas y cibersociales, pero se ha visto limitada por la disponibilidad de recursos, las escasas transformaciones dentro de los organismos pertinentes y la escasa confianza en las campañas cibernéticas para lograr un efecto estratégico.

  • ¿Cómo ha utilizado el país las operaciones cibernéticas ofensivas para obtener beneficios estratégicos?

Con mayor frecuencia e intensidad que EE.UU., pero más como disruptor que como destructor, y sin evidenciar ninguna creencia en que las cibercampañas puedan tener un impacto estratégico decisivo. La campaña contra la cohesión estratégica de Occidente fue más disruptiva que una clara ganancia neta. Rusia utilizó las operaciones cibernéticas de forma agresiva contra Ucrania, pero con un efecto estratégico limitado. Parece haber dejado pasar la oportunidad de utilizar tales operaciones contra las fuerzas de la oposición siria.

  • ¿Cómo evolucionará el uso de operaciones cibernéticas ofensivas por parte del país en los próximos 10-20 años?

En ausencia de una guerra importante o de una crisis política que se acerque a la guerra, sólo es probable que se produzcan cambios graduales en los próximos cinco a diez años. Es probable que Rusia intensifique sus operaciones contra Ucrania y podría causar un daño sustancial si aplicara dichas campañas de forma sistemática. Para 2035, las fuerzas armadas deberían estar mucho mejor preparadas para realizar operaciones cibernéticas ofensivas a una escala bastante significativa, pero la asignación de recursos en general seguirá siendo mucho menor que en Estados Unidos o China.

*Informe elaborado con datos previos a la invasión de Ucrania*

China

  • ¿En qué medida se ha organizado el país para las cibercampañas ofensivas?

Las agencias de inteligencia están bien preparadas para proyectar poder a través del ciberespacio con fines políticos, pero las fuerzas armadas están en una fase mucho más temprana de madurez para utilizar la fuerza en el ciberespacio contra los adversarios

  • ¿Cómo ha utilizado el país las operaciones cibernéticas ofensivas para obtener beneficios estratégicos?

China ha utilizado las campañas cibernéticas para influir políticamente en los adversarios a un nivel de intensidad menor del que cabría esperar dado lo que está en juego, especialmente con respecto a Taiwán. Todavía no hay pruebas de que el EPL haya utilizado una campaña cibernética ofensiva o incluso operaciones cibernéticas de bajo nivel para sabotear o influir en el combate militar.

  • ¿Cómo evolucionará el uso de operaciones cibernéticas ofensivas por parte del país en los próximos 10-20 años?

China tiene la firme intención de disponer de estas capacidades en ese plazo y no parece que haya nada que limite esa ambición. Hará falta voluntad política y una evolución en las convicciones de los dirigentes de los organismos pertinentes (el Ministerio de Seguridad del Estado y el Ejército Popular de Liberación) para que se produzca un cambio hacia un mayor reconocimiento del potencial estratégico de las campañas cibernéticas. Si esto ocurre, es probable que China busque en las operaciones cibernéticas ofensivas un impacto decisivo en una guerra por Taiwán.

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Los errores de Putin en Ucrania y posibles escenarios a futuro

6 posibles fallos del ejército y servicios de Inteligencia rusos y 5 escenarios que podrían darse en el futuro según José Corrochano, creador de Centro de Mando y alumno certificado en el Curso de Experto en Ciberinteligencia.

Hoy se cumplen 15 días de la invasión de Rusia a Ucrania y, después de estas dos semanas, considero necesario reflexionar sobre los principales problemas que han parecido tener las Fuerzas Armadas rusas para cumplir con el «paseo triunfal» que algunos expertos auguraban dada la aparente superioridad militar.

Según el Índice Global Fire Power de 2022, donde se recogen 50 variables diferentes, el ejército ruso es el tercero más poderoso del mundo mientras que el ucraniano se encontraría en el puesto vigésimo segundo. Si bien este índice no es 100% fiable (ordena los países por número de vehículos, naves y aeronaves pero no por su potencia de fuego o superioridad frente a otras unidades) es un reflejo de la superioridad militar de un país frente al otro.

Además, es también relevante preguntarse cómo es posible que, contando con varios de los mejores servicios de inteligencia del mundo como puede ser el Servicio de Inteligencia Exterior (SVR) o el servicio de inteligencia militar (GRU), parece que no han tenido en cuenta o trazado planes alternativos para minimizar diferentes aspectos o posibles errores cometidos.

Los 6 posibles errores rusos

Error 1: olvidarse de las tácticas de guerra convencional

El primer error que habría cometido el ejército ruso podría haber sido el de no darse cuenta de que esta es una guerra diferente. A pesar de que en los últimos años se impuso el dogma de que habíamos entrado en una época bélica diferente en la que la ciberguerra y las amenazas híbridas serían las nuevas formas de realizar la guerra; en esta en concreto, al igual que hasta la primera década de este siglo, parece que recobra importancia el número de tipos de aeronave, buques, tropas y logística que el país es capaz de desplegar en el «teatro de operaciones» para no percibirse como «perdedor».

Sin embargo, este sentido no resta importancia al papel que han jugado los instrumentos de la guerra moderna que también están teniendo gran relevancia.

Error 2: no contar con el uso «masivo» de nuevos tipos de inteligencia

Este ha sido el primer conflicto en el que se ha publicado información a gran escala en redes sociales y en medios de comunicación y que el OSINT (Inteligencia de Fuentes Abiertas) ha podido servir para cambiar, a priori, una «fácil» invasión a Ucrania.

También se han utilizado otros tipos de Inteligencia como la Inteligencia geoespacial, la información vía satélite y la localización de los convoyes de combate y vehículos de transporte de tropas rusas. Este apoyo ha facilitado a las fuerzas ucranianas su neutralización con menor esfuerzo y dedicando menos refuerzos que si carecieran de esta información.

Estados Unidos que ha repetido en múltiples ocasiones que no quieren tener una participación directa en el conflicto sí que ha puesto a disposición del Gobierno de Zelenski ingente cantidad de información que les proporcionan sus satélites. También el posterior análisis de las diversas agencias de Inteligencia como la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA), Agencia de Seguridad Nacional (NSA), Oficina Nacional de Reconocimiento (NRO), Agencia de Reconocimiento, Vigilancia e Inteligencia de la Fuerza Aérea (AFISRA),Comando de Inteligencia y Seguridad del Ejército (INSCOM) y en especial de Agencia Nacional de Inteligencia-Geoespacial (NGA).

Además, hay tres compañías estadounidenses (Maxar, Planet Labs y BlackSky) que están utilizando sus satélites para analizar y contrarrestar los movimientos de tropas rusas a través de IMINT (Inteligencia de Imágenes) sobre Ucrania y, lo único que puede frenar su trabajo es el mal tiempo: con nubes en Ucrania, no hay fotos.

Error 3: que tu estrategia de desinformación se vuelva en tu contra

La estrategia rusa de desinformación a lo largo de las últimas dos décadas (tanto en redes sociales con las grandes granjas de bots como con medios de propaganda rusa como RT o Sputnik) se le ha podido volver en su contra durante esta guerra.

Vladimir Putin ha visto cómo desde Europa se respondió con precisamente la prohibición de emisión de los canales de RT y Sputnik y a sus filiales en el territorio comunitario y ya se están estableciendo estrategias para contrarrestar la desinformación también en redes sociales y en medios de comunicación occidentales.

Error 4: subestimar a Zelenski y el ejército ucraniano

El otro gran error de la inteligencia rusa pudo haber sido el de subestimar al presidente ucraniano y al ejército del país. En la primera fase de la guerra el plan de Putin, según Ucrania, era el de enviar aproximadamente 400 miembros de las fuerzas especiales del ejército ruso y mercenarios para que se desplegaran en Kiev y mataran a Zelenski, descabezando así al Gobierno ucraniano.

Según el diario británico The Times se apuntaba a dos grupos diferenciados. Por una parte, a los mercenarios del célebre Wagner (con experiencia en Mali, Siria y Libia, entre otros) y punta de lanza de las operaciones menos limpias del Kremlin. Estos fueron trasladados desde sus operativos en África occidental hace seis semanas y se introdujeron en Ucrania desde Bielorrusia en los primeros momentos de la invasión.

Por otro lado, también se incluirían a las fuerzas especiales chechenas, famosas por su brutalidad y no respetar los códigos de guerra. Su presencia en Kiev podría haber sido confirmada y demostrada con imágenes y vídeos y por el propio Ramzan Kadirov, «emir» de la república rusa de Chechenia. 

Además, desde Bellingcat, un reputado grupo de investigación de inteligencia, también apuntan a la presencia de «un grupo de contratistas militares privados (mercenarios)», no necesariamente Wagner, desplegados con el objetivo de acabar con el presidente ucraniano «entre otros».

Según The Times, no habría coordinación entre ambos grupos, que actuarían cada uno por su cuenta. Y que, según el rastro audiovisual que van dejando las tropas chechenas, fueron desplegadas días más tarde. Ambos grupos habrían sido incapaces de localizar a Zelenski que continúa en Kiev.

Según Ucrania, una de las posibles razones para explicar que Zelenski siga vivo es que, supuestamente, varios agentes del Servicio Federal de Seguridad (FSB) ruso, que se oponen a la invasión del Kremlin, estarían realizando tareas de contrainteligencia para ayudar a las fuerzas de seguridad del presidente de Ucrania.

Zelenski se ha convertido en un líder muy popular tras sus discursos en televisión y ante instituciones europeas. A través de fotografías y vídeos ha mostrado en sus redes sociales una actitud y forma de ser que se opone totalmente con la de Putin. Mientras que uno es cercano con sus hombres y se mueve entre sus tropas con gestos amables, el otro se aparta hasta de sus propios altos cargos de las Fuerzas Armadas e Inteligencia.

Error 5: no establecer una correcta red logística y de suministros

Otro posible fallo de Inteligencia habría sido el de no conseguir establecer una correcta red logística y de suministros. En estas dos semanas de guerra decenas de vehículos y carros de combate rusos se han quedado tirados en autopistas y campos ucranianos. Esto se debe a varias razones: mala práctica en el mantenimiento de los camiones del ejército ruso y la conocida como «Rasputitsa».

La mala práctica en el mantenimiento de los camiones del ejército ruso ha sido una idea respaldada por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos. En este hilo de Twitter de Trent Telenko relata con imágenes esta idea. En concreto, cómo un sistema de defensa antiaéreo Pantsir-S1, con neumáticos traseros poco cuidados, quedó atascado en el lodo ucraniano (la famosa «Rasputitska» de la que hablaremos a continuación).

En el hilo, Telenko establece que «los camiones militares necesitan ponerse en marcha y moverse una vez al mes por razones de mantenimiento preventivo”, y que “en particular, tienen que ejercitar el sistema central de inflado de aire de los neumáticos para ver si tienen fugas que lo bloquean”.

A esto añade que “la luz solar directa envejece las ruedas de los camiones”, por lo que el estacionamiento en lugares cerrados evita que se pudra la goma de los neumáticos y mantiene flexibles sus flancos.

Con respecto a la imagen que estáis viendo, Telenko dice que “la rueda trasera derecha se hundió porque las roturas eran demasiado grandes para que la cámara la mantuviera aireada. Nadie utilizó ese vehículo en un año”. 

Por otro lado, la «Rasputitsa» podría definirse como la infiltración de agua en el suelo que da lugar a un mar de barro y lodo después de la fusión de la nieve durante la primavera y también en el momento de las lluvias de otoño.

Esto demuestra un gran fallo a nivel operativo por parte del ejército ruso, ya que sus diferentes vehículos y carros habrían visto reducido, cuando no impedido, su avance por terreno ucraniano debido a este famoso lodo.

Error 6: no entender la idiosincrasia ucraniana

A esto hay que añadir que, otra cosa que no se esperaban los altos mandos del ejército ruso que plantearon esta guerra, es la movilización de la ciudadanía ucraniana, la cual ha sido reclutada y forma parte de la defensa contra su invasor.

Además, los civiles están realizando una pequeña guerra de guerrillas eliminando o moviendo carteles y señales para hacer que los vehículos del enemigo se pierdan y tengan que dar un rodeo. Así han conseguido también que esa logística que vimos en el punto anterior sea todavía más complicada y efectiva como táctica de guerra. 

Por si fuera poco, decenas de militares de operaciones especiales ucranianos están realizando ataques continuos contra convoyes de carros de combate y vehículos militares rusos, provocando su lento avance, sobre todo en el norte hacia Kiev. Son conocidos como ‘convoy hunters’ (cazadores de convoyes), que emplean tácticas de ‘hit and run’ (golpea y corre) actúan en la retaguardia rusa atacando a las columnas de vehículos.

Posibles escenarios futuros del conflicto

Por desgracia, la guerra en Ucrania parece que va a continuar a corto y medio plazo. Por ello, simulando que somos Analistas de Inteligencia, podemos plantear 5 escenarios que podrían suceder en las próximas semanas y meses.

Escenario 1: la guerra se recrudece y se alarga

Ante la ineficacia de la diplomacia y el aumento de la ayuda de material bélico de los países occidentales, se recrudecerían los combates. Esto provocaría que ningún bando se hiciera a corto plazo con el control total del país y se alargaría la contienda.

Escenario 2: intervención de la OTAN y finaliza la guerra

Ucrania tiene un ejército más pequeño y un armamento menos desarrollado y más escaso que Rusia. Aunque esto no tiene por qué garantizar la victoria de Putin, sí que parece razonable que, en caso de alargarse la contienda, Ucrania necesitará a los países europeos o a Estados Unidos para «ganar» la guerra.

Escenario 3: solución diplomática (y reparto de Ucrania)

Para que se cumpla este escenario sería necesario que los esfuerzos llevados a cabo por la Unión Europea sirvieran para convencer a Putin de que esta guerra no tiene sentido y respondieran a un alto al fuego y retirada de tropas.

En este punto esta opción parece poco probable pero, a medida que continúe el conflicto y cuando las sanciones económicas comiencen a tener mayor calado entre la población rusa, podría ser una posibilidad. Esta sería también la mejor alternativa.

Escenario 4: Rusia avanza más allá de Ucrania y desafía directamente a la OTAN

Si Rusia se hace con el control de Ucrania, Putin podría tratar de continuar el «gran sueño» de recuperar el control del antiguo espacio soviético. El presidente ruso podría tratar de invadir también otros países del este de Europea que fueron parte de la URSS o especialmente aquellos que hacen frontera con Ucrania y Bielorrusia; es decir, Polonia, Rumanía, Moldavia, Eslovaquia, Hungría, Letonia y Lituania.

Este es uno de los escenarios menos factibles en mi opinión, pues, declarar la guerra a países de la Unión Europea o de la OTAN, supondría un conflicto a nivel continental que, viendo el desgaste que está produciendo Ucrania en solitario, Rusia no podría soportar.

Escenario 5: derrocamiento de Putin

La continuación de la guerra durante semanas y meses, el aumento de pérdida de vidas militares rusas, el efecto de las sanciones económicas y el enorme descontento del pueblo ruso podrían provocar que Vladimir Putin fuera apartado de su cargo.

Es el escenario menos probable que contemplo, ya que el presidente ruso goza de bastante apoyo popular, el 60% (datos previos a la intervención) y Rusia no es una verdadera democracia donde existen contrapoderes, si no un sistema autocrático dirigido por 1 persona ayudada por un pequeño estamento gobernante.

*Este artículo es una adaptación en formato texto del vídeo publicado por José Corrochano en su canal de Youtube «Centro de Mando». Si quieres suscribirte a su canal, puedes hacerlo aquí.

¡Ojo! Si quieres que Jose haga un vídeo sobre cómo Rusia domina la desinformación y cómo ha fracasado en este conflicto y si parece volverse en su contra, podéis ponérselo en los comentarios de este vídeo.

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https://www.lisanews.org/seguridad/cinco-conflictos-en-europa-la-geopolitica-de-rusia

El Gobierno de España anuncia la aprobación de un Plan Nacional de Ciberseguridad

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El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha anunciado que el Ejecutivo tiene previsto aprobar próximamente un Plan Nacional de Ciberseguridad.

Según destacó en rueda de prensa el Presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, será «el más ambicioso de los elaborados hasta la fecha en este ámbito» y «contempla más de 100 actuaciones esenciales para garantizar la ciberseguridad nacional».

Entre las actuaciones para garantizar la ciberseguridad nacional figurarían «la creación de un sistema integrado de indicadores de ciberseguridad a nivel estatal; la constitución del Centro de Operaciones de Ciberseguridad de la Administración General del Estado y sus organismos públicos y, finalmente, la implementación de la Plataforma Nacional de Notificación y Seguimiento de Ciberincidentes y de amenazas».

El jefe del Ejecutivo, realizó este anuncio en el marco de un acto celebrado en La Moncloa, para reconocer y agradecer los primeros trabajos realizados por el Foro Nacional de Ciberseguridad, constituido en plena pandemia, en julio de 2020.

Subrayó también que «la guerra desatada por Putin en Ucrania», nos ha hecho de nuevo «plenamente conscientes de la necesidad de garantizar la ciberseguridad, el funcionamiento de los servicios esenciales y la integridad de las infraestructuras críticas, a través de la colaboración público-privada que se pone especialmente de manifiesto en este Foro Nacional de Ciberseguridad».

Y por esa misma razón, continuó, «el Comité de Situación, activado para el seguimiento de la guerra en Ucrania, ha puesto en marcha un grupo de trabajo liderado por el Centro Criptológico Nacional encargado de nuestra ciberseguridad».

Pedro Sánchez señaló que, desde la creación del Foro, «hemos desarrollado un intenso trabajo para impulsar e implementar la Estrategia Nacional de Ciberseguridad, con el fin de garantizar el uso seguro y fiable del ciberespacio, proteger los derechos y las libertades de la ciudadanía y promover el progreso socioeconómico».

Asimismo, puso en valor que este órgano se haya convertido por méritos propios en un «caso de éxito», reconocido a nivel nacional e internacional, como una buena práctica extrapolable a otros ámbitos y países, muchos de los cuales ya se han interesado por esta iniciativa.

El presidente ha concluido agradeciendo la labor realizada desde el sector público, así como por los 117 expertos y expertas, tanto de este sector como del privado, que han tomado parte desinteresada en la tarea desarrollada por el Foro Nacional de Ciberseguridad.

«Este acto sirve para reconocer vuestro trabajo y compromiso con el país, pero también para renovar las energías que nos han traído hasta aquí, con un propósito muy claro y firme: consolidar el Foro y seguir avanzando en esta colaboración público-privada para potenciar la ciberseguridad en nuestro país».

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Cambio climático, una de las amenazas globales para la Inteligencia de Estados Unidos

La Comunidad de Inteligencia de los Estados Unidos presenta en su informe anual los retos y amenazas transnacionales a los que se enfrenta el país, desde el cambio climático a los retos de las nuevas tecnologías.

Para empezar, desde el informe de evaluación anual de amenazas de la comunidad de inteligencia de los Estados Unidos, se advierte del impacto que genera el cambio climático y el riesgo que supone para los intereses del país. El cambio climático tiene, en dicho informe, incluso un capítulo únicamente dedicado a esta cuestión.

Entre los riesgos señalados advierten de la gravedad de la situación en la que nos encontraremos cuando se agrave y aumenten los impactos físicos y las tensiones geopolíticas para dar respuesta al desafío. Destaca el impacto que generará en coordinación con los efectos de la degradación del medio ambiente, sobre todo en países de bajos ingresos.

Según el documento, las tensiones entre países aumentarán cuando intenten llegar a acuerdos para acelerar las reducciones de emisiones de gases de efecto invernadero necesarias para cumplir el Acuerdo de París. Desde este pacto se intenta limitar el aumento de la temperatura global a 1,5ºC desde la época preindustrial. Teniendo en cuenta la trayectoria global del aumento de las emisiones de gases, se prevé que el incremento de la temperatura global en 1,5ºC para 2030 y superar los 2ºC a mitad de siglo.

Se advierte además que esta amenaza provocará el enfrentamiento entre países por controlar los recursos y dominar las nuevas tecnologías necesarias para la transición energética “limpia”. Otra disputa aparecerá respecto al tema de quién presenta más responsabilidad a la hora de tomar medidas de reducción y quien debe pagar por estas emisiones.

El informe percibe el problema al que se enfrentarán los estados y la obligación de implementar decisiones económicas difíciles que tengan que incluir cambios tecnológicos para conseguir esta reducción rápida y efectiva. Se pone en foco a la India y China, considerando que tienen un papel fundamental en la materia.

Los efectos de los cambios físicos, señala, añadirán una inestabilidad adicional en focos geopolíticos nacionales como transfronterizos. Un ejemplo que expone el documento, es la reducción del hielo maritimo, que amplifica la competencia estratégica en el Ártico para el acceso a sus recursos naturales y a las rutas marítimas.

Otra cara de las consecuencias de los cambios en la superficie terrestre destaca el aumento de las temperaturas, que conlleva a manifestar los efectos más extremos, como el riesgo de conflictos por el agua y migración.

Después de 2030 se puede prever un incremento en la probabilidad de que los países prueben y desplieguen, de manera unilateral, la geoingeniería solar a gran escala, lo que puede sumar un nuevo ámbito de disputas.

Estudios científicos consideran que los efectos del cambio climático después de 2040 serán de extrema intensidad en países de bajos ingresos, ya que son los que presentan peor adaptación ante esta situación según el documento. Se establece un problema de inestabilidad y conflicto interno en los que se pronostica un aumento futuro de demandas adicionales de recursos diplomáticos, económicos, humanitarios y militares hacia Estados Unidos.

Las ventajas geográficas y de recursos financieros de Estados Unidos y sus aliados provocarán el enfrentamiento de desafíos cada vez más difíciles de gestionar si no se toman medidas coordinadas para reducir las emisiones y conseguir una limitación efectiva del calentamiento global.

El informe acusa al uso insostenible de la tierra, el agua y la contaminación de ayudar a la retroalimentación del cambio climático, agravándose sobre todo a corto plazo, en los países de bajos recursos. Se advierte sobre el desafío ante el que se encuentra la humanidad, como la inseguridad alimentaria y de agua, que amenazan la salud humana

Otras amenazas transnacionales: terrorismo, narcotráfico o corrupción

Después de la pandemia y el cambio climático como retos actuales más destacados, se cree que la seguridad de los Estados Unidos, se ve afectada por un amplio abanico de problemas transnacionales. Algunos considerados de impacto directo e inmediato a los intereses nacionales como el narcotráfico y el terrorismo, junto a los que se consideran que se están “construyendo” y afectan de manera indirecta como la corrupción.

Las amenazas transnacionales actúan junto a las “tradicionales” como viene siendo la competencia de poder entre grandes potencias, considerándose un problema para la seguridad. El informe considera que las amenazas se basan en una gobernanza “débil” o “deficiente” y en la competencia geopolítica.

Desde Estados Unidos se piensa que el deterioro de la democracia en el mundo, las tensiones  en sus alianzas  y los desafíos a las normas internacionales aceptadas, son motivos de la dificultad que se presenta para desafiar problemas que traspasan las fronteras de los países como son estos dos problemas globales. También denuncian el aumento de oportunidades de gobiernos “deshonestos” para que operen con impunidad.

La comunidad de inteligencia denuncia que el problema de la corrupción, aumenta la complejidad de los problemas transnacionales a la hora de establecer relaciones entre países. También aprovecha para culpar a estos gobiernos de las economías débiles a las que se enfrentan y de contribuir a la inestabilidad política, delincuencia organizada y migración.

Se intuye que la corrupción en las transacciones internacionales puede costar a los exportadores estadounidenses miles de millones de dólares, pudiendo beneficiar regímenes que abusan de los derechos humanos. También se presenta la corrupción como un arma de doble filo para sus propios estados, ya que puede afectar en la capacidad y credibilidad de estos regímenes autoritarios.

Como reto transnacional que se considera desde el país norteamericano, se destaca el desarrollo de tecnologías que influyen en la transformación del “campo de batalla”, las amenazas del crimen organizado transnacional y el terrorismo junto al reto global de la migración internacional.

Drones, Inteligencia Artificial… los retos de las nuevas tecnologías

La creciente convergencia de campos aparentemente “inconexos” y el aumento de las competencias mundiales para generar, ayuda a la reducción de los plazos de desarrollo y maduración de las tecnologías, así como debilitando la línea entre esfuerzos comerciales y militares. Se destacan los ámbitos que más impactan en las sociedades y las economías, siendo estos la inteligencia artificial, biotecnología, robótica, automatización, materiales y fabricación inteligente.

Las tecnologías emergentes mejoran rápidamente las capacidades y experiencias de las personas, al menos en el corto plazo. Este cambio en el sistema y dinámica social, lleva a las sociedades a tener que adaptarse ante nuevas formas de vivir, trabajar y gestionarse. Desde el servicio de inteligencia se advierte de la probabilidad del crecimiento de desigualdad y desequilibrios en algunos sectores.

El nuevo uso de estas tecnologías acapara tanto el sector público como privado. Los servicios de inteligencia advierten de la amenaza directa que supone directa a los pilares tradicionales del poder militar de EEUU, como en las líneas de comunicación, y movilización, dominio aéreo o sobre todo, la proyección de poder. Estas dependerán en última instancia de cómo las pongan en práctica los actores individuales, cada uno de ellos impulsado por objetivos, percepciones, fortalezas y vulnerabilidades propias.

Una tendencia de las tendencias más significativas y continuas de las nuevas tecnologías y armamento militar según el informe es la creciente combinación de alta velocidad, largo alcance, mayor maniobrabilidad y precisión milimétrica.  Estos avances mejoran la capacidad de los actores para atacar entre continentes, así como a nivel regional o local, con vehículos aéreos no tripulados, cohetes guiados, y otros medios.

Muchas de las tecnologías que antes sólo estaban al alcance de los países industriales avanzados están llegando a sistemas más pequeños y con menos conste, por lo que están más disponibles en todo el mundo, como se ha visto en el reciente uso de vehículos aéreos no tripulados (UAV) en el campo de batalla por parte de Azerbaiyán y Etiopía.

No se descarta que a pesar de que los sistemas hipersónicos y esfuerzos para organizar operativas militares de inteligencia artificial, sigan siendo solo competencia de los estados más económicamente desarrollados; los sistemas de bajo coste más disponibles como los UAV utilizados por potencias menores u organizaciones no estatales, puedan causar un gran impacto y ser clave a nivel estratégico.

“Estamos en medio de una rápida expansión del uso estatal y no estatal de vehículos no tripulados tanto en el ámbito aéreo como en el marítimo, lo que podría alterar el statu quo” declaran los servicios de inteligencia de Estados Unidos

Crimen organizado transnacional: una amenaza directa para EEUU

El crimen organizado transnacional es considerado una amenaza directa para los Estados Unidos, a través del tráfico de personas, producción y tráfico de drogas, ciberdelincuencia, delitos financieros y planes de blanqueo de dinero que pueden comprometer la integridad del sistema financiero internacional.

La ciberdelincuencia también es acusada de agravar la corrupción, la violencia y los problemas de gobernanza que socavan el Estado de derecho en los países asociados, estimulando la violencia, provocando atrocidades y contribuyendo a la migración, algo que se convierte en una amenaza para los Estados Unidos.

Desde el servicio de inteligencia se condena el tráfico y trata de  personas junto al trabajo forzoso, no solo como una violación a los Derechos Humanos, sino como una amenaza nacional para el desarrollo económico, que se ve facilitado por actores y redes corruptas que alimentan el crecimiento de la delincuencia organizada transnacional.

Drogas ilícitas extranjeras también como riesgo para la salud

El tráfico de drogas, en particular las sintéticas se expone como un riesgo para la salud y seguridad para los ciudadanos estadounidenses, que también conlleva billones de pérdidas económicas directas e indirectas.

Se alerta del momento histórico en el que nos encontramos, con más de 100.000 muertes por sobredosis en el país, acusando principalmente al suministro de opioides sintéticos procedentes de organizaciones mexicanas.

Los cárteles mexicanos acusa, son los principales productores y proveedores de drogas ilícitas para el mercado estadounidense. Estos producen fentanilo, heroína, metanfetamina y marihuana en México, obteniendo cocaína de América del Sur para introducirla de contrabando en los Estados Unidos

Desde 2019, las TCO mexicanas han pasado de importar fentanilo terminado de China a sintetizarlo a partir de precursores químicos, principalmente también de China, en parte debido a la regulación de este analgésico en China.

El documento avisa de la capacidad de estas organizaciones de eludir los controles internacionales. También se denuncia el aumento de la tasa de homicidios desde 2018 por la competencia entre cárteles de controlar las rutas, estas muertes constituyen un cuarto de la tasa de homicidios estadounidense.

Los servicios de inteligencia también hacen mención al uso de las ganancias de las organizaciones para influir en los gobiernos y reclutar armas y combatientes capaces de enfrentarse directamente a las fuerzas de seguridad del gobierno.

Estas TCO se aprovechan de la generación de miles de millones de dólares de las actividades ilícitas para realizar maniobras de blanqueo de capitales y fraude, obteniendo así beneficios tanto de estas como de la extorsión, el chantaje a estadounidenses, producción y venta de falsificaciones o productos robados…

Según el informe, cada vez aumentan más el número de delincuentes transnacionales en materia de ciberseguridad, y cada vez emplean técnicas más sofisticadas, alimentando un ecosistema virtual que amenaza los servicios a nivel global.

Muchos de los principales grupos de ciberdelincuentes transnacionales tienen modelos de negocio diversificados, generalmente dedicándose al fraude por transferencia directa de las víctimas u otras formas de extorsión junto con el ransomware o en lugar de él.

Entre los cinco delitos más costosos del 2020 podemos encontrar el robo de identidad, y el compromiso del correo electrónico de la empresa. Los servicios de inteligencia estadounidense avisa a las compañías también, “los atacantes están innovando sus estrategias para centrarse en las víctimas cuyas operaciones empresariales carecen de resistencia o cuya base de consumidores no puede soportar las interrupciones del servicio”.

En el marco de la migración, se pronostica un mantenimiento del impulso de la migración a la frontera entre México y Estados Unidos, debido a las malas condiciones socioeconómicas y los cambios en la política de inmigración de EEUU. Estas migraciones no solo se esperan por parte del país vecino, sino de gente de todo el mundo, especialmente del caribe y Latinoamérica, que aprovechan las rutas desde México para “alcanzar” el país norteamericano.

Tras la disminución de las restricciones fronterizas derivadas del COVID-19 y el crecimiento de la economía estadounidense, se prevé un aumento del flujo de inmigrantes.

“Las disparidades económicas y los efectos de los conflictos y las condiciones meteorológicas extremas fomentarán la migración interna e internacional y los flujos de refugiados.” Describe el informe. Todo esto se debe al aumento de las necesidades humanitarias, considerando que llevará a un riesgo de agitación política, y al riesgo de nuevas crisis sanitarias como ha pasado con la pandemia que hemos vivido. “contribuirán al reclutamiento y la radicalización de los grupos militantes, sobre todo porque la COVID-19 pone a prueba los mecanismos mundiales de respuesta humanitaria.” Advierten los servicios de inteligencia estadounidenses.

El número de personas desplazadas sigue siendo mayor dentro de las fronteras, algo que los gobiernos tendrán que hacer frente ellos mismos para atender las necesidades de sus nacionales, sin embargo avisan de la probable ola de migración afgana tras el regreso del gobierno talibán.

“los grupos criminales organizados a nivel internacional explotan a los migrantes mediante la extorsión, el secuestro, la trata de personas y el trabajo forzado” quieren informar, previendo de la misma manera que los conflictos actuales en Oriente Medio, África y Europa, desencadenen una mayor migración hacia el viejo continente, y por consecuencia y una reacción nacionalista por parte de los países europeos.

Terrorismo global, una amenaza a la seguridad nacional «que persiste»

Respecto al terrorismo, se considera que es una amenaza que persiste para los intereses de Estados Unidos tanto dentro como fuera del país. Los individuos y las pequeñas células inspiradas por una variedad de ideologías y motivaciones personales, el extremismo violento por motivos raciales o étnicos y el extremismo violento de las milicias son la mayor amenaza para el país, han considerado los servicios de inteligencia.

También han querido dar una buena noticia, informando sobre los frutos que genera la  constante presión antiterrorista de Estados Unidos y de sus aliados ha degradado las capacidades de ataque exterior del ISIS y de Al Qaeda.

Advierten del peligro que suponen los conflictos comunales, la insurgencia y la inestabilidad, que suponen un marco que permite el reclutamiento de miembros, adquisición de fondos y el establecimiento de refugios desde donde planear atentados.

En el documento se ha querido hacer repaso a los principales grupos terroristas. El ISIS sigue  con su visión de construir un autodenominado califato global con sede en Irak y Siria, y están trabajando para reconstruir sus capacidades y desgastar a sus oponentes hasta que se den las condiciones para tomar y mantener el territorio.

Se ha observado como desde Al-Qaeda han ido delegando cada vez más la responsabilidad operativa en sus afiliados regionales, alejándose de esa centralización desde la que operaban anteriormente. Los servicios de inteligencia consideran que la organización se ve limitada en sus esfuerzos para liderar un movimiento global centralizado, pero intentará mantener su presencia en Afganistán y aprovechar los entornos operativos más permisivos.

Teniendo en cuenta también el grupo libanés de Hezbollah, tratará de reducir la influencia de Estados Unidos tanto en su territorio como en Oriente Medio este se prevé que seguirá colaborando con Irán para desarrollar capacidades terroristas como complemento a las crecientes capacidades militares convencionales del grupo.

Estados Unidos considera a estos tres grupos una amenaza para sus nacionales e intereses, sobre todo en territorios donde tenga presencia y alerta de que seguirán inspirando ataques en occidente.

Otro grupo que desde los servicios de inteligencia se ha querido mencionar son los extremistas violentos extranjeros con motivación racial o étnica. Este grupo lo componen una amplia gama de ideologías, como la supremacía blanca, el neonazismo, las creencias culturalmente nacionalistas excluyentes y las teorías de conspiración racial. Muy probablemente seguirán representando una amenaza para Estados Unidos y sus aliados organizándose en plataformas en línea, especialmente podcasts, aplicaciones y plataformas de medios sociales encriptados, advierten.

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Las estrategias cibernéticas de las grandes potencias

«El futuro de las operaciones cibernéticas ofensivas puede ser tan terribles como sugieren las predicciones más serias», advierte el International Institute for Strategic Studies (IISS) en su último informe. Te contamos las claves de las estrategias cibernéticas de Estados Unidos, Rusia y China.

El International Institute for Strategic Studies (IISS) ha publicado recientemente un informe sobre las campañas cibernéticas «ofensivas» y «defensivas» que se están sucediendo en el mundo, con especial atención a los Estados Unidos, Rusia y China, y sus tendencias a futuro.

Se trata de un estudio comparativo de las operaciones cibernéticas ofensivas de Estados Unidos, Rusia y China basado en diez estudios de caso. A través del informe, se confirma que todas las operaciones discutidas son «intentos de búsqueda de influencia o sabotaje diseñados para debilitar a un adversario». Por otra parte, el IISS recalca en todo momento que los hallazgos del informe son «provisionales» debido a las limitaciones de datos impuestas por el carácter altamente reservado del tema. 

Preparación de Estados Unidos, Rusia y China para campañas cibernéticas ofensivas

En cuanto a la preparación de Estados Unidos para realizar ofensivas cibernéticas, se confirma que está organizativamente bien preparado para la proyección de poder a través del ciberespacio. Sin embargo, la «restricción» principal que tiene el país con respecto a esta materia parece ser un «bajo nivel de consenso» sobre la utilidad política de las operaciones de sabotaje cibernético para efectos estratégicos. 

Según el informe, la falta de consenso sobre las operaciones de sabotaje cibernético se ve agravada por el nivel relativamente bajo de conocimiento de las élites que toman decisiones sobre su potencial. 

Por el contrario, el informe apunta a que Rusia sí tiene una buena base de conocimientos tanto para las operaciones de cibersabotaje como de ciberinfluencia, pero se ha visto limitada por la disponibilidad de recursos y las transformaciones relativamente limitadas dentro de las agencias relevantes. 

En cuanto al liderazgo, a pesar de la confianza demostrada por el presidente Vladímir Putin en las operaciones encubiertas de muchos tipos, parece haber poca confianza en que las campañas cibernéticas pudieran lograr un efecto estratégico, sobre todo en Siria, pero también en Ucrania. 

China, por su parte, habría mostrado interés en proyectar poder a través del ciberespacio con fines sociales y políticos, especialmente en relación con Taiwán, pero hasta ahora estas operaciones parecen haber ido «muy en serio». En términos de su capacidad para operaciones cibernéticas ofensivas contra las fuerzas militares adversarias, las FFAA de China se encuentran en una etapa de madurez mucho más temprana en comparación con las de Estados Unidos y Rusia. 

Sorprendentemente, China no ha buscado operaciones encubiertas de influencia cibernética de la misma manera que Rusia (aunque ha mostrado voluntad de aprender de la práctica rusa). Sin embargo, el Ejército Popular de Liberación (EPL) está preparado para realizar operaciones de ciberinfluencia a gran escala contra las fuerzas armadas de Taiwán y su población civil en caso de crisis.

Operaciones cibernéticas ofensivas para obtener ganancias estratégicas 

El registro público de las operaciones de Estados Unidos sugiere solo un recurso episódico a las campañas de sabotaje cibernético, siendo la más conocida la destrucción por parte de Stuxnet de miles de centrifugadoras de enriquecimiento nuclear iraníes. 

Esta campaña tenía dos objetivos: mostrar que eran posibles ataques no cinéticos significativos contra Irán, y enviar un mensaje fuerte a Teherán de que no podía continuar con sus políticas fuera de la supervisión internacional. Por lo demás, Estados Unidos ha actuado con bastante cautela con respecto a los posibles impactos negativos de tales campañas y sin una fuerte expectativa entre los líderes políticos de que las operaciones cibernéticas puedan generar resultados estratégicamente significativos. 

Estados Unidos estuvo deliberando durante un tiempo (por buenas razones legales y operativas) la posibilidad de utilizar operaciones de sabotaje cibernético contra el ISIS en 2016, y finalmente lo hizo solo de manera limitada. La operación fue coordinada a través de un grupo de trabajo interinstitucional, con el Cibercomando estadounidense a la cabeza. 

En general, Estados Unidos ha utilizado operaciones ofensivas de sabotaje cibernético más tarde que Rusia en la progresión de un conflicto político. Los informes sobre las operaciones de influencia cibernética de Estados Unidos han sido menos sustanciales en detalle, pero se puede suponer que el uso de tales herramientas ha sido una característica constante de la política de Estados Unidos y han sido realizados principalmente por la Agencia Central de Inteligencia, confiando en gran medida en el apoyo del National Agencia de Seguridad. 

El Cibercomando de EEUU se ha involucrado en operaciones cibernéticas ofensivas principalmente a través de su estrategia de ‘defensa hacia adelante’, que lo ve operar en redes adversarias para interrumpir los ataques en curso. El país ha utilizado operaciones ofensivas de sabotaje cibernético más tarde que Rusia en la progresión de un conflicto político.

Rusia ha emprendido campañas cibernéticas con mayor frecuencia e intensidad que los EE. UU., aunque más como un disruptor que como un destructor. No ha evidenciado ninguna creencia fuerte de que las campañas cibernéticas puedan tener un impacto estratégico decisivo. Rusia ha utilizado operaciones cibernéticas (tanto de sabotaje como de influencia) más ampliamente contra Ucrania. 

Solo hay evidencia limitada de campañas cibernéticas contra las fuerzas de la oposición siria, a pesar de que la participación de Rusia en Siria ha sido un compromiso político y militar de alto riesgo. La campaña cibernética con mayores apuestas para Rusia ha sido el esfuerzo por socavar la cohesión estratégica occidental, principalmente a través de la interferencia en las campañas electorales y los referéndums constitucionales. Es difícil evaluar las expectativas de Moscú al poner en marcha estas operaciones.

China ha utilizado campañas cibernéticas encubiertas para influir políticamente contra los adversarios a un nivel de intensidad más bajo de lo que podría haberse esperado dado lo que está en juego y la disponibilidad de recursos, especialmente con respecto al Partido Democrático Progresista (DPP) en Taiwán. Hasta el momento, no hay evidencia pública de que el EPL utilice una campaña cibernética ofensiva o incluso operaciones de sabotaje cibernético ofensivo de bajo nivel en combates militares o escaramuzas, por ejemplo, en el Mar de China Meridional o contra Taiwán.

Las campañas cibernéticas apuntan más a ser experimentos, no medios de coerción 

Por varias razones, incluidas algunas suposiciones sobre cómo los líderes políticos podrían relacionarse con el poder cibernético, llegamos a considerar que las campañas analizadas tenían más el carácter de experimentos ocasionales en el poder que campañas de coerción serias y sostenidas. 

El IISS advierte que es probable que Estados, Rusia y China se vuelvan mucho más hábiles en la coerción cibernética, y más dispuestos a usar sus capacidades cibernéticas coercitivas, de lo que sugiere la experiencia pasada. 

Además, sugiere que el potencial de la acción cibernética coercitiva por parte de estos países probablemente sean tan graves como las terribles advertencias que se han expresado en los últimos años. Por ejemplo, toman como referencia cuando en 2020, un alto oficial militar de los Estados Unidos dijo que su país podría provocar la «desintegración de los sistemas y la toma de decisiones de un adversario» por medios cibernéticos.

El papel del poder blando 

Uno de los factores más importantes que determinan la dependencia de un estado en las operaciones encubiertas de influencia cibernética es la disponibilidad de activos para lograr los efectos deseados a través de medios no encubiertos o no cibernéticos. Según el informe, es probable que un estado rico en instrumentos de poder blando y posicionamiento en los países objetivo, como lo es Estados Unidos, no necesite buscar operaciones encubiertas de influencia cibernética tan fácilmente como un estado con menos activos de poder blando en los países en los que está tratando de influir.

Un estado con un gran aparato para la guerra política contra todos los participantes, incluidos los medios para influir políticamente de forma encubierta, como China, puede tener menos necesidad de alcanzar ataques de influencia cibernética encubiertos. Un estado que es pobre en ambos activos (poder blando y maquinaria de guerra política), como Rusia, tendrá más probabilidades de buscar medios cibernéticos encubiertos de influencia social.

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“Únicamente juntos podremos hacer frente a los grandes desafíos que plantea la delincuencia internacional”

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El 7 de marzo inició su andadura en Nouakchott el «Partenariado Operativo Conjunto» para luchar de manera eficaz contra la trata de personas y el tráfico de migrantes de la mano de la Policía Nacional española.

Cuatro miembros de la Policía Nacional van a trabajar de forma conjunta con la Policía Nacional de Mauritania y la Dirección de la Policía del Aire y Fronteras, un proyecto que se suma a los Equipos Conjuntos de Investigación (ECI) que trabajan en el país africano desde 2008.

El director general de la Policía, Francisco Pardo, ha participado esta semana en Nouakchott (Mauritania) en el acto de presentación del proyecto UE POC-Mauritania, un proyecto para luchar de manera eficaz contra la trata de personas y el tráfico de migrantes. Cuatro miembros de la Policía Nacional van a trabajar de forma conjunta con la Policía Nacional de Mauritania y la Dirección de la Policía del Aire y Fronteras para, como ha recalcado Francisco Pardo, “únicamente juntos poder hacer frente a los grandes desafíos que plantea la delincuencia internacional”.

Esta experiencia, que inicia su andadura en Nouakchott, no es nueva para la Policía Nacional española. Desde noviembre de 2008 trabaja de manera conjunta con Mauritania haciendo en Nouadhibou una excelente en el marco del Equipo Conjunto de Investigación (ECI), un ejemplo de cooperación policial internacional integrado por seis policías mauritanos y seis agentes españoles.

Tanto los ECI como los POC trabajan sobre el terreno y colaboran con los investigadores locales, aportando aspectos organizativos, estratégicos y operativos en la lucha contra el tráfico de migrantes y la trata de seres humanos. Como ha recordado el director de la Policía, “las amenazas actuales a la seguridad tienen una dimensión global y no se pueden aportar desde una perspectiva exclusivamente nacional”. En este sentido ha destacado el gran trabajo realizado por parte de estos Equipos Conjuntos de Investigación que “nos ha permitido desarticular numerosas organizaciones criminales dedicadas a la trata de seres humanos y al tráfico de migrantes, y también obtener informaciones de carácter operativo y estratégico de gran relevancia”.

El Equipo de Cooperación Internacional (ECI) de Nouakchott, en el que la Policía Nacional española trabaja de manera conjunta con la mauritana, logró en los años 2020 y 2021 la detención de 240 integrantes de organizaciones criminales dedicadas al tráfico de seres humanos y se salvó la vida de más de 4.000 personas, liberadas en las operaciones contra estas mafias de la inmigración ilegal.

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Impacto de los grupos armados en el proceso electoral colombiano

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Desde la ONU se considera urgente reforzar la presencia del Estado en todo el territorio colombiano y constata que 2021 volvió a ser un año muy violento con centenares de muertes y asesinatos entre defensores de derechos humanos, excombatientes y civiles que participaban en protestas de carácter social. Además, alrededor de 72.000 personas fueron desplazadas.

En su último informe sobre la situación en Colombia, la Oficina de la Alta Comisaria de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, oficina que dirige Michelle Bachelet “ve con preocupación la presencia de grupos armados no estatales que operan en zonas que corresponden a las 16 circunscripciones de paz y su impacto negativo en las garantías de seguridad para el proceso electoral”.

Por ese motivo, la Oficina que lidera la expresidenta de Chile insta al Estado a tomar medidas preventivas para garantizar el ejercicio de actividades electorales y la participación política en un ambiente libre de amenazas y de todo tipo de violencia.

Además, considera oportuno atender las alertas tempranas de la Defensoría del Pueblo y los informes de la Misión de Observación Electoral, con medidas de protección, y con mayor presencia de la institucionalidad civil en zonas críticas, llevando a cabo acciones frente a la estigmatización o la discriminación por razones de género o étnicas.

Desde el informe sobre la Situación de los derechos humanos en Colombia, Naciones Unidas se considera que uno de los mayores obstáculos para la paz, es la limitada presencia del Estado, sobre todo de las autoridades civiles, en muchas zonas del país, lo que permite que se produzcan muchos asesinatos y otros actos violentos.

ONU Derechos Humanos advirtió del impacto que genera la acción violenta de grupos armados no estatales y organizaciones criminales, alterando los proyectos de vida individuales y colectivos,  y afectando desproporcionadamente a pueblos indígenas, afrodescendientes y comunidades campesinas.

2021, otro año violento

El año pasado volvió a ser un año violento en Colombia con matanzas, centenares de muertos y miles de desplazados, informa ONU Derechos Humanos. Esta comisión recibió información sobre 100 casos de posibles masacres en 2021, de las cuales verificó 78 casos, dos siguen en proceso de verificación y veinte fueron considerados como no concluyentes.

En las 78 masacres verificadas se registraron 292 víctimas (32 mujeres, 15 niños, 5 niñas y 13 personas pertenecientes a pueblos étnicos: 7 indígenas y 6 afrocolombianos). Destacando como los departamentos más afectados a: Antioquia, Cauca, Nariño y Valle del Cauca.

Además los datos entre enero y noviembre de 2021, alcanzan las 72.388 personas (12.848 niños y niñas) que fueron desplazadas, triplicando casi la cifra que se registró en 2020 de 26.291.

La ONU, a través de su Misión de Verificación, también constató el asesinato de 54 antiguos integrantes de las FARC-EP y recibió 202 alegaciones de homicidios de defensores de derechos humanos, de las cuales verificó que en 100 existía un vínculo entre su muerte y su labor.

En cuanto a las presuntas violaciones de derechos humanos por parte de la Fuerza Pública, la ONU recibió 100 alegaciones de muertes de las que verificó 54 casos. De ellos denuncia que, 29 se dieron por el uso innecesario o desproporcionado de la fuerza en el marco de protestas sociales.

El impacto de los grupos armados

“La acción violenta de grupos armados no estatales y organizaciones criminales afecta proyectos de vida individuales y colectivos, impactando desproporcionadamente a pueblos indígenas, afrodescendientes y comunidades campesinas”, destaca el informe.

Además de masacres, desplazamientos forzados e imposición de restricciones y horarios para la movilidad, acusa a estos grupos también de cometer asesinatos de líderes sociales y amenazan a quienes desatienden las exigencias del grupo.

De igual manera se notifica que los grupos armados, controlan las comunicaciones de los miembros de la comunidad, limitan las relaciones con terceros, restringen y controlan actividades productivas como la siembra, cosecha, pesca y comercialización de productos, y no reconocen a las autoridades étnicas.

Tales acciones afectan negativamente en el acceso a comida de las comunidades, socavando su autonomía política y económica. Por otro lado, la existencia de estos grupos también fortalece el desarrollo y explotación de las economías ilícitas y el control territorial por parte de grupos armados no estatales.

Naciones Unidas ha querido destacar también la violencia ejercida contra mujeres y niñas, considerado otro factor de preocupación, en particular la violencia sexual. Preocupa las amenazas ejercidas desde estos grupos, que generan silencio, invisibilizando la gravedad de esta situación.

El documento destaca la gravedad del reclutamiento o el uso de niños y niñas por parte de grupos armados observando un impacto negativo, profundo y en muchos casos irreversible, en el tejido social de las comunidades afectadas.

Igualmente, se declara, el reclutamiento o utilización por grupos armados no estatales y organizaciones criminales de niños les expone a dinámicas de explotación que incluyen algunas de las peores formas de trabajo infantil, tráfico, trata, explotación y esclavitud sexuales, que afectan principalmente a las niñas.

Infografía que acompaña el Informe Anual de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre Colombia..
ACNUDH
Infografía que acompaña el Informe Anual de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre Colombia.

Más presencia del Estado

Para mitigar toda esta violencia, el documento indica que el Estado debe promover su presencia integral en particular en las zonas rurales de Antioquia, Amazonas, Arauca, Caquetá, Cauca, Bolívar, Chocó, Nariño, Norte de Santander Putumayo y Valle del Cauca.

Esto permitirá un mayor acceso a la justicia y a servicios básicos, facilitando la lucha contra la impunidad y aumentando la realización de derechos económicos, sociales y culturales, factores fundamentales para disuadir y prevenir la violencia” establece el documento sobre la Situación de los derechos humanos en Colombia

Además, Naciones Unidas estima necesario profundizar en la reforma rural integral prevista en el Acuerdo de Paz mediante la implementación participativa de los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial. “Es urgente resolver los conflictos agrarios y de propiedad de la tierra en las áreas rurales”, se lee en el documento.

También se considera urgente avanzar, en el marco de la Comisión Nacional de Garantías de Seguridad, en la elaboración de una política pública concertada con la sociedad civil, incluidas las organizaciones de mujeres, para desmantelar organizaciones criminales y sus redes de apoyo, como lo prevé el Acuerdo de Paz.

El equilibrismo diplomático chino ante la invasión de Ucrania

Un análisis de Jorge Antonio Chávez Mazuelos, alumno certificado del Curso de Analista Internacional de LISA Institute, sobre los encuentros y desencuentros entre Moscú y Beijing y por qué la invasión de Putin a Ucrania pone en una situación tan «incómoda» a China.

La invasión de Putin a Ucrania ha creado un escenario de guerra de proporciones no vistas en Europa desde la Segunda Guerra Mundial que no solo ha puesto al mundo en alerta y generado una condena mayoritaria de Moscú, sino que ha colocado a China en una situación incómoda.

Ante las sanciones económicas impuestas por países occidentales y el creciente descrédito de Rusia en el mundo, Beijing ha tratado de reafirmar su compromiso con los principios de integridad territorial, soberanía y no intervención, pero ha evitado, de momento, condenar directamente a Rusia y tomar posiciones comunes con Occidente de cara a la invasión.

Ante este difícil acto de equilibrismo diplomático, cabe preguntarse: ¿cómo se explica la posición que ha tomado China? ¿Qué intereses y principios se contraponen? ¿Podría haber un cambio en la posición china de cara a Rusia?

El entorno político y estratégico internacional

Para entender la posición de China, hay que comprender el contexto político y estratégico en el cual el país se encuentra. En primer lugar, en medio de una transición del poder internacional, Estados Unidos ve a China como un rival sistémico y ha hecho esfuerzos por limitar su avance. Beijing entiende que Washington trata de contener que el país emerja tanto económica, política, tecnológica y militarmente; en resumen: frenar el poder de atracción del gigante asiático.

Por ello, China comparte con Rusia la percepción de que su zona de influencia se ve comprometida por las alianzas militares occidentales. Asimismo, durante la Administración Trump, la retórica crítica de China alcanzó cotas de agresividad sin precedentes.

Durante su presidencia, Estados Unidos condenó al país asiático por presuntas prácticas comerciales desleales, la situación de los derechos humanos y de las minorías étnicas, alertó sobre un potencial peligro de adquirir tecnología china y lanzó ataques dirigidos a minar la legitimidad política del Partido Comunista chino.

En el momento en el que la pandemia comenzó a irrumpir en Europa y a expandirse más allá de Wuhan, tanto Estados Unidos como otros países occidentales cuestionaron seriamente a China respecto al origen del virus, en relación a la gestión inicial de la crisis y a la transparencia con la que el país actuó.

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Durante la Administración Biden, si bien la retórica agresiva se ha moderado y se ha enarbolado un discurso internacionalista liberal y democrático para contener a China, la relación entre ambos países continúa teniendo una dinámica conflictiva. Las fricciones diplomáticas más recientes entre China y Estados Unidos se dieron de cara a los Juegos Olímpicos de Invierno, que tuvieron lugar en Beijing en febrero de este año.

Estados Unidos decidió impulsar un boicot diplomático alegando que China había perpetrado «un genocidio, crímenes en contra de la humanidad y violaciones de los derechos humanos». En base a esta lógica, países como Canadá, Australia y Reino Unido decidieron sumarse a la condena, lo que fue duramente criticado por Beijing.

Sin embargo, mientras esto ocurriría, las exigencias rusas con respecto a Ucrania y la movilización de tropas y equipos militares aumentaban su proyección hacia las fronteras ucranianas.

A pesar del «desaire» de gran parte de Occidente, Vladimir Putin sí acudió a la inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno. Durante la visita, China y Rusia emitieron un largo comunicado conjunto en el condenaron la expansión de la OTAN; una supuesta mentalidad propia de la Guerra Fría por parte de las potencias occidentales; el nacimiento de mecanismos de seguridad como AUKUS y reafirmaron su compromiso respecto a la soberanía, integridad territorial y no interferencia en asuntos internos. Paradójicamente, estos últimos compromisos políticos asumidos por Rusia no se condicen con la posterior invasión a Ucrania.

Sin embargo, a pesar de la actual convergencia sino-rusa, no se puede hablar de una amistad históricamente inquebrantable entre Moscú y Beijing. China no olvida que en 1860, tras la Segunda Guerra del Opio y en su momento de mayor debilidad, la Rusia imperial se anexionó una amplia porción de territorio chino al norte del Río Amur.

Casi cien años después el cisma sino-soviético generaría grandes tensiones que derivarían en conflicto armado en 1969. En un contexto donde China percibía a la Unión Soviética como su principal amenaza de seguridad y Estados Unidos tenía interés en contener a Moscú, hubo una convergencia entre ambos países.

Dicho acercamiento propició el reconocimiento de la República Popular China como representante legítimo ante la ONU en 1971, en la visita del presidente Nixon a China en 1972, cuando surgiría el llamado triángulo estratégico (China, Estados Unidos y la URSS) y en el establecimiento de Relaciones Diplomáticas con Estados Unidos en 1979.

En otras palabras, hay antecedentes históricos de grandes desencuentros en la relación entre China y Rusia. Además, la diferencia demográfica y económica entre el noreste chino y el lejano este ruso es notoria y, por tanto, una posible fuente de preocupación y tensión en las relaciones bilaterales.

Los intereses comunes entre Moscú y Beijing

Para entender la ambivalencia de la posición china con respecto a la invasión perpetrada por Rusia, hay que entender que ambos países comparten una densidad de intereses económicos, energéticos, políticos y de seguridad.

China actualmente importa aproximadamente un 80% de combustible por vía marítima. Así, Rusia le ofrece la posibilidad de diversificar el suministro de energía por vía terrestre. Esto le permite a Beijing contrarrestar las posibles disrupciones en el tránsito de hidrocarburos por el estrecho de Malacca y paliar el impacto de crisis de seguridad en Oriente Medio.

Por otro lado, el comercio bilateral supera los 150 mil millones de dólares, haciendo de China el principal socio comercial de Rusia. Mientras que las exportaciones rusas se centran en la venta de bienes primarios, minerales y energía; Beijing exporta bienes industriales como maquinaría, vehículos, tecnología, entre otros.

En el campo de la seguridad, Rusia condena la expansión de la OTAN hacia el Este y considera que Estados Unidos se aprovechó de la debilidad del país para debilitar la esfera de influencia de Moscú en detrimento de su seguridad.

China, por su parte, establece un paralelismo entre la expansión de la OTAN y el sistema de alianzas militares desarrolladas entre Estados Unidos y países como Japón y Corea; el Diálogo Cuadrilateral de Seguridad; la alianza de cooperación en inteligencia Five Eyes y la reciente alianza AUKUS previamente mencionada. Ambos países perciben dinámicas de contención por parte de potencias occidentales, las cuales consideran lesivas para su seguridad nacional y proyección internacional.

Por otra parte, mediante la participación rusa en la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva y de la Organización de Cooperación de Shangai, Rusia termina también siendo un actor fundamental en la arquitectura de la seguridad euroasiática.

Así, la cooperación rusa de cara a Asia central es crucial para China en tanto el país viene también impulsando, además, una significativa proyección geoeconómica a través de la Iniciativa de la Franja y la Ruta. Por consiguiente, dicho espacio geopolítico es crucial para su seguridad energética, sus inversiones y para el tránsito terrestre de su comercio hacia Europa.

Asia central también es crucial para garantizar la estabilidad de regiones del occidente chino como Xinjiang y el Tíbet. Rusia es, además, el vecino con el que China tiene su frontera más grande y un país fundamental en la proyección de Beijing sobre el Ártico. Una futura ruta marítima que permitiría reducir en 20 días el tiempo de viaje de los contenedores a Europa, reducir los costes de transacción y flota, y mitigar tanto el riesgo de las acciones de grupos armados transnacionales como de un potencial bloqueo del Estrecho de Malacca en un escenario de conflicto.

Tanto China como Rusia tienen posiciones comunes de cara a la democracia liberal, la comprensión e interpretación de los derechos humanos, la necesidad de reforma de la gobernanza global y la soberanía en el ciberespacio.

Las aristas problemáticas de la invasión para China

Sin embargo y, a pesar de los factores estructurales y coyunturales que propician la cercanía de las relaciones entre China y Rusia, la invasión de Putin a Ucrania es sumamente problemática para la política exterior de Beijing. Tras el fin del el llamado «Siglo de la Humillación» y la fundación de la República Popular China, el país estableció los Cinco Principios de Coexistencia Pacífica como los pilares de su vinculación con otros Estados.

Estos principios eran: respeto mutuo por la soberanía y la integridad territorial; no agresión mutua; no interferencia en los asuntos internos de otros países; igualdad y beneficio mutuo; y coexistencia pacífica. Por consiguiente, tanto la anexión de Crimea, el apoyo militar a milicias separatistas en Donetsk y Lugansk y la invasión que Rusia ha perpetrado en contra de Ucrania, violan fragantemente dichos pilares fundacionales de la política exterior china en cuanto a la acción rusa.

Por otra parte, la doctrina Ruski Mir, que apela a la obligación de Rusia de proteger a los rusos étnicos y rusoparlantes es sumamente problemática para Beijing en tanto en cuanto sería imposible avalar dicha doctrina en la medida en que daría pábulo para que, en virtud de la solidaridad étnica o lingüística, potencias extranjeras atenten contra de su integridad territorial china en regiones del oeste del país.

Precisamente dicha preocupación fue la que motivó a China a impulsar la creación de la Organización Cooperación de Shanghai en el 2001, comprendiendo que la mayoría de países de Asia central son pueblos túrquicos y musulmanes con lazos históricos con Xinjiang. Es por ello que, al margen de resolver diferentes conflictos fronterizos, la organización también tiene el propósito de combatir los llamados tres males: terrorismo, separatismo y extremismo.

En esta misma línea, China quiso contener la posibilidad de que surgieran solidaridades transnacionales que apoyaran a grupos separatistas en Xinjiang. Por ello, el país es consciente de que apoyar la invasión de Putin sería peligroso para su propia seguridad nacional y su tradición diplomática.

Otra incómoda arista de la invasión son los presuntos paralelos existentes entre esta una eventual reunificación de Taiwán por la vía de las armas. Sin embargo, cabe señalar que la «soberanía» de China sobre Taiwán es aceptada por una gran mayoría de países y que el poder relativo de China y términos políticos y económicos es significativamente mayor al ruso.

Debido a la interdependencia económica entre Occidente y el resto del mundo parece bastante inviable que se impongan en algún momento las mismas sanciones que está recibiendo Rusia. Además, una operación militar para tomar control efectivo sobre la isla podría tener consecuencias no deseadas para China en términos reputacionales y afectar su posición actual de «garante de paz» y seguridad internacional.

En este sentido es reseñable que las autoridades de Taiwán enviaron 27 toneladas de ayuda humanitaria, sus políticos han sido vistos utilizando mascarillas con los colores de la bandera ucraniana y la jefa de Gobierno, Tsai Ing-wen, ha donado un sueldo mensual para apoyar a Ucrania.

Esto puso a Beijing en una situación incómoda ante la cual ante la cual el Consejero de Estado y Ministro de Asuntos Exteriores, Wang Yi, ofreció ayuda humanitaria a Ucrania a través de la Sociedad de la Cruz Roja China, 12 días después del inicio de la invasión.

El complejo equilibrismo diplomático chino

En el marco de una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, donde se votó una resolución para condenar la invasión rusa de Ucrania, China fue uno de los 3 países que votó «abstención», frente 11 miembros votaron «a favor» de la condena de la agresión, mientras que Rusia fue el único país en votar «en contra». 

En la Asamblea General de las Naciones Unidas, China fue uno de los 35 países que se abstuvieron a la hora de votar por una resolución que condenaba la invasión de Ucrania, mientras que 141 países la apoyaron y tan solo 5 (incluída Rusia) se opusieron a su aprobación.

Si bien la narrativa «oficial» de China dice reafirmar los principios de soberanía e integridad territorial, por otro lado también ha declarado que está analizando el caso de Rusia y Ucrania asegurando que existe una gran complejidad histórica en el caso. También considera «legítimas», como ya hemos mencionado, las preocupaciones de seguridad que Rusia tiene de cara a la expansión de la OTAN.

Así las declaraciones de las autoridades chinas como las comunicaciones en sus medios oficiales tratan de sostener un difícil equilibrio narrativo. A ello se le suma que parece haber expresiones de una opinión pública cada vez más nacionalista que ve en el apoyo a Rusia una forma de condenar a Occidente y rechazar las críticas y humillaciones que China percibe haber sufrido a manos de potencias extranjeras.

Sin embargo, ante la creciente intensidad de los ataques sobre las ciudades ucranianas, la agudización de la crisis humanitaria y la creciente presión internacional, tanto la percepción de la opinión pública china como la posición de Beijing podrían cambiar.

Debido al creciente peso de las sanciones económicas sobre Moscú y a su aislamiento diplomático, Putin ha visto en Xi Jinping a un aliado que podría ayudarle a paliar la crisis económica a través de líneas de crédito y el aumento de comercio (sobre todo, en lo relativo a la exportación de hidrocarburos).

En virtud de la posición de ventaja china en relación a la interdependencia económica y política, la potencia asiática podría ser decisiva en el desenlace de la guerra. Por lo pronto, en una conferencia de prensa que tuvo lugar este lunes 7 de marzo, en el marco de la Asamblea Legislativa Anual, Wang Yi, manifestó la voluntad de China de servir como país mediador y de apoyar los esfuerzos de la comunidad internacional por resolver el conflicto por las vías diplomáticas. Está por verse si China dejará a un lado el equilibrismo diplomático y asumirá el activo y decisivo rol que su posición de potencia supone.

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