Estos últimos meses de conflicto en Ucrania se ha hablado mucho de la desaparecida fuerza aérea rusa. En este artículo el experto en misiles y armamento y Profesor de LISA Institute, Jose Iserte Bou, profundiza en uno de los posibles motivos: el uso de los misiles MANPADS.
Con el fin de apoyar a Ucrania en su esfuerzo de guerra contra la agresión rusa del pasado 24 de febrero de 2022, la OTAN proporcionó a Kiev gran cantidad de material militar. Entre este material destacamos el envío (según los datos disponibles el 6 de marzo de 2022) casi 17.000 MANPADS.
Los MANPADS (Man Portable Air Defense System) son misiles tierra-aire de corto alcance (entre 4 y 7 kilómetros) capaces de desafiar el dominio aéreo a baja cota. Su bajo coste y su flexibilidad de uso (disparo desde el hombro o desde un simple trípode) los convierten en armas idóneas en el contexto de un conflicto híbrido o asimétrico.
Su facilidad de empleo también permite que personal civil, con poca formación militar, pueda emplearlos con eficacia tras un corto entrenamiento y, además, ofrecen una excelente relación costo/beneficio. Existe, sin embargo, cierta preocupación por el riesgo de su proliferación descontrolada.
Los MANPADS suminstrados por los estadounidenses a los muyaidines durante la invasión rusa de Afganistán (1979 – 1989), fueron fundamentales para desgastar el poder aéreo soviético. Se estima que los misiles Stinger y RedEye permitieron a los muyaidines destruir 269 aeronaves soviéticas.
Tras el conflicto, el gobierno de los Estados Unidos organizó un programa de recompra de los Stinger, ofreciendo hasta 100.000 dólares por cada uno, debido al peligro que suponía que siguieran en poder de las diversas facciones afganas después de la evacuación rusa en 1989.
Hay que tener en cuenta, que con un solo MANPADS se puede derribar con facilidad un avión civil. A pesar de los medios empleados para su recuperación, varias unidades seguían en poder los talibanes cuando los americanos invadieron el país en 2001.
MANPADS, clave de las defensas antiaéreas ucranianas
Su empleo por parte de la resistencia ucraniana también parece efectivo. La aportación masiva de MANPADS por parte de la OTAN, a través de Rumanía y Polonia, ha favorecido la reconfiguración de las defensas antiaéreas ucranianas hacía una especie de guerrilla, que se basa en el hostigamiento con MANPADS de las aeronaves rusas que vuelan a baja cota.
Su tamaño reducido permite a los guerrilleros camuflarse en cualquier lugar (que no sea campo abierto) y como únicamente se necesita una persona para disparar el misil, son difíciles de detectar y su empleo masivo hace que su neutralización sea prácticamente imposible.
A pesar de carecer de cifras fiables sobre el número de aparatos perdidos o dañados, los datos disponibles (a fecha del 1 de julio) señalaban que el 18% de las aeronaves rusas derribadas lo fueron por la acción de estos misiles portátiles.
Esta vulnerabilidad rusa se explica tanto por su doctrina, en la que predomina el empleo intensivo de helicópteros, como por la escasez de bombas guiadas, lo que obliga a los pilotos a volar a media y baja cota, siguiendo trayectorias de vuelo previsibles, para poder visualizar a atacar los objetivos. También han resultado ser efectivos contra drones y misiles de crucero.
Los MANPADS pueden emplear varios sistema de guiado, siendo el infrarrojo (se dirigen hacia una fuente de calor) el más común. Para defenderse contra estos misiles, las contramedidas más efectivas son los señuelos infrarrojos. Básicamente, son bengalas que crean un foco de calor, hacia el cual se dirige el misil, permitiendo a la aeronave escapar.
Estos señuelos infrarrojos son eficaces contra ciertos misiles, como, por ejemplo, los modelos soviéticos SA-7 o SA-14, pero no son tan eficaces contra modelos más modernos como el Starstreak británico o el Piorun polaco.
Los MANPADS, por otro lado, no son efectivos contra las aeronaves de última generación y últimamente, las fuerzas aeroespaciales rusas han mejorado la autoprotección de sus aeronaves, implementando sistemas de defensa activa como, por ejemplo, el President-SL370-5 capaz de detectar el punto de lanzamiento de un MANPAD y de advertir al piloto para que puede lanzar señuelos y realizar maniobras evasivas.
Desafíos de la proliferación de MANPADS
La proliferación de los MANPADS supone una amenaza para las aeronaves, tanto civiles como militares. Desde 1975, 60 aviones civiles han sido derribados utilizando MANPADS, causando la muerte a más de 1.000 personas.
Rusia es uno de los principales exportadores mundial de MANPADS, siendo el modelo 9K38 Igla/SA-18 el más común, con 10.000 unidades vendidas entre 2010 y 2018, principalmente a Irak, Venezuela y Libia.
China y Corea del Norte también son grandes exportadores de este armamento. El gobierno de los Estados Unidos estimó en 2004 que había más de 500.000 MANPADS en circulación en el mundo y muchos de ellos en manos de grupos armados no estatales.
Aunque esta estimación es antigua, sigue siendo válida como referencia, a pesar de la destrucción desde 2003 de más de 40.000 MANPADS procedentes de los arsenales de antiguos países del Pacto de Varsovia, bajo el impulso de un programa de desarme dirigido por la Oficina de Asuntos Político-Militares del Departamento de Estado de los Estados Unidos.
La proliferación de MANPADS en Ucrania, necesaria para que los ucranianos puedan mantener el esfuerzo de guerra, plantea, sin embargo, interrogantes sobre el tráfico de armas en Europa a medio y largo plazo. Se teme un incremento de la oferta de estas armas en el mercado negro, que podrían caer en manos de organizaciones criminales o terroristas, con la potencia amenaza que esto podría suponer para el tráfico aéreo.
MANPAD de fabricación rusa 9K38 Igla/SA-18
A pesar de estos riesgos, los MANPADS siguen siendo un caso especial en los textos que rigen la transferencia de armas. La posición común europea de 2008 sobre exportaciones de armas, por ejemplo, no aborda explícitamente su estatus.
Su uso en el contexto de la guerra en Ucrania podría, en última instancia, promover una redefinición de los procedimientos de control de exportaciones en este segmento. Es posible que se implanten programas de desarme, desmovilización y reintegración, en paralelo con medidas de rastreo, en un intento de limitar o impedir el tráfico de estas municiones.
En el siglo XIX se estudiaron por primera vez las rutas marítimas. Conforme la ciencia de la navegación fue progresando, se diseñaron nuevas rutas y se construyeron cauces artificiales, que conectaban la tierra con el mar. En LISA News te contamos cuáles son las principales rutas marítimas en el mundo y cuáles su importancia geopolítica.
Una ruta marítima es cualquiera de las líneas de viaje que siguen los buques mercantes. En la actualidad, la mayoría de ellas, transcurren cerca de la costa o mar adentro. Sin embargo, existen varios ríos, como el Amazonas o el Nilo, que son lo suficientemente grandes para permitir la navegación de estos barcos y se han convertido en verdaderas rutas para el transporte de mercancías.
Las primeras rutas solían transitar cercanas a la costa. A medida que los avances en la navegación fueron progresando, los comerciantes se adentraron en alta mar. De esta forma, se comenzó a tener en cuenta la dirección de los vientos y las corrientes dominantes a la hora de determinar las rutas. Esto fue crucial para el éxito de los largos viajes en barcos vela.
Además, a finales del siglo XIX se construyeron grandes canales y vías fluviales, como el Canal de Suez, el Canal de Panamá, la vía marítima de San Lorenzo y la vía fluvial del Volga-Báltico. Estas construcciones permitieron que los barcos mercantes atravesaran zonas que antes eran intransitables para el hombre. Además, con el levantamiento de estos cauces, se redujeron el tiempo y los costes de transporte.
Actualmente, estas construcciones son conocidas como chokepoints, pues son enclaves para el comercio mundial. Curioso es que, en determinadas ocasiones, se emplean como salvaguarda. Por ejemplo, si se diera el caso en el que alguna de las rutas se viera interrumpida por cualquier razón, los canales se emplearían como alternativa para el transporte de mercancías.
Además de los mencionados anteriormente, algunos de los canales más importantes a nivel mundial son:
Estrecho de Malaca, localizado entre la costa occidental de la península malaya y la isla de Sumatra (Indonesia).
Estrecho de Ormuz, entre el golfo de Omán y el golfo Pérsico.
Estrecho de Bab el Mandeb, que enlaza el mar Rojo con el golfo de Adén, situado en el océano Índico.
En el siglo XIX, Matthew Fontaine Maury, teniente de la Marina de los Estados Unidos, llevó a cabo los primeros estudios de las rutas de los barcos. Durante su análisis, se ayudó de los cuadernos de bitácora de los capitanes de barco. De este modo, diseñó unas «cartas de pilotaje», donde recomendaba un abanico de rutas marítimas para el transporte de mercancías. Más tarde, cuando se introdujo la propulsión a vapor, los científicos pudieron definir las rutas modernas.
Para diseñar las rutas, los académicos trazaban un segmento dentro de un gran círculo en la superficie de la Tierra, con el objetivo de conectar dos puertos. Las desviaciones que aconsejaban las cartas de pilotaje, tenían el propósito de evitar masas de tierra o de hielo y condiciones meteorológicas desfavorables.
Cabe destacar que, ya en 1855, el científico Maury reconoció el peligro de colisión en el Atlántico Norte. Esta región es testigo de un gran volumen de tráfico marítimo, las incursiones anuales de icebergs y densas nieblas.
Las rutas marítimas modernas
En el mundo actual, casi el 80% del transporte de mercancías se realiza a través del mar. Por este motivo, las rutas marítimas se han convertido en elementos de suma importancia para la economía global. Además, en el caso del petróleo, el tráfico marítimo tiene un valor estratégico determinante, pues es la materia prima más transportada del mundo. Cabe señalar que hoy en día, la carga total de petróleo se aproxima a las 2.800 toneladas. Además, los petroleros representan el 35% de la flota mundial de mercantes.
Las rutas comerciales conectan los puertos más importantes del mundo, que están mayoritariamente ubicados en la región de Asia-Pacífico. Más allá de esta zona, existen también puertos relevantes en Europa, como el puerto de Róterdam, o en América del Norte, en Los Ángeles.
En proporción, las economías en desarrollo del sudeste asiático, como China y la India, son los mayores exportadores en el mercado mundial. Por su parte, Europa y Estados Unidos son los principales receptores de estas mercancías. Por este motivo, hay tres rutas principales, que conectan los continentes.
Fuente: El Orden Mundial
En primer lugar, la que transita desde Asia hasta Norteamérica a través del océano Pacífico. Por otro lado, se levanta la que viaja entre Asia y Europa, atravesando el Índico y el Mediterráneo. Para facilitar el tránsito por esta ruta, China ha diseñado varios planes estratégicos, como el de la Nueva Ruta de la Seda, una red de infraestructuras que parte desde China, recorre Asia central y llega a Europa.
Esta ruta incluye carreteras, rutas ferroviarias, puertos, y aeropuertos. Finalmente, también destacan las rutas comerciales que parten del golfo Pérsico y transcurren por Asia y Europa. En particular, por estos pasos navegan los buques petroleros.
Un informe ejecutivo realizado por el alumno del Curso de Experto en la Unión Europea de LISA Institute, Anxo Rodas, sobre los principales retos en seguridad para la Unión Europea.
Este informe ejecutivo tiene como objetivo servir de hoja de ruta para nutrir el debate estratégico de la Política Exterior y de Seguridad Común (PESC) persiguiendo dos objetivos:
Identificar los principales retos geopolíticos a los que se enfrenta la Unión Europea en el momento presente, que deberán constituir las prioridades estratégicas de la PESC en los próximos años.
Elaborar una serie de recomendaciones o líneas de actuación para poder responder de manera adecuada a tales desafíos.
Para ello, se estructurará en dos partes: en la primera se introducirán las tendencias geopolíticas globales en la actualidad, prestando atención a las principales potencias mundiales; en la segunda, se presentarán los principales retos de seguridad que afectan a la UE en el presente.
Tendencias geopolíticas generales en la Unión Europea
Las tendencias geopolíticas fundamentales en la actualidad están interrelacionadas siendo las siguientes:
El avance hacia un mundo multipolar y más competitivo, debido a la crisis de la hegemonía estadounidense y el auge de otras potencias, especialmente China.
La rivalidad económico-tecnológica entre Estados Unidos y China está provocando un giro de la economía mundial hacia un modelo de «capitalismo estratégico», que abandona las premisas del libre mercado para encauzar la actividad económica en base a objetivos de carácter geopolítico.
El proceso de desacoplamiento económico y tecnológico entre las dos mayores potencias que está revirtiendo el propio proceso globalizador.
La pandemia de COVID-19 ha intensificado esta tendencia al generar un gran impacto económico favorable a las economías emergentes asiáticas y perjudicial para los países desarrollados occidentales en los que se están impulsando tendencias nacionalistas y proteccionistas.
El declive de Estados Unidos y su nuevo rol internacional
Estados Unidos ha perdido capacidad de influencia desde finales de la Guerra Fría debido a diferentes causas entre las que se destacan la emergencia de nuevas potencias con capacidades suficientes para defender sus propias «agendas» y las propias dificultades nacionales, tanto económicas-financieras como en el contexto de crisis de legitimidad interna y externa.
Actualmente las principales prioridades de Estados Unidos son proteger las grandes rutas comerciales mundiales abiertas así como mantener las principales alianzas que sostienen su supremacía global garantizando la sostenibilidad del orden internacional liberal.
Para ello, mantiene una presencia continua en puntos geopolíticos clave como el Océano Índico, Extremo Oriente o Asia oriental a través de una red de bases navales que le aseguran una supremacía naval incontestable y un gran potencial ofensivo.
Los intereses del complejo militar-industrial estadounidense, así como su coyuntura política interna (caracterizada por el desgaste tras la participación en conflictos externos no resueltos) será determinante en la consecución de estos objetivos.
Partiendo de una postura realista, se prevé que Estados Unidos modifique paulatinamente su papel en la política internacional manteniendo sus compromisos actuales pero asumiendo cada vez menos riesgos y compartiendo responsabilidades con sus socios.
De esta forma pasaría de ser un «árbitro mundial» a una especie de off-shore balancer o «compensador» con un liderazgo que genere menos «reticencias» en un contexto multipolar. Esto se traduciría políticamente en una conjunción de multilateralismo y realismo.
Desde la etapa de liderazgo de Den Xiao Ping, China ha adoptado una lógica de recuperación de su «centralidad» política. El gran gigante asiático lo ha conseguido por medio de la construcción de una red de alianzas e influencias estratégicas hacia los Estados del Sur Global y a través de un modelo económico de capitalismo de Estado comprometido con el libre comercio mundial y centrado en la expansión económica.
Una de las prioridades estratégicas fundamentales de China en la actualidad consiste en asegurar la no injerencia de otras potencias en su zona de influencia directa (Asia Oriental) asó como la vertebración e integración económica de su territorio y del conjunto del continente asiático.
El objetivo es el de asegurar su propio desarrollo y el control de las principales rutas comerciales, sobre todo de los flujos de hidrocarburos. Debido a su gran consumo interno y su dependencia hacia la exportación de esos productos, eventuales presiones y bloqueos comerciales por parte de Estados Unidos (fundamentalmente en el Estrecho de Malaca) ponen en riesgo su posición geopolítica.
Ante esta coyuntura, China está desarrollando dos tipos de estrategias. Por un lado, mejorando la seguridad marítima del Mar de China oriental, vía el aumento de su poder naval y la expansión de su red de bases y puertos logísticos a lo largo del Índico.
Por el otro, impulsando una ruta alternativa ante un eventual conflicto marítimo, la «Nueva Ruta de la Seda», que conectará por medio de inversores en infraestructuras y acuerdos comerciales el territorio chino con Asia central, Asia Menor y el Mediterráneo.
La mayor presencia china en Asia Central así como sus pretensiones territoriales y presiones demográficas está provocando el enrarecimiento de sus relaciones con Rusia, con posibilidad de un cierto distanciamiento estratégico en el futuro.
Además en los últimos años China ha asumido una proyección verdaderamente global apoyada por una retórica política más asertiva ante la necesidad de penetrar en nuevos mercados, obtener fuentes de materias primas y seguir tejiendo alianzas y redes de influencia que fortalezcan su orientación estratégica. De ahí su cada vez mayor presencia económica en África y América Latina.
Rusia, agresividad y recuperación del estatus perdido
La Federación Rusa actual es una potencia regional con aspiraciones geopolíticas sobre su entorno más próximo, principalmente Europa oriental y el Cáucaso, pero también los países de Asia Central.
Su principal objetivo es recuperar la importancia internacional perdida tras la caída de la Unión Soviética. En los últimos años, ha desarrollado una actitud «revisionista» ante el escenario geopolítico europeo y la arquitectura de seguridad de la OTAN y la Unión Europea con una política agresiva hacia las antiguas relaciones con Occidente, así como una mayor incertidumbre en sus relaciones con China.
La estrategia geopolítica de Rusia es esencialmente defensiva y se basa fundamentalmente en detener el avance occidental hacia el Este de Europa (vehiculado a través de la OTAN la ampliación de la UE) que el Kremlin interpreta como una amenaza fundamental a su seguridad.
El control de países como Ucrania, Georgia, Moldavia o los países Bálticos no responde tanto a un objetivo expansionista como a una reconstrucción del buffer o «zona de amortiguamiento» (un cinturón de seguridad conformado por países neutrales o neutralizados) entre el espacio europeo y el ruso. Este es un proyecto geopolítico respaldado por la narrativa del Russkiy Mir (un «mundo ruso» unido por lazos históricos, culturales y étnicos) y de la humillaciónsufrida tras la caída de la Unión Soviética.
Las aspiraciones de Rusia respecto a Asia Central se basan en la consolidación de una posición preponderante en la comercialización de hidrocarburos, pues esta región es vital como zona de extracción y como nodo central del tráfico de gas y petróleo desde Asia a Europa.
Las aspiraciones de China y Turquía respecto a estos países pueden socavar la influencia rusa en el territorio así como convertirla en un actor secundario en la exportación de gas a Europea creando rutas alternativas que puenteen su territorio.
Finalmente otra de las prioridadesrusas sería la lucha contra el terrorismo yihadista cercano a sus fronteras y la obtención de salidas al mar Mediterráneo. Es precisamente este contexto el que le ha impulsado a actuar de forma más proactiva en Oriente Medio, especialmente en la guerra de Siria.
La autonomía estratégica de la UE y los nuevos retos a su seguridad
La PESC y la Política Común de Seguridad y Defensa (PCSD) de la Unión Europea pivotan en torno a una gran cuestión de cara a los próximos años: desarrollar una defensa europea común y autónoma.
La falta de cohesión en el seno de la Unión en este ámbito -debido a la heterogeneidad de agendas de política exterior, áreas de influencia y tradiciones de defensa de sus Estados Miembros- ha provocado que el proyecto de mayor autonomía estratégica se haya centrado en el desarrollo de mecanismos de “doble velocidad”.
Esta es una opción más pragmática y viable, aunque menos ambiciosa y eficaz, que la construcción de estructuras decisorias y mecanismos presupuestarios comunes.
La coyuntura política de la UE en los últimos años abre ventanas de oportunidad para profundizar en la integración en materia de Seguridad y Defensa. Por una parte, el Brexit ha implicado la salida de una posición pro-atlantista que bloqueaba la mayoría de iniciativas de autonomía estratégica, liberando la toma de decisiones europea en este ámbito.
Por otro lado, la Presidencia de Trump y su mayor aislacionismo y exigencias hacia los socios europeos en la OTAN ha motivado el repunte de la agenda de la autonomía de la seguridad europea.
Aunque con el actual presidente, Joe Biden, las relaciones transatlánticas han vuelto a normalizarse, la crisis militar en Ucrania ha hecho que el desarrollo de capacidades europeas se haya vuelto imprescindible, incluso en el marco de un renovado acercamiento a Estados Unidos dentro de la OTAN.
Más allá de su frontera oriental, la Unión Europea se enfrenta a otros desafíos de gran magnitud a su seguridad. La gran inestabilidad del mundo musulmán tras el fracaso de las Primaveras Árabes ha provocado que el flanco sur de la UE se haya convertido en otra de sus prioridades estratégicas.
Ante la amenaza de las migraciones masivas, la proliferación del radicalismo, los atentados terroristas y el crimen organizado. Especialmente relevante en este área geográfica es el Sahel, la región más inestable y conflictiva del mundo en la actualidad. El auge de China y su rivalidad económica y normativa son otro eje de preocupación estratégica.
Principales retos y amenazas para la Unión Europea
El Sahel: retos y amenazas para la Unión Europea
El Sahel es una de las principales fuentes de inseguridad europea en la actualidad, debido a una multiplicidad de factores, que derivanen última instancia de problemas estructurales de subdesarrollo económico, social y territorial, y que pueden resumirse en tres retos:
Las presiones demográficas debido al incesante crecimiento de su población, al éxodo rural, a los desplazamientos forzosos y a la llegada de refugiados.
La vulnerabilidad de su economía, muy dependiente de las materias primas y de la agricultura, y de las fluctuaciones de los precios de dichos productos.
La debilidad de sus Estados, incapaces de controlar el territorio o sus fronteras, con déficits institucionales, democráticos y militares, y, por consiguiente, con graves dificultades a la hora de garantizar la seguridad y el acceso a recursos y servicios básicos, que se traducen en desigualdad social, altas tasas de extrema pobreza, desafección política y crisis de legitimidad.
En este contexto la respuesta que exige un desafío de estas características debe ser:
Global: abarcando las raíces socioeconómicas y estructurales de los problemas de seguridad.
Inclusiva: respecto a todos los sectores sociales, especialmente los más vulnerables.
Regional y cooperativa: pues las amenazas a las que se ve sometida la región son transnacionales y transfronterizas.
La actuación de la Unión Europea debe partir de esta base, intentando apoyar a los países tanto en materia militar como en términos de formación, desarrollo institucional, promoción de la modernización económica, creación de infraestructuras y fomento de la cooperación regional.
Más detalladamente, se proponen las siguientes líneas de acción:
Seguir trabajando en colaboración con el grupo G-5 Sahel (formado por Mauritania, Malí, Burkina Faso, Níger y Chad) en materia de creación de una Fuerza Conjunta eficaz y de formación en materia de defensa y mando militar, fortaleciendo así la cooperación regional.
Mejorar la eficacia y expandir el alcance geográfico de las misiones no ejecutivas. Estas misiones son aquellas en las que la Unión Europea apoya la actuación de las autoridades locales en distintos ámbitos, sin intervenir directamente, y en distintos ámbitos, como el desarrollo de capacidades o el asesoramiento militar y policial. Por ejemplo, las misiones EUTM Mali o la EUCAP Sahel Níger.
Iniciar misiones de carácter ejecutivo y operaciones militares en territorio del Sahel. Estas misiones son aquellas en las que la UE actúa de forma directa sobre el terreno. Por ejemplo, se propone el desplegar progresivamente misiones EUFOR (despliegues militares terrestres de carácter temporal).
Canalizar la gestión de la financiación de sus misiones y programas de ayuda al Sahel vía organizaciones regionales, de forma que escape a la corrupción presente en estos Estados.
Trabajar en la eventual aplicación del mecanismo de la PESCO (Cooperación Estructurada Permanente) en el Sahel, permitiendo que los Estados Miembros más dispuestos y comprometidos con los problemas de seguridad del flanco sur coordinen y organicen de forma directa operacionesen la región, evitando las duplicidades e ineficiencias derivadas del trabajo de múltiples organizaciones internacionales en la región.
Crear una Capacidad Militar de Planificación y Ejecución (MPCC) para el Sahel, es decir, un cuartel de operaciones exclusivamente dedicado a esta región, coordinado por los países de la PESCO en colaboración con los Estados de la región, lo que permitiría una mayor coordinación europea y un estrechamiento de las relaciones de la UE con los países africanos.
Impulsar en la OTAN la agenda de seguridad del flanco sur, evitando la excesiva concentración de atención y esfuerzos en la frontera Oriental y en Rusia.
Expandir y fortalecer los actuales programas de ayuda humanitaria y cooperación al desarrollo del Sahel, enfatizando la dimensión económica y a largo plazo centrada en aumentar la resiliencia de los Estados de la región y la sostenibilidad de sus economías y modelos de gobernanza.
La actitud revisionista rusa hacia la arquitectura de seguridad de la UE y de la OTAN, su agresividad hacia los países de Europa Oriental y su intervención reciente en Ucrania suponen una amenaza de primer orden para la UE. El propio Concepto Estratégico euroatlántico adoptado en la Cumbre de Madrid de 2022 define a Rusia como la amenaza más significativa y directa para la paz y la estabilidad de la Alianza.
Sin embargo, la UE debe plantearse seriamente cómo definir sus relaciones estratégicas respecto a él en el largo plazo; al fin y al cabo, Rusia es un vecino importante y su orientación estratégica sigue siendo eminentemente defensiva.
La división política europea entre los países más intransigentes hacia Rusia y aquellos que dependen de sus hidrocarburos no ayuda a alcanzar un consenso. Y aunque la crisis en Ucrania haya fomentado el acuerdo en relación a una mayor confrontación hacia Rusia, no parece que esta sea la mejor opción a largo plazo.
Los motivos serían principalmente la necesidad de cooperación ante retos e intereses comunes (el yihadismo, el cambio climático), la dependencia energética europea, la grave amenaza que implica el arsenal nuclear ruso y su capacidad de desestabilización de las sociedades nacionales de la UE.
De esto se deriva la necesidad de apostar por dos enfoques:
La negociación y la desescalada; teniendo en cuenta, además, que las limitaciones económicas y poblacionales rusas, así como su competición con China en la región de Asia Central, pueden actuar como incentivos para llegar a acuerdoscon Europa.
El desarrollo de capacidades militares para fortalecer el elemento de disuasión en el marco de la OTAN y adaptarse al modus operandi ruso, basado en la utilización de zonas grises y de la guerra híbrida.
Estrategia de zonas grises: Estrategia utilizada con la finalidad de no superar el umbral de declaración de conflicto armado, y provocar desgaste ante un enemigo más poderoso sin asumir los riesgos de un enfrentamiento convencional.
Estrategia de guerra híbrida: Estrategia multimodal que combina diferentes tipos de tácticas y tecnologías (medios miliares y no militares, distintos niveles de operación, tácticas convencionales e irregulares) para desarrollar intervenciones eficaces y difíciles de predecir y responder.
Más concretamente, la estrategia de respuesta a la amenaza rusa debería seguir las siguientes directrices:
Reducir la dependencia de los hidrocarburos rusos a través del desarrollo de rutas alternativas de comercialización de gas, anulando así el impacto de las sanciones rusas en materia energética y aumentando el margen de maniobra de la UE en sus relaciones con Rusia.
Desarrollar una estrategia de prevención, basada en el fortalecimiento del elemento disuasorio, la creación y disponibilidad de Fuerzas de Reacción Rápida y la creación de cuarteles de operaciones en los Estados miembros más cercanos a Rusia.
Implementar una estrategia anti-híbrida, que contemple la actuación en zonas grises, las amenazas de tipo cibernético y la comunicación estratégica para luchar contra la desinformación propagada por Rusia.
Comprometerse con la programación estratégica de la OTAN, complementándola con el desarrollo de la autonomía estratégica europea; el riesgo militar directo ruso convierten a la OTAN y su estrategia de disuasión en la institución de referencia para gestionar y canalizar esfuerzos.
Promover paralelamente soluciones diplomáticas y acuerdos en materia de desarme para evitar una escalada aún mayor del conflicto.
China supone un dilema estratégico para la Unión Europea. Por un lado, es un gran rival estratégico; el gran auge económico y comercial chino desafía la competitividad europea a nivel mundial y pone en riesgo la soberanía económica de sus Estados miembros (debido a su política de expansión económica, cuyas inversiones en infraestructuras e industrias estratégicas están comenzando a dirigirse a la UE). A esto hay que sumarle su impugnación del orden liberal occidental y su posible impacto sobre la arquitectura de seguridad euroatlántica, en tres dimensiones:
Su desarrollo progresivo de capacidades militares globales (misiles de alcance intercontinental, medios en el ciberespacio y el espacio exterior), dirigidas fundamentalmente contra la OTAN.
Su adquisición de infraestructuras físicas y digitales en el entorno occidental, que pueden afectar a la interoperabilidad de la OTAN, consiguiendo unagran ventaja en eventuales conflictos y minando la capacidad disuasoria de la Alianza.
Los ejercicios militares conjuntos y las transferencias de armas de China con Rusia, que contribuyen a reforzar las capacidades rusas en un momento de gran tensión geopolítica con la UE y la OTAN.
Por otro lado, es el principal socio comercial de la Unión Europea. Las relaciones comerciales y los negocios interesan a ambas partes, que han realizado esfuerzos desde el comienzo de sus relaciones para profundizar en la cooperación bilateral.
Para la UE unas buenas relaciones con China son esenciales, debido a la importancia de su mercado a nivel global. Sin embargo, las relaciones bilaterales siguen sin ser equilibradas, como demuestra el último Acuerdo Integral de Inversión UE-China, concluido en 2021.
Este acuerdo ha suscitado numerosas críticas por no incorporar apenas elementos de condicionalidad ni concesiones chinas en asuntos políticos esenciales para la UE (como los derechos humanos, la democratización, la liberalización económica o el compromiso chino con cuestiones globales) y por no haber convenido previamente una posición común con Washington hacia China.
Debido en gran parte a las dificultades de la UE por definir de manera consensuada sus relaciones hacia China. Estas deben sustentarse en un diálogo tanto constructivo como crítico, y basarse en dos principios:
En la afirmación de los valores europeos del Estado de derecho, la libertad, la democracia y los derechos humanos, evitando que China imponga su agenda pragmática de cooperación meramente económica.
En la no neutralidadeuropea respecto a la competición estratégica sino-estadounidense, y en el diálogo y el consenso con Washington.
La firmeza hacia China debe acompañarse de mayor cooperación; el aumento de sus tensiones con Occidente podría provocar un completo desacoplamiento en dos bloques geopolíticos confrontados, que sería favorable para ella -dada su capacidad de sostener un conflicto a largo plazo- y perjudicial para los Estados europeos.
Para ello, la Unión Europea debe acompañar a Estados Unidos en su enfoque estratégico de coexistencia competitiva con China, y buscar una mayor cohesión interna. Esta estrategia podría estructurarse en las siguientes orientaciones:
Construir un consenso político a nivel comunitario en relación a China, evitando que los intereses nacionales divergentes comprometan la posición geopolítica del conjunto de la Unión Europea.
Traspasar el liderazgo del Consejo de la UE en las relaciones bilaterales con China al nivel comunitario, a través del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), logrando adoptar una perspectiva más europea y un planteamiento político integral hacia la región de Asia-Pacífico.
Monitorear las inversiones chinas en Europa y responder a sus implicaciones securitarias, apuntalando la soberanía económica de los Estados europeos y la interoperabilidad y la capacidad de despliegue de la OTAN.
Monitorear las maniobras militares conjuntas entre China y Rusia en el entorno Europeo, e introducir condicionalidades en las relaciones con China para incentivar un distanciamiento estratégico con Moscú.
Apostar por políticas que apuntalen la competitividad económica europea en sectores estratégicos, como la digitalización de la economía, los semiconductores, la inteligencia artificial y las redes de comunicación 5G. Adoptar un enfoque económico que entienda la tecnología como un factor estratégico en términos de competitividad y soberanía respecto a China.
Impulsar la integración responsable de China en la comunidad internacional, promoviendo agendas de cooperación conjuntas ante retos e intereses comunes, como el cambio climático, la salud global, la gobernanza energética o la cooperación al desarrollo.
Este texto ha sido realizado en el contexto del Curso de Experto en la Unión Europea de LISA Institute. En él se realiza como trabajo práctico un informe ejecutivo que posteriormente analiza y corrige el Profesor Alfonso Casasola. El objetivo es que el alumno se convierta en un analista que trabaja para un Ministerio de Asuntos Exteriores de la Unión Europea.
En el contexto de la invasión rusa a Ucrania los servicios de Inteligencia se han convertido en una de las claves del desarrollo de la guerra. En este artículo profundizamos en cómo el conflicto ha expuesto algunas carencias del servicio de Seguridad Ucraniano (SBU).
El origen del SBU y su relación con la KGB
El servicio de Inteligencia ucraniano surge a parte de 1991 con la caída de la Unión Soviética. Un año antes la entonces República Socialista Soviética Ucraniana lograba la declaración de su soberanía. Uno de los artículos de esta declaración reconocía el derecho a tener fuerzas armadas propias pero no fue aprobada hasta agosto de 1991 con el fracaso del golpe de Estado contra el entonces presidente ruso, Mijail Gorbachov.
A finales de 1991 Ucrania sí era independiente y, con la caída de la Unión Soviética desaparecían comités como el KGB soviético surgiendo así el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU). En tan solo unos meses, este nuevo organismo asumió todas las competencias relativas a la seguridad e Inteligencia interior y exterior. En torno a un 50% de los antiguos miembros de la KGB no continuaron trabajando para el SBU.
Desde su creación el SBU ha guardado muchas similitudes con su órgano antecesor preservando un modelo de concentración de todas las áreas de la Inteligencia en un mismo Comité.
No obstante, en 1992, una serie de reformas del poder legislativo provocaron la cesión de las funciones en las zonas fronterizas a un órgano específico dentro de las Tropas de Fronteras. Doce años más tarde, en 2004, las competencias de Inteligencia exterior quedarían separadas en diferentes organismos y se crearía el Servicio de Inteligencia Exterior de Ucrania (SZRU).
Desde 2014 y hasta la llegada del presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, se han realizado intentos esporádicos de reformar la cultura y herencia soviética del SBU. Cuando el expresidente ucraniano Víktor Yanukóvich huyó a Rusia tras su destitución en 2014 los, por aquel entonces, lugartenientes del SBU se aseguraronde robar destituir literalmente todos los datos internos del personal de la agencia y cualquier posible relación entre los servicios de Inteligencia ucranianos y rusos.
En su discurso de toma de posesión el 20 de mayo de 2019 Zelenski pidió al Parlamento ucraniano que despidiera de inmediato a varios altos funcionarios del Gobierno (incluido el jefe de la SBU, Vasyl Hrytask). Hrytask renunció por iniciativa propia antes de ser despedido.
En los meses siguientes Zelenski despidió al 90% de los oficiales del SBU, desde personal técnico de bajo nivel hasta jefes regionales de todo el país. Estos fueron reemplazados por una nueva generación de oficiales recién nombrados. Según informaron autoridades ucranianas el nuevo personal fue sometido a pruebas de polígrafo antes de ser admitidos en el servicio.
Unas reformas en el SBU poco efectivas
A finales de 2021, tras dos años de mandato, Zelenski declaró públicamente que el SBU había sido «reformado» y «limpiado» de toda relación prorrusa. Sin embargo, según los expertos, aún a día de hoy sufre grandes «inconvenientes» estructurales y de organización interna. Cuando Zelenski tomó el poder el ritmo de las reformas fue «demasiado rápido» y «poco sistemático». Zelenski intentó en todo momento no implantar reformas de forma radical ya que podría generar una división de la opinión pública.
A pesar de la existencia de un problema real por la supuesta presencia de funcionarios y personal prorruso, las medidas aplicadas por el Gobierno siempre tuvieron muy en cuenta evitar conflictos en la opinión política de los ciudadanos. La falta de medidas radicales impidió a Zelenski el acceso al control político sobre el SBU permitiendo aún cierto poder a miembros del Kremlin.
El resultado de unas reformas poco efectivas se vio reflejado con el comienzo de la invasión rusa. Comote hemos contado en LISA Newsel presidente ucraniano ha vuelto estos últimos eses a señalar los problemas del SBU incluyendo sus vínculos con el Kremlin.
El pasado mes de julio, 28 miembros del SBU fueron despedidos por, según declaraciones de Zelenski, «realizar su trabajo de forma insatisfactoria». Entre ellos estaba el ya exjefe del SBU, Iván Bakanov. Un día después, Zelenski nombró a Vasyl Maliuk a cargo del Servicio y anunció, de nuevo, el comienzo de una revisión profunda del SBU en un nuevo intento por reformarlo.
Hoy, una de las misiones principales de Maliuk es la de identificar a los más de 60 infiltrados rusos que, según Zelenski, aún permanecen trabajando en el SBU sin que nadie sospeche de ellos. Tan solo una semana después de cesar al jefe del SBU, Zelenski cesó al «número dos» del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa ucraniano, Mijailovich Demchenko.
Los supuestos topos del SBU
Desde el comienzo de la guerra de Ucrania, las autoridades del país han abierto un total de 651 casos de colaboración y traición contra funcionarios de ambas organizaciones que se han «pasado» al lado ruso.
Dos de las destituciones más sonadas fueron las del ya mencionado jefe del Servicio de Seguridad del Estado, Iván Bakanov, y la de Iryna Venediktova, Fiscal General de Ucrania. Sin embargo, tanto Bakanov como Venediktova fueron solo destituidos de su puesto, pero no despedidos del servicio. Sin embargo, según indicaron medios de comunicación ucranianos, más de 60 personas de las agencias de Bakanov y Venediktova ahora estaban trabajando contra Kiev en la Ucrania ocupada por Rusia.
También a finales de marzo, durante un discurso del presidente, se anunció el despido de Serhiy Kryvoruchka, jefe regional de la SBU para Jersón, y otro general de la SBU. Una de las cuestiones más debatidas en los últimos meses ha sido por qué la región sureña de Jersón cedió ante Rusia tan rápidamente en contraposición con la resistencia ucraniana en la fronteras de Kiev. Muchos expertos y fuentes cercanas a Zelenski apuntaron directamente a que se había producido traición en la región.
Siguiendo estas destituciones, a mediados de julio, Oleh Kulinich, ex jefe de la SBU en Crimea, la península ocupada en 2014 por Rusia, fue arrestado bajo sospecha de traición. Kulinich, había sido despedido en marzo, poco después de que comenzara la invasión en Ucrania. En numerosas ocasiones, Zelenski ha usado el caso del exjefe del Servicio de Seguridad en Crimea como ejemplo de su proceso de limpieza del SBU.
Las ventajas de la Inteligencia ucraniana durante la guerra
Desde que se produjo la invasión rusa en Ucrania los servicios de Inteligencia se han convertido en una herramienta clave para ambos bandos. Kristian Gustafson, subdirector del Centro Brunel de Estudios de Inteligencia y Seguridad, identifica dos factores que dan la ventaja a Ucrania en el frente de la Inteligencia operativa: “uno es que los aliados occidentales comparten Inteligencia con Kiev y, otro, es el uso de la Inteligencia de fuente abierta (OSINT)”.
La Comunidad de Inteligencia de Estados Unidos ha colaborado con Ucrania desde el comienzo del conflicto apoyando las operaciones ucranianas de recopilación de información. Un ejemplo de ello podría ser la información en tiempo real a las fuerzas ucranianas de cuándo y dónde impactarían los misiles y bombas lanzados por el Ejército ruso.
A finales de mayo, el New York Times publicaba que al menos 12 generales rusos habían sido asesinados por el ejército ucraniano gracias a la Inteligencia prestada por Estados Unidos. Para evitar empeorar la situación y que el gobierno pudiera tomar estas actuaciones como una provocación, la Inteligencia estadounidense intentó en todo momento mantener ocultas sus fuentes y métodos de obtención de la información.
En este artículo te explicamos en qué consiste el dilema de seguridad y cómose ha desarrollado el uso de la fuerza en las Relaciones Internacionales. ¿Se ven los Estados avocados a invertir en seguridad y defensa de manera libre o lo hacen empujados por el temor ante la militarización de sus Estados vecinos?
El dilema de seguridad, o modelo espiral, es un término propio de la teoría realista de las Relaciones Internacionales en el que se hace referencia al escenario que tiene lugar cuando, a medida que un Estado refuerza su propia seguridad, está – consciente o inconscientemente- alimentando la inseguridad y los temores de otras naciones.
Consecuentemente, el resto de Estados, reaccionarán tratando de reforzar su propia seguridad, lo que llevará a un clima generalizado de inseguridad entre todos ellos ante una potencial amenaza u ataque. A esta espiral de inestabilidad se le denomina dilema de seguridad.
Los preparativos militares, mejoras tecnológicas en el ámbito de la seguridad y nuevas adquisiciones de material bélico por parte de un país, generan un grado de incertidumbre demasiado alto e intolerable para otros Estados. A la hora de la verdad, es indiferente cuáles sean los objetivos reales de dichos preparativos militares, ya sean de carácter defensivo u ofensivos, las consecuencias pueden ser las mismas.
De esta manera, como vemos, la seguridad de un Estado puede convertirse en una fuente de inseguridad para otro, ya que cada Gobierno tiende a fijarse en las capacidades -y no en las intenciones-, de los demás Estados. Esto se da puesto que las intenciones de cada uno podrán cambiar basándose en los acontecimientos de la política internacional; sin embargo, sus capacidades armamentísticas permanecen.
La teoría del dilema de la seguridad fue descrita por primera vez por el historiador británico Herbert Butterfield en 1949. El término mismo fue acuñado por el politólogo estadounidense John Herz en 1950.
Si bien el hecho histórico que encaja especialmente bien con este concepto se ve claramente reflejado en la competencia entre Estados Unidos y la Unión Soviética durante la Guerra Fría, sus precursores no lo acuñaron el término basándose en una época histórica concreta.
Otro ejemplo frecuentemente citado en el dilema de seguridad es el comienzo de la Primera Guerra Mundial. La idea que sustenta este supuesto es que las principales potencias europeas se sentían obligadas a ir a la guerra por los sentimientos de inseguridad que le generaban las alianzas de sus vecinos. El inicio de la movilización alemana ejerció así presión sobre otros estados para iniciar una movilización temprana.
En la actualidad, también podemos encontrar ejemplos de como se desarrolla este dilema en las relaciones OTAN-Rusia. Muchas de las acciones ofensivas que ha tomado Rusia en los últimos años, se excusan bajo el temor de una posible expansión del área de influencia de la OTAN, asociación de defensa colectiva antagónica al Kremlin.
¿Cómo se ha desarrollado el uso de la fuerza en las Relaciones Internacionales?
El Derecho Internacional Clásico, que imperó desde el siglo XIX al XX, estaba caracterizado por leyes en torno a la guerra, la diplomacia y los tratados. Este marco legal consideraba el uso de la fuerza un atributo propio del Estado, utilizable para la defensa y protección de intereses.
Dicho atributo se intentó limitar con la Doctrina de la Guerra Justa. Pero los Estados siguieron empleando la fuerza y, simplemente, se impusieron límites formales como que la guerra la debe emprender un soberano y que esta debe ser declarada formalmente.
Más tarde han existido nuevos intentos de limitación, como en la Conferencia de paz de la Haya en 1899 y la Conferencia de paz de la Haya en 1907, de donde salieron avances relevantes como la prohibición del empleo de la fuerza como medio para el cobro de deudas derivadas de contratos.
Por otra parte, ya en 1919, con el Pacto de la Sociedad de Naciones, se recogen ciertas obligaciones sobre el no recurso a la fuerza, como por ejemplo que los Estados tenían la obligación de someter cualquier controversia susceptible de provocar una ruptura de la paz al arbitraje, a una solución arbitral o a un informe del Consejo. Además, se incluía que no podían recurrir a la guerra ni antes de tres meses desde el fallo arbitral o judicial, ni antes del informe del Consejo, como medida para retrasar el estallido de una guerra.
Nueve años después, en el Tratado General de Renuncia a la Guerra, los Estados firmantes condenan el recurso a la guerra como solución de controversias internacionales y renuncian también al recurso a la guerra como instrumento de política nacional.
Llegados a este punto, quedaban dudas sobre si estos acuerdos eran aplicables solamente a la guerra o a cualquier uso de la fuerza y, sobre si era aplicable a guerras no declaradas formalmente. A pesar de los esfuerzos, los tratados no impidieron las acciones militares del periodo de entreguerras, ni evitaron la Segunda Guerra Mundial.
No fue hasta 1945, en Conferencia de San Francisco, con el fin de la IIGM, cuando llegó la prohibición general del recurso a la guerra. Sin embargo, persisten ambigüedades al respecto, ya que el recurso a la guerra sigue considerando ante los siguientes supuestos:
Este pasado lunes, 5 de septiembre, el ISIS mediante un comunicado en Telegram, se adjudicó un atentado suicida cerca de la embajada rusa en Afganistán. Al menos dos diplomáticos rusos y cuatro civiles murieronen este primer ataque contra una sede diplomática en Afganistán desde el retorno al poder de los talibanes.
El atentado, que se produjo en Kabul, es el primer ataque en contra de una delegación extranjera desde que los talibanes tomaron el poder de la capital. Según informó el portavoz de la policía, por el momento se han identificado los cuerpos del segundo secretario, de un guardia de seguridad de la delegación diplomática de Rusia en Afganistán y de al menos cuatro civiles más. Además, al menos diez personas habrían resultado heridas, según publicó la agencia de prensa Reuters.
La explosión tuvo lugar en la entrada de la sección consular de la embajada. Según datos de RIA Novosti, agencia de noticias rusa, un diplomático de la embajada alertó de que un hombre pretendía inmolarse. La policía disparó al atacante en numerosas ocasiones. Se desconoce por el momento si fue el propio agresor el que detonó la bomba o fueron los proyectiles de los agentes de seguridad.
Tras la toma de los talibanes, Rusia fue uno de los pocos países que mantuvo abierta la embajada en Kabul. Pakistán e Irán también mantienen todavía relaciones diplomáticas con Afganistán. El ISIS suele cometer atentados con cierta frecuencia contra mezquitas de grupos minoritarios. Sin embargo, el ataque de este lunes ha sido el primero dirigido a una embajada.
El gobierno ruso ya ha condenado el atentado y ha pedido a los talibanes que tomen medidas inmediatamente para encontrar y castigar a los culpables. Dmitry Peskov, calificó la explosión como “un acto terrorista, absolutamente inaceptable”. En junio, Putin había declarado sus intención de establecer relaciones con los talibanes.
La crisis del gas que acontece Europa se intensificó la pasada semana con el cierre del gasoducto Nord Stream por parte de Rusia, que alegaba una fuga de aceite impedía el flujo de gas. Ahora, Moscú afirma que todo ello deriva de las sanciones impuestas por Europa.
El gaseoducto Nord Stream, que une Rusia con Alemania a través del Mar Báltico, es la principal vía de entrada de gas ruso aEuropa y su cierre hizo saltar todas las alarmas entre los socios comunitarios ahora que se acerca el invierno.
Por su parte, Rusia hoy ha amenazado con que esta vía de transporte de gas no se podrá mantener operativa hasta que no se levanten las sanciones impuestas a Rusia por parte de Europa, al menos las que afectan a la industria gasista.
Ha sido Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, quien ha hablado este lunes abiertamente sobre la realidad del cierre del gasoducto: «Los problemas con el bombeo surgieron por las sanciones impuestas contra nuestro país y en contra de una serie de compañías por parte de Estados occidentales», sentenciaba Peskov.
Sin embargo, también hay buenas noticias para Europa este lunes. La empresa energética alemana, Siemens Energy, reconocida como la mayor empresa de fabricación industrial de Europa, ha asegurado que una fuga de aceite, como la detectada en el Nord Stream, no supone un motivo para suspender el suministro de gas, contradiciendo la narrativa de Gazprom la semana pasada. Además
Finalmente, el flujo de gas se reanudará, en principio, cuando la turbina en la que se detectó una fuga de aceite esté reparada por parte de la compañía Siemens Energy,en virtud del «trabajo contractual» que se ha acordado con Rusia, ha dicho hoy el Ministro de Energía de la Federación rusa Nikolái Shulginov, durante el VII Foro Económico Oriental que comenzaba hoy en Vladivostok, según la agencia oficial TASS.
A pesar de las declaraciones, cabe destacar que habrá que vigilar los avances de cerca para saber cuando volverá Rusia a suministrar gas a Europa.
Un tribunal de Moscú condenó ayer 5 de septiembre al periodista ruso Iván Safrónov por alta traición. Safrónov fue acusado de espionaje para la República Checa y ha sido condenado con una pena de 22 años en una cárcel de alta seguridad y una multa de 500.000 rublos (8.300 dólares).
Dmitri Kátchev, abogado del periodista ya ha anunciado que recurrirá la sentencia y ha insistido en la inocencia de Safrónov. Él mismo ha negado los cargos en numerosas ocasiones.
Inicialmente, la Fiscalía había solicitado 24 años de cárcel para el periodista. Según la investigación, el acusado descubrió y recopiló información de alto secreto, entre 2015 y 2019, sobre la colaboración técnico-militar de Rusia con el resto de sus socios de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva y con otros países de Oriente Próximo, África y los Balcanes. Aunque la acusación cree que habría colaborado desde 2012 con los servicios secretos de República Checa.
Sus seguidores y entorno más cercano acusan directamente al Servicio de Seguridad de Rusia de generar la acusación como represalia al trabajo periodístico del ruso. Safrónov trabajó para los principales diarios rusos como Védomosti y Kommersant y sus investigaciones se centraban en las acciones defensivas y militares en Rusia, llegando a desvelar algunos detalles de los acuerdos internacionales de armas de Rusia.
A Russian court sentenced investigative journalist Ivan Safronov to 22 years in prison on charges of treason. His supporters say the FSB drummed up the charges in retaliation for his journalistic work that focused on secretive Russian arms trade dealings.https://t.co/iIRsoJokRW
Safrónov fue detenido el 7 de julio de 2020 y puesto bajo arresto por decisión judicial. El pasado año 2021 fue acusado también de vender información sobre las tropas rusas que se encontraban en Siria a los servicios secretos alemanes y a una universidad suiza.
Su detención hace dos años, hizo que organizaciones como Amnistía Internacional se posicionaran a su favor y protestaran en Rusia. En abril, se exigió la liberación del periodista y se denunció la falta de transparencia del caso.
Al menos 35 personas han muerto y 37 han resultado heridas en una explosión por bomba en Burkina Faso este martes 6 de septiembre. El atentado se produjo cuando uno de los vehículos de un convoy de suministros explotó por un artefacto explosivo improvisado.
El gobernador de la región del Sahel, Rodolphe Sorgho, informó de que el balance actual de victimas era de 35 personas fallecidas y 37 heridas, pero el número podría aumentar en las próximas horas.
El convoy de suministros estaba siendo escoltado por el Ejército que salió desde Djibo, en el norte del país, hacia Uagadugú, la capital de Burkina Faso. Estos conjuntos de vehículos se dedican a abastecer a localidades del norte bloqueadas por grupos yihadistas.
No es la primera vez, que los grupos yihadistas impiden la llegada de suministros a ciudades como Djibo, Titao o Pama. Alrededor de 10.000 nacionales han muerto en ataques yihadistas desde 2015.
El pasado sábado 3 de septiembre, Paul Herni Sandaogo Damiba, presidente interino de Burkina Faso tras el golpe de estado del pasado enero; y el coronel Assimi Goita, presidente de Mali, se reunieron en Bamakopara reforzar sus relaciones y su postura en la lucha contra el terrorismo.
Ambos países, que comparten una frontera de más de 1.400km, se enfrentar desde hace años a repetidos ataques terroristas. Uno de los puntos clave del encuentro fue abordar la creciente necesidad de desarrollar las medidas de seguridad en ambas naciones.
En un libro de D. Rogers (1968) se presupone que las victorias de Napoleón Bonaparte se explican por la capacidad de seguir principios generadores de victoria. Estos principios, aplicados a la empresa, son también los que hacen que ésta pueda ser más competitiva. La Inteligencia Económica va en este sentido: obtener un mayor número de éxitos y evitar un mayor número de riesgos. Sí, esto es válido tanto para empresas como para los territorios.
Muchas técnicas responsables del éxito empresarial provienen del mundo militar. Por poner un ejemplo, citamos la logística (cuya aplicación fue máxima después de la Segunda Guerra Mundial) en la tecnología en diseño aeronáutico o naval en telecomunicaciones o seguridad perimetral.
Contrariamente a una primera impresión que reduce el pensamiento militar a una lista de máximas sobre los principios que siguen la victoria y la derrota, los textos sobre estrategia militar contienen los mimbres de una auténtica disciplina de desarrollo e innovación. Esta está compuesta por corrientes de pensamiento que pueden ser, en muchos casos divergentes, aunque tratan realmente de lo mismo: las contiendas.
Inteligencia económica y estrategia militar
La utilización de la metáfora militar permite un nuevo acercamiento al concepto de competencia. Adaptar el pensamiento de estrategas militares como Heinrich Von Bülow o de Carl Von Clausewitz al entorno de las empresas (desde PYMES a grandes grupos) puede ser una ventaja a la hora de controlar el mercado a nivel de estrategia (no a nivel empresarial).
Es curioso que «El arte de la guerra» escrito por Sun Tzu en X sea una verdadera Biblia de la Gestión Empresarial y no lo sean otros como «De la Guerra» o el «Marketing Warfare» de Riesgo y Trout respectivamente. La estrategia empresarial oriental tiene mucho que agradecer al mundo militar y esto es conocido y reconocido.
La conceptualización desde la analogía militar dista mucho de la más tradicional metáfora sobre el ecosistema de la empresa (en términos de adaptación al entorno, supervivencia del más fuerte…). En esta última, la atención se centra principalmente en la estructura del sector. La competencia se concibe como una relación entre empresas que ni se conocen ni se reconocen como rivales.
En esta relación «asocial», la intensidad de la competencia es la consecuencia de «fuerzas competitivas exógenas». Más sencillo: fuerzas independientes de los comportamientos de las firmas en situación de rivalidad. En el acercamiento fundado en la metáfora militar, los comportamientos competitivos quedan en el centro del análisis. Ellos -y solo ellos- determinarán el grado de rivalidad. Estos comportamientos se pueden, entonces, desglosar en “maniobras” que pueden ser “ofensivas” o “defensivas”.
Conceptos militares en Inteligencia Económica
Esta forma de concebir la relación implica que los comportamientos de una empresa dependen de los comportamientos de aquellas consideradas competidoras. La competencia se transforma así en algo «social» y el problema ya no consiste en determinar la intensidad competitiva sino de entender las interdependencias competitivas determinantes entre empresas debidas al comportamiento de estas.
En Inteligencia Económica y Competitiva las modernizaciones analíticas basadas en analogías militares permiten cartografiar, controlar las maniobras competitivas y catalogarlas según su eficacia y naturaleza. Incluso Chen y Miller utilizan conceptos militares de «acercamiento directo o indirecto».
El acercamiento analítico, según analogías militares, permite un acercamiento «comportamental» de la competencia: general perfiles, históricos o «War Games» mediante los cuales elaboran escenarios plausibles con los que contrarrestar la incertidumbre del entorno empresarial.
También incluiría el analizar si es la incertidumbre precisamente la que conlleva dificultades de control para los dirigentes de las organizaciones, con la consiguiente disminución de acciones catalogadas como «arriesgadas» por falta de información. Como cualquier inversor sabe, el riesgo queda íntimamente ligado al beneficio: no tomar esas decisiones también podría implicar per se menor beneficio en todas sus facetas.
En Inteligencia Económica y Competitiva, las modelizaciones analíticas basadas en analogías militares permiten cartografiar las “maniobras” competitivas catalogándolas según su eficacia y según su naturaleza.
Hugo Zunzarren, director de Inteligencia y Profesor del Máster Profesional de Analista de Inteligencia de LISA Institute
En Inteligencia Económica y Competitiva, los acercamientos analíticos a una problemática dada vienen marcados por la “escuela” de la que provenimos. Sin embargo, sugerimos un acercamiento «mixto», ya que ambos son complementarios y permiten correlacionarlos, dando una visión más amplia del problema del cliente.
La Inteligencia Económica y Competitiva sirve para que nuestro cliente tenga éxito el mayor número de veces posible y reduzca todo lo posible la incertidumbre ante una toma de decisiones, y la metáfora militar (hablamos bien de «metáfora», solo metáfora) sirve a ese propósito.
¿Qué pensaba Napoleón?
Grandes estrategas como Napoleón pensaban que los fenómenos militares se integran naturalmente en el proyecto político de una nación. En este sentido, ¿por qué no pensar que los movimientos de la competencia en un mercado de híper competitividad se efectúan desde una lógica de agresividad antes que desde una consideración darwiniana de reestructuración inevitable y lógica del mercado según principios de «selección natural»?.
En el caso de tener en cuenta la primera consideración (y por qué no también la segunda) términos como «concentración de fuerzas», «economía de fuerzas», «disuasión», «escaladas» o «destrucción mutua asegurada» no nos sorprenderían tanto en gestión empresarial. En este sentido y aplicando la metáfora militar en Inteligencia Económica:
Concentración de fuerzas: enviar grupos adicionales de comerciales y fuerzas de venta a un sector en declive o en el que la competencia incide.
Economía de fuerzas: centrar un máximo de recursos de la empresa en un nicho de mercado muy concreto.
Disuasión o Destrucción Mutua Asegurada: reacción a la presentación de un nuevo producto de la competencia con un nuevo producto propio o una alianza de la competencia como una alianza propia.
¿Estaba Napoleón totalmente errado al considerar que los fenómenos militares se integran naturalmente en el proyecto político de una nación? Ambos tienen el punto en común de su naturaleza intrínsecamente conflictiva.
Sin embargo, mientras que los conflictos armados consisten en una oposición entre dos protagonistas en los conflictos empresariales intervienen actores horizontales (competidores, sustitutivos, bancos…) y horizontales (clientes, distribuidores, proveedores…) con los que es imposible la relación dicotómica aliado/adversario.
El estudio de las relaciones se hace más complicado (si cabe) en la economía que en la guerra. Sin embargo, se puede estructurar en el entorno según una matriz socio-dinámica capaz de explicitar las relaciones entre actores en términos de militancia, alianza, neutralidad, pasividad u oposición, entre otros. Es entonces cuando podemos entender -de nuevo- el ecosistema según un patrón conflictivo.
La segunda diferencia entre ambas vendría del hecho innegable de que el fin de la guerra consiste en la destrucción de la voluntad del adversario mediante la fuerza física o virtual, mientras que la económica consiste en la creación de valor. Es decir: organizarse para destruir y organizarse para dar valor.
Estos no parecen procesos asimilables el uno con el otro a no ser que consideremos la creación de valor como un medio más o «un arma más» para conseguir el objetivo final de estabilidad, sostenibilidad, mejor cuota de mercado, beneficios, entre otros.
Finalmente, la tercera diferencia consistiría en que las Fuerzas Armadas se enfrentan sobre un terreno físico mientras que las empresariales se enfrentan en un terreno económico donde el consumidor es el árbitro final de la contienda.
Más allá de las diferencias aquí presentadas las similitudes entre los métodos militares aplicados a la gestión empresarial son suficientes como para que las empresas estudien las opciones que la metodología militar ofrece a nivel estratégico y aplicarlas según el caso.
Además, también podría ser útil para las empresas tenerlas en cuenta a modo defensivo; es decir, saber que los competidores también pueden utilizarlas con el objetivo de adaptarse, contrarrestarlas o sacar beneficio de ellas.
Bajo mi punto de vista, la Inteligencia Económica sí se inscribe de lleno en la estrategia empresarial y en este artículo se indican algunas de sus facetas, en mi opinión, más interesantes.
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